jueves, 5 de noviembre de 2026

Ni las zonas de pesca más alejadas de Buenaventura se salvan de los microplásticos

 En puntos de pesca artesanal ubicados por fuera de la bahía de Buenaventura e importantes para la pesca artesanal, el fondo marino tiene casi cuatro veces más microplásticos en época de lluvias que en época seca. Además, ocho de cada diez partículas son fibras que vendrían de la ropa y de las redes de pesca. Así lo encontró un proyecto de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira.

De esta manera, hallaron que la zona de muestreo más alejada de la costa de Buenaventura tenía más microplásticos en la superficie del agua que el ubicado cerca de la ciudad. En el fondo marino, la lluvia casi cuadruplicó su presencia: en noviembre de 2023, en época de lluvias, cada kilo de sedimento tenía en promedio 117 partículas. En marzo de 2024, en época seca, tenía 32.

Este fue el trabajo de Lorena Mayorga y Valeria Carvajal, estudiantes de Ingeniería Ambiental de la Sede Palmira, presentado durante el X Seminario de Ciencias del Mar en Santa Marta. La estudiante Mayorga analizó el fondo marino, y la estudiante Carvajal, la capa superficial del agua, en los mismos dos puntos por fuera de la bahía.

Los dos puntos de muestreo se conocen como Boya y Yerbal. El primero está más expuesto a carga contaminante y a centros poblados cerca de la bahía, y recibe aporte de ríos. Por su parte, Yerbal está más lejos de la costa, cerca de al Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga, en una zona de paso de lanchas y pesca artesanal.

Estudios anteriores ya habían encontrado una gran cantidad de microplásticos dentro de la bahía de Buenaventura, donde desembocan varios ríos y opera el puerto. Por eso, esta vez buscaron afuera. “Yerbal es el que menos influencia humana debería tener, porque está más alejado tanto de la entrada de la bahía como de la línea costera”, explica la estudiante Carvajal. Aun así, fue el punto con más microplásticos en la capa superficial del agua.

Una red, una draga y agua con sal

La estudiante Carvajal arrastró, con ayuda de los lancheros de la zona, durante unos 10 minutos, una red de arrastre horizontal con abertura de malla de 250 micrómetros. Así recogió el agua de los primeros 50 centímetros de profundidad. En total tomó 12 muestras, que guardó en frascos de vidrio.

Por su parte, la estudiante Mayorga usó una draga, una especie de cuchara metálica que se baja con una cuerda, muerde el fondo y sube cargada de barro. Al mismo tiempo midió con una sonda la temperatura, el oxígeno, la salinidad y el pH del agua.

A continuación, la investigadora Carvajal también nos relata de forma resumida en qué consistió su participación en esta investigación:

En el laboratorio, separaron los microplásticos con una solución salina en la que la arena se hunde y el plástico, más liviano, sube a la superficie. Luego, con un proceso de oxidación con hipoclorito (el componente del blanqueador que se usa en las casas), deshicieron los restos de algas, hojas y otros materiales naturales, y pasaron las muestras por tamices, unos coladores muy finos. Después contaron cada partícula al microscopio y la clasificaron por forma, color y tamaño.

Para saber de qué plástico se trataba, usaron la espectroscopía Raman, en la que se apunta con un láser: cada material devuelve la luz de una manera distinta, como una huella digital.

Uno de los cuidados determinantes fue evitar que las fibras de su propia ropa contaminaran las muestras. Por eso trabajaron con vidrio y acero inoxidable, cubrieron los recipientes con papel aluminio y dejaron cajas de Petri con agua destilada junto al microscopio, para detectar si caía algo del aire.

Ropa y redes de pesca

Los microplásticos miden menos de 5 milímetros. Muchos salen de bolsas, vasos o recipientes que el sol, el agua y las olas van rompiendo. Por su tamaño, ya no se pueden recoger, los animales se los comen y pueden cargar otros contaminantes.

A la bahía de Buenaventura llegan los ríos Dagua y Anchicayá, en la región llueve entre 228 y 298 días al año y hay 695 puntos de vertimiento de aguas residuales sin tratar.

En el fondo, cerca del 80 % de las partículas eran fibras de nylon, polipropileno y polietileno, materiales que se usan en textiles y en redes de pesca. “Nuestra hipótesis es que llegan con los ríos y la escorrentía de la lluvia, y también con los vertimientos domésticos”, señala la estudiante Mayorga. A eso se suman la pesca y la actividad portuaria.

