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viernes, 15 de mayo de 2026

Agricultura y seguridad alimentaria. Protegiendo los cultivos de banano contra enfermedades con tecnología y cooperación regional

 Un esfuerzo regional está ayudando a proteger los cultivos de banano y plátano frente a una de las enfermedades vegetales más destructivas del mundo.


  • El banano y el plátano son fundamentales para la seguridad alimentaria y los medios de vida de alrededor de 12 millones de personas en América Latina y el Caribe y 400 millones de personas en el mundo.
  • La enfermedad del Fusarium R4T representa una amenaza "invisible" que puede devastar plantaciones enteras y economías rurales.  
  • El proyecto VigiMusa apoyado por el BID ha logrado unificar a siete países de la región en una red de vigilancia digital y científica para fortalecer la prevención y la respuesta a esta plaga.  

Cada vez que disfrutamos de un banano al desayuno o un plátano frito en la cena, rara vez pensamos en la compleja red de protección que permite que esa fruta llegue a nuestra mesa. O en las amenazas que este alimento enfrenta, como las plagas del Fusarium R4T, el llamado "COVID de las plantas", un hongo altamente agresivo que vive en el suelo, marchita la fruta, se propaga rápidamente y no puede controlarse con productos químicos.

La experiencia regional muestra que anticiparse al Fusarium R4T mediante inversión en vigilancia, innovación y cooperación es clave para proteger la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales.

Por eso, en el marco del Día Internacional de la Sanidad Vegetal, te contamos el impacto del proyecto VigiMusa, impulsado desde 2021 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), en la mejora de la detección, prevención y respuesta a esta plaga y que ha permitido crear una red regional de vigilancia digital y científica. 

Fortalecer la vigilancia fitosanitaria en América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe, las musáceas (el nombre técnico que agrupa al banano y al plátano) son fundamentales para la seguridad alimentaria y los medios de vida de alrededor de 12 millones de personas.  

El banano es el cuarto cultivo alimentario más importante del mundo, después del arroz, el trigo y el maíz, por su valor bruto de producción. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su singlas en inglés), nuestra región produce el 26% del banano y plátano del mundo, y concentra el 69% de las exportaciones globales de estos cultivos.

El objetivo de VigiMusa es evitar que plagas como el Fusarium R4T —que ya ha sido detectado en países vecinos como Colombia, Perú y Ecuador— crucen fronteras y destruyan el patrimonio agrícola de Centroamérica.  

El proyecto apoya a siete países beneficiarios: Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y República Dominicana, con tres tecnologías clave para detectar y contener el Fusarium R4T:

  • Tecnología de última generación en la mano del técnico: se desarrolló una plataforma electrónica y una aplicación móvil que permite a los técnicos reportar cualquier planta sospechosa en tiempo real, usando GPS y fotografías para que los expertos puedan analizar el riesgo de inmediato.  
  • Laboratorios con "ojos de águila": gracias al proyecto, se entregaron kits de diagnóstico molecular a los laboratorios oficiales. Esto permite realizar pruebas avanzadas (como la técnica LAMP, que es un método de detección muy preciso) para identificar la enfermedad de manera confiable.  
  • Realidad virtual para la emergencia: se implementó una sala de simulación virtual en la que los equipos técnicos pueden "entrenar" en escenarios de brotes ficticios para saber exactamente cómo actuar sin poner en riesgo una sola planta real.  

Drones, sensores y diagnóstico rápido: innovación para proteger los cultivos de banano

Una de las innovaciones que el proyecto ha llevado al campo funciona de forma parecida a una prueba de embarazo rápida, pero diseñada para los tejidos vegetales. Este dispositivo es conocido como inmunotiras de flujo lateral. Al extraer un poco de tejido del tallo de una planta sospechosa y mezclarlo con una solución especial, los técnicos pueden obtener un resultado preliminar en apenas cinco a 10 minutos directamente en la plantación. Esto agiliza enormemente la toma de decisiones, permitiendo priorizar el aislamiento de un área afectada sin tener que esperar largos periodos.

Pero la vigilancia no se limita a lo que el ojo humano puede ver a nivel del suelo. VigiMusa ha incorporado "ojos en el cielo" mediante la transferencia de tecnologías de teledetección. A través del uso de drones y el análisis de imágenes satelitales, el proyecto permite monitorear "fincas centinelas" desde el aire. Esta tecnología ayuda a detectar anomalías a gran escala, identificando posibles focos de infección mucho antes de que la marchitez sea evidente a simple vista.

