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lunes, 21 de octubre de 2024

Conservación entresierras: retos y aprendizajes de la biodiversidad

 En un episodio especial del programa Análisis UNAL como abrebocas a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16), que se celebrará del 21 de octubre al 1 de noviembre en Cali, los profesores de la UNAL Sede de La Paz Duverney Chaverra, Carlos Esteban Lara y Teddy Angarita abordaron los desafíos y oportunidades de conservación en la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, enfatizando en la riqueza biológica y cultural de estas áreas, esencial para la biodiversidad global.

La Sierra Nevada de Santa Marta es un epicentro mundial de endemismo. El profesor Carlos Lara, ingeniero forestal, explicó que “el aislamiento geológico de la Sierra ha propiciado la evolución de especies únicas. Más allá de su biodiversidad, la particularidad más destacable de la Sierra es el alto nivel de endemismos, hay especies que solo existen aquí en el planeta”, afirmó el académico.

Por su parte el profesor Teddy Angarita añadió que en la cuenca del río Cesar, donde se ubica la Sede de La Paz, se encuentra el doble de especies de anfibios que en toda Europa, y un 15 % de estas especies son endémicas, es decir autóctonas de la región. Si una de estas especies desaparece de la Sierra también desaparece del planeta, de ahí la importancia de conservar estos ecosistemas.

Además la Sierra juega un papel esencial en las rutas migratorias de aves que viajan desde América del Norte hacia el sur, las cuales encuentran allí puntos estratégicos de parada haciendo de este lugar un punto importante para su conservación global.

Dos mundos diferentes a 30 km de distancia

Otra peculiaridad destacada por los expertos es la proximidad de dos ecosistemas tan diferentes como la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, pero separadas por apenas 30 km en línea recta y que ofrecen una enorme biodiversidad completamente diferente. Este contraste ofrece oportunidades únicas para investigaciones biogeográficas y evolutivas. Resaltan que contar con dos mundos tan distintos a una distancia tan corta es algo único en el planeta.

Además no solo la biodiversidad se mueve entre estas dos montañas, pues también hay un movimiento de cultura. “Hay una participación muy grande de culturas ancestrales que están en ambos lados y que han marcado la manera en que se han desarrollado las intervenciones humanas alrededor de estas dos localidades”, recalca el profesor Chaverra.

Ciencia y saber ancestral: un diálogo necesario

En la charla también destacó la importancia de integrar el conocimiento científico con las cosmovisiones ancestrales de los pueblos kankuamos, wiwas, koguis y arhuacos. Estas comunidades, que han habitado las sierras durante siglos, ven la biodiversidad, la salud y la vida como un todo interconectado, una perspectiva fundamental para la conservación.

“Entender las conceptualizaciones ancestrales de los pueblos indígenas será un elemento muy importante para que podamos llevar sus saberes a otras dimensiones”, anota el profesor Angarita. Un ejemplo de esta colaboración fue el redescubrimiento del colibrí de Santa Marta (Campylopterus phainopeplus), que estuvo perdido para la ciencia durante más de un siglo y fue avistado en territorio kankuamo.

Conservación como motor de desarrollo

El cambio climático y la degradación ambiental amenazan no solo la biodiversidad sino también a las comunidades que dependen de los recursos de la Sierra. Alteraciones en temperatura y humedad afectan especies cruciales, lo que a su vez impacta los medios de subsistencia locales. Los expertos coincidieron en que la conservación es esencial para mantener los servicios ecosistémicos, como el suministro de agua y el uso agrícola, fundamentales para la región.

La Universidad al servicio del territorio

Desde hace 3 años la UNAL ha fortalecido su presencia en estas áreas a través de programas de monitoreo y proyectos de conservación en alianza con la sociedad civil. El profesor Chaverra enfatizó en que “la Sede de La Paz busca formar talento humano que investigue estos valiosos recursos y que, en última instancia, las mismas comunidades se conviertan en guardianes de su biodiversidad”.

Los profesores manifestaron que la Universidad ha adoptado una postura proactiva en la que el objetivo es acercar la academia a las comunidades y no esperar a que estas vayan a la Universidad, sino que la Universidad vaya a los territorios. El profesor Chaverra invita a reconocer la Sede de La Paz como una apuesta de futuro para la región.

