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lunes, 2 de marzo de 2026

Temperatura, tiempo y tipo de alimento definen la seguridad de los empaques plásticos

 El contacto entre empaques plásticos y alimentos no siempre es neutro; en determinados escenarios puede implicar la liberación de compuestos que comprometen calidad y seguridad del producto, un riesgo que hoy se evalúa mediante ensayos especializados para definir límites de uso. En el Laboratorio de Extensión y Asesoría de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) estos procesos se analizan con ensayos especializados que verifican su seguridad y orientan su uso en la industria.

Aunque los empaques plásticos como el icopor (poliestireno expandido) cumplen un papel fundamental en la conservación, el transporte y la protección de los alimentos, en ciertas condiciones pueden transferir compuestos químicos al producto, un fenómeno conocido como migración. Este proceso no ocurre de manera uniforme: los alimentos grasos, ácidos o sometidos a altas temperaturas pueden favorecer una mayor liberación de sustancias del plástico, por lo que cada caso se debe evaluar según su uso real y no solo en las condiciones ideales de un laboratorio.

En el Laboratorio de Extensión y Asesoría del Departamento de Química de la UNAL este fenómeno se analiza mediante ensayos de migración global y específica. La migración global permite determinar la cantidad total de sustancias que pasan del empaque al alimento, mientras que la específica identifica compuestos particulares que representarían un riesgo para la salud, lo que ofrece una lectura más detallada de la interacción entre el material y el producto.

Para realizar esta pruebas se utilizan simulantes de alimentos —sustancias que reproducen el comportamiento de líquidos, grasas o medios ácidos— con el fin de recrear las condiciones reales de consumo. Estos se someten a distintos escenarios de temperatura y tiempo, como refrigeración, almacenamiento prolongado o calentamiento, lo que permite observar cómo varía la migración según el uso que tendrá el empaque.

“Evaluamos cómo influyen factores como la temperatura, el tiempo de contacto y la naturaleza del alimento en ese proceso de migración, porque no es lo mismo un producto seco que uno graso o ácido. Estos análisis permiten anticipar riesgos y verificar si los materiales cumplen con los límites establecidos por la normativa vigente”, explica la profesora Diana Sinuco León, directora del Laboratorio.

Evaluación técnica define cuándo un empaque es seguro

Uno de los hallazgos más llamativos se dio en el análisis de biberones disponibles en el mercado nacional. En el marco de un trabajo de maestría se evaluó la posible migración de bisfenol A, un compuesto utilizado en algunos plásticos y reconocido por sus efectos potencialmente nocivos para la salud.

“Los resultados mostraron que no todos los productos presentaban migración de esta sustancia, lo que evidencia diferencias en los procesos de fabricación y en la calidad de los materiales utilizados”, anota la profesora Sinuco.

El estudio también permitió identificar un avance importante: varias marcas han mejorado sus tecnologías de producción y han logrado evitar la transferencia de este tipo de compuestos, especialmente en productos destinados al cuidado de bebés, un aspecto crítico por la alta sensibilidad de esta población.

Entre las sustancias que pueden migrar se encuentran ftalatos, bisfenol A o nitrosaminas, compuestos utilizados en la fabricación de plásticos que, en determinadas concentraciones y condiciones. “Por ello es fundamental establecer límites máximos permitidos, ya que su exposición prolongada se ha relacionado con efectos como alteraciones hormonales e incluso con procesos asociados con el desarrollo de algunos tipos de cáncer. Se trata de compuestos no deseados en los empaques, precisamente porque se pueden transferir a los alimentos”, señala la experta.

El control de estos materiales no recae solo en los laboratorios. Los fabricantes envían sus productos para evaluación, pero son ellos quienes deben ajustar las formulaciones. Esto implica modificar los aditivos —sustancias que se incorporan al plástico para darle propiedades como flexibilidad, resistencia o transparencia—, ya que su selección y combinación determinan si estos compuestos pueden migrar o no hacia los alimentos.

Los ensayos no buscan demostrar que todos los empaques son peligrosos, sino establecer en qué condiciones su uso es seguro y en cuáles representaría un riesgo, lo que resulta fundamental para que la industria de alimentos tome decisiones al respecto.

“El Laboratorio cuenta con metodologías estandarizadas y procesos validados que permiten ofrecer resultados confiables. Empresas del sector alimentario acuden a estos análisis para verificar que sus materiales cumplen con los requisitos antes de comercializarlos, lo que convierte estos estudios en un filtro técnico previo a la circulación de los productos en el mercado”, afirma Clemencia Daza, coordinadora de calidad del Laboratorio.