Para dar sentido a toda esta información, el proyecto ha desarrollado una obra de "inteligencia fitosanitaria" al crear mapas de riesgo epidemiológico. Utilizando modelos matemáticos y sistemas geográficos, los expertos cruzan datos de clima, topografía y rutas comerciales para predecir por dónde podría entrar y propagarse el hongo. Con esta información, los países han dividido sus territorios en "cuadrantes sanitarios", lo que les permite concentrar estratégicamente sus esfuerzos de inspección en las zonas más vulnerables.  

Más allá de los satélites y las aplicaciones, el corazón de esta estrategia sigue siendo el factor humano. Para asegurar que los equipos técnicos estuvieran verdaderamente preparados, VigiMusa organizó "escuelas de campo" en territorios donde la enfermedad ya está presente, como en Colombia. Allí, los especialistas centroamericanos y caribeños pudieron observar la marchitez de primera mano, aprendiendo en un entorno real las estrictas medidas de bioseguridad necesarias para desinfectar calzado, herramientas y vehículos, evitando convertirse ellos mismos en transmisores de la plaga.  

Todo este conocimiento adquirido se pone a prueba constantemente mediante simulacros de emergencia, tal como se hace en las ciudades para prepararse ante un sismo. Durante estos ejercicios, las autoridades despliegan los "kits de accionabilidad" —herramientas, trajes y equipos de bioseguridad entregados por el proyecto— para establecer cercos sanitarios y practicar la erradicación segura de plantas enfermas en escenarios controlados. 

Capacitación, simulacros y vigilancia regional

El proyecto permitió fortalecer las capacidades de vigilancia y diagnóstico de las organizaciones nacionales y regionales de protección fitosanitaria, así como también capacitó a productores en el impacto del hongo y prácticas de bioseguridad. Las siguientes cifras muestran el alcance del proyecto:

  • Cerca de 8.000 personas han participado en más de 40 eventos de formación, comunicación del riesgo y divulgación tecnológica.  
  • Nueve simulacros de emergencia realizados (superando la meta inicial de siete) en toda la región para asegurar que los protocolos funcionen bajo presión.
  • Más de 1.200 estudiantes de 19 países se inscribieron en el curso virtual avanzado sobre prevención y manejo de brotes epidémicos.  

Invertir antes de la emergencia: claves para fortalecer la sanidad vegetal

La sanidad vegetal puede parecer un tema exclusivo de agricultores o científicos, pero es un pilar de la estabilidad social y económica de la región. Si el banano y el plátano se ven afectados por enfermedades, se podrían generar presiones sobre los precios en el mercado local, afectar los empleos vinculados a estas cadenas, debilitar la capacidad exportadora y aumentar los riesgos para la seguridad alimentaria de los sectores más vulnerables de la población. La magnitud de estos efectos puede variar según el país, la escala del brote, el peso del cultivo en la economía local y la capacidad institucional para prevenir, contener y responder a la emergencia fitosanitaria.

Proyectos como VigiMusa muestran que la protección de cultivos estratégicos como el banano y el plátano requiere inversiones anticipadas para prevenir emergencias fitosanitarias. Fortalecer las capacidades técnicas, modernizar los sistemas de vigilancia, preparar a las instituciones mediante protocolos, simulacros y herramientas de diagnóstico, y promover la cooperación regional son elementos clave para anticipar, detectar y responder de manera oportuna a riesgos fitosanitarios.


miércoles, 10 de abril de 2024

Patentan herramienta para la agricultura familiar: la evolución del azadón

 Con la “azada surcadora” es más fácil que con el azadón tradicional hacer surcos y preparar el suelo para ubicar semillas, desterronar o aplicar nutrientes. Por su diseño, favorece el trabajo ergonómico y disminuye tanto los esfuerzos para el agricultor como el impacto negativo en el suelo. Esta nueva patente de la UNAL garantiza una herramienta que hoy no está disponible en el mercado.

Según el DANE, alrededor del 80% de los campesinos colombianos utilizan herramientas manuales como el azadón, que es una lámina de hierro rectangular afilada en su perfil y sujeta con un mango de madera.

“Tanto el azadón como la gambia (una azada con cuerpo más angosto) son herramientas fundamentales para terrenos pendientes, pero su poca evolución sigue haciendo difícil usarlas”, señala el ingeniero agrícola Gustavo Jiménez Narváez, egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín.

