jueves, 2 de julio de 2026

ADN revelaría el verdadero hogar de los monos traficados en Colombia

Gracias al análisis genético de 84 primates, una investigadora de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) logró rastrear de qué regiones del país fueron extraídos monos cariblancos y monos nocturnos traficados ilegalmente, y encontró líneas de descendencia aún no descritas en el Bajo Cauca antioqueño y cerca al río Magdalena. El avance mejoraría su rehabilitación y regreso a la vida silvestre.

La investigación se enfocó en los monos cariblancos (Cebus) y los monos nocturnos (Aotus), grupos particularmente difíciles de distinguir a simple vista, incluso para especialistas. Además, son los primates más traficados en Colombia.

“Aunque tenemos alrededor de 6 y 7 especies de monos cariblancos y 8 de monos nocturnos, visualmente son prácticamente indistinguibles”, enfatiza la bióloga María José Jaramillo, magíster en Biología de la UNAL, quien lleva años trabajando en la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la UNAL.

Dichas especies pertenecen a linajes distintos y tienen distribuciones geográficas muy específicas. Un mono cariblanco de la Sierra Nevada de Santa Marta puede parecer igual a otro del Magdalena Medio o de los Llanos Orientales, aunque sus poblaciones hayan seguido trayectorias evolutivas separadas durante miles de años.

“Cuando un primate es decomisado, las autoridades ambientales lo trasladan a hogares de paso o a centros de atención, valoración y rehabilitación, en donde pasa por evaluaciones clínicas, cuarentena y recuperación nutricional y comportamental, pero en la mayoría de los casos estos animales llegan sin información confiable sobre el lugar exacto donde fueron capturados”, señala la magíster Jaramillo.

Por eso muchos monos terminan atrapados en un “limbo biológico”, pues aunque sobreviven al tráfico, durante años permanecen en cautiverio porque nadie puede determinar con seguridad en dónde deberían ser liberados.

No hay camino a casa

Debido a la falta de información, algunas veces los primates se agrupan según disponibilidad de espacio; en otros casos se separan por sexos para evitar la reproducción, y también existen centros que recurren a la esterilización, y en escenarios más extremos incluso a eutanasia.

“Muchas de las decisiones tomadas hoy son más administrativas que biológicas; tales prácticas también estarían alterando el comportamiento de los animales y afectando sus posibilidades de rehabilitación”, menciona la bióloga.

Para enfrentar este problema, la experta recurrió a herramientas de genética molecular, analizando muestras de sangre de 84 primates decomisados o rescatados en centros de fauna de Cundinamarca, Risaralda, Valle del Cauca, Meta, Tolima y Antioquia. El grupo incluyó 62 monos cariblancos y 22 monos nocturnos, la mayoría adultos.

Un primer paso para el futuro

Los análisis mostraron valores de soporte estadístico (bootstrap) superiores al 85 % y probabilidades posteriores cercanas a 0,99, indicadores que reflejan la robustez y confianza en las agrupaciones genéticas encontradas.

Aunque la mayoría de los monos cariblancos analizados pertenecían a 3 especies distribuidas en el noroccidente colombiano, se identificó un linaje genético aún no descrito claramente, asociado con individuos del Bajo Cauca antioqueño.

Esto sugiere que, incluso en grupos relativamente estudiados, existirían poblaciones o linajes evolutivos que todavía no han sido plenamente caracterizados por la ciencia.

En los monos nocturnos, el estudio encontró una marcada diferenciación genética entre individuos ubicados al oriente y al occidente del río Magdalena.

El resultado plantea que el río ha actuado como una barrera geográfica importante en la evolución de estos primates, favoreciendo la separación de linajes a lo largo del tiempo.

Pero eso no es todo, pues la investigadora propone además un protocolo integral de rehabilitación y liberación aplicable en centros de fauna, el cual incluye: triage comportamental, formación gradual de grupos compatibles, socialización controlada, rehabilitación biológica, entrenamiento para detectar depredadores, reaprendizaje de búsqueda de alimento y evaluación del hábitat de liberación.