Riesgos asociados con el uso inadecuado de los empaques

Además del análisis técnico, las investigadoras advierten sobre prácticas cotidianas que pueden alterar el comportamiento de los empaques; por ejemplo calentar alimentos en recipientes no diseñados para altas temperaturas, como el icopor, puede favorecer la liberación de sustancias no previstas en condiciones normales de uso.

Así mismo, el uso repetido de empaques diseñados para una sola aplicación puede modificar sus propiedades físicas y químicas, aumentando así la probabilidad de migración de compuestos. Por ejemplo, reutilizar envases plásticos de un solo uso para calentar alimentos en microondas, almacenar comidas calientes, o someterlos a lavados frecuentes puede degradar el material y favorecer la liberación de sustancias hacia los alimentos. También ocurre cuando las botellas desechables se rellenan varias veces o se exponen al sol, lo que altera su estructura. Esto refuerza la importancia de seguir las recomendaciones de uso indicadas por los fabricantes.

Más allá del laboratorio, estas investigaciones aportan información importante para el desarrollo de materiales más seguros y para el fortalecimiento de la regulación. En un contexto de alto consumo de alimentos empacados, entender estas interacciones permite no solo proteger la salud de los consumidores, sino también orientar prácticas industriales más responsables y basadas en evidencia científica.




lunes, 2 de octubre de 2023

Cómo afecta el aumento de la temperatura al agua

 El aumento de la temperatura global debido al cambio climático tiene un impacto profundo en los cuerpos de agua de nuestro planeta. Los océanos, ríos, lagos y lagunas están experimentando cambios significativos que afectan tanto a los ecosistemas acuáticos como a las comunidades que dependen de ellos.

Conocer cómo el aumento de la temperatura global influye en el agua es necesario para comprender los desafíos que debemos enfrentar y buscar soluciones efectivas.

Disponibilidad de agua dulce. La disponibilidad del agua dulce está amenazada por el aumento de la temperatura. El derretimiento de glaciares y la reducción de las nevadas en las montañas pueden afectar los caudales de los ríos que dependen de estos recursos. Las sequías son cada vez más comunes en muchas regiones, lo que puede provocar escasez de agua para el consumo humano, la agricultura y la industria.

Proliferación de algas y cianobacterias. En los cuerpos de agua dulce, como ríos y lagos, el aumento de la temperatura provoca la reproducción de algas nocivas y cianobacterias. Estos organismos crecen en aguas  cálidas con nutrientes excesivos, lo que resulta en la formación de “mareas rojas” y zonas de bajo oxígeno conocidas como zonas muertas. Estos cambios afectan la calidad del agua y tienen graves consecuencias para la salud humana y la vida acuática, ya que algunas cianobacterias producen toxinas que causan enfermedades.

Blanqueamiento de corales. Uno de los efectos más graves del aumento de la temperatura en el agua es el blanqueamiento de los corales. Los arrecifes de coral, vitales para la biodiversidad marina, son sensibles a los cambios de temperatura. El estrés térmico causado por el calentamiento del agua conduce a la expulsión de las algas simbióticas que viven en los corales, lo que resulta en su blanqueamiento y eventual muerte. Esto tiene un impacto devastador en los ecosistemas y en las comunidades costeras que dependen de los arrecifes.

Circulación oceánica. El aumento de la temperatura del agua también tiene un efecto significativo en los patrones de circulación oceánica. El calentamiento del agua en las regiones polares provoca la fusión de glaciares y el derretimiento de la capa de hielo, lo que a su vez introduce agua dulce en los océanos. Esta alteración afecta las corrientes oceánicas, que son vitales para regular el clima global. Los cambios en las corrientes afectan el clima local y la capacidad de los océanos para absorber dióxido de carbono.

Para enfrentar estos desafíos se requiere de acciones globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. Además, es fundamental conservar y restaurar los ecosistemas acuáticos e implementar prácticas sostenibles para usar el agua. La investigación y el desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras también contribuyen a minimizar los impactos de las altas temperaturas en el agua.

agcomunidadplanetaazul.com





lunes, 28 de noviembre de 2022

Peces pequeños de la cuenca amazónica podrían extinguirse entre 2050 y 2070

 Las altas temperaturas y las precipitaciones esperadas para dicho periodo como consecuencia del cambio climático global serían las principales responsables de la disminución de estas especies en casi un 50 % en todo el mundo, especialmente en las áreas tropicales, y en concreto en la cuenca del río Amazonas.