Con esto en mente, ya desde su trabajo en el campo desde la década de 1950, el ingeniero Narváez confirmó una necesidad aún hoy latente. “En terrenos muy extensos los fertilizantes se aplican 'al voleo', es decir tomando un puñado de pequeñas partículas para lanzarlo y esparcirlo con ayuda del viento. Sin embargo, mientras la planta echa raíces este proceso se puede ver afectado por un 'periodo de lavado', que consiste en que la lluvia arrastra el fertilizante impidiendo que se aproveche”, explica.

Con la llegada de tecnologías de prototipado 3D en polímeros, y apoyados en el dibujo asistido por computadora (CAD), lograron réplicas de forma más ágil, modificaron las formas, mejoraron el espesor, la longitud y el ángulo, sin tener que acudir a procesos. . complejos de fabricación como la fundición.

“Elaboramos diferentes diseños hasta llegar al definitivo: una herramienta novedosa que no sella los poros del suelo, a diferencia del azadón tradicional. Tanto es así, que la probamos en un proyecto en el municipio de Cumbal (Nariño) y constatamos que podríamos calificarla como una herramienta sostenible, que no maltrata ni erosiona significativamente el suelo”, añade.

En la actualidad evalúan la posibilidad de comercializar la herramienta en Colombia y Latinoamérica: “hemos conversado con fabricantes de herramientas y con colegas de otras instituciones, como la Universidad Tecnológica de Pereira, para evaluar la posibilidad de aplicarle a la azada un recubrimiento metálico que mejore sus propiedades tribológicas y evite que las partículas del suelo húmedo se adhieran. También estamos diseñando otras herramientas para extraer papa de forma más ágil y menos agresiva”, finaliza el profesor García.

Todos los docentes implicados forman parte del Grupo de Investigación de Diseño Mecánico Computacional (DIMEC) de la UNAL Sede Medellín, y para el fundido de algunas piezas recibieron apoyo del Grupo de Investigaciones Pirometalúrgicas y de Materiales (GIPIMME) de la Universidad de Antioquia.

Prototipo de azada surcadora hecha con impresión 3D y herramienta definitiva












jueves, 4 de agosto de 2022

Lograr la neutralidad de carbono en la agricultura para 2050

 Cinco países latinoamericanos contribuyendo a lograr la carbono neutralidad agrícola para 2050.

América Latina y el Caribe es reconocida como una de las regiones más vulnerables al cambio y la variabilidad climática. Se ve afectada principalmente por períodos prolongados de sequía y precipitaciones extremas, crecientes inundaciones y la frecuencia de ciclones y huracanes en la región. Estos eventos adversos son un factor determinante para los agricultores y el sector agroalimentario, ya que afectan directamente la producción de alimentos, su sostenibilidad y la seguridad alimentaria de la población.

Sin embargo, el sector agrícola ha sido señalado como uno de los principales emisores de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en el mundo; representando el 19 y 24% a nivel mundial ( CCAFS, 2018 ). Es por esto que, a través del Acuerdo de París y las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC), los gobiernos latinoamericanos han asumido desafíos y compromisos diferenciados para reorientar el desarrollo de la región hacia estrategias productivas sostenibles y bajas en carbono frente al cambio climático ( CEPAL, 2019 ). . 

Métodos agrícolas óptimos para reducir las emisiones

En este contexto, los gobiernos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Colombia lanzaron una nueva iniciativa de investigación sobre métodos agrícolas óptimos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en América Latina. Financiado con fondos de la cooperación KoLFACI y desarrollado por la Alianza de Bioversity International y el CIAT.

Investigadores nacionales de cada país tuvieron la oportunidad, durante la semana del 20 al 24 de junio, de reunirse en la sede de la alianza en Cali, Colombia, para desarrollar un proceso de interaprendizaje en torno a las experiencias de adaptación y mitigación al cambio climático en Centroamérica. América y Colombia. 
Para demostrar los resultados de esta investigación, el objetivo principal del proyecto KoLFACI-Optimum es monitorear las acciones implementadas en cada país a través de la misma metodología y el mismo cultivo, promoviendo así la comparación e intercambio de conocimientos entre países.

Conociendo el campus y la experiencia de los investigadores de la alianza

Durante la visita al campus, los investigadores recorrieron los arrozales experimentales. Aquí socializaron la implementación de prácticas que ayudan a reducir las emisiones de metano en los cultivos de arroz, con base en la amplia experiencia de Colombia en esta materia. Un claro ejemplo de ello es el proyecto que se desarrolla a través del convenio MADR-CIAT-FEDEARROZ (Federación Nacional de Arroceros), sobre el uso y manejo eficiente de la fertilización nitrogenada en el cultivo del arroz.


