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jueves, 30 de mayo de 2024

En suelo del Páramo de Chingaza encuentran indicios de cambios climáticos de hace 16.329 años

 Geóloga de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) identificó 8 zonas del suelo de la laguna Seca de este páramo, con variaciones en las condiciones climáticas y un posible aumento de la temperatura desde hace 17.000 años, lo cual se asocia con aumento del tamaño de grano de arcilla y arena, la presencia de minerales como el cuarzo y la disminución de la acumulación de restos orgánicos entre hojas y tallos de plantas de la época.

Hasta ahora no se habían estudiado a fondo los cambios en el suelo que ha tenido este santuario natural a lo largo de periodos geológicos como el Pleistoceno –que terminó hace unos 11.700 años con la última glaciación– y el Holoceno, que inició justo después y que aún no termina.

Por eso Andrea Mayor Amador, magíster en Geología de la UNAL Sede Bogotá, quiso desentrañar qué ocurría en los sedimentos (material no consolidado) de la laguna Seca, uno de los puntos clave que conectan el páramo de Chingaza con el embalse de Chuza, reserva hídrica con cerca de 220 millones de m3 de agua potable que últimamente ha sonado mucho por el racionamiento que se está viviendo en Bogotá.

En el Pleistoceno aún se paseaban por los bosques y praderas de la Tierra los grandes mamíferos, entre ellos el mamut lanudo, el tigre dientes de sable o el perezoso gigante –tal vez esta combinación le recuerde la película de La era de hielo–, y de hecho fueron los neandertales quienes tuvieron el privilegio de observar este desfile de animales, aunque con la última glaciación todo cambió: el aumento de la temperatura hizo que estos animales se extinguieran y le dieran paso a la era del humano actual y a especies más pequeñas como ciervos, caballos y lobos.

Estos cambios se pueden observar a nivel del suelo, por eso la investigadora analizó los 410 cm de sedimento recolectados en un arduo trabajo de campo para el que utilizó una sonda tipo rusa, la cual tiene una pala alargada que se va clavando a distintas profundidades para luego almacenar la tierra en tubos y preservarla en cajas que se llevan a laboratorio.

Sedimentos bajo la lupa

El material se fraccionó en porciones de 2 cm y se estudió su color, tamaño y composición del sedimento, así como la cantidad de minerales y materia orgánica presente; además se hicieron análisis químicos para determinar los elementos presentes y las dataciones para estimar la época a la que pertenecían estos cambios.

“Encontramos que las capas más profundas forman parte del Pleistoceno, con una edad de 16.329 años atrás, mientras que hacia la mitad de la profundidad del sondeo se obtuvo una fecha de 9.548 años, marcando estados intermedios del Holoceno; esta edad va disminuyendo hasta nuestros días, con el momento actual de los suelos de la laguna Seca”.


“Entre las 8 zonas se observan cambios de temperatura y humedad que se reflejan en el suelo, pues la laguna ha tenido momentos tanto de abundancia como de sequía, por ejemplo ahora, con  condiciones más secas y aumento de la temperatura respecto a zonas anteriores. Así mismo, la cantidad de materia orgánica como hojas y tallos va yendo y viniendo con los años entre estas dos épocas geológicas”, explica la investigadora Mayor.

Para la experta, el cambio se evidencia en el tamaño de la arcilla: en las primeras zonas es más pequeña y su distribución era más amplia en el suelo, siendo rica en titanio o circonio, y con el paso del tiempo y los cambios de temperatura los granos de este material se van haciendo más grandes, como en el suelo que hoy tiene la laguna, y se observa una disminución de la concentración de materia orgánica y un aumento de minerales como el óxido de hierro o el cuarzo, e incluso indicios de ceniza volcánica.

En el laboratorio los análisis se realizaron bajo la lupa, poniendo cada porción de sedimento para observar sus características físicas; también se utilizaron equipos especializados para hacer análisis de difracción de rayos X y fluorescencia de rayos X, que permiten determinar facetas cristalinas y elementos en el suelo respectivamente, además de los usados para la medida de carbono orgánico, isótopos y dataciones de carbono 14 (C14) de estas zonas.

