jueves, 5 de diciembre de 2019

Líneas potenciales de eucalipto resistirían al anegamiento


Cuatro genotipos de eucalipto (Eucalyptus grandis) presentan mecanismos de defensa contra inundaciones en terrenos agrícolas, provocados por aumento a nivel subterráneo de agua o por precipitaciones excesivas.


Así lo estableció Yenny Magaly Castrillón Bolaños, magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, quien desarrolló el estudio “Descripción de cambios ocasionados a nivel estructural y ultraestructural en las raíces de cuatro genotipos de Eucalyptus grandis”, con el propósito de entender cuáles son las alteraciones que presentan los diferentes genotipos de esta planta para adaptarse a estrés hídrico por anegamiento.


Para ello diseñó un experimento con plántulas de eucalipto de los cuatro genotipos, los cuales fueron seleccionados por Smurfit Kappa Cartón de Colombia –empresa productora de empaques de papel– y sembrados en macetas que se ubicaron en el campus de la UNAL Sede Palmira.

Las plantas se expusieron a dos condiciones hipotéticas: de campo convencionales y de anegamiento; 114 días después del trasplante se recolectaron las muestras de raíces sometidas a cada uno de los tratamientos y se observaron los resultados tanto en microscopía óptica de alta resolución como en microscopía electrónica de transmisión.


En términos generales, los genotipos evaluados de E. grandis presentaron reducción en la altura de la planta y en el diámetro de base del tallo, lo que se traduce en efectos negativos sobre el crecimiento y el desarrollo de las plantas a causa de la excesiva disponibilidad de agua. Sin embargo, los genotipos cuentan con la capacidad de tolerancia para seguir creciendo en condiciones de anegamiento.
La investigación también mostró que las células de las raíces de eucalipto evaluadas en condiciones de inundación presentan vacuolización, formación de aerénquima, células más grandes con alteraciones en mitocondrias, vesículas de Golgi, retículo endoplasmático y membrana celular, características microscópicas que se traducen en daños en la planta, pero que aun así siguen su desarrollo.

Tolerancia al calentamiento

Algunas predicciones sobre las consecuencias del calentamiento global aseguran que habrá cambios en el régimen hídrico de las regiones intertropicales, en las cuales se presentarán periodos tanto de sequía prolongada como de lluvias intensas con posteriores inundaciones.
En ese sentido, es imprescindible que los cultivos –en este caso el eucalipto– cuenten con material genético capaz de tolerar o adaptarse a estas condiciones ambientales adversas y siga produciendo la madera que requiere la industria.


El eucalipto es un género de árboles que actualmente está distribuido por gran parte del mundo, y que por su rápido crecimiento se emplea en plantaciones forestales para la industria papelera y maderera, además de otros usos medicinales y terapéuticos.

Consecuencias del anegamiento

“Los periodos de lluvia intensa y prolongada, junto con un pobre drenaje del suelo, llevan a suelos anegados que ocasionan acumulación de gases y suministro inadecuado de oxígeno (hipoxia) provocando condiciones anaeróbicas que inducen cambios físicos, químicos y biológicos, entre los que se destacan la producción de sustancias tóxicas en el suelo, el aumento de etileno en los tejidos de las plantas, la baja disponibilidad de nutrientes y los cambios en las células del córtex radical del eucalipto”, explica la investigadora Castrillón.
De este modo, el estudio del comportamiento de diferentes variedades y genotipos de eucalipto sobre su capacidad de respuesta para evitar o tolerar el exceso de agua en suelo contribuyen a encontrar materiales tolerantes a condiciones anegamiento que se puedan emplear en futuros programas de mejoramiento genético. En este caso, los cuatro genotipos evaluados por la investigadora corresponden a esas líneas potenciales.
El estudio cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que el E. grandis, uno de los eucaliptos exóticos más importantes en América del Sur, América Central, Asia y África según reportes considerados por la magíster Castrillón, cuenta con características de rápido crecimiento, productividad, buena calidad de fibras de celulosa, alta adaptabilidad a suelos y climas. Su valor industrial y comercial radica en que es una de las principales fuentes de materia prima de la actividad forestal en áreas tropicales.


