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sábado, 15 de junio de 2024

Con estrategias de manejo integral del fuego se prevendrían incendios severos

 Cambios en el paisaje y la vegetación, además de residuos que inducen al fuego, son dos de los grandes impactos que dejan los recurrentes incendios forestales en Vichada. Con estrategias de gestión ambiental –que abarcan manejo de la vegetación, conservación de fauna, diseño de políticas públicas y participación comunitaria–, investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) buscan reducir la incidencia y el impacto de los incendios forestales en la región.

En la Orinoquia los incendios forestales han sido un problema recurrente agravado tanto por la intervención humana como por factores climáticos como el fenómeno de El Niño; según el Ideam, Casanare, Vichada y Arauca están entre los territorios con más áreas quemadas entre 2002 y 2020.

Dada la preocupante situación, profesionales del grupo de investigación en Ecología del Paisaje y Modelación de Ecosistemas (Ecolmod) de la UNAL lideran el proyecto “Biofuegos Vichada”, financiado por el Sistema General de Regalías y enfocado en desarrollar estrategias integrales para prevenir los incendios forestales en los paisajes multifuncionales de Vichada.

“Los Llanos Orientales poseen el único ecosistema adaptado al fuego del país: las sabanas, que incluso tienen procesos ecológicos que dependen de él”, explica Alejandra Reyes, investigadora de Ecolmod y magíster en Ciencias Biológicas de la UNAL.

Sin embargo, el uso excesivo y descontrolado del fuego, especialmente en prácticas agrícolas tradicionales, ha aumentado la frecuencia y severidad de estos incendios, poniendo en riesgo no solo el equilibrio ecológico sino también la seguridad de las comunidades locales.

Residuos no tratados producen más incendios

Mediante el componente vegetal del proyecto se busca entender cómo responden los bosques al fuego, y así se obtiene información valiosa para prevenir los incendios, pues uno de los mayores desafíos identificados es el manejo de áreas quemadas.

“Las zonas afectadas por incendios forestales son más propensas a nuevos incendios, tanto por la acumulación de combustibles (leña seca, carbón y hojarasca) como por la pérdida de humedad, además de que se dan más intensos, por eso es crucial implementar estrategias de manejo integral del fuego para prevenir aquellos de alta severidad”, enfatiza la magíster.

Las estrategias planteadas incluyen la recolección de árboles muertos, los tratamientos silviculturales (manejo del bosque para favorecer ciertas especies) y el uso de quemas prescritas para manejar las cargas de combustible que se van acumulando en el entorno y prevenir incidencia de fuegos.


“Aunque actualmente las quemas prescritas están prohibidas en Colombia, se están buscando transiciones normativas para implementarlas. Hasta ahora no se ha logrado esa transición con proyectos de ley, pero se pueden generar otras estrategias o acciones directas para controlar este combustible natural, como el manejo de tractores para hacer guardarrayas que re la cobertura vegetal y crear unos callejones para que el fuego llegue hasta un punto y no pase al bosque”, precisa la investigadora.

El monitoreo de especies vegetales es esencial

Con el proyecto se está llevando además un registro más detallado de la incidencia del fuego y sus impactos, pues con frecuencia se desconoce cuántas veces se ha quemado determinada zona, y esta información es crucial para analizar el comportamiento de las especies vegetales que más resisten o que más se ven afectadas.

Para ello se han establecido más de 30 parcelas de monitoreo en reservas naturales y reservas de la sociedad civil, como el Parque Nacional Natural El Tuparro, las cuales permiten evaluar la mortalidad de árboles adultos y observar los cambios en la composición y estructura del bosque después de un incendio. “Por ejemplo, la mortalidad de árboles grandes crea claros que permiten una mayor entrada de luz solar, lo que favorece el crecimiento de especies inflamables y cambia la dinámica del ecosistema”, precisa la experta.

Para el estudio se recolectaron muestras de árboles, hojas, cortezas y ramas para analizar su resistencia al fuego. Aunque los resultados finales están en proceso, esta información ya es crucial para identificar especies clave para la restauración y el manejo forestal, fortaleciendo la resiliencia del ecosistema ante futuros incendios.

Bajo este ítem, el proyecto también sugiere crear viveros comunitarios para reproducir dichas especies, ya que “la participación de la comunidad es esencial en este proceso, no solo para plantar árboles, sino también para cuidarlos a largo plazo, lo que asegura el éxito de los esfuerzos de restauración, y además genera empleo a la localidad”, indica.

Todas estas estrategias se han construido en espacios participativos con la comunidad y están plasmadas en documentos de planeación departamental.