“Los animales también deben recuperar habilidades esenciales para sobrevivir después de haber pasado meses o incluso años dependiendo de humanos”, indica la experta, cuyo trabajo fue dirigido y apoyado por los profesores Mario Alfonso Vargas, de la UNAL, e Iván Darío Soto, de la Universidad de Antioquia.

El proyecto ya ha dado un primer paso hacia un cambio nacional, pues sus resultados se socializaron con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y contribuirían a futuras actualizaciones de la normativa nacional sobre rehabilitación de fauna silvestre.

“El estudio también impulsará alianzas entre universidades, laboratorios y autoridades ambientales para estandarizar métodos y fortalecer bases genéticas de referencia”, concluye la investigadora.






martes, 30 de junio de 2026

PANELES SOLARES TRANSFORMAN LA VIDA DE FAMILIAS

 ENERGÍA LIMPIA PARA LAS COMUNIDADES RURALES DEL VALLE DEL CAUCA

La iniciativa llegó a zona amortiguadora del páramo del Duende y el DRMI Alto Calima, lugar donde no llega la red de energía convencional. El sistema fotovoltaico permite conectar electrodomésticos básicos y encender hasta 12 bombillas, simultáneamente.

En una zona de Calima El Darién, en donde el acceso a la electricidad ha sido históricamente limitado, la energía solar comienza a marcar una diferencia en la vida cotidiana de Amalia Loaiza, una mujer que por años tuvo que vivir a oscuras en el predio El Tesoro: desde hace un mes, cuenta con un sistema fotovoltaico, gracias a la CVC.

El panel solar permite mantener encendidas entre 10 y 12 bombillas al tiempo, además de alimentar a un televisor, una licuadora y cargar teléfonos celulares. El sistema también cuenta con una batería de almacenamiento que conserva la energía acumulada, garantizando el suministro, incluso, durante días nublados o periodos de baja radiación solar.

"Vivir sin servicios básicos, como la energía, es algo difícil de imaginar. Antes utilizaba velas y linternas para iluminar la casa, ahora, gracias al panel solar que nos instaló la CVC, puedo ver televisión en las noches, usar la licuadora y mantener la vivienda iluminada. Me cambió la vida por completo; es una bendición sentir que no estamos olvidados", dijo esta mujer campesina.

Vale la pena mencionar que la CVC está llevando esta iniciativa a otros municipios del Valle del Cauca, a través de la Fundación Geomacol, con el propósito de ampliar el acceso a energías limpias en zonas rurales apartadas.

“La implementación de sistemas de energía solar en áreas rurales contribuye a mejorar la calidad de vida de las comunidades y, al mismo tiempo, a reducir la huella de carbono en zonas de conservación, como el DRMI Alto Calima y la zona amortiguadora del páramo del Duende. Además, estos sistemas fotovoltaicos tienen una vida útil superior a los 10 años, lo que garantiza un suministro energético sostenible para los beneficiarios”, comentó Jhon Alexander Aldana Londoño, especialista en desarrollo rural de la CVC.


Con estas acciones, la autoridad ambiental del departamento reafirma su compromiso de llevar soluciones sostenibles a los territorios, en donde el desarrollo social y la conservación ambiental deben avanzar de la mano.








miércoles, 24 de junio de 2026

ACUEDUCTOS RURALES DE RESTREPO SE PREPARAN ANTE LA INMINENTE LLEGADA DEL FENÓMENO DE EL NIÑO

 CVC FORTALECE LA GESTIÓN PREVENTIVA FRENTE A LA TEMPORADA SECA

La importancia del ahorro y uso eficiente del agua, ante el posible desabastecimiento de fuentes hídricas, así como el riesgo de incendios forestales y sus impactos en la fauna silvestre, fueron temas destacados.

Con el objetivo de anticiparse a los impactos climáticos que se avecinan, la CVC llevó a cabo una jornada de capacitación en el municipio de Restrepo, dirigida a los administradores de acueductos rurales y a la comunidad en general, sobre los posibles impactos del fenómeno de El Niño en las fuentes hídricas.

