martes, 31 de mayo de 2022

Sondas artesanales miden con eficacia contaminación del agua

 Comunidades del Cesar y La Guajira trabajan conjuntamente con docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz en la elaboración de dispositivos para el monitoreo de la calidad del agua a partir de totumas, botellas plásticas y otros materiales reciclables.

Los prototipos diseñados hasta el momento detectan, entre otros parámetros, el pH (nivel de acidez), el oxígeno disuelto (cantidad de oxígeno en el agua), el color aparente (sustancias disueltas en el agua), la temperatura, la turbidez (pérdida de transparencia), y la presencia de algunos metales pesados como cadmio, mercurio, plomo, cobre o hierro.

El profesor Jaime Andrés Pérez Taborda, de la UNAL Sede de La Paz, señala que la grave situación del agua potable en el país ha generado un interés por estudiar la forma de acompañar a estas comunidades para que tengan una mejor calidad de vida.

De esta reflexión surge la idea de crear una “plataforma multisensorial integrada”, es decir una herramienta que permita hacer un control autónomo de las aguas, con datos cada vez más precisos.

“Pretendemos que los ciudadanos participen en el monitoreo de la calidad del agua, porque, en últimas, son ellos quienes tienen un papel fundamental de vigilancia de sus propios recursos naturales”, agrega el docente.

La iniciativa surge ante los enormes desafíos que se tienen en la gestión de la calidad del agua en regiones en donde sus usos son diversos (domésticos, industriales y agrícolas) y en donde es necesario contar con un sistema de alertas tempranas que garantice que el agua es apta para consumo humano.

El docente reconoce además que se trata de un reto colosal, debido a la problemática que existe alrededor de la contaminación del agua en regiones como la cuenca del valle del río Cesar y La Guajira, en donde se adelantan iniciativas de diversificación productiva y energética, y en donde algunas de las nuevas apuestas –minería de metales– afecta los acuíferos.

Características de los dispositivos

El profesor recuerda que “uno de los primeros prototipos se elaboró con una botella plástica para agua. En ese primer momento solo teníamos dos sensores, para medir temperatura y conductividad eléctrica, pero ya hemos llegado a sondas de seis variables”.

Con la participación de estudiantes de la UNAL Sede de La Paz, diseñaron otro prototipo para determinar los usos del suelo y su impacto en las aguas subterráneas. El dispositivo consta de una totuma que tiene en su interior una placa o circuito electrónico y hace las veces de caja electrónica, conectada a una sonda; “tiene una serie de sensores que se introducen en la tierra para realizar la medición. Los valores y ubicaciones se envían a una aplicación móvil, que luego se encarga de nutrir la plataforma de datos en la red”, explica el docente Pérez.


En la actualidad, grupos de investigación como el de Nanoestructuras y Física Aplicada (Nanoupar) de la UNAL Sede de La Paz, estudian la manera de proveer de una batería resistente y adecuada las sondas portables, por medio de paneles solares o nanogeneradores, que son dispositivos pequeños que convierten en energía eléctrica la diferencia del calor y del movimiento.

El investigador indica que “no depender de las baterías fue un aprendizaje que surgió del trabajo en la Amazonia, en donde nos dimos cuenta de los grandes problemas que causan las altas temperaturas, la humedad y la disposición final de las baterías, además de los enormes retos en interconectividad”.

Según la ONG Global Witness, Colombia es uno de los lugares más difíciles para ejercer la defensa de ambiente, por eso el docente considera que “el diseño y la ejecución de la plataforma podría ayudar a disminuir las tensiones en los territorios entre comunidades y multinacionales, y entre las mismas comunidades, al brindar datos reales que puedan soportar lo que está pasando, y en los que se involucren las necesidades de las personas”.

Este proyecto se adelanta con la profesora Alba Ávila, de la Universidad de los Andes, en el marco del proyecto Community Technology Literacy IEEE.