lunes, 14 de diciembre de 2020

Neurodidáctica, una metodología innovadora de educación

 Esta disciplina, especializada en la optimización del proceso de enseñanza a partir del desarrollo del funcionamiento del cerebro, es promovida por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales por medio del Aula STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

En este sentido, la UNAL Sede Manizales le apuesta a una educación innovadora, que responda a las nuevas necesidades del siglo, en el que el lápiz y el papel están en un segundo plano y la principal herramienta son las emociones para que el aprendizaje sea efectivo.

“Con el uso de la neurodidáctica pretendemos cambiar la relación del alumno con los procesos de enseñanza-aprendizaje hacia un modelo en el cual ellos dirijan su propio aprendizaje, reforzando habilidades como la atención, la motivación, las funciones ejecutivas y las operaciones mentales”, explicó Juan David Villegas Tamayo, ingeniero electrónico y profesional de la Dirección Académica de la Sede.

En esta metodología lo más valioso no son los contenidos, que se terminan olvidando, sino la inducción y potencialización de los procesos mentales que entran en juego.

“Así se crean redes de conocimiento y capacidad para razonar los nuevos aprendizajes de forma duradera, para lo cual empleamos métodos que activan la corteza prefrontal y el lóbulo temporal medial; el entrenamiento en memoria de trabajo y razonamiento; el aprendizaje mediante preguntas relevantes; la práctica sistemática del recuerdo, y la reconstrucción de lo aprendido”, detalla el ingeniero Villegas.

La metodología desarrollada en la UNAL Sede Manizales busca aplicar todos los contenidos del aula, de manera que el estudiante analice una problemática y proponga una solución desde su campo.


“Estimulamos la multidisciplinariedad más que la interdisciplinariedad, es decir que no se necesitan conocimientos previos, ya que en una primera fase damos los contenidos básicos para llevar a cabo un análisis y la solución a un problema específico”, comenta el profesional.

Agrega que, “por ejemplo en una primera fase abordamos el problema sobre cómo cargar un celular con módulos fotovoltaicos para ver las clases; en la segunda fase nos enfocamos en el diseño: ¿qué dispositivos usar y por qué, cómo van conectados y cómo queremos que se vea el prototipo final?, y en la última parte hacemos el montaje en físico del prototipo. Así conseguimos que la información llegue a las memorias significativas, las de largo plazo, y se convierta en conocimiento duradero”.

El Aula STEM es un espacio abierto de innovación e investigación creado por la Dirección Académica de la UNAL Sede Manizales con el objetivo de brindarles a los estudiantes, y a la comunidad universitaria en general, apoyo en el desarrollo de proyectos tecnológicos e interdisciplinares; es el laboratorio de esta nueva tendencia

Por la situación de no presencialidad, durante estos últimos semestres el Aula STEM incrementó los esfuerzos para brindar un mayor apoyo y acompañamiento a estudiantes y docentes en su transición hacia la virtualidad. Entre otras actividades, se realizaron laboratorios virtuales como apoyo a la signatura “Taller de Ingeniería Electrónica”, en la cual se abordaron problemáticas sociales de las comunidades, y en un trabajo colaborativo con los estudiantes se propusieron diversas soluciones.

Gracias a la participación del Aula STEM, en la Convocatoria 2 de la Incubadora de Iniciativas de Innovación Pedagógica (I3P) de la Dirección Nacional de Innovación Académica (DNIA) de la UNAL, se obtuvieron recursos para fortalecer los proyectos desarrollados por los estudiantes, por medio del envío de kits de electrónica básica que contribuirán a que ellos pongan en práctica los conocimientos adquiridos mediante los laboratorios y desarrollen sus proyectos de manera satisfactoria.

“La metodología planteada en el Aula STEM ha permitido que los estudiantes ya tengan las bases teóricas y los recursos necesarios para adelantar la fase de diseño de sus prototipos, que solucionarán las problemáticas planteadas en sus comunidades. En total son 28 proyectos”, subraya el ingeniero.

Al respecto, señala que el kit enviado a cada estudiante contiene una USB, motores, lámparas led, sensores, medidores de temperatura, Bluetooth y diferentes dispositivos electrónicos, algunos adquiridos y otros producidos por el equipo Aula STEM con ayuda de impresoras 3D, entre otros elementos.

Con estas herramientas los estudiantes pueden hacer realidad los prototipos propuestos durante el taller sobre potencialización de celdas solares, automatización de riego, movilidad, medición de condiciones ambientales y sensores de luz, entre otros.

