Mostrando entradas con la etiqueta pesca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pesca. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de enero de 2025

Pescadores del Pacífico crean junto a la UNAL un velero para la pesca artesanal

 En un astillero de Buenaventura, principal puerto del Pacífico colombiano, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) completa el 70 % de la construcción del prototipo de una embarcación propulsada por energías renovables -como el aire-, e hibridas, con la que se espera una disminución en el consumo de combustible superior al 25 %. A más tardar en marzo de 2025 estará lista para pruebas en el mar.

A pesar de ser el motor económico y una tradición esencial para estas comunidades, la pesca artesanal se realiza en condiciones precarias ya que los pescadores afrontan jornadas de alto riesgo, expuestos a fuertes vientos, olas impredecibles y amenazas de delincuencia; asimismo, trabajan constantemente mojados y el agua que salpica dificulta la preparación de alimentos, además, duermen en improvisadas camas de plástico o tablas y carecen de espacios como baños.

El prototipo incorpora materiales como la fibra de vidrio, madera y adaptaciones internas que mejorarán la operatividad y la seguridad para las faenas que suelen durar más de tres días en las álgidas aguas del Pacífico colombiano.

Aunque la vela es el principal paradigma tecnológico con el que funcionará la embarcación, especialmente en altamar donde los vientos se hacen más intensos, el prototipo contará con un motor ubicado en la parte interior (intraborda) para prevenir los robos con los que lidian los pescadores durante las faenas.

De igual manera, el diseño incluye un baño, resultado de las discusiones sobre la privacidad y necesidades, especialmente de las pescadoras, quienes no cuentan con este espacio en las barcas tradicionales; este ajuste garantizará la comodidad y promoverá la equidad en el oficio.

La embarcación es uno de los principales resultados del diálogo de saberes entre la academia y las comunidades, que converge en el proyecto “Econavipesca del Pacífico: ecosistema para la navegación pesquera sustentable en el municipio de Guapi, Cauca”. Este apuesta por desarrollar un sistema de pesca sustentable para la cadena pesquera en el municipio de Guapi, que reduzca la dependencia de combustibles fósiles que en la actualidad demanda gastos importantes en la realización de faenas de pesca y que generan impactos ambientales en la realización de dicha actividad.

“El proyecto invitaba a reducir el consumo de combustibles fósiles y promover las energías alternativas: primero, el viento es gratis, y segundo, contamos con la experiencia exitosa de pescadores artesanales de Cabo Blanco en el norte de Perú que utilizan vela y funcionan sin motor”, explica el profesor David Artemio Ríos Méndez, de la UNAL Sede Palmira, quien lidera los procesos de habitabilidad, ergonomía y usabilidad en la definición de la embarcación.


La iniciativa combina tradición e innovación y recupera el uso de la vela como una tecnología tradicional. Esta es liderada por la UNAL Sedes Medellín y Palmira junto la Universidad del Cauca, en alianza con la Agencia Sueca de Cooperación para el Desarrollo Internacional (ASDI) y las universidades Lund y KTH de Suecia, y con la participación de la asociaciones de pescadores: Asociación de Servicios Pesqueros de Pescadores Artesanales de Guapi (Aservipesca), Asociación Renacer Progresista Guapireño y Asociación Nueva Bellavista de la comunidad indígena Eperara Siapidara.

El desarrollo, que inicialmente se planeó en Guapi, se trasladó a Buenaventura por condiciones técnicas; allí, en un astillero local, avanza su construcción con apoyo de la comunidad y expertos en ingeniería naval. Se espera que la embarcación esté lista para pruebas en el mar entre febrero y marzo de 2025.

Proyección pedagógica y sostenible

El enfoque cultural y social del proyecto Econavipesca ha incluido actividades como regatas y capacitaciones con las comunidades pesqueras del Pacífico, para fomentar la apropiación de esta tecnología entre las comunidades locales, es decir, que la gente la asuma y la apropie. “Queremos que la embarcación inspire a las nuevas generaciones a permanecer en sus territorios”, señala el profesor Ríos.