El proyecto “Biofuegos Vichada” trabaja en estrecha colaboración con diversas instituciones y actores locales como Corporinoquia, la Alcaldía, la Gobernación, empresas forestales, comunidades indígenas, el Ejército Nacional y el cuerpo de bomberos, quienes a través de talleres participativos buscan caracterizar la dinámica de los incendios forestales y generar todas estas estrategias colectivamente para reducirlos en pro del ecosistema y la comunidad.







miércoles, 6 de diciembre de 2023

Científica de la UNAL premiada por estrategia para monitorear restauración de bosques

 
Gracias a la propuesta de combinar métodos tradicionales de restauración con nuevas tecnologías como la teledetección, la doctora en Ecología Swanni Tatiana Alvarado, profesora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), recibió el Premio L’Oréal-Unesco “Por las Mujeres en la Ciencia” 2023.

Un esfuerzo sin precedentes se ha realizado durante varios años en el Grupo Restauración Ecológica (GREUNAL) creado en 2002, y que desde ese momento, con el liderazgo del profesor Orlando Vargas Ríos, sentó las bases de lo que sería la restauración ecológica en Colombia. En sus inicios se tuvo a la Reserva Forestal Municipal de Cogua como un bosque altoandino al que había que prestarle atención, y se realizaron estrategias para su protección.

Luego se llegó al embalse de Chisacá, en la localidad Usme, en donde especies invasoras y exóticas como el retamo espinoso (Ulex europaeus) comenzaron a crecer de manera desmedida, por lo que se crearon doseles para impedir que la especie obtuviera la luz solar y los recursos necesarios para seguir creciendo. Tales coberturas vegetales se hicieron con plantas como los lupinos, cuya altura va desde 0,5 hasta 2 m, o el arboloco, puede llegar a los 10 m.

Desde 2018 GREUNAL se ha enfocado en el bosque del Macizo de Iguaque, en Villa de Leyva (Boyacá), una zona que se ve invadida por especies como las gramíneas (Melinis minutiflora), debido a su capacidad de adaptación a diferentes condiciones, por ejemplo después de incendios, así como a su introducción y propagación para actividades como la alimentación de ganado.

Aquí es donde aparece la experiencia e invaluable trayectoria de la profesora Alvarado, pues en 2023 comienza a liderar el grupo de investigación y a continuar el legado del profesor Vargas, quien también fuera su docente cuando estudiaba en la UNAL. La experta trajo preguntas como: ¿por qué no se hacen monitoreos rigurosos a estas estrategias de conservación y restauración a largo plazo? Y ¿será la tecnología la respuesta para llenar estos vacíos de información?

Dentro de su propuesta se encuentra la necesidad de evaluar y monitorear la eficacia de los antiguos proyectos de restauración del grupo en Cogua, Chisacá y Villa de Leiva, utilizando la teledetección (uso de sensores e imágenes satelitales para determinar el éxito de la intervención a largo plazo), puesto que estas estrategias de generación de doseles, parches de pioneras (introducir especies nativas para que compitan con otras que están generando afectaciones), aumento de línea de avance de fragmentos de bosque, así como la dispersión de semillas y control de especies invasoras, fueron realizadas hace entre 5 y 10 años, y aún no se sabe nada sobre su éxito.

“Hoy tenemos la gran ventaja de acceder a un volumen grande de información y de acceso gratuito sobre imágenes en tiempo real de estas zonas, e incluso de lo que ocurría en los bosques hace más de 30 años, por lo que es indispensable que estas herramientas tecnológicas se   implementen, en especial en los lugares en los que aún no ha habido un estudio riguroso de cuáles han sido los cambios generados en problemas como los de las especies invasoras.

Añade que “la teledetección permite obtener una mayor y mejor ‘fotografía’ del lugar, lo cual transforma el entendimiento y la descripción de la restauración de unas cuantas parcelas y hectáreas que se pueden recorrer y describir en el trabajo de campo, pues se hace un zoom más amplio de las zonas en donde se ha aplicado alguna estrategia de restauración”.

Gracias a su trabajo fue galardonada con el premio L’Oréal-Unesco “Por las Mujeres en la Ciencia” 2023, el cual desde 1998 reconoce a las mujeres que desde la ciencia aportan soluciones y estrategias importantes y necesarias para la sociedad.

En esta edición el galardón fue entregado a 10 científicas colombianas por la empresa francesa L´Oreal, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex), y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias).

Para la investigadora es una gran oportunidad en la búsqueda por superar trabas y demoras como la falta de financiación para este tipo de proyectos, que muchas veces, debido a que tan solo duran alrededor de 1 año, se torna difícil determinar qué ha ocurrido en la zona en un tiempo prolongado. Esto aporta al diagnóstico, y por ende a una mejor restauración, pues se puede identificar de manera rápida y precisa si una u otra estrategia está resultando más beneficiosa para los ecosistemas.








