miércoles, 28 de octubre de 2026

Más de 25 años acercando la ciencia a los jóvenes de Cali quedan plasmados en un libro

 

Más de 25 años acercando la ciencia a los jóvenes de Cali quedan plasmados en un libro

La publicación recupera la historia de la alianza entre el CASD y el CIAT, una experiencia que lleva a estudiantes de educación media a los laboratorios y al mundo de la investigación. El libro será presentado este sábado 31 de octubre, durante la Feria Internacional del Libro de Cali 2026.

. ¿Qué puede pasar cuando un estudiante de colegio entra por primera vez a un laboratorio de un centro de investigación y descubre que la ciencia también puede ser su camino?

Hace más de 25 años, una alianza entre el Centro Auxiliar de Servicios Docentes (CASD) de Cali y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), hoy Alianza de Bioversity y el CIAT, comenzó a responder esa pregunta en la práctica. Estudiantes de distintas instituciones educativas de la ciudad han tenido la oportunidad de acercarse a la investigación científica, la biotecnología y el trabajo en laboratorio, acompañados por docentes e investigadores.

Esa historia, construida por generaciones de estudiantes, docentes, directivos e investigadores, ahora queda recogida en el libro Educar para la ciencia y el trabajo. Experiencia educativa, alianza CASD-CIAT y articulación con el SENA, que será presentado este sábado 31 de octubre, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Cali 2026.

Cuando la ciencia entra al colegio

El CASD nació en los años ochenta como una apuesta por fortalecer la educación media técnica y ofrecer a estudiantes de diferentes instituciones educativas de Cali acceso a formación especializada.

La alianza con el CIAT abrió una nueva posibilidad: que los jóvenes pudieran acercarse a la ciencia no solo desde el aula, sino también desde la experiencia. La modalidad de Ciencias incorporó la biotecnología y las competencias investigativas. Desde ese momento más de 2.800 estudiantes han participado del programa Casa abierta: La Biotecnología en el salón de clase y, 102 de ellos, han tenido la oportunidad de realizar pasantías cortas en el campus del CIAT, en Palmira.

Allí conocen laboratorios, cultivos, investigadores y proyectos relacionados con preguntas de importancia para la agricultura y la alimentación. Para muchos, esa experiencia ha significado descubrir posibilidades académicas y profesionales.

El SENA también ha hecho parte de esta trayectoria, como aliado en la formación técnica y para el trabajo que caracteriza al modelo CASD.

“Esta publicación busca rendir un homenaje a los distintos actores que contribuyeron a construir y desarrollar esta experiencia educativa. Son historias que durante mucho tiempo permanecieron dispersas y que hoy podemos reunir para reconstruir una memoria que merece ser conocida”, explica Ricardo Castillo Torres, rector de la Institución Educativa Santo Tomás y del Programa CASD.

Una historia que sigue dando frutos

El libro no solo reconstruye la historia de la alianza. También muestra cómo una experiencia educativa puede dejar huellas que permanecen mucho después de terminar el colegio.

Uno de esos casos es el de Jenny Johana Gallo Franco, quien llegó al programa CASD-CIAT en 2008, cuando cursaba décimo grado. Un año después fue seleccionada, junto con otros tres estudiantes, para realizar una pasantía de un mes en el CIAT.

Aquella experiencia cambió su perspectiva sobre la ciencia y sobre su propio futuro. Jenny decidió estudiar Biología, continuó su formación académica, realizó una maestría y, en 2023, obtuvo un doctorado en Ingeniería y Ciencias Aplicadas.

Hoy es investigadora de la Alianza de Bioversity y el CIAT, donde trabaja en proyectos científicos y aplica su formación en iniciativas como la Tabla Periódica de los Alimentos, un proyecto que busca ampliar el conocimiento sobre la diversidad y composición de los alimentos.

“Este programa contribuyó a forjar en mí la confianza de que estamos capacitados para hacer cosas grandes y significativas”, dice la investigadora.

Una memoria que mira hacia el futuro

Para José Darwin Lenis Mejía, compilador y gestor de la publicación, recuperar esta experiencia también permite abrir una conversación sobre el futuro de la educación media.

“El CASD ha demostrado durante décadas que algunas semillas, cuando se cultivan con visión y compromiso, siguen dando frutos mucho después de haber sido sembradas”, señala Lenis en el libro.

