viernes, 5 de abril de 2024

Como en una foto: observan en píxeles cómo se mueve la humedad por las cordilleras colombianas

 La cordillera de los Andes entra a Colombia dividida en tres ramificaciones y funciona como una barrera natural impidiendo la entrada y salida de vientos que transportan humedad, fundamentales para la ocurrencia de lluvias, la presencia de ríos y la disponibilidad de agua en general. Por primera vez se examinó en el país la circulación de los vientos en la atmósfera, según la altura de cada montaña que rodea las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca. El nuevo método de análisis constata la importancia de estudiar el paisaje colombiano solo, pues es muy distinto a cualquier otro en el mundo.

Los paisajes de Colombia sorprenden no solo por su belleza sino también por sus particulares dinámicas naturales: lluvias, vientos o radiación solar. “Por ejemplo aquí la circulación atmosférica –es decir, los vientos que se mueven en el país– es especialmente compleja por la proximidad con el Pacífico y el Atlántico, la cuenca del Amazonas y los Llanos colombo-venezolanos”, explica Mónica Andrea Bonilla Rodríguez, magíster en Ingeniería - Recursos Hidráulicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

Los vientos transportan la humedad a la troposfera, que es capa de la atmósfera que está en contacto con la Tierra, donde están las nubes, por ejemplo; por eso influyen en la presencia de lluvia, ríos, quebradas y aguas subterráneas, fenómenos fundamentales para el equilibrio y la vida en el planeta, por eso ha sido importante estudiar su dinámica.

“Aunque algunos investigadores han evaluado la incidencia de los Andes en la circulación de estos vientos, hasta ahora no se había profundizado a escala regional ni con datos de reanálisis (comparando con otras investigaciones), por eso decidí trabajar con las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca”, señala la magíster Bonilla.

Para eso propuso un nuevo método que consiste en representar las cordilleras con tamaño de pixel (serie de cuadritos similares a los que componen una fotografía y que se ven al hacer zoom), pero relacionados con imágenes satelitales que muestran a qué altura sobre el nivel del mar está una porción de terreno o pixel específico.

“Estas delimitaciones pueden variar de tamaño, y por ende de resolución o detalle. Nosotros propusimos hacer el estudio con píxeles de 0,25 que, a escala real, pueden ser recuadros de 25 km X 25 km”, explica.

Así, “delineó” el filo de la cordillera apuntando cada altura por pixel y representando cada irregularidad. “Gracias a esto calculamos la presión atmosférica en cada zona, hicimos otros análisis matemáticos y llegamos a hallazgos como estos: la cuenca del Magdalena no tiene ingresos directos de humedad proveniente del Pacífico, los vientos llegan a la cuenca del Cauca, pero no superan la cordillera Central”.

De igual forma, constató que en la zona norte de la cuenca del Magdalena –en municipios como Puerto Triunfo– hay mucha humedad y lluvia porque no existe una “barrera” frente a la costa Caribe. Al respecto menciona que “nuestras condiciones hidrológicas tienen mucha variabilidad a causa de las montañas, por eso es crucial hacer estudios específicos para esta zona del país, porque no se comporta como ninguna otra en el mundo”.

Así mismo, con el objetivo de aprovechar la nueva información, probó 4 modelos globales para proyectar qué pasaría con los flujos de humedad en condiciones extremas de cambio climático, con miras a los años 2050 y 2100.

“Para este punto no obtuvimos resultados muy concluyentes, porque lo que hicimos fue interpolar y analizar datos globales en escalas locales. Sin embargo, uno de los modelos que mejor se comportó (siguiendo la línea de datos históricos) mostró un aumento de lluvias de casi el 40 % en la cuenca del Magdalena y de menos del 6 % en la cuenca del Cauca. Aunque no es un hallazgo confiable, sí es otra puerta que queda abierta para investigaciones futuras más precisas”, concluye la magíster Bonilla.