 Los funcionarios de la CVC hicieron énfasis en la necesidad de que los acueductos rurales trabajen de manera articulada con las comunidades para promover el ahorro y uso eficiente del agua en la temporada seca. Asimismo, alertaron sobre el incremento de la probabilidad de incendios forestales, destacando las consecuencias ambientales que estos eventos generan, entre ellas, la pérdida de cobertura vegetal, la degradación de los ecosistemas y el desplazamiento de la fauna silvestre, en busca de refugio y alimento.

“El fenómeno de El Niño representa un desafío ambiental que debemos enfrentar con preparación y conciencia. En la jornada, socializamos a los asistentes la Resolución 0100 N°0600-5943 de 2026, mediante la cual la CVC adopta medidas ambientales para prevenir y afrontar los riesgos de la temporada seca”, comentó Santiago Mesa González, ingeniero ambiental de la entidad.

 El Índice de Vulnerabilidad Hídrica (IVH) indica que 16 cuencas hídricas se encuentran en estado crítico: Arroyohondo, El Cerrito, Fraile, Las Cañas, Los Micos, Mulaló, Pescador, Obando, Párraga, Sabaletas, San Pedro, RUT, Sonso, Vijes, Yumbo y Yotoco. 

En las próximas semanas, la CVC continuará reuniéndose con los acueductos rurales de los municipios de Dagua, La Cumbre, Calima El Darién y Vijes.





viernes, 19 de junio de 2026

ASEGURAR EL CONSUMO HUMANO ES LA PRIORIDAD

¡A AHORRAR AGUA!: CVC REITERA MEDIDAS Y RESTRICCIONES PARA AFRONTAR FENÓMENO DE EL NIÑO

Ante la confirmación de la presencia del Fenómeno de El Niño por parte del Ideam, la CVC reitera a las autoridades municipales y comunidad, las medidas y restricciones que impone como autoridad ambiental para prevenir y afrontar riesgos de desabastecimiento de agua e incendios forestales.

“Desde el 15 de mayo expedimos la Resolución 06600-5943 de 2026 con las medidas para mitigar estos riesgos y nos hemos venido preparando con toda la experiencia que nos dan 70 años de conocimiento sobre el clima de la región”, dijo la ingeniera Paola Janeth Patiño, directora (e) de la CVC.

 La ingeniera recuerda que el Fenómeno no implica la ausencia total de lluvias sino una fuerte disminución con niveles por debajo de los históricos. 

 “También nos estamos preparando administrando rigurosamente los niveles del embalse de Salvajina que actualmente se encuentra por encima del 84 % buscando garantizar el abastecimiento de la Planta de Puerto Mallarino que surte a más de 70 % de Cali”, añadió.

 Algunas de las medidas y restricciones contenidas en la resolución son:

1.    Los usos del agua para consumo humano colectivo o comunitario, sea urbano o rural, y para necesidades domésticas tendrán prioridad.

2.    Las Direcciones Ambientales Regionales de la CVC podrán destruir o desmontar trinchos, barreras o cualquier otro método ilegal que conlleve a la toma, desvío, represamiento o embalse de las aguas que impidan su distribución.

3.    Con excepción de las concesiones otorgadas para consumo humano y doméstico, los usuarios que cuenten con concesiones de aguas subterráneas y superficiales para un mismo predio, deberán suspender temporalmente el uso de las superficiales.

4.    Se prohíbe la utilización de aguas superficiales para llenado de piscinas y estanques ornamentales, riego de jardines y zonas verdes y lavado de vehículos y fachadas de edificaciones y viviendas.

5.    Cuando sea necesario se suspenderá el otorgamiento de concesiones de aguas superficiales, salvo que se trate de concesiones para consumo humano. 

6.    El aprovechamiento de agua superficial para aquellos acueductos que comparten la misma fuente para su abastecimiento, deberá hacerse por turnos no mayores a 8 horas continuas. 