La charla cerró con una invitación a participar en la programación de la COP16 y en el “Foro de intercambio de saberes sobre la biodiversidad en la Sierra Nevada de Santa Marta”, en el que la Universidad participará.











miércoles, 24 de julio de 2024

Conflicto e intermediarios, retos para la seguridad alimentaria en el Meta

 La presencia de grupos armados y la falta de acceso al mercado se identificaron como los principales obstáculos para desarrollar la agricultura y garantizar la seguridad alimentaria en el Meta, un departamento con abundante biodiversidad y recursos agrícolas.

La abogada Liliana Marcela Baquero Torres, estudiante de la Maestría en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, centró su trabajo de investigación en identificar y analizar los factores determinantes que afectan la comercialización de los productos agrícolas en el Meta.

Su estudio se fundamenta en los datos de 405 pequeños agricultores –junto con sus 30 asociaciones y sus 30 unidades productivas en la región–, recopilados con dos propósitos: identificar las condiciones actuales que ellos enfrentan, y proponer estrategias y soluciones que mejoren su situación económica y fortalezcan su seguridad alimentaria.

La inseguridad

Durante décadas el Meta ha sido severamente afectado por la violencia en el país, especialmente su población rural. Según la Defensoría del Pueblo (2024), entre 2018 y 2023 se emitieron 11 alertas tempranas para la región. La más reciente, en febrero de 2023, cobijó a los municipios de Cubarral, El Castillo y Lejanías, debido a la presencia de grupos identificados como disidencias de las FARC (frentes 40 y 53) que provocan terror y control territorial, especialmente en zonas rurales montañosas.

Al indagar sobre la vulnerabilidad de los campesinos, 150 agricultores decidieron no informar sobre sus condiciones en ese sentido, como una muestra del inconformismo por el abandono y la inseguridad en el campo. De los que respondieron, 125 no presentan condiciones de vulnerabilidad, 32 se identificaron como madres o padres cabeza de familia, y había 1 persona en condición de discapacidad.

Los resultados arrojaron que del 40 % de los campesinos agricultores han sido afectados directamente por la violencia; de estos, el 10 % son desplazados, el 2 % desmovilizados, y el 88 % víctimas directas del conflicto mediante amenazas, atentados, desplazamiento forzado, minas antipersona, violación, tortura, desaparición forzada, homicidio, masacre, secuestro, despojo y abandono.

El estudio abarca el periodo 2013-2014, y se desarrolló en los municipios de Villavicencio, Granada, Cubarral, El Dorado, Fuente de Oro, San Juan de Arama, Lejanías y Acacías, “elegidos tanto por la relevancia de los datos sobre el conflicto armado y las alertas tempranas reportadas por la Defensoría del Pueblo, como por su representatividad en el contexto de la investigación sobre la vulnerabilidad y el fortalecimiento emocional de los campesinos en el departamento”, comenta la investigadora.

Relación desigual con los intermediarios

Los principales productos agrícolas cultivados en los municipios estudiados, y su participación, son: café (36 %), plátano (20 %), cacao (16 %), guayaba pera (6 %), mandarina arrayana (5 %), aguacate lorena (5 %), naranja tangelo (5 %), naranja Valencia (3 %), maracuyá (2 %) y yuca (2 %); estos representan la base agrícola predominante en la región analizada.

El estudio destaca el impacto negativo de los intermediarios en el sector agrícola del departamento, ya que estos aprovechan que los campesinos no tienen acceso directo a los mercados para comprarles sus productos a precios muy bajos. Esta práctica reduce significativamente los márgenes de ganancia de los productores y los deja en una posición económica vulnerable.

“La seguridad alimentaria garantiza que todos, tanto en áreas urbanas como rurales, tengan acceso a alimentos suficientes y nutritivos para desayuno, almuerzo y comida. Los campesinos desempeñan un papel crucial en la producción de estos alimentos”, afirma la investigadora. Sin embargo, la falta de transparencia en las transacciones y la escasa información sobre precios y costos de transporte dificultan una negociación justa, lo que afecta los ingresos de los agricultores, y por ende su capacidad de satisfacer sus necesidades básicas.

Los factores determinantes identificados en este estudio ofrecen un marco integral para que los campesinos y el Meta fortalezcan la gestión agrícola y mejoren el proceso de comercialización. Desde el fortalecimiento de la asociatividad y la integración hasta la transformación y generación de valor agregado, cada factor aborda específicamente las falencias encontradas en el sistema actual, como la alta intermediación y las dificultades para adaptarse a las demandas del mercado.

Implementar estas propuestas no solo empoderará a los agricultores, sino que además promoverá más justicia económica, fortalecerá la economía local y contribuirá significativamente a la seguridad alimentaria regional.