La publicación reúne testimonios y reflexiones de quienes hicieron parte de este proceso y busca preservar una memoria educativa que puede ofrecer aprendizajes para las nuevas generaciones.

“Cuando comenzamos esta alianza, teníamos claro que acercar a los jóvenes a la ciencia significaba mucho más que llevarlos a conocer un laboratorio. Queríamos que pudieran hacerse preguntas, experimentar, conversar con investigadores y descubrir que ellos también podían hacer parte de la ciencia. Con el tiempo entendimos que esa experiencia podía cambiar sus proyectos de vida. Ver hoy a muchos de esos jóvenes convertidos en profesionales, investigadores y científicos es, sin duda, una de las mayores satisfacciones de este trabajo”, dice Roosevelt Escobar, científico de la Alianza y uno de los mayores impulsores de esta iniciativa en el centro de investigación.

 Presentación del libro

Libro: Educar para la ciencia y el trabajo. Experiencia educativa, alianza CASD-CIAT y articulación con el SENA
Fecha: sábado 31 de octubre de 2026
Hora: 3:00 p. m.
Lugar: Carpa #28 de la Secretaría de Educación, Parque de la Retreta, Bulevar del Río
Evento: Feria Internacional del Libro de Cali 2026





SOLUCIONES AMBIENTALES QUE NACEN DEL TERRITORIO

 25 AÑOS TRANSFORMANDO TERRITORIOS. EL FONDO PARTICIPATIVO DE LA CVC SUPERA LOS $50 MIL MILLONES EN INVERSIÓN AMBIENTAL

¿Cómo se transforman las comunidades, a través de proyectos ambientales? El Fondo Participativo para la Acción Ambiental impulsa iniciativas que protegen los recursos naturales y generan cambios positivos en los territorios. Fabio Arjona, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, hizo parte de la celebración.

25 años convirtiendo las iniciativas de las comunidades en acciones para proteger el medio ambiente. El Fondo Participativo para la Acción Ambiental, FPAA, liderado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, conmemora sus bodas de plata como una estrategia que fortalece la participación ciudadana y promueve soluciones sostenibles para el territorio.

Y qué mejor escenario para celebrarlos que el Encuentro Ambiental Regional de Entidades Sin Ánimo de Lucro, realizado en la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Uniminuto, con sede en Buga, un espacio que reunió a cerca de 250 participantes comprometidos con la protección del medio ambiente y el impulso de iniciativas que transforman los territorios.

 Desde su creación, en 2001, el fondo ha desarrollado 16 convocatorias públicas y ha apoyado la implementación de más de 500 proyectos socioambientales, con una inversión superior a los $50 mil millones, en alianza con entidades sin ánimo de lucro, ESAL, y organizaciones comunitarias.

Pero ¿cómo se logra transformar un territorio, a través de estos proyectos? Gerardo Andrés Naranjo, profesional líder del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, indica que “la cofinanciación, el acompañamiento técnico y el trabajo articulado con las organizaciones permiten que las ideas de las comunidades se conviertan en acciones ambientales con resultados concretos”.

 Estas iniciativas han contribuido a la conservación de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas, la protección del agua y el impulso de sistemas productivos sostenibles, entre otras acciones ambientales.

 El director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, destacó la importancia de las entidades sin ánimo de lucro en el Valle del Cauca, resaltando su papel como aliadas fundamentales en la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y el desarrollo de iniciativas que contribuyen a la protección de los recursos naturales y al bienestar de las comunidades.

La celebración de estos 25 años representa un reconocimiento al trabajo conjunto entre la CVC, las organizaciones ambientales y las comunidades que, desde sus territorios, aportan al bienestar medioambiental. El modelo del FPAA permite transformar las necesidades locales en proyectos concretos, mediante convocatorias, cofinanciación, capacitación y acompañamiento técnico.

 Como parte de su evolución, el Fondo también fortalece las capacidades de las organizaciones, a través de BIOMALAB FPAA, una plataforma de innovación y transferencia de conocimiento. 