Pero ¿por qué terminan en el fondo? “Los más densos que el agua, como la poliamida, se hunden por sí solos”, explica la estudiante Mayorga. La poliamida es el nylon, y otros plásticos flotan al principio, pero la materia orgánica que llega con la lluvia los cubre con una capa de microorganismos que los hace más pesados.

Esa misma materia orgánica explica otro hallazgo: donde el agua tenía menos oxígeno, el fondo tenía más plástico. Cuando las bacterias descomponen esos residuos, consumen oxígeno. “El oxígeno disuelto funciona como un indicador, pero no es la causa de la cantidad de microplásticos”, aclara la estudiante Mayorga.

Eso no significa que todo termine abajo. “Que haya poco arriba no quiere decir que todo lo demás ya esté en el fondo”, precisa la estudiante Carvajal. Las mareas revuelven el agua y parte del plástico queda suspendido a lo largo de la columna de agua.

Una problemática en aumento

En cuanto al riesgo, cada estudio lo midió por su cuenta, y sus cifras no se pueden comparar. Las dos usaron el Índice de Carga Contaminante (PLI, por sus siglas en inglés), un número sin unidades que compara la cantidad de microplásticos encontrada con un nivel de referencia, es decir, entre más alto, mayor es la contaminación.

En la superficie del agua, el índice de carga contaminante que calculó la estudiante Carvajal indicó un riesgo bajo. En el fondo marino, ese mismo índice, calculado por la estudiante Mayorga, casi se triplicó en época de lluvias: pasó de 2,3 a 6,9.

La estudiante Carvajal usó además un segundo indicador, el Índice de Riesgo de Polímeros, que mide qué tan tóxico es cada tipo de plástico, y que marcó un peligro moderado por la presencia de polipropileno (el plástico de las tapas de las botellas, los costales y muchas cuerdas) y polietileno (el de las bolsas plásticas y muchos envases).

El proyecto es del grupo de investigación Ecología y Contaminación Acuática (ECONACUA). Lo lideran Andrés Molina, profesor asociado, y Guillermo Duque, profesor titular de la Facultad de Ingeniería y Administración de la UNAL Sede Palmira. Esta iniciativa también está analizando mercurio y microplásticos en peces comerciales del Pacífico y el Caribe, pues otros estudios ya han encontrado este tipo de residuos en el estómago de algunos peces.

Aun así, para la estudiante Carvajal el camino no es pedir a las comunidades que dejen de comer pescado. “Son familias que desde pequeños les enseñan a sus hijos esa actividad, porque a ellos se la enseñaron de generación en generación. Siento que la clave está en la sensibilización y la concientización”, indica.

Por otro lado, insiste en que la pesca no es la mayor fuente del problema, que empieza en la fabricación del plástico y en el mal manejo de los residuos.

Con base en estos resultados, el proyecto recomienda acciones orientadas a evitar que el problema siga creciendo: tratar las aguas residuales antes de su descarga, mejorar el manejo de la escorrentía y de los residuos sólidos y, como plantea la estudiante Mayorga, «programas para recuperar las redes viejas o, desde las casas, filtros para las lavadoras». Las primeras medidas buscan reducir los 695 vertimientos que hoy llegan sin tratar a la bahía.







miércoles, 4 de noviembre de 2026

Nacho sale de viaje y lleva algo más que libros a las regiones de Colombia

 Su próximo destino son las Sedes Orinoquia y De La Paz de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), donde lo esperan libros, lectores y conversaciones sobre cómo llevar el conocimiento producido en las regiones a nuevas publicaciones. La mascota universitaria acompaña las Rutas del Libro, una iniciativa de la Editorial UNAL que, más allá de poner a circular su catálogo, busca acercar a docentes e investigadores a las posibilidades de publicar sus trabajos académicos.

Nacho, la mascota oficial de la UNAL, acompaña el recorrido de Rutas del Libro y participa en actividades que reúnen a las comunidades universitarias de las distintas sedes

 estudiantes sobre sus necesidades y expectativas frente a las publicaciones, al tiempo que presenta libros de texto, novedades editoriales, narrativa y títulos dirigidos a niños y jóvenes.