Es crucial destacar que la capacitación en tecnología, sostenibilidad y gestión emocional, junto con la consolidación de políticas público-privadas orientadas a infraestructura y apoyo financiero, son elementos clave para asegurar el éxito de estas iniciativas. Estas medidas no solo mejorarán las condiciones de vida de los campesinos, sino que también fomentarán la resiliencia frente a los desafíos climáticos y socioeconómicos, posicionando la agricultura campesina como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria en la región del Meta.







lunes, 6 de diciembre de 2021

Hidrógeno, una alternativa energética con grandes retos

 Aunque este recurso natural es apetecido hoy por muchos países por ser más ecológico y económico, se deben resolver problemas como su transporte, almacenamiento y uso, además del hecho de que no estará disponible en toda la Tierra.

Este recurso natural es el 95 % del universo, y en la Tierra suele estar combinado con el oxígeno y los hidrocarburos, pero se puede separar de forma artificial o natural. Desde hace tiempo se sabe que en la Tierra hay emanaciones de hidrógeno, vinculadas particularmente a las dorsales oceánicas, en donde se producirían miles de emanaciones de hidrógeno de forma natural.

A diferencia de los combustibles fósiles, que se asocian con la mayor producción de CO2 –uno de los gases efecto invernadero más relacionado con el calentamiento global–, la combustión del hidrógeno no contamina, ya que como subproducto produce agua. Por otra parte, los combustibles fósiles son una fuente de energía agotable, mientras que el hidrógeno no lo es.

“Antes de explotar este recurso natural prometedor es necesario dejar de creer que el petróleo es la única fuente energética, y entonces el hidrógeno podrá cambiar la historia de la energía y ser el nuevo combustible para la movilidad y la supervivencia en el planeta. Es un nuevo material para las industrias en distintos usos, así que desde varios países ya se ven los primeros esfuerzos en investigación y exploración”.

Así lo afirmó la científica Isabelle Moretti, magíster en Matemáticas y doctora en Ciencias de la Tierra, invitada a la conferencia plenaria en el marco del taller científico “Hidrógeno de bajas emisiones: desafíos, necesidades y apuestas para la producción de hidrógeno en Colombia”, organizado de forma híbrida (virtual y presencial) por de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

“Hasta ahora casi toda nuestra movilidad se basa en el petróleo y el gas, pero el hidrógeno los puede reemplazar. Es un cambio grande que si se hace en el largo plazo, nuestro mix energético tendrá muchas posibilidades para optimizar la producción y el consumo de energía, pues se sumará a otras energías renovables ya existentes y que han mostrado gran eficiencia”.

Después de que fuera hallado accidentalmente en Mali, mientras sus habitantes buscaban agua, ahora el hidrógeno se está buscando en países como Brasil, Estados Unidos y Australia, entre otros.

“En Mali actualmente hay 20 nuevos pozos certificados; en Estados Unidos se daría la exploración de un primer pozo en Kansas, mientras que en Francia también se trabaja en una ruta de con este fin, y se espera que las regiones de Suramérica también sean analizadas en los próximos meses”, detalló.

Algunos retos a largo plazo

Mientras que los países ya tienen sus rutas de exploración de hidrógeno, también deben pensar en superar algunos desafíos respecto a la generación, el transporte y abastecimiento de este recurso.

Actualmente el hidrógeno se obtiene de varias formas: una de ellas –la más económica– es a través de la gasificación del carbón, para lo cual se utiliza un reactor para quemar el carbón a temperaturas muy elevadas, liberando gases que separan el hidrógeno del monóxido de carbono.


También se da por electrólisis o descomposición del agua, un proceso en el cual, a través de una corriente eléctrica continua se da la separación de los dos elementos. En este sentido, la investigadora asegura que en un futuro no muy lejano los países y Gobiernos deberán ponerse de acuerdo para estandarizar el método que represente menor impacto y que sea más sustentable.

Pilotos para el transporte

Por otro lado, el transporte es otra limitante para el hidrógeno, ya que como las partículas son muy pequeñas no se puede transportar como metal o petróleo, sino que se debe hacer con camiones previamente presurizados.

“Se han hecho pilotos, pero estamos muy lejos de hacer una barca para transportar hidrógeno líquido de manera eficiente”, advierte la científica Moretti.

Respecto a su abastecimiento, refiere que en superficie se puede llenar en cualquier tipo de bomba de diferentes tamaños, pero su limitación radica en que necesita más volumen.