 Ministro Arjona estuvo presente en la celebración

 Con la siembra de 1.500 alevinos de bocachico y 10 árboles frutales, se llevó un mensaje de conservación y compromiso ambiental al Encuentro Ambiental Regional de Entidades Sin Ánimo de Lucro. La liberación de los alevinos de bocachico representa un aporte a la conservación de los ecosistemas acuáticos, pues esta especie cumple un papel fundamental en la dinámica natural de los cuerpos de agua y en el equilibrio ecológico.

Esta jornada también se suma a los esfuerzos de la CVC por recuperar y conservar la riqueza de los ecosistemas acuáticos, a través de Valle más Verde, programa que ha permitido la liberación de más de cinco millones de alevinos en diferentes ecosistemas acuáticos del departamento, buscando favorecer la conservación de las especies y aportar a la actividad pesquera, de la que dependen numerosas familias vallecaucanas para su sustento. También se sembraron 10 árboles de guanábano, grosella, pitanga, madroño, chirimoya y guayaba pera, cuyos frutos podrán ser aprovechados y consumidos por las comunidades, generando beneficios tanto para las personas como para la naturaleza.

 El encuentro contó con la participación del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, el director de Uniminuto, Víctor Hugo Lozano Arboleda, y el director general de la CVC, quien indicó: “esta es una jornada que puso de manifiesto la importancia de sumar esfuerzos entre las instituciones y las organizaciones sociales para convertir el trabajo conjunto en acciones concretas que generen beneficios para el territorio y sus comunidades”.

 ¡Felices 25 años, Fondo Participativo para la Acción Ambiental! Un cuarto de siglo fortaleciendo organizaciones, impulsando iniciativas y sembrando esperanza por la conservación de nuestros recursos naturales. Que vengan muchos años más de compromiso, trabajo comunitario y amor por el medio ambiente.





viernes, 23 de octubre de 2026

EL ÁGUILA CELEBRÓ SU SEGUNDO FESTIVAL DE AVES, CON EDUCACIÓN AMBIENTAL Y PAJAREO

 UN ENCUENTRO POR LA CONSERVACIÓN

La jornada reunió a instituciones, organizaciones y comunidad, en torno a la observación de aves, el reconocimiento de la biodiversidad y la importancia de proteger los ecosistemas del norte del Valle del Cauca.

Con conferencias, obras de teatro y recorridos de observación de aves, El Águila vivió la segunda edición de su Festival de Aves, una iniciativa que promueve el conocimiento de la riqueza natural del municipio y fortalece el compromiso de la comunidad con la conservación de la biodiversidad.

 Durante las jornadas de pajareo, los participantes tuvieron la oportunidad de observar diferentes especies, entre ellas, el torito cabecirrojo, semilleros, vencejos, tángaras, carpinteros y aves migratorias, que destacan la importancia del territorio como espacio para la conservación y el disfrute de la avifauna.

 Más allá de la observación de aves, este festival también se convirtió en una muestra de la fortaleza y la esperanza de un municipio que sigue levantándose, después del terremoto del 10 de agosto. El Águila demostró que su riqueza no solo está en sus paisajes y su biodiversidad, sino también en la unión, la solidaridad y el compromiso de su gente.

Para Daniel Mauricio Herrera, funcionario de la regional Norte de la CVC, este tipo de actividades son fundamentales para acercar a las personas al patrimonio natural de su municipio y fomentar una cultura de protección ambiental.

 “Este festival de aves es una oportunidad para que la comunidad conozca y valore la biodiversidad que tiene en su territorio. A través de la observación, la educación ambiental y la participación de niños, jóvenes y adultos, fortalecemos el sentido de pertenencia y promovemos acciones que contribuyen a la conservación de las aves y de los ecosistemas”, destacó el funcionario.

El festival también contó con espacios pedagógicos y culturales que permitieron transmitir, de manera lúdica, mensajes sobre el cuidado de las aves y sus hábitats, demostrando que la educación ambiental es una herramienta clave para construir una relación más responsable con el entorno.

 La actividad fue posible gracias al trabajo articulado de la Alcaldía de El Águila, Corpoáguila, Parques Nacionales Naturales, la Fundación Biodess, la Institución Educativa El Águila, la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle y la comunidad, cuyos esfuerzos contribuyeron al desarrollo de esta celebración ambiental.