Amplíar la circulación del conocimiento en las regiones

Una de las posibilidades que ha comenzado a tomar forma durante el recorrido es la creación de una colección editorial dedicada a la Amazonia. La propuesta surgió entre los intereses identificados en los encuentros realizados en tres de las cinco sedes de presencia nacional visitadas y abre la puerta a que los conocimientos, las investigaciones y las historias de esta región tengan un espacio propio en el catálogo universitario.

Este interés se suma a la circulación de obras vinculadas con el trabajo académico de la región, como La noche en los ojos, del profesor Juan Álvaro Echeverri, publicación que la Editorial llevó a la Sede Amazonia para acercarla a estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad universitaria.

La circulación de estas publicaciones también abre posibilidades para que las investigaciones y propuestas editoriales de las regiones lleguen a nuevos escenarios, entre ellos la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), donde podrían tener presencia obras surgidas de distintos territorios del país.

La Ruta ya ha tenido presencia en la Feria de las Oralidades y del Libro en el Amazonas, organizada por el Banco de la República y la Sede Amazonia de la UNAL, y en la Feria del Libro de San Andrés (FILSAI). Esta semana el recorrido continúa en Arauca, donde la Editorial participa en la Feria del Libro de la ciudad, del 3 al 5 de noviembre, con una muestra de publicaciones y productos de Tienda UNAL.

En la Sede Orinoquia, la programación incluye el taller Postales de viaje. Diálogos entre territorios, dirigido por Viviana Camacho, y Escribir la ciencia, a cargo de Robinson Rodríguez, un espacio de experimentación narrativa para explorar otras maneras de comunicar y divulgar el conocimiento académico.

Entre el 4 y el 6 de noviembre, la Ruta también llega a la Sede De La Paz, en el Cesar, con actividades que invitan a experimentar con la escritura y la creación de libros. Allí se realizarán los talleres Nebulosas y constelaciones, dirigido por Camila Charry Noriega, y Mi primer libro y Postales de viaje, orientados por Valentina Martínez.

Tales actividades permiten que los libros circulen más allá de las bibliotecas y las librerías, mientras la Editorial conoce de primera mano los intereses de las comunidades universitarias. Jaimes se refiere a las posibilidades que ofrecen estos encuentros para ampliar la presencia de las publicaciones académicas en ferias y otros espacios culturales del país.

Pero no todo lo que viaja en las maletas de la Editorial tiene páginas. También hay espacio para los productos de Tienda UNAL y para un acompañante que se ha convertido en uno de los protagonistas del recorrido: Nacho, la mascota oficial de la Universidad.

Su presencia ha despertado el interés de las comunidades universitarias durante las visitas. Estudiantes, docentes y personal administrativo se han acercado para tomarse fotografías con él y participar en una actividad en la que expresan por qué les gustaría que permaneciera en sus sedes.

A través de estos mensajes, los participantes destacan las cualidades de sus comunidades, sus compañeros y los espacios universitarios. Como parte de la iniciativa, en cada sede visitada queda un Nacho, una forma de prolongar ese encuentro y mantener presente el vínculo con las demás comunidades de la Universidad.

Para la Editorial, el propósito es mantener los vínculos establecidos con las sedes y dar continuidad a los encuentros, pues, de acuerdo con la vocera, la experiencia ha dejado aprendizajes para proyectar un trabajo futuro más cercano con estas comunidades y fortalecer su participación en los procesos editoriales de la Universidad.

Con talleres, publicaciones y participación en espacios regionales, la Ruta del Libro busca acercar el catálogo de la UNAL a nuevos lectores y facilitar que las comunidades académicas conozcan las alternativas para publicar sus investigaciones. La continuidad de este trabajo permitirá desarrollar los vínculos editoriales que la iniciativa busca establecer con las sedes de presencia nacional.












miércoles, 28 de octubre de 2026

Más de 25 años acercando la ciencia a los jóvenes de Cali quedan plasmados en un libro

 

Más de 25 años acercando la ciencia a los jóvenes de Cali quedan plasmados en un libro

La publicación recupera la historia de la alianza entre el CASD y el CIAT, una experiencia que lleva a estudiantes de educación media a los laboratorios y al mundo de la investigación. El libro será presentado este sábado 31 de octubre, durante la Feria Internacional del Libro de Cali 2026.

. ¿Qué puede pasar cuando un estudiante de colegio entra por primera vez a un laboratorio de un centro de investigación y descubre que la ciencia también puede ser su camino?

