miércoles, 5 de octubre de 2022

Paso aéreo para animales de Yotoco evitaría que sean atropellados

 Monos rojos aulladores, perros de monte, ardillas, osos perezosos, osos hormigueros o zarigüeyas ya pueden respirar un poco más tranquilos gracias al puente “peatonal” que se inauguró en la vía Buenaventura-Buga para evitar ser atropellados, y de paso impedir que mengüe la calidad de la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco (Valle del Cauca). La propuesta surgió de un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira y su ejecución estuvo a cargo de Instituto Nacional de Vías (Invías).

El puente, de unos 25 m de largo y ubicado a una altura de 8 m, en una vía por donde transitan en descenso vehículos tanto de carga como de transporte público y de particulares, ayudará a mantener la conectividad entre especies y el intercambio genético de la fauna que habita en la Reserva, custodiada desde hace más de 60 años por la UNAL Sede Palmira.

En esta área de 559 hectáreas se encuentra uno de los epicentros de biodiversidad más importantes de país, que además del mono aullador, la pava caucana o la mariposa monarca, alberga el cedro amarillo y una gran variedad de orquídeas, que lo constituyen en un importante espacio para científicos, investigadores, docentes y estudiantes.

El Invías entregó el paso, cuya vida útil se estima en dos décadas, como parte de las compensaciones y actividades de manejo ambiental del Programa de Sostenibilidad que este organismo desarrolla dentro del proyecto “Atropellamiento de fauna”.

Según Valentín Hidalgo, encargado de la Reserva y funcionario de la UNAL, “la mortalidad más frecuente de animales sobre la carretera es de armadillos, perezosos, perro de monte y monos rojos aulladores, la especie más abundante reportada. En la última semana registramos el atropellamiento de cinco animales en la vía”.

La infraestructura busca facilitar el paso de los animales de una orilla a la otra, “por esos los colores del puente son similares a los que ellos observan en la naturaleza”, explica Martín Arrieta, biólogo de Servicios Geográficos y Ambientales (SIGGA), empresa contratista que desarrolló el proyecto.

Iniciativa de la UNAL

La idea de ubicar puentes especiales que sirvan como corredores biológicos en la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco nació de un grupo de estudiantes de las facultades de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de las sedes Bogotá y Palmira, quienes alertaron y diagnosticaron la crisis de los atropellamientos.

Además han realizado varias campañas de capacitación en primeros auxilios para los habitantes de la zona, con el objetivo de que puedan ayudar en los primeros minutos de un accidente.

El profesor Carlos Jaramillo, director de Extensión e Investigación de la UNAL Sede Palmira, menciona que este trabajo participativo con las asociaciones comunitarias aledañas a la Reserva ha sido muy valioso, pues de una u otra manera ellas sirven como guardianas del bosque.

Iniciativa de la UNAL

La idea de ubicar puentes especiales que sirvan como corredores biológicos en la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco nació de un grupo de estudiantes de las facultades de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de las sedes Bogotá y Palmira, quienes alertaron y diagnosticaron la crisis de los atropellamientos.

Además han realizado varias campañas de capacitación en primeros auxilios para los habitantes de la zona, con el objetivo de que puedan ayudar en los primeros minutos de un accidente.

El profesor Carlos Jaramillo, director de Extensión e Investigación de la UNAL Sede Palmira, menciona que este trabajo participativo con las asociaciones comunitarias aledañas a la Reserva ha sido muy valioso, pues de una u otra manera ellas sirven como guardianas del bosque.

Según el aplicativo Sukubun del Invías, sistema que registra los puntos de mayor accidentalidad de fauna atropellada, este punto es uno de los más críticos de la región.

Además del puente, como parte de la compensación también se adelantó el proyecto “Escuelas verdes”, que consistió en el embellecimiento de las nueve instituciones educativas ubicadas alrededor de la Reserva Forestal del Bosque de Yotoco, en un trabajo mancomunado entre estudiantes y las comunidades de la zona.