Con este tipo de iniciativas, la CVC continúa promoviendo la educación ambiental y el reconocimiento de la biodiversidad del norte del Valle del Cauca, invitando a la ciudadanía a descubrir la riqueza de las aves y a sumarse a su protección.






miércoles, 21 de octubre de 2026

TECNOLOGÍA Y SOSTENIBILIDAD EN EL VALLE DEL CAUCA

 PRODUCTORES DE HORTALIZAS EN BOLÍVAR IMPLEMENTAN SISTEMAS DE CAPTACIÓN DE AGUA LLUVIA EN INVERNADEROS

Un proyecto, financiado con recursos del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, y ejecutado por la Corporación Ecofuturo, transforma los cultivos bajo invernadero con técnicas de ahorro hídrico y sensores de humedad.

Con el propósito de promover el ahorro y el uso eficiente del recurso hídrico, productores de hortalizas de la cuenca media del río Pescador, en el municipio de Bolívar, Valle del Cauca, adelantan un innovador proyecto enfocado en la gestión sostenible del agua y la tecnificación agrícola.

 La estrategia central de la iniciativa contempla la implementación de sistemas para captar el agua de los techos de los invernaderos en tanques de almacenamiento, permitiendo que los agricultores dispongan de un recurso alternativo y seguro para las labores de riego en sus cultivos.

 El trabajo se desarrolla con 10 familias de pequeños productores dedicados al cultivo de tomate de mesa y pimentón, bajo invernadero. La iniciativa contempla un componente fundamental de educación ambiental para concientizar sobre los impactos de la agricultura tradicional y los efectos del uso del agua en estos sistemas de producción protegida. Como parte de las soluciones prácticas, se han implementado modelos sencillos de captación y distribución de agua lluvia, aprovechando la alta capacidad de recolección que tienen las estructuras de los invernaderos, que normalmente se desperdicia.

Otra clave para la tecnificación y optimización del recurso es que el proyecto no se limita exclusivamente a la recolección de agua, ya que se instaló un piloto de sensores de humedad en el suelo, una herramienta de precisión que mide, en tiempo real, las condiciones del terreno. Esta tecnología permite determinar con exactitud técnica en qué momento es necesario realizar la aplicación de riego y cuáles son las cantidades justas requeridas, evitando excesos, previniendo la erosión y maximizando el aprovechamiento de cada gota.

 "Con este proyecto, garantizamos un mejor uso del recurso hídrico y también evitamos y controlamos posibles afectaciones en el suelo", manifestó el ingeniero Julián Ramiro Vargas, director de la regional BRUT de la CVC, en La Unión.


Este esfuerzo conjunto hace parte de un proyecto del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, financiado por la CVC y que ejecuta la Corporación Ecofuturo, consolidando un modelo replicable de adaptación al cambio climático, sostenibilidad y apoyo directo a la economía campesina en el norte del Valle del Cauca.




lunes, 19 de octubre de 2026

EL TEAM REDCLUBESVALLEDELCAUCA OCUPÓ EL PUESTO 23 A NIVEL MUNDIAL

 EL VALLE DEL CAUCA ALCANZÓ SU MEJOR REGISTRO HISTÓRICO DE AVES EN EL OCTOBER BIG DAY

Con 586 especies registradas, 837 listas de observación y la participación de 236 observadores, el departamento logró cifras récord en esta jornada mundial de ciencia ciudadana. 

El Valle del Cauca alcanzó su mejor registro histórico en el October Big Day – OBD 2026, una jornada mundial dedicada a la observación de aves que reúne a miles de personas para documentar la diversidad de especies en sus territorios. 

Este año, el departamento registró 586 especies, 837 listas de observación y la participación de 236 observadores, resultados que reflejan el crecimiento de las comunidades pajareras y su compromiso con la conservación de la biodiversidad.

A este balance se suma el resultado del Team Red Clubes Valle del Cauca, que ocupó el puesto 23 a nivel mundial, con el registro de 274 especies en el departamento. Este logro destaca el trabajo articulado de los clubes de observadores de aves y su aporte al reconocimiento de la riqueza natural del Valle del Cauca en este ejercicio internacional de ciencia ciudadana.

“La cifra de especies representa un avance significativo frente a los registros de años anteriores. En 2025 se reportaron 514 especies; en 2024, 559, y en 2023, 573. La tendencia evidencia la capacidad de los observadores para documentar la riqueza de aves del departamento y el fortalecimiento de las actividades de ciencia ciudadana en distintos municipios”, destacó Norely Cuello, coordinadora de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca.