Como parte del proceso han desarrollado materiales educativos, incluido un corto documental producido por la UNAL Sede Medellín para visibilizar la historia de la vela contada desde sus protagonistas a partir de los recuerdos y experiencias de sus ancestros, en el que se destaca su potencial para transformar la pesca artesanal y rescatar el patrimonio cultural de los pescadores, ya que entre 1970 y 1980 esta fue desplazada por motores fuera de borda que funcionan con gasolina, encarecen la labor y contaminan el ambiente.

El proyecto, además de integrar la experiencia de pescadores artesanales de Perú y clubes de vela locales para integrar aprendizajes y garantizar su sostenibilidad, se amplió con actividades que involucraron a niños y adultos a través de talleres y encuentros que se convirtieron en espacios para reflexionar sobre la importancia de las prácticas tradicionales y los retos de la modernización tecnológica.

Una vez finalizada la construcción, el prototipo será trasladado a Guapi para realizar recorridos pedagógicos y capacitar a pescadores locales en su uso y mantenimiento. Actualmente, ultiman detalles en la fabricación del mástil y la confección de la vela, que se realiza con lienzos modernos en colaboración con artesanos locales.








viernes, 17 de mayo de 2024

¿Dónde y cuándo pescar pargo rojo o atún? Pescadores podrían saberlo gracias a la estadística

 Con un 95 % de confiabilidad, un modelo estadístico diseñado por expertos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) determina las zonas en las que la temperatura y la salinidad hacen fluctuar pargos rojos, sierras, merluzas o atunes barriletes, entre otros peces, en 4 puntos frecuentados por pescadores del Pacífico colombiano, un aporte que les ayudaría a saber con mayor certeza en qué momento y lugar realizar su faena.

Con el resultado principal del proyecto “Efectos del cambio climático en la producción pesquera y en la biodiversidad en el Pacífico”, Yessica Natalia Ramírez, magíster en Estadística de la UNAL, le ayuda a esta población a hacerle frente a una crisis ambiental que cada vez dificulta más su labor, pues el calor no da tregua en las aguas de nuestros mares.

Para desarrollar el modelo estadístico ella utilizó los lenguajes de programación Python y Rstudio, además de una herramienta de sistema de información geográfico (SIG) para analizar grandes bases de datos públicas del Instituto Colombiano de Desarrollo (Incoder), entidad que desde 1979 ha recopilado información sobre las toneladas y desembarques pesqueros en el país –en este caso en el Pacífico colombiano–, discriminando por tipo de pez.

También se usaron los datos recogidos por el grupo de Investigación en Recursos Hidrobiológicos de la UNAL Sede Palmira en los 4 puntos del Pacífico estudiados, sobre temperatura, salinidad y profundidad a lo largo del tiempo, además de información de sensores remotos internacionales de acceso abierto que tienen valores y características de distintas zonas marítimas del mundo.

Dichos puntos estaban definidos en una porción del océano delimitada en un “polígono”, así: por el oriente con la costa Pacífica de Colombia, a unos 750 km, con la costa ecuatoriana a 270 km, y con Panamá a 770 km.

Disminución de la salinidad influye en poblaciones de peces

Los análisis permitieron tener mapas en los que era más frecuente encontrar las especies estudiadas, teniendo en cuenta un análisis espacial en 3D a profundidades de 0,5, 41 y 86 m bajo la superficie del océano. Esta información estaba en formato NetCDF (Network Common Data Form), empleado para analizar grandes volúmenes de datos en campos como la climatología y la oceanografía.

“Este ejercicio evidenció que con el pasar de los años y el aumento de la temperatura disminuye la salinidad a distintas profundidades, lo cual dificulta la aparición de algunas especies en las zonas de pesca”, asegura la magíster.