La industria papelera emplea la fibra corta de eucalipto para fabricar papeles blancos de alta calidad. También se usa en la obtención de carbón vegetal, construcción rústica, fabricación de ensambladuras, triplex, entrepaños, construcción de botes, pisos, postes para alumbrado o de conducción eléctrica, o en proyectos de reforestación, de ahí su amplia distribución en todo el mundo.
A pesar de los resultados, es necesario realizar otros estudios con plantas en edades avanzadas de la especie, pues la investigación se hizo solo en plantas jóvenes que mostraron cambios para adaptarse al anegamiento, pero no se conoce su comportamiento en etapas maduras, advierte la investigadora.

Fuente Universidad Nacional - Palmira Colombia 

martes, 26 de noviembre de 2019

Calentamiento global reduciría hábitat de la sierra en el Pacífico


Al simular incrementos en la temperatura superficial del Pacífico colombiano, dentro de un contexto en que las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando a lo largo del siglo XXI, y tomando como referencia escenarios proyectados científicamente, la distribución del hábitat potencial de la especie Scomberomorus sierra cambiaría negativamente.




Este fue uno de los resultados de Sobeyda Arely Herrera Montiel, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, quien determinó que en 2050 y 2080 la sierra disminuiría su probabilidad de presencia en más del 10 %.
La investigadora evaluó los cambios potenciales en la distribución de la sierra en condiciones de calentamiento global, con base en escenarios propuestos por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas, y con la dirección del profesor John Josephraj Selvaraj y codirección de Karold Viviana Coronado Franco, dentro del Grupo de Investigación en Recursos Hidrobiológicos.


La sierra (Scomberomorus sierra), una de las especies de peces de mayor relevancia comercial en el Pacífico colombiano, aportó en 2013 el 2,9 % de la pesca artesanal. Se estima que en la región, donde existen más de 13.000 pescadores artesanales, las especies más aprovechadas son sierra, zafiro y jurel, según datos de ese mismo año.

Para contribuir a su protección, la investigadora Herrera evaluó diferentes escenarios climáticos que plantea el IPCC según los gases de efecto invernadero (GEI) proyectados para los próximos años, cuyo cálculo se puede medir en cambios de radiación que, en este caso, se evaluaron en tres escenarios de incremento: 2,6, 4,5, y 8,5 vatios por metro cuadrado para 2100.
A medida que aumentaron las concentraciones de GEI con los años y por lo tanto aumentó la radiación, la investigadora simuló el incremento en la temperatura superficial del mar para obtener la distribución de la sierra en los meses de estacionalidad de la especie (noviembre a abril) en diferentes periodos: corto (2020), mediano (2050) y largo plazo (2080), considerando que las mayores probabilidades de presencia de sierra se presentan cuando la temperatura fluctúa entre 25 y 27 °C.


 Entonces, si un incremento de la probabilidad de distribución mayor al 10 % respecto al valor actual es un cambio positivo, una disminución en la probabilidad de distribución mayor al 10 % es un cambio negativo, y los valores menores al 10 % son neutros, se determinó que un escenario de bajas emisiones de GEI (RCP 2.6) favorecería la distribución de sierra, sin importar el periodo ni el mes.


 Entre tanto, en un escenario de emisiones intermedias (RCP 4,5) presentaría una distribución equitativa entre cambios positivos y negativos, con una tendencia al incremento de los negativos a finales del siglo (2080).
Finalmente, los mayores cambios negativos, asociados con la disminución de la probabilidad de presencia de sierra, se presentaron en el escenario de emisiones altas (RCP 8,5) a mediano (2050) y largo plazo (2080).
“Los resultados reportados en el presente estudio servirán como insumo para tomar decisiones relacionadas con el manejo, aprovechamiento y conservación de la sierra, así como para generar posibles medidas de gestión y mitigación de los efectos del cambio climático sobre este importante recurso”, comentó la investigadora Herrera.


