jueves, 16 de mayo de 2019

Fertilización orgánica, camino viable para el café del Cauca


En suelos de fincas con manejo orgánico del municipio de Cajibío se encontró una disponibilidad de nutrientes igual a la identificada en cafetales en los que se aplican agroquímicos.

Con la investigación se busca promover alternativas de tránsito hacia la agricultura orgánica.

Además de lograr un aporte equivalente de nitratos y amonios –elementos vitales para la producción agrícola–, las prácticas de agricultura sin químicos llevaron a mejores niveles de humedad, acidez y materia orgánica del suelo.

El ingeniero ambiental Juan Fernando Casanova Olaya, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, asegura que “la aplicación de compost y de residuos de cosecha al suelo mantuvo la disponibilidad de nutrientes necesaria para las plantas, por lo que un tránsito paulatino hacia esta fertilización podría reducir exponencialmente la dependencia hacia los agroquímicos”.


Se realizaron una serie de entrevistas a los agricultores.

Agrega que en las fincas con fertilización química de Cajibío se aplican entre 2 y 3 toneladas de estos productos por hectárea al año, lo que configura un impacto ambiental que fue precisamente lo que motivó su investigación.

“Los químicos se pueden lixiviar y llegar a contaminar aguas subterráneas, o volatilizarse como amoniaco y llegar a la atmósfera. Además afectan la dinámica del carbono en el suelo y reducen la biodiversidad de fauna y flora en el agroecosistema”, advierte el magíster.

No todos los agricultores contaban con agua potable.

Falta de asesoría

Para lograr el tránsito hacia sistemas de producción sostenibles hace falta un mayor acompañamiento técnico a los agricultores. Cerca de 3 de cada 10 productores encuestados para la investigación manifestó no haber contado con asesoría técnica, y la mayoría de quienes sí la recibieron fue por capacitaciones grupales, en las que no suelen abordarse los contextos específicos de cada finca. 

Por otro lado, el 26 % de los caficultores reportó que su única fuente de conocimientos para la producción han sido sus ancestros, quienes les enseñaron el oficio.

El ingeniero Casanova destaca que “muchos de ellos relataban que sus padres o abuelos estaban acostumbrados a prácticas de deforestación de los bosques, sin contemplar los impactos ambientales.

 Sin embargo identificamos cierto cambio de conciencia en los productores hacia la conservación de estos ecosistemas y de los nacimientos de agua, y también hacia la agricultura orgánica”.

Así mismo, los productores que contaron con mayor asistencia técnica por parte de instituciones y organizaciones fueron aquellos que se encontraban asociados en grupos. Este factor también resultó determinante para poder acceder a los servicios de agua potable y de energía eléctrica.

“La asociatividad es un factor fundamental tanto para potenciar las capacidades individuales de los agricultores como para avanzar en mejoras de infraestructura de servicios, intercambiar  conocimientos, obtener certificaciones de calidad, acceder a mercados de exportación y establecer espacios locales de comercialización de sus productos”, asegura el investigador.

Menciona además que los agricultores certificados son los que menos dependen de intermediarios para vender el café y los que menos tuvieron que dedicarse a otras actividades para obtener el sustento de sus hogares.

El Cauca es el tercer Departamento de Colombia con mayor producción de Café .

 Recomendaciones del tránsito de sistema

La investigación, dirigida por la profesora Judith Rodríguez Salcedo, de la U.N. Sede Palmira, comparó tres sistemas de fertilización de café en el municipio: el químico, el orgánico y el mixto, que implica prácticas de los otros dos. Con ese fin se tomaron muestras de suelo en 21 lotes de Cajibío, 3 de las cuales producían orgánicamente, 4 con productos químicos y 14 de manera mixta.

“En cada lote realizamos dos muestras compuestas de suelo. Encontramos que el sistema mixto también mostró mejores indicadores fisicoquímicos en el suelo y evidenció un mayor nivel de aportes nutricionales, en comparación con el químico”, detalla el investigador.

Además se realizaron entrevistas a los encargados de 17 fincas, en las que abordaron preguntas alrededor de la asociatividad, la asistencia técnica, el acceso a recursos de agua y energía, el origen de sus ingresos, el tipo de comercialización y el manejo de plagas y arvenses (conocidas popularmente como malezas).

A partir de la información colectada en las entrevistas se perfiló una encuesta en torno a los mismos componentes, con la que se consultó a 30 productores del municipio.