Con respecto a la temperatura, además de su confiabilidad del 96 %, con el método se estableció que el pez dorado, el pargo lunarejo y el atún barrilete son las especies con la mayor probabilidad de aparición en las 4 zonas estudiadas, en las cuales se determinó una temperatura de entre 23,4  y 24,2 °C y una probabilidad del 42 % de ser capturados, contrario a especies como al atún alerta amarilla o el pargo rojo, con apenas un 13 % de probabilidades.

En cuanto a la salinidad, que oscilaba entre 31,8 y 33,2 PSU (unidades prácticas de salinidad), los más frecuentes fueron el dorado y el pargo lunarejo, con entre 20,32 y 33,09 % de posibilidades de captura, mientras que los demás peces podían tener 1 % o menos de aparición, como el atún alerta amarilla.

Los análisis permitieron tener mapas de la frecuencia por cada lugar y para los 7 tipos de pez estudiados, en un análisis espacial en 3D que tuvo en cuenta un concepto: la curva de cada característica en profundidades de 0,5, 41 y 86 m bajo la superficie del océano (evaluando los pixeles en cada imagen con la mayor probabilidad de presencia de estos animales), que se obtuvieron en archivo NetCDF, empleado en grandes volúmenes de datos en campos como la climatología y la oceanografía.

“Aunque este es un primer paso para entender la distribución espacio-temporal de estas zonas del océano Pacífico, aún falta mucha más investigación para tener claridad sobre lo que ocurre con las profundidades en que se han realizado mediciones, así como con los datos sobre los desembarcos pesqueros y las especies que traen allí, ya que hay un subregistro de los puertos”, indica la magíster, quien contó con la dirección del profesor Viswanathan Arunachalam, del Departamento de Estadística.






lunes, 8 de abril de 2024

Escuelas de pesca para preservar tradiciones de comunidades indígenas amazónicas

 Tejer las mallas para pescar en ríos y lagos de Yahuarcaca –en la Amazonia colombiana–, o saber cuándo utilizar cerbatana o anzuelo para tener una faena más efectiva no es algo que se aprenda en un colegio o una universidad; este conocimiento ancestral que poseen los indígenas ticuna se transmite de generación en generación, pero está amenazado por la creciente interacción de los jóvenes con prácticas occidentales, que degradan sus tradiciones. Con la Escuela de Artes de Pesca se busca evitar que esto suceda y así garantizar la continuación de esta práctica esencial para su seguridad alimentaria.

Algunas poblaciones viven directamente relacionadas con el agua porque se alimentan de los recursos pesqueros, como Leticia, en la zona de frontera con Brasil y Perú, en donde se registra el mayor consumo de pescado por persona en el mundo: entre 20 y 24 kilos al mes, lo que querría decir que los pobladores ribereños de ríos o lagos de la cuenca amazónica todos los días consumen pescado.

Para fortalecer este acervo que solo se hereda de ancianos a jóvenes y nietos por medio de la tradición oral en lengua maguta o ticuna, la Escuela de Artes de Pesca, proyecto liderado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sedes Bogotá y Amazonia, cuenta con la participación de pescadores locales, quienes comparten los conocimientos y destrezas adquiridos durante años de práctica en las llamadas artes de pesca.

La iniciativa es liderada por la Facultad de Artes de la Sede Bogotá, junto con el Laboratorio de Manejo y Gestión de Humedales de la Sede Amazonia, la Asociación de Pescadores de los Lagos de Yahuarcaca (TIKA), la Universidad de Humboldt (Alemania), la Fundación Grupo Proa de Colombia y la Fundación Mandioca de Países Bajos.

El proyecto forma parte de uno más grande, conocido como “Pulsos del Agua”, gracias al cual la Universidad ha hecho valiosos aportes para entender el tema pesquero en la Amazonia como una actividad que va más allá de lo económico y que forma parte fundamental de la tradición cultural ticuna.