Hace más de 25 años, una alianza entre el Centro Auxiliar de Servicios Docentes (CASD) de Cali y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), hoy Alianza de Bioversity y el CIAT, comenzó a responder esa pregunta en la práctica. Estudiantes de distintas instituciones educativas de la ciudad han tenido la oportunidad de acercarse a la investigación científica, la biotecnología y el trabajo en laboratorio, acompañados por docentes e investigadores.

Esa historia, construida por generaciones de estudiantes, docentes, directivos e investigadores, ahora queda recogida en el libro Educar para la ciencia y el trabajo. Experiencia educativa, alianza CASD-CIAT y articulación con el SENA, que será presentado este sábado 31 de octubre, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Cali 2026.

Cuando la ciencia entra al colegio

El CASD nació en los años ochenta como una apuesta por fortalecer la educación media técnica y ofrecer a estudiantes de diferentes instituciones educativas de Cali acceso a formación especializada.

La alianza con el CIAT abrió una nueva posibilidad: que los jóvenes pudieran acercarse a la ciencia no solo desde el aula, sino también desde la experiencia. La modalidad de Ciencias incorporó la biotecnología y las competencias investigativas. Desde ese momento más de 2.800 estudiantes han participado del programa Casa abierta: La Biotecnología en el salón de clase y, 102 de ellos, han tenido la oportunidad de realizar pasantías cortas en el campus del CIAT, en Palmira.

Allí conocen laboratorios, cultivos, investigadores y proyectos relacionados con preguntas de importancia para la agricultura y la alimentación. Para muchos, esa experiencia ha significado descubrir posibilidades académicas y profesionales.

El SENA también ha hecho parte de esta trayectoria, como aliado en la formación técnica y para el trabajo que caracteriza al modelo CASD.

“Esta publicación busca rendir un homenaje a los distintos actores que contribuyeron a construir y desarrollar esta experiencia educativa. Son historias que durante mucho tiempo permanecieron dispersas y que hoy podemos reunir para reconstruir una memoria que merece ser conocida”, explica Ricardo Castillo Torres, rector de la Institución Educativa Santo Tomás y del Programa CASD.

Una historia que sigue dando frutos

El libro no solo reconstruye la historia de la alianza. También muestra cómo una experiencia educativa puede dejar huellas que permanecen mucho después de terminar el colegio.

Uno de esos casos es el de Jenny Johana Gallo Franco, quien llegó al programa CASD-CIAT en 2008, cuando cursaba décimo grado. Un año después fue seleccionada, junto con otros tres estudiantes, para realizar una pasantía de un mes en el CIAT.

Aquella experiencia cambió su perspectiva sobre la ciencia y sobre su propio futuro. Jenny decidió estudiar Biología, continuó su formación académica, realizó una maestría y, en 2023, obtuvo un doctorado en Ingeniería y Ciencias Aplicadas.

Hoy es investigadora de la Alianza de Bioversity y el CIAT, donde trabaja en proyectos científicos y aplica su formación en iniciativas como la Tabla Periódica de los Alimentos, un proyecto que busca ampliar el conocimiento sobre la diversidad y composición de los alimentos.

“Este programa contribuyó a forjar en mí la confianza de que estamos capacitados para hacer cosas grandes y significativas”, dice la investigadora.

Una memoria que mira hacia el futuro

Para José Darwin Lenis Mejía, compilador y gestor de la publicación, recuperar esta experiencia también permite abrir una conversación sobre el futuro de la educación media.

“El CASD ha demostrado durante décadas que algunas semillas, cuando se cultivan con visión y compromiso, siguen dando frutos mucho después de haber sido sembradas”, señala Lenis en el libro.

La publicación reúne testimonios y reflexiones de quienes hicieron parte de este proceso y busca preservar una memoria educativa que puede ofrecer aprendizajes para las nuevas generaciones.

“Cuando comenzamos esta alianza, teníamos claro que acercar a los jóvenes a la ciencia significaba mucho más que llevarlos a conocer un laboratorio. Queríamos que pudieran hacerse preguntas, experimentar, conversar con investigadores y descubrir que ellos también podían hacer parte de la ciencia. Con el tiempo entendimos que esa experiencia podía cambiar sus proyectos de vida. Ver hoy a muchos de esos jóvenes convertidos en profesionales, investigadores y científicos es, sin duda, una de las mayores satisfacciones de este trabajo”, dice Roosevelt Escobar, científico de la Alianza y uno de los mayores impulsores de esta iniciativa en el centro de investigación.