7.    Estas medidas se aplicarán en toda la jurisdicción, pero en especial en las cuencas con muy alta vulnerabilidad hídrica como son:  Arroyohondo, El Cerrito, Fraile, Las Cañas, Los Micos, Mulaló, Obando, Párraga, Pescador, RUT, Sabaletas, San Pedro, Sonso, Vijes, Yotoco y Yumbo. 

8.    Con miras a la prevención de incendios forestales se reitera la prohibición de realizar quemas abiertas en áreas rurales de cualquier tipo salvo las quemas controladas que cuenten con el respectivo permiso de emisiones atmosféricas.

9.    Los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo deberán mantener estricta vigilancia sobre las áreas protegidas y ecosistemas estratégicos, especialmente aquellos lugares donde históricamente se han presentado incendios forestales y en caso de emergencia activar los planes de contingencia.

10.    En caso de violación a las disposiciones ambientales de la Resolución, la CVC impondrá las medidas preventivas y sanciones previstas en la Ley.


jueves, 18 de junio de 2026

Más de 220 investigaciones sobre peces y conservación se discutieron en la UNAL Sede de La Paz

 La conservación de peces migratorios, los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas acuáticos y el impacto de los microplásticos en ríos y mares fueron algunos de los temas que reunieron a 220 investigadores, estudiantes y expertos de 7 países en el XVIII Congreso Colombiano de Ictiología, realizado en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz.

El encuentro reunió 221 trabajos científicos y representantes de 27 universidades del país. Además, integró simultáneamente el XI Encuentro Suramericano de Ictiólogos y el XII Simposio Latinoamericano de Ictiología, consolidándose como uno de los principales espacios de intercambio académico sobre biodiversidad acuática y conservación en América Latina.

Durante la semana de actividades, investigadores, estudiantes y especialistas compartieron resultados de estudios relacionados con peces continentales y marinos, restauración de ecosistemas, sostenibilidad pesquera, monitoreo ambiental y estrategias de conservación frente a la crisis climática.

El profesor Jimmy Jolman Vargas Duarte, vicerrector de la Sede de La Paz, destacó la importancia de fortalecer la investigación relacionada con los recursos hídricos y los ecosistemas estratégicos de la región Caribe.

“Este año nuestra Sede asume como compromiso fundamental el trabajo con el agua, y qué mejor manera de honrar este recurso que respaldando este evento. Aspiramos a ser un eje central para el desarrollo de estas temáticas, por eso esperamos materializar en el corto plazo los compromisos con la Gobernación del Cesar y el Centro de Desarrollo Tecnológico Pesquero, impulsando el progreso regional desde nuestra planta académica”, afirmó.

Mencionó además que la UNAL denominó el 2026 como “Año de la Paz”, una consigna que invita a que la investigación sea el faro del desarrollo social y la justicia ecológica.

Asimismo recordó que la Sede se ubica en el bosque seco tropical, uno de los ecosistemas más amenazados del país cuya conservación está estrechamente relacionada con la protección de los recursos hídricos.

Por su parte el profesor Giovan Fernando Gómez, director Académico de la Sede de La Paz, resaltó que “los peces cumplen un papel fundamental en la seguridad alimentaria y en la sostenibilidad de numerosas comunidades, especialmente aquellas que dependen de la pesca como actividad económica y cultural”.

Un reconocimiento a la investigación sobre peces migratorios

Uno de los momentos destacados del encuentro fue el homenaje a la profesora Luz Fernanda Jiménez Segura, bióloga de la UNAL, doctora de la Universidad de Antioquia (UdeA) y actual vicerrectora de Investigación de esa institución.

El galardón fue entregado por los docentes Carlos García Alzate, de la Universidad del Atlántico, y Luz Eneida Ochoa Orrego, de la UNAL Sede de La Paz, en reconocimiento a su trayectoria científica y a sus aportes al conocimiento de los peces migratorios en Colombia.

La doctora Jiménez es referente global en ecología de peces migratorios. Sus investigaciones pioneras han permitido entender el impacto de las represas y el cambio climático en los grandes ríos transandinos como en la cuenca Magdalena-Cauca.