Distribución actual
Antes de los resultados predictivos para 2020, 2050 y 2080, la investigadora midió la distribución actual del hábitat de la sierra en el Pacífico, teniendo en cuenta variables oceanográficas como temperatura superficial del mar (TSM), clorofila-a –que depende de la disponibilidad de luz y nutrientes– y batimetría, que se refiere a las variaciones del relieve del fondo del mar. La información la obtuvo del Sistema de Información Ambiental Marina (SIAM) y del Grupo de Procesamiento de Biología Oceánica de la NASA.
Para analizar los resultados, la zona se dividió en norte (Chocó), centro (Valle del Cauca y Cauca) y sur (Nariño), y las probabilidades de distribución se clasificaron de 0 a 0,3 (baja), 0,4 a 0,6 (media) y entre 0,7 a 0,9 (alta) desde 2012 hasta 2016, entre noviembre y abril.
Los resultados mostraron que “la zona centro fue la de mayor probabilidad de distribución, pues se mantuvo relativamente constante todos los meses, comparada con la zona norte que presentó mayor probabilidad de distribución solo en enero, y con la del sur que mostró probabilidades medias a altas de diciembre a abril”, explicó la investigadora.

Fuente :  Universidad Nacional -Palmira -Colombia 




jueves, 14 de noviembre de 2019

Aprende más acerca del agua y los arrecifes coralinos


Son ecosistemas de la vida marina que alojan gran biodiversidad y  se desarrollan en aguas claras tropicales con salinidad relativamente alta.




Son ecosistemas de la vida marina que alojan gran biodiversidad y  se desarrollan en aguas claras tropicales con salinidad relativamente alta.

Existen arrecifes costeros que bordean el litoral, arrecifes de barrera, que se caracterizan por estar separados de la costa por una laguna profunda de aguas tranquilas y los atolones, que son arrecifes de barrera de forma anular.


A pesar de que se desarrollan en aguas moderadamente nutritivas, los complejos arrecifales constituyen uno de los ecosistemas biológicamente más diversos del planeta, debido a que son habitados por una inusual cantidad de especies de equinodermos, moluscos, crustáceos, gusanos, esponjas, anémonas, poliquetos, plumeros de mar, algas, cangrejos, camarones y peces que ocupan cada milímetro de la estructura.
El mar Caribe colombiano ocupa una posición intermedia en el desarrollo de estas formaciones; la región de mayor concentración es la que se encuentra en los alrededores de los cayos e islas del archipiélago de San Andrés y Providencia, donde hay cerca de 1.900 km2, que corresponden al 80% de los que posee Colombia. Se destaca la barrera coralina de la isla de Providencia, que con una longitud de 20 km, es la segunda en extensión de la cuenca del Caribe, después de la de Belice.


Dispersas sobre los altorrelieves del fondo de la plataforma continental, desde el Golfo de Urabá, hasta la península de La Guajira, hay una serie de formaciones coralinas que han crecido a pesar de que el lugar no es el más propicio debido a la descarga de las aguas dulces y de sedimentos procedentes de los ríos; la mayor concentración se encuentra en el sector central y es la que dio origen a las islas Tortuguilla y Fuerte, los archipiélagos del Rosario y San Bernardo y algunos bajos como el de Tortugas.



Por su parte, el Pacífico colombiano tiene pocas y no muy extensas formaciones coralinas; se destacan las de la isla Gorgona que alberga a 17 especies de corales escleractíneos, las de la isla de Malpelo y las de la Ensenada de Utría y Punta Tebada.

 Fuente: Ecolibro Ambientes Extremos de Colombia 


martes, 5 de noviembre de 2019

Propician gestión sostenible del agua en zona de reparación a víctimas

Un sistema de cámaras rompe presión para regular el flujo hidráulico; 800 m de tubería certificada; un humedal artificial para tratar aguas residuales, y dos sistemas para aprovechar aguas lluvias, son algunas soluciones entregadas a la comunidad de la vereda El Arenillo, considerada Sujeto de Reparación Colectiva por la Unidad para las Víctimas..

Humedal artificial subsuperficial para tratamiento de aguas residuales de 17 viviendas.

Estas herramientas fueron proporcionadas en el marco del programa Ideas para el Cambio, de Colciencias, en el cual participan la Asociación de Campesinos del Arenillo y el Grupo de Investigación Prospectiva Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira.

El proyecto “Construcción colaborativa para la gestión del agua y su integración con herramientas TIC en la vereda El Arenillo”, responde a un trabajo mancomunado entre Colciencias, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), la Unidad para la Atención y Reparación Integral a Víctimas, y el Grupo de Investigación Prospectiva Ambiental de la UNAL Sede Palmira.