 Presentación del libro

Libro: Educar para la ciencia y el trabajo. Experiencia educativa, alianza CASD-CIAT y articulación con el SENA
Fecha: sábado 31 de octubre de 2026
Hora: 3:00 p. m.
Lugar: Carpa #28 de la Secretaría de Educación, Parque de la Retreta, Bulevar del Río
Evento: Feria Internacional del Libro de Cali 2026





SOLUCIONES AMBIENTALES QUE NACEN DEL TERRITORIO

 25 AÑOS TRANSFORMANDO TERRITORIOS. EL FONDO PARTICIPATIVO DE LA CVC SUPERA LOS $50 MIL MILLONES EN INVERSIÓN AMBIENTAL

¿Cómo se transforman las comunidades, a través de proyectos ambientales? El Fondo Participativo para la Acción Ambiental impulsa iniciativas que protegen los recursos naturales y generan cambios positivos en los territorios. Fabio Arjona, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, hizo parte de la celebración.

25 años convirtiendo las iniciativas de las comunidades en acciones para proteger el medio ambiente. El Fondo Participativo para la Acción Ambiental, FPAA, liderado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, conmemora sus bodas de plata como una estrategia que fortalece la participación ciudadana y promueve soluciones sostenibles para el territorio.

Y qué mejor escenario para celebrarlos que el Encuentro Ambiental Regional de Entidades Sin Ánimo de Lucro, realizado en la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Uniminuto, con sede en Buga, un espacio que reunió a cerca de 250 participantes comprometidos con la protección del medio ambiente y el impulso de iniciativas que transforman los territorios.

 Desde su creación, en 2001, el fondo ha desarrollado 16 convocatorias públicas y ha apoyado la implementación de más de 500 proyectos socioambientales, con una inversión superior a los $50 mil millones, en alianza con entidades sin ánimo de lucro, ESAL, y organizaciones comunitarias.

Pero ¿cómo se logra transformar un territorio, a través de estos proyectos? Gerardo Andrés Naranjo, profesional líder del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, indica que “la cofinanciación, el acompañamiento técnico y el trabajo articulado con las organizaciones permiten que las ideas de las comunidades se conviertan en acciones ambientales con resultados concretos”.

 Estas iniciativas han contribuido a la conservación de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas, la protección del agua y el impulso de sistemas productivos sostenibles, entre otras acciones ambientales.

 El director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez, destacó la importancia de las entidades sin ánimo de lucro en el Valle del Cauca, resaltando su papel como aliadas fundamentales en la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y el desarrollo de iniciativas que contribuyen a la protección de los recursos naturales y al bienestar de las comunidades.

La celebración de estos 25 años representa un reconocimiento al trabajo conjunto entre la CVC, las organizaciones ambientales y las comunidades que, desde sus territorios, aportan al bienestar medioambiental. El modelo del FPAA permite transformar las necesidades locales en proyectos concretos, mediante convocatorias, cofinanciación, capacitación y acompañamiento técnico.

 Como parte de su evolución, el Fondo también fortalece las capacidades de las organizaciones, a través de BIOMALAB FPAA, una plataforma de innovación y transferencia de conocimiento. 

 Ministro Arjona estuvo presente en la celebración

 Con la siembra de 1.500 alevinos de bocachico y 10 árboles frutales, se llevó un mensaje de conservación y compromiso ambiental al Encuentro Ambiental Regional de Entidades Sin Ánimo de Lucro. La liberación de los alevinos de bocachico representa un aporte a la conservación de los ecosistemas acuáticos, pues esta especie cumple un papel fundamental en la dinámica natural de los cuerpos de agua y en el equilibrio ecológico.

Esta jornada también se suma a los esfuerzos de la CVC por recuperar y conservar la riqueza de los ecosistemas acuáticos, a través de Valle más Verde, programa que ha permitido la liberación de más de cinco millones de alevinos en diferentes ecosistemas acuáticos del departamento, buscando favorecer la conservación de las especies y aportar a la actividad pesquera, de la que dependen numerosas familias vallecaucanas para su sustento. También se sembraron 10 árboles de guanábano, grosella, pitanga, madroño, chirimoya y guayaba pera, cuyos frutos podrán ser aprovechados y consumidos por las comunidades, generando beneficios tanto para las personas como para la naturaleza.