Al respecto, el profesor Santiago Duque, de la UNAL Sede Amazonia, señala que “cuando se conoce, entiende y comprende el territorio que se habita, se puede conservar y cuidar, pero cuando no conozco nada y no me interesa nada, solo dejo que se vaya deteriorando, que se vaya acabando. Tristemente Colombia tiene territorios maravillosos, pero en donde dejaron de fortalecerse y preservarse la cultura, la tradición, nos volvimos citadinos”.

“En ese sentido, la iniciativa apuesta por mejorar la capacidad de empoderamiento y gobernanza ambiental de los pueblos locales, a través de la interacción entre academia y poblaciones locales”.


Precisamente, mediante la conjunción de los saberes tradicional y de la academia, hace 25 años la Universidad adelanta un programa de trabajo en el Sistema Lagunar y Quebrada de Yahuarcaca –un lugar único con 21 lagos interconectados con influencia directa en el río Amazonas–, a partir del cual se ha desprendido una serie de acciones y de innumerables documentos entre artículos y tesis de pregrado y posgrado que referencian la enorme biodiversidad de este territorio.

Los primeros trabajos se centraron en el estudio de la limnología, rama de la ecología que estudia los ecosistemas acuáticos continentales como lagos, lagunas, ríos, charcas, marismas y estuarios.

También se diseñaron estrategias para mejorar la pesca, lo que permitió que volvieran a nadar pirarucús, arawanas, bisagras y gamitanas (o cachamas negras), especies emblemáticas del sistema amazónico, gracias a un proyecto de recuperación de la pesca liderado desde hace 12 años por la Sede Amazonia y TIKA. Además, desde hace varios años se avanza en un ordenamiento pesquero que permita proteger este entorno, del cual dependen unas 2.800 personas.

Delfino Parente, presidente de TIKA, destaca que ahora, con la Escuela de Artes de Pesca lo que se busca es que los jóvenes se motiven en la pesca artesanal y la cultura propia, ya que “como comunidades indígenas vemos que nuestros jóvenes se gradúan del bachillerato y todavía siguen siendo pocos los que pueden acceder a la educación superior, a la universidad; y así hemos perdido muchos jóvenes en la drogadicción o se van a otros lugares a hacer cosas que no deben y nosotros como líderes sociales estamos en la lucha para evitar que esto suceda”.

Agrega que, “el propósito de la Escuela es que, por ejemplo, puedan formular proyectos para su propio beneficio, donde sean los mismos jóvenes quienes se encarguen de aspectos como monitoreo, control y vigilancia de sus propios territorios”.

Museo virtual

En esa apuesta por la recuperación y el intercambio de conocimientos que sirvan como legado para las futuras generaciones, la idea es compartir las enseñanzas de los pescadores en temas como la manera de elaborar las grandes mallas con las que se pesca en el río Amazonas, que es muy profundo, o saber el uso de artes tradicionales como la cerbatana o el anzuelo y cuándo utilizar qué tipo de carnadas.

Como el desafío es que la información no se pierda de una generación a la siguiente, en estos seis meses que dura la primera parte del proyecto, el equipo de Artes de la UNAL se propone crear un museo virtual que cuente con obras artísticas, videos y fotografías que muestren las tradiciones de pesca y al que puedan acceder los pobladores locales.

El proyecto “Pulsos del Agua” tiene 7 iniciativas más, centradas en arte, música, danza o recuperación del dibujo, a través de las cuales se busca que el país reconozca el valor de la cultura anfibia y que apueste por recuperarla y preservarla.






miércoles, 17 de abril de 2019

Pesca en ciénaga de Zapatosa disminuye por contaminación

Vertimientos como aguas residuales alteran el oxígeno disuelto y otros indicadores de calidad del agua, lo que genera un desequilibrio en el ecosistema y reduce la población de peces de interés comercial.