Es de resaltar que, a nivel mundial, durante esta jornada se registraron 1.469 especies, de las cuales 586 fueron reportadas en el Valle del Cauca, un resultado que destaca la importancia del territorio en el conocimiento y la observación de la avifauna.

 La participación de los clubes de observadores de aves, articulados a través de la Red de Clubes de Observadores de Aves liderada por la CVC, fue fundamental para alcanzar estos resultados. Los grupos desarrollaron jornadas de observación en municipios como Yumbo, Palmira, Buenaventura, La Unión, Cartago, El Águila, Jamundí, Vijes, El Cerrito, La Cumbre, Dagua, Caicedonia, Buga, Florida, Cali, Zarzal, Roldanillo, Yotoco y Cali, entre otros. 

Entre los lugares destacados para esta actividad se encuentran la Laguna de Sonso, el Parque de la Salud de Cartago, Osprey en Buga, además de otros espacios naturales y urbanos de los municipios antes mencionados que permiten reconocer la diversidad de aves presentes en el departamento.

 “Este resultado demuestra que cada vez tenemos más comunidades pajareras activas en el territorio, comprometidas con la observación de aves y con el desarrollo de ejercicios de ciencia ciudadana. Agradecemos a los líderes de los clubes, guardaparques, biólogos, guías locales y a la ciudadanía que se sumaron a esta jornada. También destacamos que los grupos compartieron sus listas con el Team RedClubesValledelCauca, lo que fortalece nuestra visibilidad como región y evidencia el compromiso de los observadores de aves del Valle del Cauca en escenarios nacionales e internacionales”, resaltó Norely Cuello.

¿Para qué sirven los datos del October Big Day?

El October Big Day va más allá de registrar especies y sumar cifras. Los datos recopilados y publicados en la plataforma eBird constituyen información científica de libre acceso que puede contribuir al conocimiento de la biodiversidad, la identificación de áreas importantes para las aves, la protección de hábitats amenazados y la toma de decisiones relacionadas con la planificación del territorio.

La consistencia de los registros de los últimos cuatro años, con cifras que oscilan entre 514 y 586 especies, también muestra la capacidad de las comunidades para mantener el seguimiento de la avifauna. Estos resultados deben analizarse considerando factores como el esfuerzo de muestreo, la cobertura geográfica y las condiciones de observación.






miércoles, 30 de septiembre de 2026

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible destaca al CIAT como socio para impulsar acciones ambientales en Colombia.

 El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona Hincapié, visitó hoy la sede del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIA), parte de la Alianza de Bioversity y CIAT, en Palmira, Valle del Cauca, para explorar oportunidades de colaboración en torno a las prioridades ambientales del país.

 En la visita participaron también Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), y Paola Patiño, directora técnica de la entidad, junto con investigadores y directivos de la Alianza.

Investigadores compartieron experiencias y avances relacionados con el monitoreo, reporte y verificación (MRV) de cadenas productivas libres de deforestación, la restauración de ecosistemas y paisajes productivos, los mercados de carbono, la ganadería sostenible, los incentivos ambientales, el uso de la energía fotovoltaica en la agricultura y la bioeconomía.

La conversación permitió identificar oportunidades para vincular estas capacidades de investigación con las prioridades del Ministerio articulándolas con el trabajo que viene desarrollando la CVC, particularmente en temas de biodiversidad, adaptación climática y sostenibilidad de los sistemas productivos en los territorios.

“En el paisaje de los páramos alrededor de Bogotá, que ya tiene un financiamiento del Fondo Verde para el Clima bastante robusto, indudablemente la contribución del CIAT va a ser fundamental, especialmente para un tema que en Colombia hace falta, que es completar todas las líneas de investigación con respecto a la captura de carbono en los páramos”, dijo el ministro Fabio Arjona.

El Ministro destacó también el papel que puede tener el CIAT en la implementación de la agenda ambiental del Gobierno: “La Agenda ABC: agua, biodiversidad y comunidades de la Patria Milagro va a ser una realidad y el CIAT va a ser un enorme socio para la implementación de acciones en el territorio nacional y para complementar toda la experiencia que tienen a nivel global y aplicarla en nuestro país”.