“La investigación nos permitió llegar a una serie de recomendaciones para el tránsito del sistema de fertilización química al orgánico. Sabemos, por ejemplo, que ese proceso debe ser paulatino y no ser un cambio abrupto”, afirma el experto.

Agrega que esto se debe a que el cultivo está acostumbrado a un “coctel” de nutrientes otorgados por la fertilización química y a que, por tanto, las condiciones del suelo no serían de entrada favorables para realizar de manera óptima los procesos biológicos. Además es necesario contar primero con los recursos económicos o los insumos para obtener el compost.


Los aportes orgánicos se pueden elaborar con los residuos de actividades pecuarias o de las cosechas de cultivos intercalados con el café, como el frijol y el maíz.

“Recomendamos que se utilicen estas leguminosas para fijar el nitrógeno en el suelo al inicio del cultivo de café, y que luego se retiren para emplearlas en el compost, en el autoconsumo o en la alimentación de animales. La rotación e integración de cultivos en los predios también es importante para conservar la calidad del suelo”, explica el investigador.

Así mismo, para el manejo de plagas, enfermedades y arvenses se recomienda realizar biopreparados a partir de los residuos del café y otros elementos fáciles de obtener en la finca.

Cajibío se destaca entre los 32 municipios productores de café del Cauca. Según el investigador, allí hay más de 8.000 caficultores, de los cuales más del 80 % serían pequeños productores.

Fuente :
Universidad Nacional -Palmira _Colombia.



martes, 30 de abril de 2019

Juego con láser trata déficit de atención en niños


Laslab es la herramienta terapéutica que ayuda a que los niños de entre 6 y 8 años mantengan durante más tiempo su atención en una actividad específica, además de ejercitar procesos de atención, planeación y secuenciación, entre otros.



En el juego lógico los niveles aumentan su dificultad gradualmente. Foto: Angie García, estudiante de la Universidad Nacional.  


Situado sobre un tablero, el láser sale de un cubo amarillo y debe llegar hasta su destino: un cubo verde, o cueva, que se ilumina al completar cada nivel. Para encausar el láser hacia la dirección deseada, el niño debe ubicar en su trayecto cubos-ficha que, según su color, lo desvían, prolongan su sentido, lo duplican o lo triplican.
Cada ficha tiene orificios por los que entra y sale el láser, y en el centro un espejo que lo direcciona. Aunque existen muchos juegos similares creados para personas en general, por ser más creativos, los terapeutas decidieron aplicarlos para tratar a jóvenes con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).


El juego tiene siete tipos de fichas

“Laslab se diseñó específicamente para esa función”, explica Angie Carolina García López, estudiante de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

Agrega que el juego es una herramienta divertida que logra fijar la concentración de los niños, ejercitando esa capacidad para que la puedan trasladar a otras facetas de su vida. 

Consta de un tablero de madera de 25 casillas en las que se ubican 15 fichas. Aunque los terapeutas pueden plantear muchas disposiciones diferentes de las fichas para que los niños jueguen, Laslab trae una propuesta de cuatro clases según los grados de dificultad, cada una de las cuales se divide en 20 niveles.


Según el Ministerio de Salud y Protección Social , en Colombia el ·3% de niños entre los 7 y 11 años padece de TDAH .

“En todos los niveles de la primera clase, las fichas de inicio y destino siempre van a estar en el mismo lugar. Lo que cambiará a medida que se superen los niveles serán las fichas que se les pide utilizar para dirigir el láser.

 Así, en el juego la dificultad va aumentando y en las siguientes clases ya habrá estructuras más complejas. De esta manera, la gradualidad en la dificultad evitará que los niños usuarios lleguen a estados de frustración, frecuentes en poblaciones con TDAH”, explica la estudiante.


Así mismo, ella trabaja en el desarrollo de una aplicación para celular que se conectará vía Bluetooth con el tablero, con el fin de indicar los requerimientos de cada nivel, servir de guía en las primeras ocasiones, reportar cuando las fichas estén en una ubicación equivocada y medir el tiempo que tardan los jugadores en desarrollar las actividades.

“Ya tenemos una versión preliminar de la aplicación, o mock-up, que aunque todavía no cuenta con programación, sí permite visualizar cómo funcionaría. El objetivo es apostar por un producto propio de la dinámica tech toy, que complementa componentes físicos y digitales en juguetes para mejorar la interactividad y actualizar estas herramientas a las nuevas tecnologías”, destaca.