 El encuentro contó con la participación del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, el director de Uniminuto, Víctor Hugo Lozano Arboleda, y el director general de la CVC, quien indicó: “esta es una jornada que puso de manifiesto la importancia de sumar esfuerzos entre las instituciones y las organizaciones sociales para convertir el trabajo conjunto en acciones concretas que generen beneficios para el territorio y sus comunidades”.

 ¡Felices 25 años, Fondo Participativo para la Acción Ambiental! Un cuarto de siglo fortaleciendo organizaciones, impulsando iniciativas y sembrando esperanza por la conservación de nuestros recursos naturales. Que vengan muchos años más de compromiso, trabajo comunitario y amor por el medio ambiente.





viernes, 23 de octubre de 2026

EL ÁGUILA CELEBRÓ SU SEGUNDO FESTIVAL DE AVES, CON EDUCACIÓN AMBIENTAL Y PAJAREO

 UN ENCUENTRO POR LA CONSERVACIÓN

La jornada reunió a instituciones, organizaciones y comunidad, en torno a la observación de aves, el reconocimiento de la biodiversidad y la importancia de proteger los ecosistemas del norte del Valle del Cauca.

Con conferencias, obras de teatro y recorridos de observación de aves, El Águila vivió la segunda edición de su Festival de Aves, una iniciativa que promueve el conocimiento de la riqueza natural del municipio y fortalece el compromiso de la comunidad con la conservación de la biodiversidad.

 Durante las jornadas de pajareo, los participantes tuvieron la oportunidad de observar diferentes especies, entre ellas, el torito cabecirrojo, semilleros, vencejos, tángaras, carpinteros y aves migratorias, que destacan la importancia del territorio como espacio para la conservación y el disfrute de la avifauna.

 Más allá de la observación de aves, este festival también se convirtió en una muestra de la fortaleza y la esperanza de un municipio que sigue levantándose, después del terremoto del 10 de agosto. El Águila demostró que su riqueza no solo está en sus paisajes y su biodiversidad, sino también en la unión, la solidaridad y el compromiso de su gente.

Para Daniel Mauricio Herrera, funcionario de la regional Norte de la CVC, este tipo de actividades son fundamentales para acercar a las personas al patrimonio natural de su municipio y fomentar una cultura de protección ambiental.

 “Este festival de aves es una oportunidad para que la comunidad conozca y valore la biodiversidad que tiene en su territorio. A través de la observación, la educación ambiental y la participación de niños, jóvenes y adultos, fortalecemos el sentido de pertenencia y promovemos acciones que contribuyen a la conservación de las aves y de los ecosistemas”, destacó el funcionario.

El festival también contó con espacios pedagógicos y culturales que permitieron transmitir, de manera lúdica, mensajes sobre el cuidado de las aves y sus hábitats, demostrando que la educación ambiental es una herramienta clave para construir una relación más responsable con el entorno.

 La actividad fue posible gracias al trabajo articulado de la Alcaldía de El Águila, Corpoáguila, Parques Nacionales Naturales, la Fundación Biodess, la Institución Educativa El Águila, la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle y la comunidad, cuyos esfuerzos contribuyeron al desarrollo de esta celebración ambiental.

Con este tipo de iniciativas, la CVC continúa promoviendo la educación ambiental y el reconocimiento de la biodiversidad del norte del Valle del Cauca, invitando a la ciudadanía a descubrir la riqueza de las aves y a sumarse a su protección.






miércoles, 21 de octubre de 2026

TECNOLOGÍA Y SOSTENIBILIDAD EN EL VALLE DEL CAUCA

 PRODUCTORES DE HORTALIZAS EN BOLÍVAR IMPLEMENTAN SISTEMAS DE CAPTACIÓN DE AGUA LLUVIA EN INVERNADEROS

Un proyecto, financiado con recursos del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, y ejecutado por la Corporación Ecofuturo, transforma los cultivos bajo invernadero con técnicas de ahorro hídrico y sensores de humedad.

Con el propósito de promover el ahorro y el uso eficiente del recurso hídrico, productores de hortalizas de la cuenca media del río Pescador, en el municipio de Bolívar, Valle del Cauca, adelantan un innovador proyecto enfocado en la gestión sostenible del agua y la tecnificación agrícola.