Además de liderar debates sobre el manejo de ecosistemas y el impacto real del repoblamiento de peces en ciénagas, la investigadora impulsó la creación de la Colección de Ictiología de la UdeA (CIUA), un invaluable archivo físico y genético que custodia parte del patrimonio biológico del país y facilita el descubrimiento de nuevas especies.

“Para mí ha sido fundamental acompañar la formación de tantos jóvenes que llegan con expectativas a la Universidad. Considero este reconocimiento como un privilegio y un honor”, expresó la doctora Jiménez.

Cambio climático, pesca y microplásticos

La agenda académica abordó temas relacionados con la conservación de especies, la sostenibilidad pesquera, la biología de larvas marinas y dulceacuícolas, el monitoreo acústico subacuático y los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas acuáticos.

La participación estudiantil también tuvo un espacio destacado. Entre los trabajos presentados estuvo el póster “Microplásticos en peces neotropicales: causas, efectos e implementación de soluciones”, elaborado por el estudiante de Biología Juan Piedrahíta, de la Universidad del Tolima.

“El propósito del trabajo no fue solo caracterizar la presencia de microplásticos en diferentes cuencas, sino también contribuir a la búsqueda de soluciones que permitan reducir su impacto sobre la fauna acuática”, explicó el investigador.

De igual manera, en el encuentro hubo conferencias magistrales de investigadores nacionales e internacionales como Paulo Pompeu, Bruno Melo, Carlos Donascimiento, Úrsula Jaramillo y Luz Fernanda Jiménez Segura.

Más allá de las cifras de participación, el Congreso dejó sobre la mesa una preocupación compartida por la comunidad científica: la necesidad de fortalecer el conocimiento y la conservación de los ecosistemas acuáticos frente a amenazas crecientes como el cambio climático, la contaminación y la transformación de los hábitats naturales.

 









miércoles, 17 de junio de 2026

Colibríes, las aves más afectadas por incendios forestales en Honda (Tolima)

 Cuando los incendios forestales consumen el bosque seco tropical, los colibríes pierden gran parte de las flores de las que se alimentan. La escasez de néctar los obliga a desplazarse a otras zonas y reduce su papel como polinizadores de numerosas especies vegetales.

Árboles como la ceiba, el caracolí y el guácimo, junto con arbustos y enredaderas que florecen en distintas épocas del año, proporcionan néctar, frutos y refugio. Cuando ocurre un incendio no solo cambia el paisaje: también desaparecen fuentes esenciales de alimento para colibríes, atrapamoscas, carpinteros y muchas otras especies.

Fue precisamente esta transformación la que motivó la investigación de Paula Sarmiento Garnica, magíster en Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien se interesó en entender cómo el aumento de los incendios forestales —asociado con el cambio climático— está afectando las comunidades de aves.

Mientras algunos ecosistemas del mundo han evolucionado junto al fuego, otros son altamente sensibles y experimentan cambios profundos cuando se incendian. Entre ellos está el bosque seco tropical colombiano, un ecosistema caracterizado por largos periodos de sequía y altas temperaturas y de cuya cobertura original hoy sobrevive menos del 10 % debido a actividades como la ganadería, la agricultura y la expansión humana.


Para saber a qué aves afecta más este problema, la bióloga analizó imágenes satelitales y registros históricos de incendios ocurridos entre 2014 y 2024 en el Tolima, para inspeccionar las áreas más impactadas.

Posteriormente realizó trabajo de campo en cerca de 20 municipios del departamento, y para el estudio seleccionó una zona de bosque seco tropical en Honda que en 2019 sufrió un incendio en más de 1.200 hectáreas.

Allí comparó dos áreas cercanas, una quemada y otra no afectada por el fuego. Durante las temporadas seca y lluviosa realizó censos de aves, instaló grabadoras automáticas para registrar vocalizaciones y sonidos, y evaluó variables relacionadas con la estructura del bosque y la disponibilidad de alimento.