“Este trabajo es un primer paso para seguir entendiendo los cambios que se producen en estos ecosistemas de alta montaña, indispensables para la vida a lo largo de la historia de la Tierra, y son un precedente para otras investigaciones que quieran ahondar, por ejemplo, en el tipo de especies de plantas que vivían esta zona, que es única por los procesos de sedimentación continuos en una zona aislada y con efectos mínimos de factores externos (erosivos e hídricos) que se dan allí”, indica la magíster en Geología.

 






lunes, 15 de abril de 2024

El uso del suelo agrava la crisis del agua en Bogotá

 Los expertos advierten del impacto del uso del suelo en la capacidad de retención y recarga de los acuíferos. Los cambios en el paisaje, especialmente en las cuencas hidrográficas, están alterando la tasa de infiltración de la precipitación, afectando directamente la cantidad y calidad del agua disponible para consumo humano y otros usos.

La crisis del agua en Bogotá es un problema complejo con múltiples causas y consecuencias. Dentro de los factores que han contribuido a esta situación está la escasez de lluvias por el fenómeno de El Niño, la disminución de los niveles de los embalses (entre ellos Chingaza, San Rafael y Chuza que abastecen a la ciudad), así como el aumento de la demanda y el deterioro ambiental.

Por eso hoy inició el racionamiento de agua en Bogotá, implementado por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), una medida temporal que busca ahorrar al menos 2m3/seg de agua y así abastecer equitativamente el agua disponible. Por eso la ciudad se ha dividido en sectores que se turnan en la suspensión del servicio durante 24 horas.

En medio de esta preocupación por la disponibilidad de agua, el profesor Conrado de Jesús Tobón Marín, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, puntualiza que los cambios en el paisaje, especialmente en las cuencas hidrográficas, están alterando la tasa de infiltración de la precipitación, afectando directamente la cantidad y calidad del agua disponible para consumo humano y otros usos.

El experto indica que el uso del suelo altera la “tasa de infiltración” de la precipitación en las cuencas hidrográficas, la cual hace referencia a la velocidad a la que el agua lluvia penetra en el suelo.

“Como esta tasa de infiltración es la encargada de distribuir el agua, una fracción se va al suelo, lo drena y recarga los acuíferos. La otra fracción se va como drenaje superficial. Cuando se altera la tasa de infiltración se aumenta la tasa de escorrentía superficial y por ende se genera una mayor carga de sedimentos en cualquier parte, entre ellos los embalses”, precisa el profesor.

Con esto, el experto quiere decir que cuando el suelo está sano y cubierto de vegetación, la tasa de infiltración es alta; esto significa que el agua se absorbe por el suelo y no se escurre por la superficie. Sin embargo, el problema ocurre cuando el suelo está degradado por prácticas agrícolas o ganaderas inadecuadas, pues el agua no se absorbe por el suelo y se escurre por la superficie. Esto significa que se pierde más agua en vez de ser almacenada en los embalses.

Agrega que, “la historia de la disponibilidad del agua está relacionada con usos inapropiados que dañan las propiedades del suelo, entre ellos la infiltración. A largo plazo esto genera múltiples problemas, entre ellos una disminución en la recarga de los acuíferos que finalmente no se recuperan”.

Ante este panorama surge la necesidad de aplicar medidas inmediatas y a largo plazo para enfrentar el desafío. El profesor dice que en el corto plazo está en manos de las autoridades y empresas de servicios de agua revisar y evaluar la capacidad de sus infraestructuras actuales, pero que además otras entidades busquen la forma de implementar prácticas sostenibles en la ganadería y agricultura intensiva para reducir el impacto en el suelo.

