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lunes, 16 de enero de 2023

Residuos agrícolas podrían suplir necesidades energéticas del país

 Las biomasas residuales -troncos, frondas o maderas- de palma de aceite, caña de azúcar, café, banano y árboles madereros, tienen el potencial de suplir gran parte de la demanda de energía eléctrica del país. Un estudio adelantado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá y la Universidad de Antioquia, evidenció que, el 92,51 % de la cantidad de electricidad que se requiere podría satisfacerse a través de la gasificación.

Según los informes de la Agencia Internacional de la Energía, para 2019 las energías renovables representaron el 23,2 % de la generación eléctrica mundial, mientras que la energía generada con carbono, fue del 37,8 %.

Así, la bioenergía es la cuarta fuente de energía más importante en el mundo, después del petróleo, el carbón y el gas natural. En el caso de América Latina, en 2020 se generaron 85.014 GWh de bioenergía, lo que la convierte en la segunda fuente energética más importante del continente, después del petróleo.

En el caso de Colombia, la producción de cultivos a gran escala genera un flujo constante de biomasa que podría ser aprovechada para la producción de energía. Por ejemplo, en 2019, la actividad agrícola total del país fue de 63,2 millones de toneladas, que se dividió así: caña de azúcar, 23 millones de toneladas; caña panelera, 11 millones de toneladas; racimos de frutos de palma aceitera, 6,6 millones de toneladas; plátano, 4,1 millones de toneladas; plátanos, 2,1 millones de toneladas; y arroz, 1,9 millones de toneladas, entre otros cultivos.

El potencial bioenergético de Colombia, se estima en entre 400–750 pentajulios (PJ) por año. Este se ha calculado utilizando los cultivos más grandes, los desechos animales, los residuos forestales y los residuos urbanos como las principales fuentes de biomasa considerando la cogeneración y la biodigestión como las tecnologías de transformación”.

El estudio adelantado por los grupos de investigación en Poscosecha de Productos Agrícolas del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá y Procesos Químicos Industriales de la Universidad de Antioquia, calculó el potencial energético de residuos agrícolas disponibles en el país para generar electricidad, mediante procesos termoquímicos de gasificación, residuos que usualmente no cuentan con una adecuada disposición o aprovechamiento.

El camino

Los investigadores hicieron una revisión bibliográfica muy detallada para reconocer los procesos de aprovechamiento energético aplicados a diferentes biomasas en el país, se tomaron datos oficiales de producción de algunos procesos agrícolas y estadísticas directas de varios gremios, para posteriormente priorizar las biomasas empleando criterios técnicos, ambientales y sociales.

Las biomasas priorizadas pertenecieron a los sectores agroindustriales de la palma de aceite, la caña de azúcar, caña panelera, café, banano, reforestación para aprovechamiento de madera y adicionalmente las podas municipales.

“Se realizaron visitas técnicas a las cadenas agroindustriales que generaban las biomasas priorizadas para validar los datos encontrados en la literatura e identificar los aspectos logísticos de primera mano que permitieran confirmar la disponibilidad del material, sus características y la posibilidad de implementar la gasificación como un proceso de transformación termoquímica en empresas representativas de estos sectores”, explica el investigador Andrés Montaña de la UNAL.

Los resultados de este estudio muestran que el potencial energético calculado para las biomasas colombianas podría satisfacer gran parte de la demanda eléctrica del país mediante el uso de biomasas como troncos de palma aceitera, frondas de palma aceitera, madera de café y aulagas, que muchas veces son recursos subvaluados.

En el estudio participaron, Claudia Patricia Pérez-Rodríguez, profesora de la UNAL, y los investigadores Carmen Sofía Duarte González, Andrés Montaña y Catalina García Marroquín, del grupo de investigación Poscosecha de Productos Agrícolas del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola, de la UNAL Sede Bogotá, y Luis Alberto Ríos, del grupo de investigación de Procesos Químicos Industriales de la Universidad de Antioquia.