En usos prácticos uno de los principales problemas sería en la aviación, ya que requeriría una densidad de energía mucho más grande. “Con un litro de gasolina el avión puede andar 10 km, pero con el hidrógeno líquido se necesitaría al menos cuatro veces más y requeriría en espacio para su almacenamiento al menos una tercera parte de la aeronave, reduciendo en gran medida el espacio para pasajeros”, explicó la experta.







jueves, 8 de abril de 2021

Retos para la agricultura familiar en el contexto del covid -19:

¿Sigue afectando la pandemia del COVID-19 a nuestros campesinos?

Ya ha pasado un año desde que se reportó el primer caso de Covid-19 en América Latina y el Caribe (ALC). Desde entonces, la región ha sido una de las más gravemente afectadas del mundo, con más de 70 millones de casos reportados y más de 1,5 millones de decesos.

Además de la preocupante situación de contagios y decesos, la pandemia ha generado una crisis de hambre. La mayoría de los países de América Latina y el Caribe han percibido retrocesos importantes en temas de seguridad alimentaria debido a una caída en los ingresos y remesas, así como al incremento en los precios de los alimentos.


En junio de 2020, presentamos los resultados de un estudio que, a través de entrevistas telefónicas a una muestra de 105 pequeños y medianos productores agropecuarios de la región, analizó los efectos inmediatos de la crisis del Covid-19 para la agricultura familiar. Este estudio reveló que las principales consecuencias de la pandemia en el corto plazo incluyeron una disminución de las ventas, principalmente debido a dificultades en el transporte de la producción, y una caída en la demanda. Además, se encontraron obstáculos en la obtención de insumos y mano de obra, y restricciones de liquidez causadas por la caída de los precios y la demanda. En suma, este estudio mostraba efectos preocupantes, que podían afectar la continuidad de la producción agrícola y, como consecuencia, empujar a la pobreza a los productores más vulnerables.

Si bien este primer estudio nos permitió entender los efectos inmediatos de la pandemia, la crisis de salud pública y económica en la región continuó por varios meses más. Por tanto, resultaba importante saber si los graves efectos observados durante los primeros tres meses de la pandemia continuaban, y así entender si la situación había mejorado.

A fin de arrojar luz sobre estas preguntas, se realizó el estudio: Retos para la agricultura familiar en el contexto del COVID-19: Seguimiento tras 6 meses de crisis. Entre agosto y noviembre de 2020, dimos seguimiento a la misma muestra de productores de Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y República Dominicana (aproximadamente 15 productores de cada país), para explorar los efectos de la pandemia 6 meses después. Este estudio, por tanto, corresponde a la Fase 2 del estudio anterior.

En general, los resultados del segundo estudio muestran que los problemas encontrados en la Fase 1 persisten y que, en su mayoría, se han acentuado. Específicamente, en la Fase 2, los productores indicaron haber tenido mayores problemas en obtener insumos y conseguir mano de obra, y una mayor proporción de productores manifestó haber enfrentado mayores precios en los insumos. Como consecuencia, los problemas de liquidez observados en la Fase 1 desmejoraron. De hecho, mientras que un 69.5% indicó haber tenido que utilizar ahorros, vender activos o solicitar un préstamo para afrontar la crisis durante la Fase 1, en la Fase 2 esta proporción aumentó a un 82%. Adicionalmente, un 84% de los productores mencionó que sus ingresos se vieron afectados durante la Fase 2.

Esta reducción importante de la liquidez y los ingresos podría afectar la continuidad de la producción y de esta manera agravar la situación de inseguridad alimentaria en el mediano y  largo plazo. De hecho, los resultados de la Fase 2 indican que un 39% de productores encuestados consideró que los ingresos del hogar no son suficientes para la compra de alimentos en el hogar, y el 64.9% de los hogares se encontró en algún estado de inseguridad alimentaria (i.e. leve, moderada o severa). Dado que sabemos que la crisis afecta la producción y los ingresos de estos agricultores, la prolongación de esta misma crisis podría agravar la situación de inseguridad alimentaria aún más.

Fuente: Retos para la agricultura familiar en el contexto del CVID-19: Seguimiento tras 6 meses de crisis

En resumen, nuestros resultados apuntan a que, después de 6 meses de crisis, la pandemia ha afectado de forma crítica la producción agrícola de los pequeños agricultores, convirtiéndose en un ciclo vicioso de baja producción, bajos ingresos y alta inseguridad alimentaria. Los pequeños productores agrícolas se encuentran hoy en una posición más difícil que al comienzo de la pandemia y, dadas las tendencias observadas entre las dos fases de la encuesta, es probable que los múltiples retos identificados sigan afectando la dinámica del sector y la seguridad alimentaria de esta población en el largo plazo.