A largo plazo se destaca la importancia de la reforestación y la implementación de cultivos sostenibles para mejorar la infiltración y la retención del agua en el suelo. Expertos enfatizan que estas medidas no solo son cruciales para garantizar la disponibilidad de agua a largo plazo, sino que también fortalecen la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.

“Se deben abrir la mirada hacia esos ecosistemas y evaluar cuáles de ellos ofrecerán su materia prima, su capital, y por ende invertir en ellos hacia la conservación. Esa es la estrategia inmediata a seguir”.

Por su parte, el biólogo Federico Mosquera, miembro del grupo de investigación y docencia en Ecología del Paisaje y Modelación de Ecosistemas (Ecolmod) de la UNAL. manifiesta que la mirada a esta crítica situación se ha dado mayoritariamente a enfoques hidráulicos y se ha descuidado la comprensión de las interconexiones entre las diferentes regiones del país. Por ejemplo, la Orinoquia y otras regiones contribuyen significativamente a los embalses aledaños a Bogotá.

Por eso reitera que “es crucial que entendamos la dependencia de las grandes ciudades, como Bogotá, de otras regiones para su abastecimiento de agua y otros servicios ecosistémicos. Las ciudades densamente pobladas ejercen una presión considerable sobre los sistemas naturales, lo que puede llevar a problemas como la escasez de agua, la contaminación y los incendios forestales”, concluyó el experto.






jueves, 30 de noviembre de 2023

Ampliación de la frontera agrícola está alterando suelo del páramo Guantiva-La Rusia

 Los páramos producen hasta el 85 % del agua que consumimos en el país, pero eso depende de las características del suelo; si este es menos poroso (espacios o agujeros en la tierra) o tiene una mayor densidad (masa de materia orgánica) es más difícil que el líquido se filtre y llegue a ríos o quebradas montaña abajo. Esto es justo lo que está sucediendo en el páramo Guantiva-La Rusia, ubicado entre Boyacá y Santander, debido entre otras razones a la ampliación de la frontera agrícola.

El páramo Guantiva-La Rusia es una de las fuentes hídricas más importantes del país, cuenta con 85 lagunas y humedales y más de 2.300 drenajes que alimentan los ríos Fonce, Chicamocha y Suárez, lo que permite proveer del preciado líquido a por lo menos 23 municipios.

“Sin embargo, tanto la introducción de ganado y cultivos como la expansión de la frontera agropecuaria mediante la tala y quema evidencian una alteración en el suelo, que se reflejada especialmente en los municipios de Belén y Cerinza”, menciona la ingeniera forestal Luisa María Moya Alarcón, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín. Tales cambios producen una alteración significativa que hace que en épocas húmedas o de lluvia se generen encharcamientos y que el agua no se absorba del todo.

Para indagar sobre la influencia de las actividades humanas en la variación morfológica del terreno y su impacto en la absorción del agua, la investigadora escogió 6 cuencas de este páramo en las que seleccionó 168 puntos de manera aleatoria.

“El objetivo era analizar la materia orgánica del suelo, capa formada por acumulación de residuos como hojas, plantas secas, raíces, animales muertos, tallos y cáscaras de cultivo que se van uniendo con el tiempo alcanzando niveles superiores a los 50 cm por encima del terreno rocoso; esta cumple un valioso papel de fijación de CO2, lo que a su vez inhibe el aumento del calentamiento global por carbono, ya que este no queda libre en la atmósfera”, explica la investigadora.

Para su trabajo tomó 3 cuencas con alta modificación y otras 3 de mediana a baja intervención. De estas 6 seleccionó aleatoriamente 168 sitios para realizar “calicatas”, una especie de hoyos o cajas en el suelo de 1 m de alto, ancho y profundidad. En ellas midió el almacenamiento de agua, la densidad del suelo sin alterar, la porosidad total y las curvas de retención de humedad, elementos cruciales para entender la relación entre agua, terreno y páramo.

Para calcular la cantidad de materia orgánica recurrió a la combustión completa, en la que primero llevó las muestras a una especie de horno y posteriormente a una mufla, para que estuviera seca.