Conectando conocimiento

Solo hasta 2014, con la Ley 1715 se empezó a promover el desarrollo y utilización de las fuentes renovables no convencionales de energía. A partir de la expedición de esta ley, los ministerios de Ambiente y de Minas y Energía desarrollaron proyectos para fomentar el uso de la bioenergía en el país.

Estos ministerios encontraron retos en la articulación de los diferentes actores, dificultad de aplicar los incentivos tributarios, falta de conocimiento, carencia de proyectos pilotos y apoyo a la investigación, así como barreras en la normatividad, especialmente de gestión de residuos.

Sin embargo, el panorama para la investigación y el desarrollo se impulsa y es aprovechado por los grupos de investigación, que en el 2019 postulan a la convocatoria de Colciencias (actual Minciencias) llamada “Conectando conocimiento”.







 







viernes, 24 de noviembre de 2017

" 2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA "


 El CIAT inaugura campo solar del tamaño de dos estadios

- El Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) inaugura  un piso solar para

autogeneración de energía con el que se suplirá el 20% del consumo energético de todo el Centro.
- El proyecto es impulsado por Celsia, empresa de energía de Grupo Argos, y ejecutado a través de Epsa.


- El uso de energía limpia forma parte de la Estrategia del CIAT de implementar la eco-eficiencia, no solo en sus investigaciones, sino también en su entorno laboral, para hacer el funcionamiento del Centro más amigable con el medio ambiente. 


Con el objetivo de reducir su huella ambiental y costos operacionales, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), le apuesta al uso de las tecnologías limpias. 
 El piso solar para autogeneración de energía que suplirá el 20% del consumo energético de todo el Centro.
En una superficie de 14.400 m2 se instalaron 2.820 módulos fotovoltaicos, con una capacidad de generación de 902.4 kilovatios, que permitirá reducir en un 12% la tarifa de energía convencional.
Este proyecto, impulsado por Celsia, empresa de energía de Grupo Argos, y ejecutado a través de la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa), le generará grandes beneficios al CIAT: disfrutar de energía limpia, disminuir la huella de carbono y pagar un menor costo por la energía.
“La inauguración de este esperado proyecto nos brinda una gran oportunidad de promover la sostenibilidad en el uso de energía en nuestra propia casa. Esperamos en el futuro ampliar el programa ,y poder así cubrir una mayor parte de nuestras necesidades energéticas”, manifestó Rubén
Echeverría, director general del CIAT.
Las celdas fotovoltaicas, encargadas de convertir la luz en electricidad, están construidas con materiales de primera y segunda generación, lo que le permite al sistema tolerar altas temperaturas y condiciones de cielo nublado. Además de reducir el costo de la energía eléctrica que actualmente compra el Centro, uno de los principales beneficios de este proyecto es que la infraestructura que genera esta energía limpia y sostenible después de cumplir su vida útil, estimada de 25 a 30 años, será sometida a un proceso de recuperación en el que se reciclarán sus materiales.
“Con el desarrollo de este proyecto, el CIAT evitará la emisión de 501 toneladas anuales de CO2, que equivalen a sembrar 1.790 árboles en 20 años o reforestar 3 hectáreas”, dio a conocer Luis Felipe Vélez, líder comercial de Celsia.
De acuerdo con Vélez, la compañía Celsia es la que hace la inversión, se encarga de la operación y mantenimiento y el CIAT paga por kilovatio de energía consumida una tarifa pactada, más baja que la tarifa convencional, durante un periodo acordado.
El uso de energía limpia forma parte de la Estrategia del CIAT de implementar la eco-eficiencia, no solo en sus investigaciones, sino también en su entorno laboral para hacer el funcionamiento del Centro más amigable con el medio ambiente y acercarse a la meta de ser una organización carbono neutral.

Gracias por su amable visita a nuestras páginas.