 La visita permitió fortalecer el diálogo sobre el aporte de la ciencia a la conservación de la biodiversidad y la acción climática, así como sobre el desarrollo de sistemas productivos más sostenibles. Para el CIAT, este encuentro representa una oportunidad para seguir poniendo su experiencia científica y global al servicio de iniciativas que contribuyan a estos objetivos en Colombia.

“Identificamos puntos concretos de acción en torno a las compensaciones ambientales, el agua, la biodiversidad y las comunidades, que hacen parte de la agenda ABC del Ministerio de Ambiente. Son temas en los que podemos seguir articulando nuestras capacidades de investigación con las prioridades del país”, señaló Marcela Quintero, directora de Investigación de la Alianza Bioversity & CIAT.

Finalmente, Maya Rajasekharan, directora Gerente para las Américas de la Alianza de Bioversity y el CIAT y Directora General del CIAT, aseguró que “ha sido una gran oportunidad para conversar y articular nuestro trabajo de investigación con las prioridades del país. Desde la Alianza ponemos a disposición de Colombia nuestra capacidad, nuestras soluciones, nuestra ciencia y nuestra innovación al servicio del país”.


sábado, 26 de septiembre de 2026

INCENDIO GOLPEÓ DIRECTAMENTE AL HUMEDAL TIACUANTE NO FUE QUEMA DE CAÑA.

 LA CVC ALERTA SOBRE AFECTACIÓN EN HUMEDAL EN EL CENTRO DEL VALLE

Más allá del fuego, lo que está en juego es la biodiversidad, el agua y los procesos ecológicos que sostienen la vida en la región. La CVC advierte que la emergencia exige acción inmediata y articulada para proteger este patrimonio natural.

El Humedal Tiacuante, también conocido como Ciénaga El Conchal, volvió a ser protagonista de una emergencia ambiental el pasado 22 de septiembre de 2026, cuando un incendio se propagó en varios sectores, especialmente en Guadalajara de Buga de este ecosistema estratégico del valle geográfico del río Cauca.

Durante la visita de control y vigilancia realizada en el predio Sandrana, profesionales de la CVC constataron la presencia de focos activos de fuego, incluso en áreas próximas a espejos de agua. La inspección reveló vegetación herbácea, arbustiva y material vegetal seco consumido por las llamas, lo que confirma una afectación directa sobre la cobertura vegetal de la Franja Forestal Protectora y los hábitats naturales del humedal.

Es importante precisar que el incendio no ocurrió en cultivo de caña, como se especuló en redes sociales, sino en el ecosistema de humedal, un espacio natural que cumple funciones esenciales, para la regulación hídrica, conservación de biodiversidad, provisión de hábitat y almacenamiento de agua.

 Durante la visita, se recogió información de la comunidad que sugiere que el incendio pudo haber sido provocado de manera intencional. Esta hipótesis está siendo investigada por las autoridades competentes, lo propio adelanta la CVC, en relación con las afectaciones ambientales y la posible omisión en el cumplimiento de la normatividad.

Acciones recomendadas para los propietarios de predios rurales:


• Acatar las medidas definidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en la Resolución 1070 de 2026 y de la Circular de la CVC No 048 de 2026, en relación con la suspensión temporal de las quemas abiertas controladas, hasta tanto el IDEAM establezca que las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, hayan terminado.
• Dar aviso a las autoridades y en especial a las Oficinas Municipales de Gestión del Riesgo y al Cuerpo de Bomberos, los eventos de incendios de coberturas vegetales y forestales que se presente
• Implementar medidas preventivas que eviten la propagación y/o reactivación del fuego.

El incendio en el Humedal Tiacuante no solo representa una pérdida de vegetación, sino una amenaza directa a la biodiversidad y a los procesos ecológicos que sostienen la vida en el valle geográfico del río Cauca. La comunidad y las autoridades deben actuar de manera articulada para proteger este patrimonio natural y garantizar su recuperación.



miércoles, 23 de septiembre de 2026

Primer laboratorio de arqueología de la triple frontera rastreará el pasado milenario de la Amazonia

 Cerámicas, herramientas, semillas y otros vestigios conservan rastros de una historia humana que comenzó en la Amazonia hace al menos 13.000 años. Parte de ese pasado podrá estudiarse ahora desde Leticia, donde la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia puso en funcionamiento el primer Laboratorio de Arqueología de la triple frontera entre Colombia, Perú y Brasil.