 

viernes, 16 de julio de 2021

¡Fisiología a la escuela! estrategia pedagógica para la educación básica

 Una herramienta pedagógica diseñada y elaborada de manera conjunta con estudiantes de secundaria de la Institución Educativa Departamental Ignacio Pescador, en Choachí (Cundinamarca), incrementó su interés por comprender distintos aspectos de la fisiología humana.

“Esta subrama de la biología estudia y analiza las funciones de los sistemas vivos, como los seres humanos, es decir, cómo funciona el cuerpo, desde los mecanismos moleculares dentro de las células hasta las acciones de tejidos, órganos y sistemas, y cómo el organismo en conjunto lleva a cabo tareas particulares esenciales para la vida”.

Así lo explica la profesora Diana Alexandra Bohórquez Jiménez, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien asegura que “como educadora física, uno de mis objetivos es conocer el cuerpo humano, por eso mi propuesta permite que los estudiantes también lo conozcan de manera integral, a pesar de los vacíos en cuanto a algunas temáticas relacionadas en el colegio”.

El proyecto se basó en la metodología de investigación acción participativa, que incluyó a 15 jóvenes de los cursos de noveno, décimo y once de la Institución Educativa Departamental Ignacio Pescador.

La investigadora realizó primero un diagnóstico que permitiría ver los puntos de vista de los participantes en cuanto a la temática. Para esto, aplicó encuestas a estudiantes de los mismos cursos de tres colegios (uno urbano y dos rurales) de Choachí.

“Las encuestas incluyen cinco preguntas: ¿Ha escuchado antes el término fisiología? ¿Qué entiende por fisiología? ¿Qué partes del cuerpo le gustaría conocer? ¿Qué tipo de pruebas quisiera realizar en clase? y ¿Qué pregunta quisiera hacerle a la fisiología?

Posteriormente se analizaron y seleccionaron los datos obtenidos a través de las encuestas para crear un banco de preguntas que permitieran entender los procesos fisiológicos que se dan en cada situación particular.

La investigadora explica que “con los estudiantes hicimos la selección final de las preguntas y pasamos a la siguiente fase, que consistió en responderlas. Por la pandemia fue un poco complejo encontrarnos presencialmente, por lo que programamos dos visitas presenciales al laboratorio de la UNAL, donde pudieron participar de diferentes procesos y experimentos que les ayudarían a responder las preguntas planteadas”.

En cartilla

El libro comprende 15 preguntas como ¿por qué menstrúan las mujeres?, ¿por qué se nos eriza la piel?, ¿por qué cuando alguien nos hace cosquillas nos reímos, pero si uno se las hace  no?, ¿por qué cuando lloramos nos salen lágrimas? ¿por qué nos cambia la voz? o ¿qué le pasa a nuestro hígado cuando tomamos alcohol?

La docente señala que “uno de los principales aprendizajes que deja esta experiencia es que los jóvenes se pueden interesar por cosas diferentes, aunque creamos que no. En la educación de ahora hace falta que les expliquemos a los jóvenes las cosas como nos hubiera gustado que nos las explicaron a nosotros”.

Agrega que “una de las claves del éxito en esta experiencia –que se puede replicar en cualquier otro curso o materia– tiene que ver con la eliminación de la barrera profesor-estudiante, con el manejo de un discurso desde el trabajo en equipo, una comunicación el en idioma de los jóvenes, un ambiente flexible y con la libertad de que los estudiantes puedan expresarse y proponer en cualquier momento del proceso”.

 





 





martes, 27 de octubre de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


Tras los buenos resultados del Convenio que suscribió el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) para la adaptación del sector agropecuario colombiano al cambio climático, la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras (SAG), entidad homóloga de este país centroamericano, firmó un Convenio de cooperación con el CIAT para contribuir al desarrollo del sector agropecuario hondureño.
Jacobo Paz Bodden, Secretario de Estado en los Despachos de Agricultura y Ganadería de la República de Honduras, Ricardo Peña Director de Cumplimiento de UPEG-SAG y Moisés Alvarado, Ministro Comisionado de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) se reunieron en el CIAT para firmar este convenio de cooperación, promovido por el Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), y el cual precede a una larga lista de proyectos e iniciativas que CCAFS y CIAT han adelantado en este país centroamericano.

Los ejes de esta cooperación incluyen el mejoramiento de semillas para que sean más resistentes a la sequía, la evaluación y promoción de los cultivos con mayores contenidos nutricionales, así como desarrollar estudios para la evaluación de su aceptación y adopción y del impacto nutricional y económico entre las clases menos favorecidas.