 La estrategia central de la iniciativa contempla la implementación de sistemas para captar el agua de los techos de los invernaderos en tanques de almacenamiento, permitiendo que los agricultores dispongan de un recurso alternativo y seguro para las labores de riego en sus cultivos.

 El trabajo se desarrolla con 10 familias de pequeños productores dedicados al cultivo de tomate de mesa y pimentón, bajo invernadero. La iniciativa contempla un componente fundamental de educación ambiental para concientizar sobre los impactos de la agricultura tradicional y los efectos del uso del agua en estos sistemas de producción protegida. Como parte de las soluciones prácticas, se han implementado modelos sencillos de captación y distribución de agua lluvia, aprovechando la alta capacidad de recolección que tienen las estructuras de los invernaderos, que normalmente se desperdicia.

Otra clave para la tecnificación y optimización del recurso es que el proyecto no se limita exclusivamente a la recolección de agua, ya que se instaló un piloto de sensores de humedad en el suelo, una herramienta de precisión que mide, en tiempo real, las condiciones del terreno. Esta tecnología permite determinar con exactitud técnica en qué momento es necesario realizar la aplicación de riego y cuáles son las cantidades justas requeridas, evitando excesos, previniendo la erosión y maximizando el aprovechamiento de cada gota.

 "Con este proyecto, garantizamos un mejor uso del recurso hídrico y también evitamos y controlamos posibles afectaciones en el suelo", manifestó el ingeniero Julián Ramiro Vargas, director de la regional BRUT de la CVC, en La Unión.


Este esfuerzo conjunto hace parte de un proyecto del Fondo Participativo para la Acción Ambiental, financiado por la CVC y que ejecuta la Corporación Ecofuturo, consolidando un modelo replicable de adaptación al cambio climático, sostenibilidad y apoyo directo a la economía campesina en el norte del Valle del Cauca.




lunes, 19 de octubre de 2026

EL TEAM REDCLUBESVALLEDELCAUCA OCUPÓ EL PUESTO 23 A NIVEL MUNDIAL

 EL VALLE DEL CAUCA ALCANZÓ SU MEJOR REGISTRO HISTÓRICO DE AVES EN EL OCTOBER BIG DAY

Con 586 especies registradas, 837 listas de observación y la participación de 236 observadores, el departamento logró cifras récord en esta jornada mundial de ciencia ciudadana. 

El Valle del Cauca alcanzó su mejor registro histórico en el October Big Day – OBD 2026, una jornada mundial dedicada a la observación de aves que reúne a miles de personas para documentar la diversidad de especies en sus territorios. 

Este año, el departamento registró 586 especies, 837 listas de observación y la participación de 236 observadores, resultados que reflejan el crecimiento de las comunidades pajareras y su compromiso con la conservación de la biodiversidad.

A este balance se suma el resultado del Team Red Clubes Valle del Cauca, que ocupó el puesto 23 a nivel mundial, con el registro de 274 especies en el departamento. Este logro destaca el trabajo articulado de los clubes de observadores de aves y su aporte al reconocimiento de la riqueza natural del Valle del Cauca en este ejercicio internacional de ciencia ciudadana.

“La cifra de especies representa un avance significativo frente a los registros de años anteriores. En 2025 se reportaron 514 especies; en 2024, 559, y en 2023, 573. La tendencia evidencia la capacidad de los observadores para documentar la riqueza de aves del departamento y el fortalecimiento de las actividades de ciencia ciudadana en distintos municipios”, destacó Norely Cuello, coordinadora de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca.

Es de resaltar que, a nivel mundial, durante esta jornada se registraron 1.469 especies, de las cuales 586 fueron reportadas en el Valle del Cauca, un resultado que destaca la importancia del territorio en el conocimiento y la observación de la avifauna.

 La participación de los clubes de observadores de aves, articulados a través de la Red de Clubes de Observadores de Aves liderada por la CVC, fue fundamental para alcanzar estos resultados. Los grupos desarrollaron jornadas de observación en municipios como Yumbo, Palmira, Buenaventura, La Unión, Cartago, El Águila, Jamundí, Vijes, El Cerrito, La Cumbre, Dagua, Caicedonia, Buga, Florida, Cali, Zarzal, Roldanillo, Yotoco y Cali, entre otros. 

Entre los lugares destacados para esta actividad se encuentran la Laguna de Sonso, el Parque de la Salud de Cartago, Osprey en Buga, además de otros espacios naturales y urbanos de los municipios antes mencionados que permiten reconocer la diversidad de aves presentes en el departamento.

