viernes, 16 de julio de 2021

¡Fisiología a la escuela! estrategia pedagógica para la educación básica

 Una herramienta pedagógica diseñada y elaborada de manera conjunta con estudiantes de secundaria de la Institución Educativa Departamental Ignacio Pescador, en Choachí (Cundinamarca), incrementó su interés por comprender distintos aspectos de la fisiología humana.

“Esta subrama de la biología estudia y analiza las funciones de los sistemas vivos, como los seres humanos, es decir, cómo funciona el cuerpo, desde los mecanismos moleculares dentro de las células hasta las acciones de tejidos, órganos y sistemas, y cómo el organismo en conjunto lleva a cabo tareas particulares esenciales para la vida”.

Así lo explica la profesora Diana Alexandra Bohórquez Jiménez, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien asegura que “como educadora física, uno de mis objetivos es conocer el cuerpo humano, por eso mi propuesta permite que los estudiantes también lo conozcan de manera integral, a pesar de los vacíos en cuanto a algunas temáticas relacionadas en el colegio”.

El proyecto se basó en la metodología de investigación acción participativa, que incluyó a 15 jóvenes de los cursos de noveno, décimo y once de la Institución Educativa Departamental Ignacio Pescador.

La investigadora realizó primero un diagnóstico que permitiría ver los puntos de vista de los participantes en cuanto a la temática. Para esto, aplicó encuestas a estudiantes de los mismos cursos de tres colegios (uno urbano y dos rurales) de Choachí.

“Las encuestas incluyen cinco preguntas: ¿Ha escuchado antes el término fisiología? ¿Qué entiende por fisiología? ¿Qué partes del cuerpo le gustaría conocer? ¿Qué tipo de pruebas quisiera realizar en clase? y ¿Qué pregunta quisiera hacerle a la fisiología?

Posteriormente se analizaron y seleccionaron los datos obtenidos a través de las encuestas para crear un banco de preguntas que permitieran entender los procesos fisiológicos que se dan en cada situación particular.

La investigadora explica que “con los estudiantes hicimos la selección final de las preguntas y pasamos a la siguiente fase, que consistió en responderlas. Por la pandemia fue un poco complejo encontrarnos presencialmente, por lo que programamos dos visitas presenciales al laboratorio de la UNAL, donde pudieron participar de diferentes procesos y experimentos que les ayudarían a responder las preguntas planteadas”.

En cartilla

El libro comprende 15 preguntas como ¿por qué menstrúan las mujeres?, ¿por qué se nos eriza la piel?, ¿por qué cuando alguien nos hace cosquillas nos reímos, pero si uno se las hace  no?, ¿por qué cuando lloramos nos salen lágrimas? ¿por qué nos cambia la voz? o ¿qué le pasa a nuestro hígado cuando tomamos alcohol?

La docente señala que “uno de los principales aprendizajes que deja esta experiencia es que los jóvenes se pueden interesar por cosas diferentes, aunque creamos que no. En la educación de ahora hace falta que les expliquemos a los jóvenes las cosas como nos hubiera gustado que nos las explicaron a nosotros”.

Agrega que “una de las claves del éxito en esta experiencia –que se puede replicar en cualquier otro curso o materia– tiene que ver con la eliminación de la barrera profesor-estudiante, con el manejo de un discurso desde el trabajo en equipo, una comunicación el en idioma de los jóvenes, un ambiente flexible y con la libertad de que los estudiantes puedan expresarse y proponer en cualquier momento del proceso”.