Estos kits fueron enviados a la Orinoquia, Yopal, Putumayo, Córdoba, Risaralda, Puerto Asís, Ipiales y Caldas.

En este sentido, la UNAL Sede Manizales le apuesta a una educación innovadora, que responda a las nuevas necesidades del siglo, en el que el lápiz y el papel están en un segundo plano y la principal herramienta son las emociones para que el aprendizaje sea efectivo.

“Con el uso de la neurodidáctica pretendemos cambiar la relación del alumno con los procesos de enseñanza-aprendizaje hacia un modelo en el cual ellos dirijan su propio aprendizaje, reforzando habilidades como la atención, la motivación, las funciones ejecutivas y las operaciones mentales”, explicó Juan David Villegas Tamayo, ingeniero electrónico y profesional de la Dirección Académica de la Sede.

En esta metodología lo más valioso no son los contenidos, que se terminan olvidando, sino la inducción y potencialización de los procesos mentales que entran en juego.

“Así se crean redes de conocimiento y capacidad para razonar los nuevos aprendizajes de forma duradera, para lo cual empleamos métodos que activan la corteza prefrontal y el lóbulo temporal medial; el entrenamiento en memoria de trabajo y razonamiento; el aprendizaje mediante preguntas relevantes; la práctica sistemática del recuerdo, y la reconstrucción de lo aprendido”, detalla el ingeniero Villegas.

La metodología desarrollada en la UNAL Sede Manizales busca aplicar todos los contenidos del aula, de manera que el estudiante analice una problemática y proponga una solución desde su campo.

“Estimulamos la multidisciplinariedad más que la interdisciplinariedad, es decir que no se necesitan conocimientos previos, ya que en una primera fase damos los contenidos básicos para llevar a cabo un análisis y la solución a un problema específico”, comenta el profesional.

Agrega que, “por ejemplo en una primera fase abordamos el problema sobre cómo cargar un celular con módulos fotovoltaicos para ver las clases; en la segunda fase nos enfocamos en el diseño: ¿qué dispositivos usar y por qué, cómo van conectados y cómo queremos que se vea el prototipo final?, y en la última parte hacemos el montaje en físico del prototipo. Así conseguimos que la información llegue a las memorias significativas, las de largo plazo, y se convierta en conocimiento duradero”.

El Aula STEM es un espacio abierto de innovación e investigación creado por la Dirección Académica de la UNAL Sede Manizales con el objetivo de brindarles a los estudiantes, y a la comunidad universitaria en general, apoyo en el desarrollo de proyectos tecnológicos e interdisciplinares; es el laboratorio de esta nueva tendencia.

Por la situación de no presencialidad, durante estos últimos semestres el Aula STEM incrementó los esfuerzos para brindar un mayor apoyo y acompañamiento a estudiantes y docentes en su transición hacia la virtualidad. Entre otras actividades, se realizaron laboratorios virtuales como apoyo a la signatura “Taller de Ingeniería Electrónica”, en la cual se abordaron problemáticas sociales de las comunidades, y en un trabajo colaborativo con los estudiantes se propusieron diversas soluciones.

Gracias a la participación del Aula STEM, en la Convocatoria 2 de la Incubadora de Iniciativas de Innovación Pedagógica (I3P) de la Dirección Nacional de Innovación Académica (DNIA) de la UNAL, se obtuvieron recursos para fortalecer los proyectos desarrollados por los estudiantes, por medio del envío de kits de electrónica básica que contribuirán a que ellos pongan en práctica los conocimientos adquiridos mediante los laboratorios y desarrollen sus proyectos de manera satisfactoria.

“La metodología planteada en el Aula STEM ha permitido que los estudiantes ya tengan las bases teóricas y los recursos necesarios para adelantar la fase de diseño de sus prototipos, que solucionarán las problemáticas planteadas en sus comunidades. En total son 28 proyectos”, subraya el ingeniero.

Al respecto, señala que el kit enviado a cada estudiante contiene una USB, motores, lámparas led, sensores, medidores de temperatura, Bluetooth y diferentes dispositivos electrónicos, algunos adquiridos y otros producidos por el equipo Aula STEM con ayuda de impresoras 3D, entre otros elementos.

Con estas herramientas los estudiantes pueden hacer realidad los prototipos propuestos durante el taller sobre potencialización de celdas solares, automatización de riego, movilidad, medición de condiciones ambientales y sensores de luz, entre otros.