El hallazgo es preocupante si se tiene en cuenta que la pesca es una de las principales actividades de las comunidades de la región, y su disminución impactaría la seguridad alimentaria, entre otros factores. En Leticia, capital del Amazonas, el consumo promedio anual de pescado es de 3.000 toneladas.

Además, no hay que perder de vista que los peces de agua dulce tienen una importante labor como reguladores de especies dañinas y bioindicadores de la calidad del agua, por lo que su desaparición generaría una grave afectación ecosistémica.

En su investigación “Análisis de la distribución de las especies de peces de agua dulce a diferentes escalas espaciales y temporales”, la bióloga Ana Milena Manjarrés, doctora en Estudios Amazónicos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia, indagó sobre cuáles eran las variables o los factores que podrían incidir en la distribución de los peces de agua dulce, teniendo en cuenta diferentes escalas espaciales y nivel de afectación.

Así mismo, hizo una proyección sobre cómo las condiciones actuales permitirían predecir qué especies estarían o no presentes entre 2050 y 2070.

“Se evidenció que las altas temperaturas y las precipitaciones esperadas para ese momento, como consecuencia del cambio climático global, serían las principales responsables de la disminución de estas especies en casi un 50 % en todo el mundo, especialmente en las áreas tropicales, en las cuales se encuentra la Amazonia”, indica la experta.

Urgen planes de acción

Su trabajo consistió en actualizar y analizar una base de datos con 16.825 especies de peces de agua dulce de todo el mundo; además incluyó variables ambientales y diferentes escalas espaciales y temporales para identificar cuáles son los factores con mayor impacto en la distribución de las especies.

“La principal fortaleza de la investigación es la estadística, ya que permite modelar el área de distribución de las especies estudiadas. La base de datos se consolidó con los registros de la Global Biodiversity Information Facility (GBIF), otras páginas web e información de museos, los cuales cuentan con un respaldo científico de la ubicación geográfica de los individuos analizados”, señala la doctora Manjarrés.

A través del software ModestR se analizaron 19 variables bioclimáticas como temperatura y precipitación, que ayudan a entender cómo funciona el ambiente. También se trabajaron otros factores como altitud, densidad de población humana, índice de vegetación y producción primaria, que aportaron al análisis.

Según las estimaciones, se espera que para los próximos años contemplados en previsiones para 2050 y 2070 desaparezcan por completo las áreas de distribución de casi la mitad de las especies de peces de agua dulce, que oscila entre el 45,3 y 46,7 %, independientemente del año y el escenario climático.

“En una de las especies que se observó la influencia de la variabilidad es el dormilón o taraira (Hoplias malabaricus,de la familia Erythrinidae). En la cuenca del Amazonas se documentó que la precipitación genera mayor impacto en las subcuencas de Bolivia”, señala la experta.

Explica además que “en extensiones pequeñas –conocidas como escala local– la temperatura sería la variable que más incidiría en la distribución de las especies, mientras que cuanto más amplia sea la extensión geográfica, mayor será la influencia de otros factores como la precipitación”.

Impacto en Leticia

Leticia es una ciudad en crecimiento en la zona limítrofe con Perú y Brasil, y la mayor parte del desembarque de peces proviene de Brasil. Entre las especies más destacadas están el pirarucú, sábalo, arenga, bocachico, pintadillo o gamitana, las cuales predominaron en los últimos años, dando así más sostenibilidad a la pesca de Leticia.

La investigación abre una puerta al foco de cuidado y conservación de las especies en peligro de extinción, pues son parte fundamental de la red alimenticia en los ecosistemas, que a su vez son la fuente de sostenibilidad y seguridad alimentaria de la región.

La bióloga Manjarrés señala que “es recomendable que en el país se fortalezcan las políticas institucionales para proteger no solo áreas, sino también diseñar estrategias en las que se establezcan acuerdos de pesca, entre otros programas, que permitan restaurar de forma natural las poblaciones, reducir el impacto en la explotación del recurso y mitigar un poco los efectos que se avecinan por el cambio climático”.