En la comparación de la textura utilizó el método de Bouyoucos, que consiste en introducir un hidrómetro para determinar la densidad relativa de los líquidos sin necesidad de calcular antes su masa, conductividad y temperatura.

Así, evidenció que los valores de la materia orgánica disminuyen en un 31,2 % para profundidades de 0 a 20 cm, un 24,1 % en suelos de 20-40 cm, y un 15,6 % para profundidades superiores a los 40 cm, presentando una diferencia estadísticamente significativa entre capas.

Por su parte, las cuencas alteradas presentaron valores de densidad aparente que oscilan entre 0,7 y 0,9 gramos por centímetro cúbico (gr/cm3) y las cuencas con nivel bajo de alteración tuvieron niveles de 0,5 y 0,6 gr/cm3, sin mostrar diferencias estadísticamente significativas.

En estas cuencas la porosidad presentó niveles de entre 74,9 y 79,9 %; y un 0,29 % en profundidades de 0-20 cm, además se determinaron valores entre los 0,28 cm3 para profundidades de 20-40 cm y 0,24 cm3 para profundidades superiores a 40 cm”.

La ingeniera menciona que, “los valores del agua disponible para las plantas tenían una disminución parcial del 50 %. A su vez, la materia orgánica se concentraba en los primeros 20 cm del suelo, con raíces finas, pero en cuencas alteradas se debía principalmente a las heces de ganado y a la baja densidad aparente, como la alta porosidad en las áreas de estudio, que se relacionarían a la poca profundidad del suelo”.

Los resultados de estas muestras también se midieron con modelos computacionales y algoritmos, bajo bases de datos o softwares de cálculo, para determinar todas las posibles variaciones y tener la información más precisa posible.

“Es importante resaltar que aunque en este estudio separamos las cuencas por su nivel de intervención, ninguna de ellas está totalmente alterada o totalmente conservada, por lo que en algunos sitios pueden variar las condiciones de las propiedades presentes en los suelos”, concluye la ingeniera.






jueves, 1 de junio de 2023

Combustión del suelo en Cerro Bravo no es de origen volcánico y no cesará tan rápido

 Las presentes humaredas en el sector conocido como la Virgen en Herveo (Tolima), que han generado alerta, obedecen a un fenómeno natural del suelo denominado “combustión por materia orgánica”, lo que obligó a suspender el suministro del gas en algunos municipios del Eje Cafetero; aunque el servicio ha retornado gradualmente, aún queda la incógnita sobre cuánto tiempo tardará en apagarse la zona de calor. Expertos en estudios de suelos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales ofrecen aportes sobre este peculiar fenómeno.

El profesor Eugenio Duque Escobar –experto en geología, geotecnia y movimientos de masa– afirman que la combustión por materia orgánica no es de origen volcánico, ya que no se detecta un flujo, es decir, qué no hay fusión de la roca, no existe una presencia de magma.

Al estar en un terreno escarpado y agrietado, la materia orgánica se concentra en una sola zona de la montaña, y sin una liberación natural de gases, como debería darse, entra en proceso de combustión.

“Una de las particularidades de dicho fenómeno es que las temperaturas han alcanzado hasta los 700 ° C –una cifra elevada para casi todo tipo de suelos–, capaz de derretir rocas, por lo que se debe estar pendiente de los laterales de la montaña para prevenir agrietamientos mayores” explica el profesor Duque.

Este fenómeno de combustión latente se presenta debido a una mínima cantidad de oxígeno en la atmósfera, que a pesar de que exista una combustión, no se da como cuando ocurre una quema forestal; en otras palabras, es un incendio subterráneo.

El experto Duque, agrega que las fisuras o agrietamientos que se han ido observando en el terreno, obedecen a un levantamiento interno del suelo, ya que la montaña de Cerro Bravo está conformada por domos de lava, es decir erupciones lentas de magma semisólida que se van mezclando con los años superficialmente o al interior del suelo formando una especie de capas con la tierra, además de la ceniza que cae y el material vegetal.