“Lo interesante de este trabajo es que no se limitó a contar aves, sino que al mismo tiempo también medimos variables del hábitat y los recursos alimenticios para relacionarlos con las especies presentes en cada punto y en cada momento”.

“Encontramos que la disponibilidad de recursos alimenticios influía más que el mismo hábitat, es decir qué comida tenían las aves, que cómo estaba estructurado el bosque”, explica la investigadora Sarmiento.

Entre los grupos más perjudicados estuvieron los colibríes, pues su dependencia del néctar los hace particularmente sensibles a la desaparición de flores después de un incendio.

“Es como si llegaras a tu casa y encontraras todo destruido. Ellas pueden volar y alejarse del incendio, pero cuando vuelven ya no encuentran los recursos que tenían antes”, explica la investigadora.

En los remanentes de bosque seco tropical estudiados en Honda se registraron especies como el colibrí de cola rufa (Amazilia tzacatl), el ermitaño canelo (Phaethornis anthophilus), el ermitaño verde (Phaethornis guy), el mango pechinegro (Anthracothorax nigricollis), el colibrí coliverde (Chalybura buffonii) y la coronita colivioleta (Thalurania colombica), aves que dependen en distinta medida del néctar producido por las flores.


A diferencia de otras aves capaces de cambiar temporalmente de dieta o aprovechar recursos alternativos, los colibríes necesitan una fuente constante de energía para sostener su acelerado metabolismo. Por eso cuando las flores desaparecen tras un incendio, muchas especies se deben desplazar hacia otras áreas mientras la vegetación se recupera.

La situación resulta especialmente preocupante porque estas pequeñas aves cumplen una función esencial en los ecosistemas tropicales: transportan polen entre flores y facilitan la reproducción de numerosas especies vegetales.

Por eso cuando los recursos florales disminuyen el impacto no recae solo sobre los colibríes, sino también sobre las plantas que dependen de ellos para reproducirse.

Unos ganan y otros pierden

Mientras los colibríes suelen verse afectados, algunas aves encuentran oportunidades en los paisajes transformados por el fuego. La apertura del dosel facilita la detección de presas y los árboles muertos se convierten en refugio para numerosos insectos.

Tras un incendio, los troncos quemados suelen ser colonizados por escarabajos y sus larvas, que aprovechan la madera afectada para alimentarse y reproducirse. Esta abundancia temporal de insectos beneficia a las aves insectívoras que buscan sus presas entre la corteza de los árboles o las capturan en vuelo.

Entre las especies registradas en las zonas quemadas se encontraron algunos carpinteros, así como el sirirí común (Tyrannus melancholicus) y el bichofué (Pitangus sulphuratus), aves asociadas con espacios más abiertos y con la búsqueda activa de insectos.

Además del trabajo de campo en Honda, la investigadora revisó 79 estudios publicados en distintas regiones del mundo sobre incendios y comunidades de aves. El análisis mostró que los efectos del fuego no son iguales para todas las especies ni para todos los ecosistemas.

Durante el primer año después del incendio suelen predominar los impactos negativos, pero a medida que la vegetación se recupera algunas aves pueden regresar o incluso beneficiarse de las nuevas condiciones ambientales.

En un escenario de temperaturas más altas, sequías más prolongadas y temporadas de incendios cada vez más intensas, entender cómo responden especies tan sensibles como los colibríes será clave para proteger la biodiversidad del bosque seco tropical colombiano.



jueves, 11 de junio de 2026

EL VALLE DEL CAUCA CUENTA CON UN MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PARA LA OBSERVACIÓN DE AVES

 El lanzamiento de ¡Pajareando a lo bien! fue hecho en el auditorio de la CVC como una herramienta para promover una observación responsable, ética y comprometida con la conservación de la avifauna y sus hábitats.

Con la participación de representantes de entidades públicas, organizaciones ambientales, operadores turísticos, observadores de aves, académicos, estudiantes y ciudadanía en general, se realizó en el auditorio Bernardo Garcés Córdoba de la CVC el lanzamiento del Manual de buenas prácticas para la observación de aves en el Valle del Cauca: ¡Pajareando a lo bien!, una iniciativa construida de manera colectiva para fomentar una cultura de observación responsable y fortalecer la conservación de la biodiversidad del departamento.