También visitaron las áreas experimentales sobre sistemas de pastoreo, establecidos con pasto híbrido Caimán en Monocultivo y Sistemas Silvopastoriles (SSP) con Leucaena leucocephala. Se mostraron diferentes metodologías para medir las emisiones de GEI en los sistemas ganaderos. Uno de ellos fue el uso de politúneles para medir las emisiones de metano entérico en el ganado, con dietas basadas en forrajes tropicales mejorados.

Para finalizar el recorrido por el campus, visitaron el laboratorio de análisis de GEI a cargo de la investigadora Catalina Trujillo. En este espacio se explicó cómo se realiza el análisis de emisiones de GEI de diferentes sectores y prácticas agrícolas, utilizando cromatografía de gases en serie.

Hacia la implementación de Kolfaci-optimum

La jornada de formación finalizó con la selección de los sistemas a evaluar. Se solicitó a los representantes de cada país que se coordinaran entre ellos para realizar mediciones comparables en la región. Colombia, Nicaragua y Honduras optaron por medir el ganado, mientras que El Salvador y Guatemala seleccionaron el sistema de milpa (maíz y frijol) como el sistema a analizar.

Los próximos pasos serán coordinar la capacitación a nivel nacional en cada uno de los países participantes. El objetivo es involucrar a más investigadores para apoyar la zonificación para identificar unidades de paisaje y la definición de tipologías de manejo para los sistemas a evaluar.







jueves, 8 de abril de 2021

Retos para la agricultura familiar en el contexto del covid -19:

¿Sigue afectando la pandemia del COVID-19 a nuestros campesinos?

Ya ha pasado un año desde que se reportó el primer caso de Covid-19 en América Latina y el Caribe (ALC). Desde entonces, la región ha sido una de las más gravemente afectadas del mundo, con más de 70 millones de casos reportados y más de 1,5 millones de decesos.

Además de la preocupante situación de contagios y decesos, la pandemia ha generado una crisis de hambre. La mayoría de los países de América Latina y el Caribe han percibido retrocesos importantes en temas de seguridad alimentaria debido a una caída en los ingresos y remesas, así como al incremento en los precios de los alimentos.


En junio de 2020, presentamos los resultados de un estudio que, a través de entrevistas telefónicas a una muestra de 105 pequeños y medianos productores agropecuarios de la región, analizó los efectos inmediatos de la crisis del Covid-19 para la agricultura familiar. Este estudio reveló que las principales consecuencias de la pandemia en el corto plazo incluyeron una disminución de las ventas, principalmente debido a dificultades en el transporte de la producción, y una caída en la demanda. Además, se encontraron obstáculos en la obtención de insumos y mano de obra, y restricciones de liquidez causadas por la caída de los precios y la demanda. En suma, este estudio mostraba efectos preocupantes, que podían afectar la continuidad de la producción agrícola y, como consecuencia, empujar a la pobreza a los productores más vulnerables.

Si bien este primer estudio nos permitió entender los efectos inmediatos de la pandemia, la crisis de salud pública y económica en la región continuó por varios meses más. Por tanto, resultaba importante saber si los graves efectos observados durante los primeros tres meses de la pandemia continuaban, y así entender si la situación había mejorado.

A fin de arrojar luz sobre estas preguntas, se realizó el estudio: Retos para la agricultura familiar en el contexto del COVID-19: Seguimiento tras 6 meses de crisis. Entre agosto y noviembre de 2020, dimos seguimiento a la misma muestra de productores de Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y República Dominicana (aproximadamente 15 productores de cada país), para explorar los efectos de la pandemia 6 meses después. Este estudio, por tanto, corresponde a la Fase 2 del estudio anterior.

En general, los resultados del segundo estudio muestran que los problemas encontrados en la Fase 1 persisten y que, en su mayoría, se han acentuado. Específicamente, en la Fase 2, los productores indicaron haber tenido mayores problemas en obtener insumos y conseguir mano de obra, y una mayor proporción de productores manifestó haber enfrentado mayores precios en los insumos. Como consecuencia, los problemas de liquidez observados en la Fase 1 desmejoraron. De hecho, mientras que un 69.5% indicó haber tenido que utilizar ahorros, vender activos o solicitar un préstamo para afrontar la crisis durante la Fase 1, en la Fase 2 esta proporción aumentó a un 82%. Adicionalmente, un 84% de los productores mencionó que sus ingresos se vieron afectados durante la Fase 2.