Necesidad desde el diseño

Según un informe de 2018 del Ministerio de Salud y Protección Social, el TDAH es el trastorno mental más frecuente en Colombia en niños de entre 7 y 11 años, con una prevalencia de cerca de 1 de cada 33 individuos.
La investigación –dirigida por el profesor Boris Villamil, de la U.N. Sede Palmira– surgió de las necesidades identificadas en un centro de rehabilitación para personas con capacidades especiales de Cali, donde se realizaban terapias con juegos pero faltaban herramientas que potenciarán el trabajo.

Durante la etapa de revisión bibliográfica, la estudiante García analizó documentos sobre salud mental, trastornos y aplicación de juguetes y metodologías para terapias, con el objetivo de lograr un producto que se ajustara al paso a paso de ciertos tratamientos.

Un referente fue el trabajo del doctor Thomas Brown en torno a las funciones ejecutivas, dentro de las que se encuentran la activación, la concentración, el esfuerzo, la emoción, la memoria y la acción.
“Son funciones que se pueden ver afectadas en personas con TDAH. 

Por ello trabajamos partiendo de elementos destacables en juegos clásicos como el parqués o el tangram, y sumamos el componente tecnológico”, relata la estudiante.

Antes de llegar al prototipo final se desarrollaron tres versiones. Para validar la funcionalidad del Laslab se adelantaron sesiones de juego con dos grupos –con y sin TDAH– de 5 niños de entre 6 y 8 años.

“El juego resultó divertido para ambos grupos, y los terapeutas nos manifestaron que la actividad llevó a los niños a ejercitar la atención, planeación, secuenciación, resolución de problemas y toma de decisiones”,

Fuente: 

comunica_pal@unal.edu.co

miércoles, 24 de abril de 2019

Todos los dia son de la Tierra!




Tener conciencia en que Planeta vivimos es de todos y para todos, cada día debe ser un despertar de gratitud por esta maravillosa tierra que nos fue dada para cuidar amar respetar al igual que todo lo que en ella se contiene. 

Cada año se celebra el dia de la tierra en un dia especial , pero este debe ser todos los días ya que en el vivimos, y de el recibimos todos sus beneficios.

Amar la tierra donde nacimos es un privilegio, es un regalo de Dios, es algo que no esta hecho por manos de hombres , es toda una naturaleza viva , de grandes y abundantes riquezas.

Con motivo del décimo aniversario del Día de la Madre Tierra, este año se celebra el noveno Diálogo sobre armonía con la naturaleza de la Asamblea General, el día 22 de abril en la Sede de la ONU de Nueva York, en el Salón del Consejo de Administración Fiduciaria.
El Diálogo Interactivo gira en torno al tema "La Madre tierra en la aplicación de la educación sobre el cambio climático".
 Va a servir para discutir las contribuciones de Armonía con la Naturaleza en garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos, e inspirar a los ciudadanos y las sociedades a reconsiderar cómo interactúan con el mundo natural en el contexto del desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la justicia climática, para garantizar que las personas en todo el mundo tengan la información y el conocimiento necesarios para alcanzar el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.
Gracias por tu amble visita a nuestra pagina 

miércoles, 17 de abril de 2019

Pesca en ciénaga de Zapatosa disminuye por contaminación

Vertimientos como aguas residuales alteran el oxígeno disuelto y otros indicadores de calidad del agua, lo que genera un desequilibrio en el ecosistema y reduce la población de peces de interés comercial.



La contaminación orgánica provoca la proliferación de ciertas plantas acuáticas que reducen la disponibilidad de oxígeno. Foto: Luis Acosta. 


En algunos de los muestreos del agua tomados cerca de la desembocadura del río Cesar en la ciénaga de Zapatosa, se encontró un nivel de oxígeno disuelto de 2,3 miligramos (mg) por litro (l), cuando los peces necesitan para su desarrollo normal, en promedio, alrededor de 5 mg/l.

Así lo asegura Luis Ángel Acosta Murgas, candidato a magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien estudió la calidad del agua en la ciénaga y sus consecuencias en la biodiversidad.

Agrega que la baja disponibilidad de oxígeno disuelto es consecuencia de procesos químicos propios de la contaminación y de la proliferación de ciertas plantas acuáticas producto de los vertimientos.


Factores como los bajos niveles de oxígeno han llevado a que en el ecosistema predominen especies pequeñas de bajo interés comercial, como es el caso del pincho (Cyphocharax magdalenae), que sobrevive ante cambios bruscos de las condiciones y se ve favorecido con el material orgánico en descomposición.