El interior del suelo de Cerro Bravo se caracteriza no solo por ser un terreno escarpado sino por contar con la presencia de turbas, es decir materia enterrado compuesta precisamente de ese material orgánico de color pardo rico en carbono, el cual forma una masa esponjosa en la que aún permanecen componentes vegetales de muchos años y que no se debe confundir con el compost o compostaje.

Las turbas generan –de forma natural– un proceso de emisión de gases, expulsando nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, óxido nitroso y metano, este último uno de los principales contribuyentes a la deformación de la capa de ozono, un contaminante atmosférico peligroso al medioambiente como gas de efecto invernadero.

Por ello se debe considerar que los agrietamientos internos en la montaña obedecen su vez a un efecto de volcanismo fisural que, como su palabra lo indica, se trata de fisuras que se  generan de forma natural por la necesidad del volcán en liberar gases acumulados, necesarios ambientalmente para que no existan explosiones.

“Un claro ejemplo de ello son las minas de carbón cuando están expuestas a una concentración alta de metano y el gas no se libera por taponamientos o estructuras para proteger a los mineros, entonces cualquier chispa de una pica puede entrar en reacción y generar una explosión”, menciona el profesor Duque.

Por eso no es conveniente taponar nuevamente el hueco con más tierra u otro tipo de material, máxime cuando ya se ha determinado que el proceso de combustión que se da de forma lenta; tampoco se puede apagar con agua hasta que no bajen las temperaturas y se conozca el origen de dicho enrojecimiento del suelo.

“No basta con determinar o predecir en cuánto tiempo se puede extinguir este fenómeno; es importante evaluar si el fenómeno puede darse en otros sectores del Cerro, teniendo en cuenta el principio geológico del uniformismo de James Hutton: el presente es la clave del pasado”.

Menciona el profesor puede ser, una combinación de sedimentos rocosos con vegetación que se da con el pasar de los años. Esta se va introduciendo entre el suelo y forma pastizales bajo tierra, no se desintegra por completo para volverse suelo común.






viernes, 5 de mayo de 2017

"2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

EL SUELO 


La degradaaciòn  del suelo conlleva la pèrdida de su potencial productivo por el deterioro de  las propiedades fìcas,quìmicas y biològicas. 
Està ìntimamente ligada a la intensidad de su uso, pràcticas de de cultivo irresponsables y al conocimiento que se tenga del mismo .
La vida de los seres en el planeta tierra, al igual que la subsistencia del agricultor , depende de la consesrvaciòn y del empleo que se haga del suelo y del agua.


Para manejar adecuadamente un suelo es fundamental conocer còmo està formado, las fortalezas que posee, al igual que sus debilidades, dentro de una visiòn de sistema o conjunto.

Espera màs informaciòn sobre temas que permitan trazar pautas sencillas a tener en cuenta para conservar  el suelo y el agua .

Gracias por tu amable visita 



miércoles, 28 de mayo de 2014

" 2014 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


                                  AGUAS  SUBTERRÁNEAS 


El ciclo hidrológico de la tierra es el mecanismo global que hace posible la transferencia de agua desde los océanos a la superficie , o subsuperficie  al suelo y a la atmósfera que envuelve nuestro planeta.
Las principales variables naturales de los procesos del ciclo hidrológico son:
precipitación, infiltración, escorrentía, evaporación y transpiración.
La actividades humanas (asentamientos, industria y desarrollo agrícola)  pueden alterar los componentes del ciclo natural mediante afectaciones del uso del suelo atravez de la utilización, reutilización y vertido de residuos en los recorridos de los recursos hídricos superficiales y subterráneos.

NOTA ESPECIAL........! EL AGUA SUBTERRÁNEA TIENE SU ORIGEN EN LA LLUVIA!

Recuerda:

"EL PLANETA NO TE NECESITA.......
TU NECESITAS DE EL"

Gracias a señores IDEAM . Colombia.