Esta reducción importante de la liquidez y los ingresos podría afectar la continuidad de la producción y de esta manera agravar la situación de inseguridad alimentaria en el mediano y  largo plazo. De hecho, los resultados de la Fase 2 indican que un 39% de productores encuestados consideró que los ingresos del hogar no son suficientes para la compra de alimentos en el hogar, y el 64.9% de los hogares se encontró en algún estado de inseguridad alimentaria (i.e. leve, moderada o severa). Dado que sabemos que la crisis afecta la producción y los ingresos de estos agricultores, la prolongación de esta misma crisis podría agravar la situación de inseguridad alimentaria aún más.

Fuente: Retos para la agricultura familiar en el contexto del CVID-19: Seguimiento tras 6 meses de crisis

En resumen, nuestros resultados apuntan a que, después de 6 meses de crisis, la pandemia ha afectado de forma crítica la producción agrícola de los pequeños agricultores, convirtiéndose en un ciclo vicioso de baja producción, bajos ingresos y alta inseguridad alimentaria. Los pequeños productores agrícolas se encuentran hoy en una posición más difícil que al comienzo de la pandemia y, dadas las tendencias observadas entre las dos fases de la encuesta, es probable que los múltiples retos identificados sigan afectando la dinámica del sector y la seguridad alimentaria de esta población en el largo plazo.

Para impedir que esto suceda, es necesario realizar mayores esfuerzos con políticas públicas encaminadas a reducir los problemas de liquidez y mejorar la seguridad alimentaria de los campesinos. En el futuro, durante una eventual fase de recuperación de la crisis, jugarán un papel importante aquellas políticas que provean apoyo a los grupos más vulnerables y que aseguren una producción constante de alimentos para los mercados locales, evitando así un posible quiebre de la producción agrícola y ayudándolos a superar la inseguridad alimentaria.



martes, 5 de diciembre de 2017

" 2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


Estudio: agricultores podrían incrementar su producción y contribuir a reducir hasta una gigatonelada métrica de emisiones de carbono





Nuevo estudio internacional demuestra cómo la remoción de carbono de la atmósfera a través de su captura por los suelos agrícolas podría resultar en una reducción anual de emisiones equivalente a sacar de circulación entre 20 y 40 por ciento de los autos en el mundo.

Un nuevo estudio presentado en la Cumbre del Clima de Bonn, COP23 — producido por un grupo internacional de científicos encabezados por la Academia China de Ciencias, The Nature Conservancy (TNC) y el Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), y publicado en Scientific Reports— ha revelado cómo la producción agrícola podría contribuir de manera significativa en el combate al cambio climático, asunto de suma relevancia que continuará en discusiones hacia la COP24.

 Científicos ya han establecido que la producción agrícola agota el carbono de los suelos a consecuencia del exceso de labranza (cavar o remover el suelo) y de fertilizantes químicos, los cuales se estima provocan entre 50 y 70 por ciento de la pérdida de las reservas de carbono en los suelos agrícolas a nivel mundial (Lal, 2004). Tomando en cuenta que los suelos agrícolas son capaces de secuestrar dióxido de carbono de la atmósfera cuando los agricultores utilizan prácticas sustentables —como uso mayor de estiércol, cosechas superficiales, cobertura vegetal, labranza de conservación, manejo de fertilización, así como soluciones climáticas naturales, como la agroforestería— el grupo internacional de científicos buscó establecer en qué regiones del mundo podría obtenerse la mayor captación de carbono a través de estas actividades.




 Utilizando un pequeño incremento de carbono en los suelos —expertos consideran que es asequible en casi todos los suelos cultivables— los científicos encontraron que un mejor manejo de los suelos para la agricultura podría contribuir a una reducción de emisiones anual de entre 0.9 y 1.85 mil millones de toneladas por año, equivalente casi al total de las emisiones de Brasil y Argentina, o la remoción de entre 215 y 400 millones de autos de circulación.

 Justin Adams, director ejecutivo global de Tierras de TNC, dijo que “las soluciones climáticas naturales son esenciales para enfrentar el cambio climático e invertir en nuestros suelos es una estrategia con enorme potencial no aprovechado —potencial que podríamos usar si comenzamos a pensar holísticamente sobre el tipo de acciones y políticas necesarias de arriba hacia abajo y del suelo hacia arriba. 