“Cuando peces de gran porte no encuentran un hábitat favorable en la ciénaga, migran a otras zonas o pasan por procesos de adaptación, lo que limita su tamaño, lo que les permite sobrevivir en ambientes contaminados”, explica el investigador.

Según un informe de la ONG Ecofondo, entre 1973 y 2006 las capturas pesqueras se redujeron en un 92% en la cuenca del río Magdalena, territorio donde se encuentra la ciénaga, pasando de 79.000 a 6.000 toneladas al año.

En adición a esto, la longitud del bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum), pez de gran atractivo para el mercado y hoy en peligro crítico de extinción, pasó en esa área de un  
promedio de 68,3 cm, en 1989, a 60,4 cm, en el 2005, según datos del entonces Instituto Colombiano de Desarrollo Rural.


Entre los factores decisivos de estas dinámicas de pesca, sostiene el investigador, se encuentran la sobreexplotación y la contaminación.


Vertimientos enemigos

Las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) de los municipios de la región no son eficientes en la remoción de elementos contaminantes, lo que afecta la calidad del agua del río Cesar, que desemboca en la ciénaga, explica. En algunos puntos ni siquiera se cuenta con PTAR y, por ello, las aguas residuales municipales se constituyen en uno de los principales agentes de contaminación orgánica de la ciénaga, detalla.


Los desequilibrios en los niveles de amonio, nitrito, nitrato y fosfato provocan en toda la extensión de la ciénaga (entre 500 y 360 km2 dependiendo de la temporada) un fenómeno de eutrofización, que es la acumulación de nutrientes orgánicos en fuentes hídricas que conlleva a la proliferación de ciertas plantas acuáticas.


“Cuando los niveles de agua descienden —como en diciembre— las abundantes plantas macrófitas empiezan a morir y a descomponerse.

 Esa degradación disminuye el oxígeno; en esos periodos encontramos junto a la desembocadura del río Cesar solo cuatro especies de peces, mientras que en condiciones normales pueden permanecer allí, en promedio, 15”, advierte el  investigador. 
    
La eutrofización también aumenta la cantidad de microalgas en otras zonas, las cuales disminuyen el oxígeno disuelto en el agua en su proceso de respiración en las noches; esto perjudica a peces depredadores como los bagres, que tienen hábitos alimenticios nocturnos.



Inventario de especies

Para el estudio, financiado por la Gobernación del Cesar y dirigido por el profesor Guillermo Duque Nivia, de la U.N. Sede Palmira, se tomaron muestras de agua y peces en cuatro puntos diferentes de la ciénaga: junto a los ríos Cesar, Limón y Magdalena, y en un punto intermedio aislado de estos afluentes.
 Se realizaron cuatro campañas de muestreo distribuidas entre 2017 y 2018, de manera que resultaran representativas de los diferentes niveles de agua por temporadas.    

Se recolectaron 2.600 peces, a los cuales se les midió su longitud, talla y peso. Además, se les tomaron fotografías para caracterizar su taxonomía.

“En toda la ciénaga encontramos 37 especies, de las cuales siete figuran en alguna categoría de amenaza, según la Lista Roja de Especies Amenazadas a nivel mundial (UICN)”, detalla el investigador Acosta.

En los lugares de muestreo se analizó el oxígeno disuelto, la transparencia, el pH, la temperatura y la conductividad, mientras que en un laboratorio satélite establecido en la zona se estudiaron los nutrientes presentes.

“En Colombia no existe una legislación que estipule límites específicos a los niveles máximos de nitratos y fosfatos permisibles para los vertimientos en fuentes hídricas, algo que es necesario por el buen estado de los ecosistemas y la economía de las familias de pescadores”, concluye.

Fuente : Universidad Nacional- Palmira Valle del Cauca- Colombia 

lunes, 1 de abril de 2019

Plagas en cebolla


Plagas en cebolla se controlaría mejor con microorganismos



Con la acción combinada de estos seres vivos microscópicos se logró mantener el nivel de afectación por plagas y enfermedades de cada planta entre 1 y 30 % en promedio, cuando con el uso de agroquímicos ese intervalo oscila entre 1 y 25 %.