En la Amazonia colombiana se emplean distintas estrategias para la preservar y conservar los peces. La UNAL se caracteriza por la implementar proyectos y estrategias que apoyan a las comunidades con el cuidado y la vigilancia de los recursos. Por ejemplo, el Laboratorio de Limnología realiza acompañamientos a través del proyecto “Gobernanza ambiental de los pueblos tikuna, cocama y yagua del sistema lagunar y la quebrada Yahuarcaca (Leticia, Amazonas)”, en el que se capacita a la comunidad para cuidar la selva, el río y sus especies.






martes, 23 de noviembre de 2021

Aumento de temperatura de la Tierra será inminente en 30 años

 Aunque en 2050 nuestro planeta habrá alcanzado un aumento de la temperatura de 1,5 °C, con la reducción de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero se lograría una estabilización que evitaría llegar a los 2 o 3 °C, que en Colombia afectaría en mayor medida el norte y sur de la región Andina.

“Que la Tierra alcance un calentamiento de 1,5 °C es inevitable, y aunque tras el Acuerdo de París los países buscan su estabilización, eso no significa menos riesgo, pero sí que se debe pensar en la adaptación a los cambios. No obstante, que reduzcamos el calentamiento significará menor inversión de recursos en adaptación.”

Así lo resalta Paola Arias, investigadora de la Universidad de Antioquia (UDEA) y una de las invitadas a la tertulia “Cambio climático o crisis civilizatoria”, organizada por la Asociación de Profesores (APUN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

En el encuentro, los invitados analizaron las implicaciones de los dos últimos reportes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), los cuales evidencian, por un lado, la responsabilidad del ser humano en el aumento de la temperatura global y las implicaciones de sus acciones en los cambios del clima, como las olas de calor, el aumento de lluvias en algunas zonas del planeta y las sequías, entre otros fenómenos climáticos sin precedentes en miles de años.

“Algunas de estas condiciones climáticas conducen a impactos, por ejemplo en la agricultura en regiones costeras, oceánicas y vida silvestre, entre otras, sin embargo, de forma generalizada se ve la disminución de las heladas y los extremos fríos, aumento en el nivel del mar, inundaciones costeras, erosión costera y la acidificación de los océanos, que se proyectan a lo largo del siglo XXI”, mencionó la experta.

Amazonia, otra víctima de la deforestación

Por su parte el profesor Germán Poveda, de la UNAL Sede Medellín, resalta la importancia que ha cobrado la deforestación, una práctica anclada al cambio climático, ya que al menos el 20 % de los gases con efecto invernadero se emiten a causa de esta práctica humana.

“Un 20 % de la cuenca Amazónica está deforestada, por lo que la Amazonia colombiana también empieza a ver impactos con efectos económicos, ecológicos y biológicos”, advierte.

Una de las implicaciones más preocupantes es el hecho de que la deforestación reduce las lluvias en esta importante zona del planeta. Esto ocurre porque cerca del 50 % de las lluvias se producen por evaporación y las zonas deforestadas impiden que se dé ese proceso, generando sequías no solo para el entorno sino también para las comunidades que lo habitan.

“Es posible salir de la encrucijada”

Según el profesor Poveda, “para no caer en consecuencias irreversibles en el mediano plazo a causa del cambio climático, lo primero que se debe hacer es que todos los países dejen de usar y subsidiar combustibles fósiles, ya que a ese subsidio no se le adjudica el costo del daño ambiental que está haciendo”.

“Los combustibles fósiles están altamente influenciados por el precio del petróleo en los mercados internacionales, por lo que se debe acelerar la transición a energías limpias y renovables. También se debe trabajar en distintos planes de adaptación al cambio climático, ya que a estas alturas muchos de los efectos esperados son irreversibles”.

“Existe una gran asimetría, no en la elaboración de esos programas sino en su implementación, por lo que es necesario actualizar esas estrategias y adaptarlas; algunas de las acciones basadas en la naturaleza son el uso de manglares como protectores costeros, resguardo de bosques, entre otras, pero se necesita que tanto la economía como la ciencia y el modelo de desarrollo de cada país sea honesto con el medioambiente”, precisó el docente de la UNAL.



  





miércoles, 9 de octubre de 2019

Los fenómenos geotérmicos


La temperatura de la Tierra aumenta con la profundidad, fenómeno conocido como gradiente geotérmico. El incremento de este gradiente es del orden de 25 a 30 °C por kilómetro, aunque en ciertas zonas puede alcanzar valores superiores a los 150 °C por kilómetro.


El fenómeno geotérmico más conocido es el hidrotermalismo, que es el conjunto de manifestaciones que tienen lugar donde brota agua del suelo con temperaturas superiores a las del ambiente circundante.
De acuerdo con su origen, se puede clasificar como volcánico o magmático, cuando se produce en filones metálicos o eruptivos de magma ascendente; se llama tectónico, telúrico o meteórico, cuando proviene de depósitos de agua subterránea que se ha infiltrado a través de fallas geológicas, o grietas que se encuentran en capas más o menos profundas del subsuelo, las cuales generan altas temperaturas por la fricción.