Si queremos satisfacer la creciente demanda de alimento, manteniendo la salud global y la biodiversidad, y abatir el cambio climático, entonces los suelos son nuestro aliado menos valorado”. El estudio encontró que la mayoría del carbono del suelo se encuentra almacenado en el hemisferio norte, siendo los países de Norteamérica, del norte de Europa y Rusia los que cuentan con mayores reservas de carbono orgánico en sus tierras cultivables.
 En contraste, grandes extensiones de tierras cultivables en la India, el Sahel en África, el norte de China y Australia, son bajas en carbono.

Aunque la capacidad de aumentar el carbono en los suelos depende en gran medida de su tipología y el medio ambiente, los principales países productores agrícolas mostraron un potencial significativo de captación de carbono. “La producción agrícola en América Latina es fundamental para su economía. De hecho, la región es considerada como la canasta alimentaria del planeta, ya que la mayor parte de su producción se exporta a países fuera de la región”, dijo Ginya Truitt Nakata, directora de Tierras para América Latina de TNC. 

“Entonces tenemos frente a nosotros un enorme potencial en términos de una contribución significativa a la mitigación global de los efectos del cambio climático a través de la captación de carbono, ya que la mayor parte de sus países son importantes productores agrícolas con grandes extensiones de tierras cultivables”.

 Adicionalmente, 7 países latinoamericanos se encuentran entre los 40 países con mayor presencia de carbono en sus tierras de cultivo:

 Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Argentina y Guatemala. 

Los científicos también destacaron otros importantes beneficios del manejo sustentable de los suelos, incluyendo mayores cosechas por una mejor fertilidad de los suelos y mejor capacidad de retención de agua, los cuales también ayudan a que los agricultores se adapten mejor al cambio climático.

 En este sentido, se estima que la degradación de los suelos en América Latina alcanza alrededor de 70 por ciento, según la ONU, lo que implica que mejorar prácticas agrícolas puede ser un incentivo de política pública para maximizar los beneficios adicionales que aportan los suelos sanos.

 “Los suelos son la base de toda la producción de alimentos. Suelos más saludables almacenan más carbono y producen más alimentos. Invertir en un mejor manejo de suelos logrará que nuestros sistemas agrícolas sean más productivos y resilientes a futuros impactos y estreses”, aseguró Lou Verchot, director del Área de Investigación en Suelos y Paisajes para la Sostenibilidad (SoiLS), del CIAT. 

                       

 Países con mayor potencial de captación de carbono por producción agrícola comparado con autos fuera de circulación (escenario alto):


 País Capacidad de Captación de Carbono del Suelo (millones de toneladas / año) Equivalencia en autos fuera de circulación:


 Estados Unidos 256 55 millones
 India 213 46 millones
 China 134 29 millones 
 Rusia 129 28 millones
 Australia 74 16 millones
 Brasil 74 16 millones
 Canadá 55 12 millones
 México 43 9 millones
 Nigeria 41 9 millones
 Ucrania 35 8 millones
 Tailandia 34 7 millones
 Argentina 33 7 millones
 América Latina y el Caribe 192 41 millones 

                                            

 Análisis del Carbono Orgánico Disponible en Suelos Cultivables para América Latina y el Caribe

 (más representativos / escenario alto): País Capacidad de Captación de Carbono del Suelo (millones de toneladas / año) Área Cultivable (km2 )

 Brasil 73.79 679,540
 México 43.35 377,829
 Argentina 33.29 312,239
 Cuba 4.71 43,258 
 Paraguay 4.3 39,385
 Bolivia 4.18 36,986
 Uruguay 4.1 35,027
 Perú 3.83 37,083
 Venezuela 3.45 30,289 
 Colombia 3.23 30,359 
 Nicaragua 2.2 20,451
 Guatemala 2.11 20,205
 Ecuador 1.7 17,842
 Honduras 1.44 13,283 
 República Dominicana 1.23 10,708
 Chile 1.19 11,843 Haití 0.97 8,484 
 El Salvador 0.83 7,823 
 Panamá 0.76 6,962
 Guayana 0.46 4,181
 Costa Rica 0.45 4,269
 Jamaica 0.19 1,684
 Belice 0.16 1,397
 Puerto Rico 0.08 712
 Surinam 0.06 533
 Guyana Francesa 0.01 147

 Total 192.07 1,752,519

 El Financiamiento para este estudio fue otorgado por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y el Programa de Investigación de CGIAR sobre Agua, Tierra y Ecosistemas (WLE, por sus siglas en inglés), con apoyo adicional de The Nature Conservancy (TNC), y el Centro de
Estudios de Ecosistemas Montañosos (CMES), el Instituto Kunming de Botánica y el Programa Clave de Investigación de Ciencias Fronterizas de la Academia China de las Ciencias. 