Para Juan Carlos Ortiz Ríos, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, estos resultados validan la pertinencia del manejo ecológico del cultivo en el corregimiento de Tenerife del municipio de El Cerrito (Valle del Cauca). Colombia .
Según sus proyecciones, utilizar estas alternativas resultaría entre 30 y 60 % menos costoso que la inversión realizada por los agricultores en herbicidas, plaguicidas y productos elaborados con síntesis química para frenar las enfermedades.
Como parte de un proyecto que avanza en convenio con la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), el investigador estudia con un equipo de la U.N. Sede Palmira el potencial –en las condiciones de la zona– de dos bacterias y cuatro hongos: Trichoderma spp., Bacillus subtilis, Paecilomyces lilacinus, Bacillus thuringiensis, Beauveria bassiana y Lecanium lecanii. 
Según explica, con los primeros tres se busca hacerles frente a las enfermedades que impactan las plantas de cebolla, otorgándoles el nombre de factor B, mientras que con los otros se proyecta el control biológico de las plagas, denominándose factor C: “probamos formando diferentes parejas entre microorganismos de los dos factores. Cuando concluyamos cuál es la pareja que logra mejor complemento y acción en el corregimiento, trabajaremos para difundir su uso”.



Los investigadores han realizado talleres sobre agroecología con jóvenes de grados 10 y 11 del Colegio Técnico Agropecuario Jorge Isaacs, de Tenerife. Allí se establecieron tres parcelas –que suman 321 m2– para realizar la investigación, dirigida por el profesor Diego Iván Ángel, de la U.N. Sede Palmira.
Cerca de estas parcelas experimentales, los jóvenes trabajan en el cultivo de cebolla y perejil en la huerta del colegio, en donde implementan estrategias de manejo ecológico como el uso de microorganismos.


Riesgos de los agroquímicos 


Aunque abarca una zona de transición al páramo, el municipio de El Cerrito tiene, entre otros cultivos, 460 hectáreas de cebolla, la mayoría de ellas en el corregimiento de Tenerife.

Sobre el Cañón del Chinche se pueden observar cultivos en los que se aplican agroquímicos que contaminan los nacimientos de agua de las inmediaciones, detalla el magíster.

Agrega que “nuestro trabajo parte de estudios previos de la CVC en los que también se encontró degradación de las propiedades del suelo por cuenta del manejo agrícola convencional. Cuando llegamos a la zona también observamos que los jornaleros aplican productos químicos todos los días sin ningún tipo de protección”.
El contacto regular con agroquímicos organofosforados podría causarles daños en el sistema nervioso. Además algunos de los productos aplicados allí están clasificados como “posiblemente” o “probablemente” cancerígenos por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, como el glifosato, principal herbicida utilizado.
“Cuando se presentan heladas en la zona se generan condiciones de humedad propicias para la proliferación de enfermedades, como las popularmente llamadas pudre y amarillitis”, explica.
Si bien la eficiencia de los microorganismos estudiados se había comprobado en investigaciones previas que se tomaron como referentes, condiciones ambientales de cada zona geográfica como la humedad, la temperatura y la radiación solar inciden en el éxito de su implementación. Por esta razón, afirma el investigador, resultan vitales los hallazgos que se están encontrando en torno a alternativas sostenibles a nivel ambiental, económico y para la salud para las condiciones específicas de la zona.
Por esta razón es vital encontrar alternativas ambientales, económicas y para la salud sostenibles, con el objetivo de resolver la situación.
Con la reducción de los costos que supondría un viraje hacia alternativas ecológicas se podrían mejorar las condiciones de vida de cosecheros y jornaleros: “cuando hay cosecha de cebolla en Nariño y una parte llega al Valle del Cauca, los precios se caen aquí. En muchos casos los productores terminan operando a pérdida, lo que resulta grave para los jornaleros, por ejemplo, que ganan alrededor de 35.000 pesos por día de trabajo”, agrega.
Durante la investigación también se analizan posibles tratamientos de fertilización, teniendo en cuenta que actualmente en Tenerife aplican al suelo gallinaza cruda –excremento de gallinas sin tratamiento alguno–, en lo que configura un caldo de cultivo para plagas y enfermedades de las plantas. Dentro de las alternativas analizadas se encuentran el compost y la gallinaza tratada e inoculada con microorganismos descomponedores.

Fuente: Universidad Nacional -Palmira -Colombia 


viernes, 8 de febrero de 2019

Fertilización con nitrógeno mitigaría cambio climático




Esta práctica, en distintas dosis, reduciría considerablemente los gases de efecto invernadero emitidos por la sobre aplicación de nitrógeno en los cultivos de caña de azúcar del Valle del Cauca.


Así lo asegura Sebastián Saavedra Rincón, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien destaca la importancia de aplicar en cada zona de manejo las dosis de nitrógeno requeridas específicamente (tasas variables), en vez de fertilizar con la misma cantidad toda la superficie de los suelos cultivados (tasas fijas).