Para impedir que esto suceda, es necesario realizar mayores esfuerzos con políticas públicas encaminadas a reducir los problemas de liquidez y mejorar la seguridad alimentaria de los campesinos. En el futuro, durante una eventual fase de recuperación de la crisis, jugarán un papel importante aquellas políticas que provean apoyo a los grupos más vulnerables y que aseguren una producción constante de alimentos para los mercados locales, evitando así un posible quiebre de la producción agrícola y ayudándolos a superar la inseguridad alimentaria.



jueves, 22 de enero de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

   AVANCES Y RETOS DE LAS NUEVAS INICIATIVAS ESTRATÉGICAS DEL CIAT.

Construyendo un futuro eco-eficiente es el título de la estrategia del CIAT 2014-2020 y aunque fue lanzada en febrero pasado, los últimos días de 2014 nos encontraron con avances muy significativos que nos inspiran para iniciar 2015 con buenas perspectivas.


Los avances vienen directamente de las acciones concretas emprendidas en menos de un año para la implementación de las iniciativas estratégicas, que han sido diseñadas con base en las nuevas macro tendencias mundiales y en las distintas y dinámicas fortalezas del CIAT para la investigación, con el fin de impulsar el impacto del Centro en el desarrollo.
Estas nuevas iniciativas están dirigidas a promover la producción pecuaria basada en los forrajes para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, desarrollar sistemas alimentarios más sostenibles,  y mejorar los servicios ambientales en los paisajes agrícolas para mejorar los medios de vida y el bienestar de la población rural de escasos recursos.
A continuación tres buenos ejemplos de cómo avanza la implementación de estas iniciativas estratégicas que son también una nueva oportunidad para seguir integrando el talento, habilidades y capacidades de los científicos de las áreas de investigación del CIAT, para contribuir a la construcción de un futuro eco-eficiente para la agricultura tropical.
Sistemas Alimentarios Sostenibles
Esta iniciativa estratégica se enfoca en cadenas alimentarias más eficaces y más sostenibles que facilitan la reducción de pérdidas de alimentos e impactos ambientales, al tiempo que mejoran el acceso equitativo y asequible a alimentos seguros y nutritivos, especialmente en zonas urbanas.