Las soluciones co-construidas por la comunidad y el equipo UNAL Palmira en esta vereda del municipio de Palmira (Valle -Colombia )tres elementos principales: manejo integral de aguas, generación de energía eléctrica renovable y un sistema de información geográfica.
En el primer elemento se construyeron cinco cámaras rompe presión para el acueducto comunitario, con el fin de disminuir la presión en su sistema hidráulico, regular el flujo y evitar daños en la tubería de conducción. También se instalaron 800 m de tubería certificada para conducir el agua de consumo humano y se incorporó un dispositivo mecánico para medir agua (macromedidor) en la salida del tanque del acueducto.

Microturbina con capacidad de generación máxima de 1 kilovatio aprovechando energia cinética de la tubería del acueducto.

Otra de las soluciones fue un humedal artificial subsuperficial para tratar las aguas residuales de 17 viviendas de Arenillo Bajo, con un sistema para tratar las aguas grises con la ayuda de plantas especializadas, en este caso las especies Zantedeschia aethiopica, Heliconia sp. y Cyperus alternifolius, conocidas como cartuchos, heliconias y papiros, respectivamente.


Por último, se desarrollaron dos sistemas de recuperación de aguas lluvias con 10 m de canaleta para la recolección en la Institución Educativa Francisco Miranda y 12 m en la Casa Comunal de Arenillo Bajo, además de 12 m de estructura de soporte para la canaleta de la Casa Comunal, 13 soportes para la canaleta y 2 tanques de almacenamiento de agua de 55 galones.
Para la generación de energía eléctrica renovable se diseñó un microgenerador hidráulico en Arenillo Alto, con capacidad de generación máxima de 1 kilovatio, aprovechando la energía cinética de la tubería del acueducto.
Así mismo se instaló un módulo de energía solar que comprende dos paneles solares de 340 vatios cada uno, para cargar al menos seis celulares y herramientas o equipos eléctricos de bajo consumo.


Finalmente, se cuenta con un sistema de información geográfica utilizando la plataforma de Google Maps, en la que se incorporaron datos georreferenciados de los materiales y las características de la red de acueducto y la infraestructura, con acceso libre para que los habitantes lo puedan actualizar.
“El desarrollo del proyecto evidenció el empoderamiento y liderazgo de la mujer rural tanto en la construcción de tejido social como en el rescate de la minga como estrategia de trabajo solidario y fortalecimiento de la comunidad”, comentó Luz Stella Cadavid, coordinadora del grupo de investigación Prospectiva Ambiental y docente de la UNAL Sede Palmira.

Apropiación social del conocimiento
La comunidad de El Arenillo, conformada por 121 familias, es considerada Sujeto de Reparación Colectiva por la Unidad para las Víctimas debido a hechos victimizantes ocurridos por el confinamiento desde 1999 hasta 2004, por parte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Entre las acciones complementarias para reparar a sus habitantes figura Ideas para el Cambio, un programa de Colciencias que propicia espacios experimentales para la apropiación social del conocimiento científico-tecnológico, mediante el trabajo conjunto entre las comunidades y expertos en ciencia, tecnología e innovación.
En este caso, el equipo de Prospectiva Ambiental de la UNAL Sede Palmira fue el ganador de la convocatoria para implementar una solución en el territorio, por encima de cuatro grupos de investigación de otras instituciones. La UNAL aportó más de 37 millones de pesos para la financiación del proyecto y Colciencias contribuyó con otros 180 millones de pesos.

Fuente : Universidad Nacional -Palmira-Colombia 

lunes, 28 de octubre de 2019

Otun Quimbaya- Colombia


OTUN QUIMBAYA ....El más bello Santuario de fauna y flora de Risaralda  



Cerca de Pereira, se conserva uno de los bosques andinos más amenazados del planeta. Hoy, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, junto al río Otún, protege especies de la biodiversidad de los andes que están desapareciendo en otras regiones. Descubre junto a nuestros guías interpretes ambientales, los secretos de la diversidad, en plantas y animales.