Estos kits fueron enviados a la Orinoquia, Yopal, Putumayo, Córdoba, Risaralda, Puerto Asís, Ipiales y Caldas.





jueves, 10 de diciembre de 2020

Programa de restauración ecológica da frutos en Medellín

Con cerca de 1 millón de árboles plantados y conservados en 570 hectáreas entre 2009 y 2020, el programa “Más bosques para Medellín” se constituye en un proyecto bandera en el país en aumento de cobertura de bosque y recuperación de ecosistemas asociados en suelos degradados de zonas antes destinadas a ganadería.

Así se evidencia en la tesis “Restauración ecológica: evaluación de modelos y factores en sitio en zonas degradadas por uso agropecuario en Medellín, Antioquia” de Diana Carolina Becerra para optar al título de magíster en Bosques y Conservación Ambiental en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín; la investigadora forma parte de los evaluadores del programa, y fue quien valoró la tasa de sobrevivencia de los árboles.

“El proyecto es muy exitoso, es referente nacional por el trabajo previo de caracterización de los predios y la integración de las comunidades, y también porque utiliza un número importante de especies nativas que se monitorean y se protegen a largo plazo, pues no se ganaría nada si se plantan y se abandonan”, afirma.

El programa “Más bosques para Medellín” nació de la alianza de la Secretaría de Medio Ambiente de la Alcaldía de Medellín, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare).

El profesor Luis Fernando Osorio, director de la tesis, indica que desde 2013 la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Sede Medellín monitorea y evalúa los índices de crecimiento, desarrollo, calidad y sobrevivencia de estas plantaciones mixtas, en las que se han sembrado individuos de entre 90 y 120 especies nativas.

“Este programa es pionero en Colombia, al plantar y conservar casi 600 hectáreas con especies nativas. En Colombia la compensación o mitigación con árboles en proyectos lineales (gasoductos, oleoductos, vías o de infraestructura) deben contemplar como mínimo tres años de mantenimiento para que perdure en el tiempo”, advirtió el docente.

Dos modelos de restauración

Por su parte, la estudiante Becerra explica que la estrategia se seleccionó tras un diagnóstico del área a reforestar, según el cual la principal causa de degradación del ecosistema está asociada con el uso intensivo del suelo para ganadería, sembrado en algunos lotes con especies de pasto mejorado como el kikuyo (Pennisetum clandestinum)”.

En el estudio se plantearon dos modelos de regeneración natural asistida (RNA) que buscan imitar el proceso de formación natural del bosque, desde un terreno sin vegetación.

Los dos modelos de restauración ecológica fueron el RNA 1, con plantación de especies pioneras y secundarias intercaladas, y el RNA 2, de plantación de especies pioneras, secundarias y tolerantes.

El profesor Osorio explica que en la técnica RNA, o de plantaciones mixtas, los modelos o arreglos siembran especies pioneras como yarumo plateado, que surgen en un claro del bosque cuando entra mucha luz y agua; especies secundarias de maderas más finas que les basta estar expuestas al sol; y tardías, de maderas mucho más finas como el comino.

Desde hace varios años, la Alcaldía de Medellín adquiere predios en sectores estratégicos como áreas de influencia de la red hidrográfica que abastece acueductos; la Reforestadora Integral de Antioquia (RIA) opera el proyecto con la siembra y el cuidado de los árboles, y la UNAL Sede Medellín evalúa estos sistemas con monitoreos bianuales.

La investigadora Becerra encontró altas tasas de supervivencia a largo plazo en la mayoría de las especies nativas, propias de los bosques húmedos premontano y montano bajo: “estas especies se han adaptado bien, hay individuos de más de 15 m de altura (aliso, arboloco, drago y alcaparro), han llegado aves, el impacto del proyecto es muy positivo”.

Así mismo, con asesoría del profesor Juan Carlos Salazar, del programa de Estadística de la UNAL, implementó el método “análisis de supervivencia” que se aplica en estudios médicos de largo plazo.

“Especies pioneras de altas tasas de supervivencia y crecimiento compiten mejor con esos pastos, como árbol loco, drago, alcaparro y quimulá. También encontramos resultados muy positivos en especies muy importantes como el pino colombiano, el roble de tierra fría y el cedro de altura, especies de más lento crecimiento amenazadas porque las han talado mucho, ya que son apetecidas por su madera”.