 “Este resultado demuestra que cada vez tenemos más comunidades pajareras activas en el territorio, comprometidas con la observación de aves y con el desarrollo de ejercicios de ciencia ciudadana. Agradecemos a los líderes de los clubes, guardaparques, biólogos, guías locales y a la ciudadanía que se sumaron a esta jornada. También destacamos que los grupos compartieron sus listas con el Team RedClubesValledelCauca, lo que fortalece nuestra visibilidad como región y evidencia el compromiso de los observadores de aves del Valle del Cauca en escenarios nacionales e internacionales”, resaltó Norely Cuello.

¿Para qué sirven los datos del October Big Day?

El October Big Day va más allá de registrar especies y sumar cifras. Los datos recopilados y publicados en la plataforma eBird constituyen información científica de libre acceso que puede contribuir al conocimiento de la biodiversidad, la identificación de áreas importantes para las aves, la protección de hábitats amenazados y la toma de decisiones relacionadas con la planificación del territorio.

La consistencia de los registros de los últimos cuatro años, con cifras que oscilan entre 514 y 586 especies, también muestra la capacidad de las comunidades para mantener el seguimiento de la avifauna. Estos resultados deben analizarse considerando factores como el esfuerzo de muestreo, la cobertura geográfica y las condiciones de observación.






miércoles, 30 de septiembre de 2026

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible destaca al CIAT como socio para impulsar acciones ambientales en Colombia.

 El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona Hincapié, visitó hoy la sede del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIA), parte de la Alianza de Bioversity y CIAT, en Palmira, Valle del Cauca, para explorar oportunidades de colaboración en torno a las prioridades ambientales del país.

 En la visita participaron también Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), y Paola Patiño, directora técnica de la entidad, junto con investigadores y directivos de la Alianza.

Investigadores compartieron experiencias y avances relacionados con el monitoreo, reporte y verificación (MRV) de cadenas productivas libres de deforestación, la restauración de ecosistemas y paisajes productivos, los mercados de carbono, la ganadería sostenible, los incentivos ambientales, el uso de la energía fotovoltaica en la agricultura y la bioeconomía.

La conversación permitió identificar oportunidades para vincular estas capacidades de investigación con las prioridades del Ministerio articulándolas con el trabajo que viene desarrollando la CVC, particularmente en temas de biodiversidad, adaptación climática y sostenibilidad de los sistemas productivos en los territorios.

“En el paisaje de los páramos alrededor de Bogotá, que ya tiene un financiamiento del Fondo Verde para el Clima bastante robusto, indudablemente la contribución del CIAT va a ser fundamental, especialmente para un tema que en Colombia hace falta, que es completar todas las líneas de investigación con respecto a la captura de carbono en los páramos”, dijo el ministro Fabio Arjona.

El Ministro destacó también el papel que puede tener el CIAT en la implementación de la agenda ambiental del Gobierno: “La Agenda ABC: agua, biodiversidad y comunidades de la Patria Milagro va a ser una realidad y el CIAT va a ser un enorme socio para la implementación de acciones en el territorio nacional y para complementar toda la experiencia que tienen a nivel global y aplicarla en nuestro país”.

 La visita permitió fortalecer el diálogo sobre el aporte de la ciencia a la conservación de la biodiversidad y la acción climática, así como sobre el desarrollo de sistemas productivos más sostenibles. Para el CIAT, este encuentro representa una oportunidad para seguir poniendo su experiencia científica y global al servicio de iniciativas que contribuyan a estos objetivos en Colombia.

“Identificamos puntos concretos de acción en torno a las compensaciones ambientales, el agua, la biodiversidad y las comunidades, que hacen parte de la agenda ABC del Ministerio de Ambiente. Son temas en los que podemos seguir articulando nuestras capacidades de investigación con las prioridades del país”, señaló Marcela Quintero, directora de Investigación de la Alianza Bioversity & CIAT.

Finalmente, Maya Rajasekharan, directora Gerente para las Américas de la Alianza de Bioversity y el CIAT y Directora General del CIAT, aseguró que “ha sido una gran oportunidad para conversar y articular nuestro trabajo de investigación con las prioridades del país. Desde la Alianza ponemos a disposición de Colombia nuestra capacidad, nuestras soluciones, nuestra ciencia y nuestra innovación al servicio del país”.