Percibe el canto de las aves, búscalas en el follaje y comprende por que este país tiene el mayor número de aves del planeta. Pon mucha atención a la copa de los árboles, pues allí, en algún rincón, se encuentra alguna familia de mono aullador rojo, mirándote en la distancia. Durante el día, disfrutaremos de un sendero al bosque sub andino y en la tarde, una caminata para encontrarnos con una hermosa cascada, donde la briza y la humedad, te harán sentir la vida que se produce en estas montañas, cuando protegemos sus bosques.

Visita Colombia y vive las maravillas que en ella se encuentra de la abundante y biodiversidad y descubre sus regiones!

Su temperatura de montaña tropical fría.

Conservar áreas naturales poco intervenidas para la realización de investigaciones científicas, actividades recreativas y educación ambiental.


Otún Quimbaya y toda la región del Ucumarí, que se extiende hasta el Parque Nacional Natural Los Nevados, son grandes espacios de bosques andinos de una alta diversidad biológica ubicados en el corazón de la zona cafetera en la cordillera central.

Fuente: Parque Nacional Natural. 




jueves, 17 de octubre de 2019

La inteligencia artificial y los conocimientos de los agricultores ayudan a incrementar los rendimientos del maíz

La agricultura basada en datos puede incrementar la producción de los pequeños agricultores, amenazada por el cambio climático, pero es necesario que los científicos de datos trabajen con agricultores y gobiernos. Cuatro años de colaboración en maizales colombianos demuestran lo que es el éxito.



Los agricultores de la región productora de maíz de Córdoba, en Colombia, han sufrido de todo: mucha lluvia un año, una abrasadora sequía al otro. Los rendimientos eran bajos y sus medios de subsistencia pendían de un hilo.
La situación exigía un nuevo enfoque.
 Necesitaban servicios de información que los ayudaran a decidir qué variedades sembrar, cuándo hacerlo y cómo debían manejar sus plantaciones. El Gobierno, la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales (FENALCE) y científicos de Inteligencia Artificial del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) conformaron un consorcio. 
Los investigadores utilizaron algoritmos de Inteligencia Artificial, sobre la base de los datos que ayudaron a recopilar los agricultores, y los rendimientos aumentaron considerablemente.
El estudio, publicado en septiembre, en Global Food Security, demuestra cómo el aprendizaje automático de datos de múltiples fuentes puede ayudar a hacer más eficiente y productivo el manejo agrario, aun cuando el clima esté cambiando.

“Hoy en día podemos recopilar enormes cantidades de datos, pero no es cuestión de solo amontonarla, procesarla en una máquina y tomar una decisión, Mediante la colaboración entre instituciones, expertos y agricultores pudimos superar las dificultades y alcanzar nuestros objetivos”.
Daniel Jiménez
Científico de datos y Autor principal del estudio, CIAT

Durante los cuatro años del estudio, Jiménez y sus colegas analizaron los datos y verificaron las directrices elaboradas para aumentar la producción.
 Algunos agricultores siguieron las directrices de inmediato, en tanto otros esperaron a que fueran verificadas en ensayos de campo.
 Los agricultores que adoptaron la serie completa de directrices generadas por los algoritmos de inteligencia artificial constataron el incremento de sus rendimientos de hasta en un 20% por hectárea y con potencial de aumentarlo hasta un 40%. Este es un rendimiento excelente para maíz de secano en esa región.

Las directrices también redujeron considerablemente los costos de fertilizante y orientaron sobre cómo reducir los riesgos relacionados con los patrones climáticos, con énfasis en reducir los impactos negativos de lluvias torrenciales.
Investigadores de FENALCE fueron coautores de este estudio que forma parte de un programa del Gobierno de Colombia que busca proporcionar a los agricultores opciones para el manejo tanto de la variabilidad como del cambio climático.