Su importancia va más allá de contar con equipos y un espacio especializado. Por primera vez, investigadores y estudiantes de la Sede Amazonia podrán analizar evidencias arqueológicas sin desligarlas del territorio en el que fueron encontradas y de las comunidades que conservan conocimientos y memorias sobre esos lugares.

Esta ubicación cobra especial relevancia en una región cuya historia no cabe dentro de las fronteras políticas actuales. Para el profesor Jeison Lenis Chaparro Cárdenas, antropólogo y arqueólogo que lidera el proyecto, contar con esta infraestructura en Leticia permitirá fortalecer una investigación que durante años ha dependido de capacidades instaladas fuera de la Amazonia.

“En esta enorme región del noroccidente amazónico, el laboratorio de la Sede Amazonia es el que articula la investigación sobre el pasado de los grupos humanos. En términos prácticos, es el primer laboratorio para esta región dentro de la región”, señala.

Allí podrán analizarse materiales y evidencias para indagar cómo llegaron y se asentaron los primeros grupos humanos, cómo se movilizaron por la selva y los ríos, qué intercambios establecieron y de qué manera transformaron el territorio a lo largo de miles de años.

Una historia humana que desborda las fronteras

La arqueología permite reconstruir parte de esa historia a partir de evidencias materiales como cerámicas, herramientas, semillas y otros vestigios. Chaparro explica que en la Amazonia existen evidencias de presencia humana de hace aproximadamente 13.000 años, y destaca en Colombia sitios arqueológicos de relevancia como La Lindosa, Chiribiquete y Peña Roja.

Mirar ese pasado desde Leticia permite ampliar la escala de las preguntas. La zona de influencia del laboratorio comprende un territorio conectado histórica y culturalmente entre Colombia, Perú y Brasil, aunque hoy esté dividido por fronteras nacionales. Desde allí será posible estudiar los antiguos procesos de poblamiento, movilidad e intercambio y las transformaciones experimentadas por las sociedades amazónicas desde una perspectiva regional.

Pero las huellas del pasado no están únicamente bajo tierra ni se reducen a los objetos recuperados en una excavación. El laboratorio parte de un enfoque de arqueología social que incorpora las memorias y los conocimientos de las comunidades que mantienen vínculos históricos y culturales con esos lugares.

“La arqueología social reconoce la importancia de las comunidades indígenas. No se trata solo de hacer proyectos académicos bonitos, sino de apoyar iniciativas locales como fortalecer procesos de memoria o reconocer sitios sagrados”, explica el profesor Chaparro.

Esta mirada adquiere especial importancia en la Amazonia, donde muchos sitios y objetos arqueológicos forman parte de territorios que conservan significados culturales y espirituales para sus habitantes. Por eso, el laboratorio busca que las investigaciones puedan responder también a preguntas y necesidades planteadas desde el territorio, además de producir conocimiento académico.

Investigar y formar sin salir de la Amazonia

Además, el laboratorio tendrá una función crucial en la formación de nuevos arqueólogos e investigadores. Los estudiantes del programa de Antropología de la Sede Amazonia podrán acercarse al trabajo arqueológico mediante prácticas de laboratorio y de campo, con herramientas y equipos destinados al análisis y documentación de materiales y evidencias.

Esto permitirá conectar la formación académica con investigaciones realizadas directamente en el contexto amazónico. Para el profesor Chaparro, esta es una de las funciones centrales del espacio. “El laboratorio sirve como un espacio de articulación entre lo que en términos académicos y científicos se desarrolla en la universidad y las comunidades. Es el lugar que permite abordar preguntas científicas para responder a las necesidades y expectativas de la gente”.

El trabajo ya empieza a salir de las instalaciones de la Universidad. El equipo avanza en la formulación de su primer proyecto de intervención arqueológica con la comunidad de Mocagua, que se desarrolla junto con Abel Santos, profesor y líder indígena de la UNAL Sede Amazonia.

A esto se suman gestiones ante el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) para la custodia de piezas de referencia y la creación de redes de colaboración con instituciones de otros países. La intención es consolidar en Leticia un punto de investigación capaz de conectar materiales arqueológicos, formación universitaria, comunidades y preguntas científicas sobre el pasado amazónico.