“Los factores ambientales y las prácticas de manejo agrícola inciden en la variabilidad de los requerimientos de nitrógeno entre una zona de manejo y otra, aun en el mismo lote. En el sector de la caña de azúcar es posible encontrar aplicaciones desproporcionadas y que desconocen tal variabilidad, llegando incluso a aplicar hasta el doble de lo necesario”, explica el magíster Saavedra.

Una de las consecuencias de aplicar más nitrógeno del que la planta puede aprovechar es que los excesos se pueden lixiviar, debido a la alta solubilidad de este elemento, y llegar a los cuerpos de agua. Una vez allí, provocan el crecimiento exagerado y el predominio de ciertas especies de plantas acuáticas, en detrimento del ecosistema (eutrofización), explica.

Otra de las consecuencias de la sobreaplicación es la liberación del nitrógeno a la atmósfera en forma de óxido de nitrógeno (N2O), gas de efecto invernadero cuyo impacto es hasta 298 veces más nocivo que el del dióxido de carbono (CO2), en términos de potencial de calentamiento global.

Al procesar los datos históricos y realizar modelaciones espaciales, el magíster comparó los impactos que generaría cada sistema de fertilización por sobreaplicación de nitrógeno, y fue entonces cuando evidenció que el sistema de tasas variadas –una práctica derivada del concepto de agricultura de precisión– sería más sostenible en términos ambientales.

“En las zonas de manejo en las que encontramos sobre aplicación de nitrógeno notamos que la fertilización en tasa variada reduciría por lo menos un 75 % de los excesos. Aplicando este método de fertilización se podría evitar que los cultivos de caña lleguen a ser grandes fuentes de contaminación difusa por cuenta del nitrógeno potencialmente libre”, sostiene.
A su vez, otro beneficio reflejado en las proyecciones por el sistema de tasas variables es el mejor rendimiento de los cultivos de caña. 

Para adelantar la investigación, el magíster utilizó datos correspondientes a cuatro años de fertilización nitrogenada a tasa variada en seis lotes ubicados en dos zonas del Valle del Cauca.

 Con esta información, proyectó los escenarios de la operación de fertilización en tasas variada y fija, utilizando los programas StatsGraphics Centurion, GS+ y QGIS.
“Gracias a la tecnología que se ha venido implementando en la producción de caña de azúcar, ahora tenemos al alcance una gran cantidad de información de las operaciones agrícolas que no se está aprovechando. Así, este proceso metodológico configura una alternativa importante para procesar los datos y tomar mejores decisiones”, destaca el magíster.
Por otro lado, explica que con el paso del tiempo los productores han mejorado sus métodos para calcular las dosis de fertilizante: “valoran factores ambientales como las precipitaciones, las cuales influyen en la humedad del suelo, y en condiciones ideales mejoran el aprovechamiento del nitrógeno por parte de las plantas”.

Finalmente, la falta de calibración de la maquinaria utilizada para la fertilización (como los tractores) y la poca experticia de los operarios se presentaron como factores que no favorecen una distribución precisa del nitrógeno.

La investigación, que sirvió como trabajo de grado del magíster Saavedra, fue dirigida por el profesor Oscar Chaparro Anaya, de la U.N. Sede Palmira.

Fuente : https://agenciadenoticias.unal.edu.co 


martes, 5 de febrero de 2019

Los manglares y su gran importancia

Hay que cuidar los manglares !


 La acumalación de desechos flotantes en playas y otros sistemas costeros, incluye basuras sólidas, aceites y breas, con un 50% de residuos plásticos de lenta biodegradación y pobreza estética.  


En la ciénaga Grande de Santa Marta y zonas adyacentes del delta exterior del Magdalena   el sistema lagunar estuarino más importante del país -, de carreteras, diques,y terraplenes en los años cincuenta, altero el intercambio de agua dulce y marina que originó la muerte de 30.000 hectáreas de manglares, la segunda mitad mundial.

Estas alteraciones incluyen cambios geomorfológicos, desertificación , acumulacion de organoclorados y metales pesados, contaminación fecal y mortandad recurrente de peses,con reducción de la  abundancia y diversidad biológica y pesquera, consecuencia también de deforestación, aportes de los ríos, aguas negra y sobre pesca .  

Frente a esto varias entidades nacionales  y extranjeras han iniciado la apertura de caños y canales, así como un monitoreo ambiental permanente, en donde se han registrado algunos resultados 
positivos. 

Fuente : Revista archivo del Tiempo 

Fotografía :Pro-AMBI