La contaminación orgánica provoca la proliferación de ciertas plantas acuáticas que reducen la disponibilidad de oxígeno. Foto: Luis Acosta. 


En algunos de los muestreos del agua tomados cerca de la desembocadura del río Cesar en la ciénaga de Zapatosa, se encontró un nivel de oxígeno disuelto de 2,3 miligramos (mg) por litro (l), cuando los peces necesitan para su desarrollo normal, en promedio, alrededor de 5 mg/l.

Así lo asegura Luis Ángel Acosta Murgas, candidato a magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien estudió la calidad del agua en la ciénaga y sus consecuencias en la biodiversidad.

Agrega que la baja disponibilidad de oxígeno disuelto es consecuencia de procesos químicos propios de la contaminación y de la proliferación de ciertas plantas acuáticas producto de los vertimientos.


Factores como los bajos niveles de oxígeno han llevado a que en el ecosistema predominen especies pequeñas de bajo interés comercial, como es el caso del pincho (Cyphocharax magdalenae), que sobrevive ante cambios bruscos de las condiciones y se ve favorecido con el material orgánico en descomposición.

“Cuando peces de gran porte no encuentran un hábitat favorable en la ciénaga, migran a otras zonas o pasan por procesos de adaptación, lo que limita su tamaño, lo que les permite sobrevivir en ambientes contaminados”, explica el investigador.

Según un informe de la ONG Ecofondo, entre 1973 y 2006 las capturas pesqueras se redujeron en un 92% en la cuenca del río Magdalena, territorio donde se encuentra la ciénaga, pasando de 79.000 a 6.000 toneladas al año.

En adición a esto, la longitud del bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum), pez de gran atractivo para el mercado y hoy en peligro crítico de extinción, pasó en esa área de un  
promedio de 68,3 cm, en 1989, a 60,4 cm, en el 2005, según datos del entonces Instituto Colombiano de Desarrollo Rural.


Entre los factores decisivos de estas dinámicas de pesca, sostiene el investigador, se encuentran la sobreexplotación y la contaminación.


Vertimientos enemigos

Las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) de los municipios de la región no son eficientes en la remoción de elementos contaminantes, lo que afecta la calidad del agua del río Cesar, que desemboca en la ciénaga, explica. En algunos puntos ni siquiera se cuenta con PTAR y, por ello, las aguas residuales municipales se constituyen en uno de los principales agentes de contaminación orgánica de la ciénaga, detalla.


Los desequilibrios en los niveles de amonio, nitrito, nitrato y fosfato provocan en toda la extensión de la ciénaga (entre 500 y 360 km2 dependiendo de la temporada) un fenómeno de eutrofización, que es la acumulación de nutrientes orgánicos en fuentes hídricas que conlleva a la proliferación de ciertas plantas acuáticas.


“Cuando los niveles de agua descienden —como en diciembre— las abundantes plantas macrófitas empiezan a morir y a descomponerse.

 Esa degradación disminuye el oxígeno; en esos periodos encontramos junto a la desembocadura del río Cesar solo cuatro especies de peces, mientras que en condiciones normales pueden permanecer allí, en promedio, 15”, advierte el  investigador. 
    
La eutrofización también aumenta la cantidad de microalgas en otras zonas, las cuales disminuyen el oxígeno disuelto en el agua en su proceso de respiración en las noches; esto perjudica a peces depredadores como los bagres, que tienen hábitos alimenticios nocturnos.



Inventario de especies

Para el estudio, financiado por la Gobernación del Cesar y dirigido por el profesor Guillermo Duque Nivia, de la U.N. Sede Palmira, se tomaron muestras de agua y peces en cuatro puntos diferentes de la ciénaga: junto a los ríos Cesar, Limón y Magdalena, y en un punto intermedio aislado de estos afluentes.
 Se realizaron cuatro campañas de muestreo distribuidas entre 2017 y 2018, de manera que resultaran representativas de los diferentes niveles de agua por temporadas.    