En este sentido, la meta del CIAT es contribuir a lograr sistemas alimentarios sostenibles y equitativos en un mundo cada vez más urbanizado, teniendo en cuenta el rol dinámico de los centros urbanos, sus actores y recursos, que fomenten el compromiso y la innovación en la agricultura y la tecnología
En el camino para alcanzar esta meta ya se cuenta con el respaldo y la aprobación de la Junta Directiva del CIAT, así como con el aporte constante de una fuerza de trabajo multidisciplinaria que busca integrar la diversidad de conocimientos y experiencias del equipo científico del Centro, apoyándose en el entusiasmo de los jóvenes investigadores que se muestran muy interesados en contribuir con esta iniciativa estratégica.
Precisamente gracias a esta diversidad de aportes, al carácter innovador de esta iniciativa y a las valiosas recomendaciones obtenidas a través de un proceso de consulta con expertos internacionales, organizada por el CIAT en junio de 2014, se han logrado priorizar dos áreas de investigación:
  • Mejorar el conocimiento sobre la cambiante demanda de alimentos y dietas para establecer prioridades, implementar intervenciones sociales y tecnológicas, y brindar asesoría en temas de política alimentaria
  • Mejorar el conocimiento para reducir pérdidas en cultivos y desperdicio de comida en los sistemas alimentarios, reduciendo así costos económicos, sociales y ambientales.
Dos áreas de investigación retadoras que exigen talento, ingenio y patrocinio. Es así como hasta el momento se ha contado con el decidido involucramiento de la Universidad Estatal de Michigan con quienes se espera desarrollar proyectos conjuntos, dada la complementariedad de las agendas de investigación. Por su parte, el Centro de Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD) está apoyando, entre otras acciones, la realización de tesis de doctorado enfocadas en  el tema de la pérdida de alimentos a lo largo de las cadenas alimenticias en la ciudad de Cali, Colombia y en sus zonas de abastecimiento. La Fundación Ford no se ha hecho esperar y muestra un real interés en cofinanciar proyectos como el mapeo de los vínculos entre lo urbano y lo rural de los sistemas alimentarios en Cali, Colombia.
Las perspectivas para 2015 son muy prometedoras pues se espera avanzar en la buena integración de esta iniciativas con los programas globales de investigación (CRP) de CGIAR, especialmente con Nutrición y Salud HumanaRaíces, Tubérculos y PlátanosLeguminosasCambio Climático, Agricultura y Seguridad AlimentariaGanado y Pesca; y Políticas, Instituciones y Mercados.
Forrajes tropicales para una producción pecuaria eco-eficiente
Esta iniciativa estratégica se enfoca en impulsar la productividad pecuaria y mejorar la interacción con la agricultura, como estrategia para superar la desnutrición y la pobreza en países en desarrollo, al tiempo que reducir la degradación de la tierra y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Responder a este complejo desafío ha llevado a la identificación de tres puntos de entrada y acción en lo que respecta a investigación para el desarrollo. Ellos son:
  • Intensificación genética donde se presta especial atención a lograr ganancias genéticas en calidad forrajera y mejoras en productividad, mediante la puesta en marcha de enfoques y metodologías para el mejoramiento de Brachiaria, teniendo como meta reducir los ciclos de mejoramiento e incrementar la velocidad para alcanzar progresos en parámetros claves.
  • Intensificación ecológica que apunta a reducir las brechas de rendimiento en la producción de leche y carne, así como a contribuir con la reversión de tierras dedragadas y la mitigación de la emisión de gases de efecto invernadero, entre otros desafíos.
  • Intensificación socio-económica donde el principal interés está en evaluar puntos críticos como el impacto de los sistemas de producción basados en forrajes en los usuarios finales en términos de productividad, seguridad alimentaria y nutricional, y beneficios ambientales. De igual forma, resulta de especial importancia evaluar los beneficios económicos directos que estos sistemas productivos traen a los agricultores.
El apoyo financiero recibido hasta el momento ha venido sobre todo por parte del Ministerio Federal para la Cooperación y el Desarrollo Económico (BMZ) y del Programa Global de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), lo cual constituye una especie de primera piedra que posibilitará llevar el mensaje y las prácticas de una producción pecuaria eco-eficiente a países como Colombia, Nicaragua, Costa Rica, Tanzania, Kenia, Ruanda, Uganda, Etiopía, Vietnam, Cambiodia, Laos y Birmania.
Para 2015 las perspectivas son muy positivas en tanto que se espera lograr avances significativos en la generación de datos de alta calidad sobre emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas productivos basados en forrajes, así como el desarrollo de procedimientos para la medición de emisiones de gas metano en América Latina, África y Asia. De hecho, en el caso concreto de Colombia y Costa Rica se espera proporcionar asesoría en la elaboración de políticas para la denominada Acción de Mitigación Apropiada a Nivel Nacional (NAMA, por su sigla en inglés).
Servicios ecositémicos para el bienestar humano
Esta iniciativa estratégica busca explorar cómo los esfuerzos para aumentar los servicios ambientales en los paisajes agrícolas, incluida la producción de alimentos, puede mejorar el bienestar y la capacidad adaptativa de las comunidades rurales. Todo esto orientado a encontrar en un mejor manejo de los servicios ambientales, nuevas oportunidades para la población rural.


El equipo científico de esta iniciativa finalizó 2014 contando ya con una agenda de investigación compuesta por cinco temas:
  • Papel de los servicios ecosistémicos en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y nutricional de las comunidades rurales
  • Desarrollo de herramientas y métodos más eficientes para cuantificar y mapear sevicios ecosistémicos en paisajes rurales
  • Medición del valor socio-económico de los servicios ecosistémicos y del impacto de la agricultura en ellos
  • Evaluación de los benficios que resultan de prácticas sostenibles para orientar una mejor inversión en servicios ecostémicos
  • Apoyo en el desarrollo de mecanismos financieros innovadores para el pago por servicios ecosistémicos
Para 2015 esta iniciativa tiene entre sus principales prioridades validar las dos opciones de uso de la tierra en América Latina y África, para mejorar los servicios ecosistémicos de la agricultura y redudir la brecha de rendimiento, al tiempo que identificar indicadores de prestación de servicios ecosistémicos en las mencionadas dos opciones. De igual forma, buscará avanzar en la metodología para la cuantificación de servicios ecosistémicos y valoración y análisis de compesaciones en África.
Y recuerden, todo esto es solo el comienzo!!
FUENTE: CIAT-COLOMBIA
Gracias por tu amable vista