Año tras año, los rendimientos de maíz en la región bajo estudio varían hasta 39 % debido al clima.
 En el pasado, los pequeños agricultores se apoyaban en el propio conocimiento de sus cultivos y aceptaban recomendaciones generales frecuentemente desarrolladas por investigadores muy lejanos a su entorno.
 Éste estudio demuestra que, combinando el conocimiento de los agricultores con datos meteorológicos, de suelos y la respuesta del  cultivo, los agricultores pueden, al menos parcialmente, proteger sus cultivos contra un clima impredecible y estabilizar sus rendimientos a un nivel más alto.
“Si un solo agricultor proporciona información a un investigador, es casi imposible obtener varias perspectivas sobre cómo mejorar el manejo. 
Por otra parte, si son muchos los agricultores que proporcionan la información, cada uno de ellos con diferentes experiencias, condiciones de cultivo y prácticas de manejo, con ayuda de la inteligencia artificial es posible deducir dónde y cuándo funcionarán mejor las prácticas específicas de manejo”.
James Cock
coautor y científico emérito, CIAT

De la finca al algoritmo
En Córdoba, FENALCE, que compila información sobre plantaciones, cosechas, rendimientos y costos del maíz, configuró una plataforma web para recopilar datos y llevar un registro de los datos de fincas individuales.
 Expertos locales cargaron información sobre suelos, luego de visitar fincas en distintas etapas del cultivo, en tanto el IDEAM, la entidad meteorológica de Colombia, gracias a sus políticas de datos abiertos, compartió la información climática de seis estaciones ubicadas en la región. Esto permitió a los investigadores cruzar información diaria de estaciones meteorológicas con campos individuales y las distintas etapas de la época de crecimiento.
Los investigadores utilizaron algoritmos de inteligencia artificial para medir el impacto de distintas condiciones climáticas y de suelos, así como prácticas agrícolas en campo. 
Por ejemplo, notaron que en no es necesario aplicar más de 15 kg de fósforo por hectárea, en una región donde se aplican hasta 40 kg de este fertilizante.
 Esto demuestra que la asesoría sobre los cultivos debe ser específica por sitio.
El estudio comprobó, además, qué cantidad de semilla y capacidad de escorrentía tienen un impacto importante en los niveles de rendimiento.
 Comprender los efectos que tienen los insumos en las plantaciones permitió a los expertos orientar a los pequeños agricultores hacia el uso de mejores prácticas con el fin de obtener rendimientos mayores y estables.
El resultado para los agricultores es que la mayoría de prácticas de manejo que recomienda el estudio no requiere de grandes inversiones, lo cual prueba que es posible mejorar la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia sin hacer mayores gastos, al menos en este caso.
 “Este estudio demuestra el valor de combinar enfoques analíticos vanguardistas con enfoques que involucran en su diseño los usuarios para marcar realmente la diferencia, Se trata de establecer las alianzas correctas y luego efectuar un análisis de datos de los problemas y no al revés”.
Andy Jarvis
Director del Área de Investigación y Coautor, CIAT

Los investigadores utilizaron algoritmos de inteligencia artificial para medir el impacto de distintas condiciones climáticas y de suelos, así como prácticas agrícolas en campo. Por ejemplo, notaron que en no es necesario aplicar más de 15 kg de fósforo por hectárea, en una región donde se aplican hasta 40 kg de este fertilizante. Esto demuestra que la asesoría sobre los cultivos debe ser específica por sitio.
El estudio comprobó, además, qué cantidad de semilla y capacidad de escorrentía tienen un impacto importante en los niveles de rendimiento. Comprender los efectos que tienen los insumos en las plantaciones permitió a los expertos orientar a los pequeños agricultores hacia el uso de mejores prácticas con el fin de obtener rendimientos mayores y estables.
El resultado para los agricultores es que la mayoría de prácticas de manejo que recomienda el estudio no requiere de grandes inversiones, lo cual prueba que es posible mejorar la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia sin hacer mayores gastos, al menos en este caso.

“Este estudio demuestra el valor de combinar enfoques analíticos vanguardistas con enfoques que involucran en su diseño los usuarios para marcar realmente la diferencia, Se trata de establecer las alianzas correctas y luego efectuar un análisis de datos de los problemas y no al revés”.
Andy Jarvis
Director del Área de Investigación y Coautor, CIAT

Aprendizaje humano, también
Al inicio, CIAT y FENALCE diseñaron una aplicación para teléfono inteligente para que los agricultores registraran sus datos de suelo y otros con respecto a sus campos, pero ni los técnicos de FENALCE ni los agricultores adoptaron dicha aplicación. 
Aunque se utilizó una plataforma web para compilar la información, los técnicos de FNEALCE tuvieron que visitar las fincas y luego subir la información a la plataforma.
 Esto presenta desafíos para ampliar la escala de este tipo de ejercicios.
No obstante, los investigadores ven oportunidades para aumentar la recolección de datos por parte de los agricultores, tanto trabajando directamente con ellos como a través de la tecnología.
 Los proyectos futuros podrían incorporar las aplicaciones que los agricultores ya utilizan. Además, la recolección de datos con todo un conjunto de tecnologías, que van desde satélites, drones y sensores de bajo costo implantados en los campos, en combinación con cosechadoras que registran con precisión el rendimiento, se está haciendo realidad en el mundo en desarrollo.

