En los últimos días se ha hablado de un posible “Superniño” (término sin respaldo científico), pero los datos actuales muestran que el Pacífico tropical —incluida la región cercana a Colombia— se mantiene en condiciones neutrales, es decir sin un evento de El Niño activo. Sin embargo, existe una alta probabilidad de que el fenómeno se desarrolle entre mayo y junio, por lo que el país se debe preparar desde ya, advierten expertos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).
El Niño ocurre cuando las aguas del océano Pacífico tropical
se calientan por encima de lo normal durante varios meses, lo cual altera la
circulación de la atmósfera y cambia los patrones de lluvia y temperatura en
distintas regiones del mundo. En Colombia esto suele traducirse en menos
lluvias y más calor, lo que reduce los caudales de ríos y embalses —de los que
depende una buena parte de la generación de energía hidroeléctrica—, afecta el
abastecimiento de agua potable y presiona sectores como la agricultura.
“Los últimos reportes muestran que El Niño aún no está
consolidado. Aunque en la región costera cercana a Perú ya se registra una
anomalía de 1 °C —por encima del umbral de 0,5 °C—, estas condiciones
se deben mantener durante al menos 3 meses para declarar oficialmente un
evento”.
“Los modelos climáticos, tanto físicos como estadísticos,
indican una transición hacia El Niño, pero aún no es posible anticipar su
intensidad ni su duración, ya que estas dependen de factores como los cambios
en los vientos y en la circulación atmosférica, es decir en la forma como se
mueve el aire y se distribuye el calor en el sistema climático”, asegura la
profesora Yuley Cardona, de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín,
doctora en Ciencias de la Tierra y Atmosféricas.
Según la experta, en el corto plazo lo más probable es que
continúe la neutralidad, lo que significa que el océano y la atmósfera aún no
muestran señales sostenidas de calentamiento propias de El Niño. No obstante,
estas condiciones podrían empezar a cambiar desde mayo, con una probabilidad
creciente de consolidación hacia mitad de año.
¿Cómo debemos prepararnos?
Más allá del momento exacto en que se configure El Niño, la
principal preocupación son sus impactos. En Colombia, la disminución de lluvias
reduce el agua disponible en ríos y embalses, lo que afecta tanto la generación
de energía como el suministro de agua potable.
En el campo, la falta de humedad en los suelos disminuye la
productividad de cultivos y aumenta el riesgo de pérdidas, mientras que las
altas temperaturas favorecen las sequías y los incendios forestales. Incluso en
las zonas costeras del Pacífico se puede presentar un aumento temporal del
nivel del mar, con posibles inundaciones.
El profesor Óscar Mesa, del Departamento de Geociencias de
la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín, explica que “mediante medidas de
ahorro voluntario es posible disminuir la demanda en porcentajes significativos
sin mayores impactos sobre el bienestar”.
Además recuerda experiencias como las de California
(2000-2001) y Brasil (2001-2002), en donde se logró reducir el consumo hasta el
25 %. En Bogotá, durante crisis de abastecimiento también se evidenció que
la racionalización del consumo puede generar resultados efectivos.
“Este tipo de estrategias requiere campañas bien diseñadas y
difundidas, y suele ser más eficaz que las medidas punitivas. Una alternativa
es ofrecer incentivos económicos a quienes reduzcan su consumo frente a
periodos anteriores, de manera que el ahorro se convierta en un beneficio tanto
para los usuarios como para el sistema energético”, comenta el experto.
Además, el sector eléctrico debe garantizar el suministro de
gas y el mantenimiento de sus plantas térmicas, mientras que los programas de
autogeneración pueden aportar energía complementaria en momentos críticos.
Impactos en salud que no se pueden ignorar
El Niño no solo impacta el agua y la energía, también tiene
efectos directos sobre la salud pública. El aumento de temperaturas y los
cambios en las lluvias crean condiciones favorables para la proliferación de
mosquitos transmisores de enfermedades como malaria, dengue, zika y chikunguña.
El fenómeno favorece estos brotes porque las temperaturas
más altas aceleran el ciclo de vida del parásito dentro del mosquito y aumentan
la frecuencia de su picadura, mientras que la reducción de lluvias genera
criaderos en aguas estancadas. Es decir, no se trata de eventos impredecibles
sino de patrones conocidos que se podrían anticipar y usar como sistemas de
alerta temprana para prevenir epidemias.
“A pesar de contar con décadas de investigación, modelos de
predicción y sistemas de información, el país sigue reaccionando de forma
tardía”, afirma el experto.
Integrar los pronósticos climáticos con la planificación en
salud pública permitiría activar medidas preventivas como campañas de control
vectorial, distribución de mosquiteros, provisión de medicamentos y
comunicación temprana con comunidades en riesgo.
Los expertos coinciden en que el reto no es la falta de
conocimiento sino la capacidad institucional para actuar de manera anticipada.
Una realidad que no da espera
En esa misma línea, el profesor José Daniel Pabón advierte
que el océano Pacífico ya muestra una transición clara hacia condiciones
cálidas. Tras el periodo de La Niña, entre finales de 2025 y comienzos de 2026,
los sistemas de monitoreo evidenciaron un calentamiento progresivo que se
podría consolidar en un evento de El Niño hacia mediados de este año, y
extenderse hasta inicios de 2027.
Sin embargo, insiste en que más allá de la intensidad que
pueda alcanzar el fenómeno, lo fundamental es prepararse desde los territorios
—municipios y departamentos— y desde los sectores productivos. El llamado no es
a especular sobre si será catastrófico o no, sino a anticipar sus efectos.
Por ahora los centros de predicción climática no se han
aventurado a definir su magnitud, debido a la complejidad de los procesos
involucrados. Por ello la recomendación es seguir de cerca los reportes
oficiales del Comité Nacional para el Estudio del Fenómeno de El Niño.
