 El Valle del Cauca es reconocido nacional e internacionalmente por su extraordinaria riqueza biológica y por albergar cientos de especies de aves que lo convierten en uno de los destinos más importantes para el aviturismo en Colombia. Sin embargo, esta actividad también implica responsabilidades para quienes la practican, razón por la cual surgió la necesidad de crear una herramienta que orientara comportamientos adecuados en campo y promoviera el respeto por la fauna silvestre y sus ecosistemas.

Según explicó Norely Cuello, funcionaria de la CVC y líder de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca, la idea del manual nació a partir de una denuncia recibida por la Corporación hace cerca de año y medio, relacionada con la perturbación de un ave en un sitio de Cali debido a prácticas inadecuadas realizadas para obtener fotografías.

 “Esa situación generó una reflexión sobre cómo este tipo de comportamientos podrían estar ocurriendo en otros lugares del Valle del Cauca sin ser reportados. A partir de ese análisis, y en el marco del Consejo Departamental de Aves, convocamos a diferentes actores para construir una herramienta educativa que ayudara a prevenir estas situaciones y promoviera mejores prácticas durante la observación de aves”, reveló la funcionaria de la CVC.

El documento fue elaborado de manera conjunta por cerca de 15 autores y es el resultado del trabajo articulado de las entidades que integran el Consejo Departamental de Protección y Conservación de las Aves – CONDERPVAV, instancia de gobernanza creada mediante la Ordenanza 517 de 2019 para impulsar acciones de conservación y protección de las aves en el Valle del Cauca.

 En la construcción participaron la CVC, la Gobernación del Valle del Cauca, INCIVA, el DAGMA, Parques Nacionales Naturales de Colombia, la Universidad del Valle, la Asociación Calidris, la Sociedad Vallecaucana de Ornitología – DACNIS, la Asociación de Guías de Turismo del Valle del Cauca (ASOGUÍAS), Reino Alado y la agencia operadora de turismo receptivo Plan de Viaje.

 El lanzamiento incluyó la presentación de la obra de teatro ‘¡Pajareando a lo bien!’, creada por el equipo de la CVC con el apoyo de la Fundación Biodess, una puesta en escena que invitó a los asistentes a reflexionar sobre la importancia de adoptar comportamientos responsables durante la observación de aves y el contacto con la naturaleza.

“En la obra de teatro representamos algunas de las malas prácticas que suelen cometerse durante la observación de aves. Por ejemplo, evitar el uso de parlantes para reproducir vocalizaciones de otras aves, ya que esto puede alterar su comportamiento natural y generar estrés en los individuos; no dejar residuos en los lugares visitados; abstenerse de utilizar punteros láser, que pueden afectar la orientación y estabilidad de las aves; y mantener siempre una distancia prudente para no interferir con sus actividades de alimentación, descanso o reproducción”, explicó Lorena Cruz, bióloga y ornitóloga de la Universidad del Valle.

 Posteriormente, se realizó un conversatorio en el que varios de los participantes en la construcción del manual compartieron los principales contenidos y destacaron su aporte para fortalecer la educación ambiental, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de un turismo de naturaleza sostenible. 

El espacio fue moderado por el biólogo Luis Fernando Castillo Cortés, profesional de la Universidad del Valle con más de 25 años de experiencia en conservación de la biodiversidad, especialmente en aves y sus hábitats.

 Con esta iniciativa, las instituciones participantes buscan consolidar una cultura de observación ética y respetuosa, contribuyendo a la protección de las aves y posicionando al Valle del Cauca como un referente nacional e internacional en la promoción de buenas prácticas para el aviturismo y la conservación de la biodiversidad.

 Las personas interesadas en el manual pueden acceder a ella a través de Ecopedia, la biblioteca ambiental digital del Valle del Cauca de la CVC, disponible en www.ecopedia.cvc.gov.co