Se recolectaron 2.600 peces, a los cuales se les midió su longitud, talla y peso. Además, se les tomaron fotografías para caracterizar su taxonomía.

“En toda la ciénaga encontramos 37 especies, de las cuales siete figuran en alguna categoría de amenaza, según la Lista Roja de Especies Amenazadas a nivel mundial (UICN)”, detalla el investigador Acosta.

En los lugares de muestreo se analizó el oxígeno disuelto, la transparencia, el pH, la temperatura y la conductividad, mientras que en un laboratorio satélite establecido en la zona se estudiaron los nutrientes presentes.

“En Colombia no existe una legislación que estipule límites específicos a los niveles máximos de nitratos y fosfatos permisibles para los vertimientos en fuentes hídricas, algo que es necesario por el buen estado de los ecosistemas y la economía de las familias de pescadores”, concluye.

Fuente : Universidad Nacional- Palmira Valle del Cauca- Colombia 

martes, 14 de julio de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


ARGENTINA Y EL CIAT FIRMAN CONVENIO PARA HACERLE FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO.

El foro internacional ‘El clima está cambiando’, celebrado recientemente en Buenos Aires, Argentina, y donde el Director General del CIAT, Ruben Echeverría, participó como ponente, fue el espacio para firmar el convenio de cooperación técnica entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de este país y el Centro.
Los temas en que se concentrará el convenio son la investigación aplicada en cambio climático y adaptación de la agricultura, la innovación en introducción de nuevas combinaciones en el cultivo de especies forrajeras y el estudio de las emisiones de gases de efecto invernadero sobre distintos suelos y cultivos, relacionados con la producción agropecuaria.
El Director General del CIAT indicó que “Argentina cuenta con un importante abanico de prácticas y tecnologías que de ser ampliamente adoptadas, contribuirán a consolidar un sector agrícola competitivo y climáticamente inteligente con programas estatales sistemáticos que combinen visiones a corto y largo plazo. La razón de este convenio, no es solo lo que el CIAT va a aportar al Ministerio, queremos que Argentina aporte al mundo todas esas buenas prácticas agrícolas y hacerlo en conjunto”.
El convenio, firmado inicialmente hasta 2020, incluye también el apoyo a la realización y participación en seminarios, conferencias y cursos; la capacitación y el intercambio de investigadores y profesionales para fines de formación y entrenamiento, entre otros aspectos.

ENCUENTRO DE EXPERTOS MUNDIALES.

El foro ‘El clima está cambiando’ se llevó a cabo el pasado 2 de julio en Buenos Aires, Argentina, contó con la participación de especialistas locales e internacionales en meteorología y cambio climático.
Algunos de los temas que se abordaron en el evento, organizado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, fueron: Entendiendo el cambio climático; Desafíos del cambio climático; Actuar hoy para un futuro mejor; Cambio climático y seguridad alimentaria y Enfrentando el reto: de la acción individual a la organización comunitaria.
“Este es un tema que convoca a representantes de múltiples disciplinas y responde a la necesidad de involucrarnos cada vez más en el tema del cambio climático y los impactos que va sufrir en diversos aspectos de la producción agrícola en nuestro país y en el mundo”, afirmó el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Carlos Casamiquela.
El Director General del CIAT participó en el conversatorio ‘Los desafíos del cambio climático’. Frente a las oportunidades para los agricultores argentinos destacó: “El fortalecimiento de capacidades, acceso a perspectivas y resultados de investigación agrícola internacional y la facilitación oportuna es una combinación que puede contribuir muy significativamente a sacar el mejor provecho posible de la riqueza con que cuenta Argentina en las dimensiones del marco institucional y las herramientas de información. De esta manera se puede alcanzar una agricultura competitiva y sostenible de cara al reto del cambio climático”.