Independientemente de su origen y temperatura, los diferentes tipos de manantiales de aguas termales y calientes, a veces asociados con expulsión de cierta cantidad de minerales y gases, son fenómenos hidrotermales.
Cuando el agua emana del suelo, principalmente en estado líquido y con un flujo constante, el fenómeno se denomina manantial o fuente termal; si el flujo es constante pero involucra una mezcla de vapor y otros gases, recibe el nombre de fumarola y cuando, además, emana una cantidad considerable de ácido sulfhídrico y precipita azufre en la periferia, se denomina una solfatara.


Los géiseres son también manantiales calientes que presentan actividad intermitente o periódica, debido a un proceso especial de sobrecalentamiento, desfogue y recarga que da lugar a la expulsión violenta de una columna de agua y vapor.

Un tipo especial de manantial hidrotermal es el que acontece en ciertas zonas de los fondos oceánicos a profundidades considerables; son las llamadas fumarolas o ventilas submarinas.
Un fenómeno geotérmico muy especial es el conocido como diapirismo de lodo —del griego diapeirein, atravesar, perforar—, que es un proceso de ascensión de lodos acuosos originados en rocas sedimentarias, que fluyen a través de rocas subyacentes más densas y recientes. Sometidos a presión, los lodos ligeros penetran en las fracturas de las rocas superiores y las atraviesan, para luego aflorar lateralmente a la superficie y formar un «volcán» de lodo.
La zona costera del Caribe colombiano es una de las regiones del mundo donde el diapirismo de lodo se manifiesta profusamente. El volcán de lodo El Totumo, cerca de Galerazamba, el de Turbaco, cerca de Cartagena, ambos en el departamento de Bolívar, y el de Arboletes, en la costa del departamento de Antioquia, son los más conocidos y representan un gran atractivo turístico.


Muchos de los fenómenos geotérmicos constituyen ambientes extremos debido a las altas temperaturas, a la elevada concentración de minerales, a la acidez del agua y a la presencia de gases tóxicos.
No obstante, en estos ambientes se han desarrollado organismos que no sólo son capaces de soportar temperaturas muy elevadas, sino que en ocasiones constituyen la base de la cadena alimentaria de verdaderos ecosistemas.

Fuente: Ecolibro Ambientes Extremos de Colombia


domingo, 29 de julio de 2012

CAMBIOS CLIMÁTICOS.



LAS FRUTAS REFRESCANTES Y DE ALTO PODER EN VITAMINA
.

COLOMBIA Y SUS CIENTÍFICOS.





EMPRESAS PREOCUPADAS POR DAR SOLUCIONES EN 
LOS CAMBIOS CLIMÁTICOS. 



GRACIAS A NUESTROS AMIGOS DEL CAMPO QUE CON SUS
NOBLES MANOS Y AMOR POR LA TIERRA 
NOS BENDICEN CON SU TRABAJÓ!!


EL CAMBIO CLIMÁTICO VA A SIGNIFICAR AL PRINCIPIO
TALVEZ BENEFICIOS, PERO CON EL TIEMPO LOS EXCESOS DE TEMPERATURAS
NOS VAN A CAUSAR PROBLEMAS, DEPENDE DE NOSOTROS QUE ESTE 
FENÓMENO NO AUMENTE AL NIVEL QUE SE PREVÉ" 


lunes, 11 de julio de 2011

CONDICIONES TERRESTRES DEL SURGIR DE LA VIDA.

LA VIDA.
La vida misma es un factor a tener en cuenta para el desarrollo de la vida. Existen muchos ejemplos que demuestran como la vida se  auto mantiene aunque ocurran grandes cambios ambientales.
Los expertos han calculado que el eje de rotación de la Tierra se ha desplazado unos 10 cm debido al sismo sufrido en japón.  
Sin embargo, la temperatura de nuestro planeta ha permanecido en rangos tolerables durante las últimas décadas.
la vegetación terrestre, que al cubrir extensas porciones de continentes actúa como una gran reguladora de la temperatura del planeta al absorber tanto radiación infrarroja como dióxido de carbono que calienta la atmósfera, reduciendo así el efecto invernadero.

¡NUESTRO PLANETA ES MARAVILLOSO !.