“En futuros programas de este tipo, la captura, análisis y distribución de la información de datos será más eficiente y sostenible en el tiempo si se involucra al sector privado”, dice Jiménez. “En el futuro, podemos vislumbrar que todos los campos sean cuidadosamente caracterizados y monitoreados, convirtiendo el paisaje en toda una serie de experimentos que proporcionan datos para interpretar con inteligencia artificial y así ayudar a los productores a manejar mejor sus cultivos”.

Fuente : CIAT- COLOMBI 

miércoles, 9 de octubre de 2019

Los fenómenos geotérmicos


La temperatura de la Tierra aumenta con la profundidad, fenómeno conocido como gradiente geotérmico. El incremento de este gradiente es del orden de 25 a 30 °C por kilómetro, aunque en ciertas zonas puede alcanzar valores superiores a los 150 °C por kilómetro.


El fenómeno geotérmico más conocido es el hidrotermalismo, que es el conjunto de manifestaciones que tienen lugar donde brota agua del suelo con temperaturas superiores a las del ambiente circundante.
De acuerdo con su origen, se puede clasificar como volcánico o magmático, cuando se produce en filones metálicos o eruptivos de magma ascendente; se llama tectónico, telúrico o meteórico, cuando proviene de depósitos de agua subterránea que se ha infiltrado a través de fallas geológicas, o grietas que se encuentran en capas más o menos profundas del subsuelo, las cuales generan altas temperaturas por la fricción.

Independientemente de su origen y temperatura, los diferentes tipos de manantiales de aguas termales y calientes, a veces asociados con expulsión de cierta cantidad de minerales y gases, son fenómenos hidrotermales.
Cuando el agua emana del suelo, principalmente en estado líquido y con un flujo constante, el fenómeno se denomina manantial o fuente termal; si el flujo es constante pero involucra una mezcla de vapor y otros gases, recibe el nombre de fumarola y cuando, además, emana una cantidad considerable de ácido sulfhídrico y precipita azufre en la periferia, se denomina una solfatara.


Los géiseres son también manantiales calientes que presentan actividad intermitente o periódica, debido a un proceso especial de sobrecalentamiento, desfogue y recarga que da lugar a la expulsión violenta de una columna de agua y vapor.

Un tipo especial de manantial hidrotermal es el que acontece en ciertas zonas de los fondos oceánicos a profundidades considerables; son las llamadas fumarolas o ventilas submarinas.
Un fenómeno geotérmico muy especial es el conocido como diapirismo de lodo —del griego diapeirein, atravesar, perforar—, que es un proceso de ascensión de lodos acuosos originados en rocas sedimentarias, que fluyen a través de rocas subyacentes más densas y recientes. Sometidos a presión, los lodos ligeros penetran en las fracturas de las rocas superiores y las atraviesan, para luego aflorar lateralmente a la superficie y formar un «volcán» de lodo.
La zona costera del Caribe colombiano es una de las regiones del mundo donde el diapirismo de lodo se manifiesta profusamente. El volcán de lodo El Totumo, cerca de Galerazamba, el de Turbaco, cerca de Cartagena, ambos en el departamento de Bolívar, y el de Arboletes, en la costa del departamento de Antioquia, son los más conocidos y representan un gran atractivo turístico.


Muchos de los fenómenos geotérmicos constituyen ambientes extremos debido a las altas temperaturas, a la elevada concentración de minerales, a la acidez del agua y a la presencia de gases tóxicos.
No obstante, en estos ambientes se han desarrollado organismos que no sólo son capaces de soportar temperaturas muy elevadas, sino que en ocasiones constituyen la base de la cadena alimentaria de verdaderos ecosistemas.

Fuente: Ecolibro Ambientes Extremos de Colombia