El estudio completo en inglés está disponible en: www.nature.com/articles/s41598-017-15794-8. Para acceder a los datos y mapas, visite: http://ciat.cgiar.org/global-soil-carbon Explore más sobre cómo TNC trabaja para la conservación de tierras en América Latina, y globalmente, así como sobre sus soluciones climáticas naturales (#naturalclimatesolutions). ### Acerca de The Nature Conservancy: The Nature Conservancy (TNC) es una organización ambiental global dedicada a conservar las tierras y aguas de las cuales depende la vida.

 Guiados por la ciencia creamos soluciones innovadoras, con trabajo de campo, para enfrentar los retos más importantes de nuestro planeta y que la naturaleza y las personas puedan prosperar juntos. 




Combatimos el cambio climático, conservamos las tierras, aguas y océanos a una escala sin precedentes para que proporcionen alimento y agua de manera sustentable, y ayudamos a que las ciudades sean más sustentables. 

Trabajamos en 72 países con un enfoque de colaboración que involucra a las comunidades locales, los gobiernos, el sector privado y otros socios. Para conocer más, visite mundotnc.org o síganos en Twitter a través de @MundoTNC. Acerca de la Academia China de las Ciencias: La Academia China de las Ciencias (CAS, por sus siglas en inglés) es el organismo eje del impulso de China por explorar y aprovechar la alta tecnología y las ciencias naturales en beneficio de China y el mundo. Reuniendo una red integral de investigación y desarrollo, una sociedad estudiada con base en mérito y un sistema de educación superior, CAS reúne científicos e ingenieros de China y el mundo para atender problemas teóricos y aplicados, usando enfoques científicos y administrativos de clase mundial.

 Acerca del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT): un centro de investigación de CGIAR, desarrolla tecnologías, métodos innovadores y conocimientos que permiten a los agricultores, especialmente a los de pequeña escala, lograr una agricultura eco-eficiente: competitiva y rentable, así como sostenible y resiliente. La agricultura eco-eficiente reduce el hambre y la pobreza, mejora la nutrición humana y ofrece soluciones a la degradación ambiental y el cambio climático en los trópicos. 
Con sede en Cali, Colombia, el CIAT conduce investigación para el desarrollo en regiones tropicales de América Latina, África y Asia. 



Gracias por tu amable tiempo 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

"2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"




  NOVIEMBRE 1 2017

Durante 2017, hemos estado celebrando el 50 Aniversario del CIAT y reunido a nuestros socios, donantes y gente detrás de los logros del CIAT, entretanto reflexionamos sobre el futuro de la alimentación y la agricultura.

Tras las celebraciones regionales en:
 Hanói, Vietnam, del 3 al 4 de abril; en Nairobi, Kenia, el 29 de mayo; y en Managua, Nicaragua, el 28 de septiembre, el CIAT se complace en anunciar las próximas celebraciones en su sede principal en Cali, Colombia, del 8 al 9 de noviembre.


lunes, 16 de octubre de 2017

" 2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA "




SEMILLAS DEL FUTURO :

COLOMBIA , EPICENTRO DE LA AGROBIODIVERSIDAD 


Colombia es uno de los países que albergan el mayor indice de biodiversidad del planeta convirtiéndose el el hogar ideal para salvaguardar la mayor concentración de diversidad de cultivos en Sur  America.  
El  Valle del Cauca , una región de excepcional belleza y abundancia de recursos, es uno de los lugares màs atractivos del país. 


El Valle del Cauca alberga entre el 25%  y 50%  de las especies de fauna y el 11% de las especies de flora  del paìs .





La agricultura y el turismos son dos de los motores econòmicos de la región .



En el marco de los cincuenta años del CIAT se esta adelantando una iniciativa para contribuir con el desarrollo de la agricultura a través de un nuevo y emblemàtico centro para la biodiversidad  .

Elnuevo banco de germoplasma servirà para:

- Aumentar la capacidad de concervaciòn y    
  distribuciòn de las colecciones. 

-Identificar cualidades nutricionales y de     resiliencia al cambio climático de las   diferentes  variedades , para contribuir a la   seguridad alimentaria y nutricional a nivel      mundial. 

- Sensibilizar sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad, para fomentar el espíritu científico en las nuevas generaciones de Colombia y el mundo.



 



SEMILLAS DEL FUTURO


EL CIAT conserva màs de 67.000 muestras individuales que integran las colecciones de frijol y yuca màs grande del mundo , asì como la colección de forrajes tropicales para la producción pecuaria , muchas de las cuales ya no es posible encontrar en los campos de los agricultores  ni en la naturaleza. 


Para consolidad la iniciativa SEMILLAS DEL FUTURO , y contribuir a la importante tarea de conservar la biodiversidad del mundo , se requiere una inversiòn total de 15 millones de dòlares.   



El diseño emblemático de la nueva iniciativa transmitirà la importancia de la conservaciòn del medio ambiente. 



- Herramientas didácticas e interactivas que permitan  a los visitantes apreciar y entender mejor el trabajo y el significado de la conservaciòn de la diversidad genética del frijol, yuca y forrajes tropicales , y a sus parientes silvestres.  



Distribución de copias de las colecciones atravez de semillas fisìcas , como de archivos digitales de las secuencias de genomas , que guardan plenamente la diversidad genètica y permiten al CIAT compartir información de manera global, e impulsar la ciencia e innovaciòn .  


Reinterando aasì el compromiso profundo con la sostenibilidad ambiental .





Gracias por tu amable visita a nuestra pagina. 



jueves, 23 de febrero de 2017

" 2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA "

a
SERVICIOS AMBIENTALES PARA EL BIENESTAR HUMANO 




Esta surgiendo un nuevo paradigma para el desarrollo agrícola, en el cual los ecosistemas saludables son vistos como un prerrequisito  para sistemas alimentarios màs resilientes y un mayor bienestar  humano.


Según cálculos resientes los servicios ambientales representan entre el 47-89% del denominado PIB de la población pobre, es decir, los recursos totales para medios de vida disponibles para los hogares pobres que viven en zonas rurales y bosques.  
Las interacciones entre los servicios ambientales y el bienestar humano en localidades especificas por lo general no se entienden bien o no se tienen en cuenta. 


Nuevas investigaciones del CIAT - Colombia, exploraràn cómo los esfuerzos para aumentar los servicios ambientales en los países agrícolas, incluida la producción de alimentos , pueden mejorar el bienestar y la capacidad adaptativa de las comunidades  rurales.

Se busca reducir la pobreza recalcando las oportunidades para la población rural pobre que se pueden abrir  por un mejor manejo de los servicios ambientales. Para materializar estas  oportunidades  , se requiere  un enfoque màs integrado, que incorpore totalmente las dimensiones humanas de los servicios ambientales.
    
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lunes, 14 de noviembre de 2016

" 2016 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

CONSTRUYENDO UN FUTURO ECO-EFICIENTE 


Los pequeños empresarios en el norte de Vietnam recientemente aprendieron a producir mejor alimento para la ganadería , combinando residuos del procesamiento del almidón  de yuca (que anteriormente contaminaba los ríos aledaños) con otros recursos de alimentación sembrados a nivel local.


Están construyendo un futuro eco-eficiente.

Tal es el caso de los agricultores en Ruanda que han adoptado nuevas variedades de frijol trepador de alto rendimiento y resistencia a enfermedades. 


Así mismo, contribuye el Ministerio  del Ambiente del Perú, que a diseñado  un enfoque novedoso para la distribución equitativa de los beneficios y costos de los servicios ambientales en la cuenca del rió Cañete .

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viernes, 28 de octubre de 2016

" 2016 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE ( ALC)


El sector agrícola en ALC ha sido bastante dinámico en décadas recientes, al aumentar su contribución al valor de la producción agrícola mundial de un 10% en 1960 al 13% en 2010 . Al mismo tiempo, ALC ha logrado amplio reconocimiento como proveedor principal de bienes ambientales mundiales, como la biodiversidad y el agua.


  En los próximos años , es posible que la región fortalezca su rol como uno de los principales exportadores de alimentos .


Adicionalmente , sus sistemas de producción agrícola se diversificaran màs , con énfasis en los cultivos de valor agregado , como las frutas y otras especies hortìcolas, asì como plantas medicinales y alimentos funcionales.
Los países de la región que han optado por acuerdos comerciales màs abiertos deberán hacer un esfuerzo concertado para asegurar que las cadenas de valor agrícola consideradas clave se vuelvan competitivas a nivel internacional. 
En muchos paìses , la capacidad institucional para apoyar el desarrollo  agrícola es limitado y las políticas actuales son insuficientes para estimular la inversión y el crecimiento en el sector agrícola.