El convenio también busca reforzar la investigación para la adaptación al cambio climático en el sector agroalimentario, específicamente en la producción de granos básicos, fortalecer la capacidad y apoyar a la SAG en procesos de implementación y monitoreo con agricultores de sistemas productivos más sostenibles y resilientes al cambio climático, combinados con buenas prácticas agrícolas.
CIAT también apoyará a la SAG en la elaboración de una estrategia enfocada en el uso eficiente del recurso hídrico, apoyo al Programa Nacional Agroalimentario en los rubros de cacao, aguacate, café, frijol rojo, miel, vegetales orientales, chile, papa, raíces, tubérculos y ganadería, así como la definición de planes de acción para desarrollar modelos empresariales y de asociatividad a nivel de pequeños productores. Asimismo, se definirá una estrategia de intervención en las diferentes regiones donde afectará, según las predicciones estacionales, en mayor o menor escala el cambio climático, que incluya el análisis socioeconómico y de impacto de los sistemas productivos.
De igual forma, en el marco del Convenio se aunarán esfuerzos para continuar con las actividades en las diferentes temáticas relacionadas con cambio y variabilidad climática que CCAFS ya está implementando en Honduras, tales como el diseño de un seguro indexado para maíz y fríjol, el cual ya cuenta con un prototipo preliminar para la región de El Paraíso, el apoyo en la formulación e implementación de la Estrategia Nacional de Adaptación al Cambio Climático para el Sector Agroalimentario de Honduras (2014-2024), entre otros.

martes, 4 de agosto de 2015

" 2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

BIOFORTIFICACIÓN ,  ESTRATEGIA CLAVE  PARA LA  SEGURIDAD ALIMENTARIA






Con la presencia de cerca de 80 representantes de instituciones internacionales, ONG, universidades, gobierno e instituciones colombianas, se llevó a cabo el taller sobre biofortificación de alimentos en elCIAT, entre el 29 y 31 de julio, proceso liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social en el marco de la Estrategia Nacional de Prevención y Control de las Deficiencias de Micronutrientes.
Esta iniciativa tuvo como objetivo reunir organizaciones que tienen incidencia en el sector agrícola y nutricional en Colombia, permitiendo el intercambio de conocimientos para la construcción  colectiva y participativa de un plan de trabajo con un enfoque más pragmático para abordar la inseguridad alimentaria, centrándose en mejorar la nutrición mediante el desarrollo de cultivos de primera necesidad que produzcan mayores rendimientos.
Precisamente por esto el encuentro se centró en biofortificación, que es la técnica de  fitomejoramiento que permite la realización de actividades destinadas a mejorar las cualidades genéticas de un cultivo para aumentar el contenido de nutrientes presentes y acrecentar su nivel alimenticio, porque dichas siembras son mejoradas con más sustentos  naturales y no son transgénicos.
“Hay que implementar estrategias que permitan que la población y especialmente los niños, no sigan sufriendo por desnutrición. Hoy nos hacen un llamado a todas las organizaciones a nivel nacional para decirnos que hay una forma de llegar con alimentos masivos a ese público y es con la biofortificación de alimentos”, manifestó Ligia Silva, representante del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. 
Por su parte, Fernando Puerto, también del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, agregó que “actualmente hay un convenio con el CIAT para temas relacionados con el mejoramiento de la calidad y la producción de alimentos, con el propósito de desarrollar variedades más ricas nutricionalmente y fáciles de establecer en zonas secas para hacer frente al tema de cambio climático que está  golpeando fuertemente varias regiones del país. Esto genera acciones concretas que permiten el relacionamiento institucional entre el Ministerio, Corpoica y el Centro”.
A su turno, Rafael Zabala, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO – en Colombia, explicó que este taller permite que organizaciones como el Ministerio de Salud, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, elDepartamento de Prosperidad Social, Corpoica, CIAT y la FAO, estén cerca de la  intersectorialidad a nivel práctico y operativo, pues reunir diferentes instituciones significa que se está más cerca de que el tema de biofortificación se convierta en una prioridad en la seguridad alimentaria del país, permitiendo acercarse a una política pública con enfoque territorial para el desarrollo rural y urbano.
Dijo, además, que este proyecto trae a su vez  beneficios  agronómicos como la tolerancia a la sequía y un alto potencial de rendimiento; en algunos casos ofrece cierta resistencia a plagas y enfermedades. La amplia participación de los agricultores en el proceso de investigación y selección ha ayudado a asegurar que las nuevas variedades tengan un gran atractivo.
“Es fundamental asegurar que los cultivos biofortificados sean tan productivos y resilientes -aún más- que las variedades que cultivan actualmente los agricultores. Su abordaje debe ser intersectorial y multidisciplinario. Esta multicausalidad solo depende de la cadena agroalimentaria (disponibilidad, acceso, consumo y utilización biológica de los alimentos), también tiene mucha relación con la organización y participación ciudadana y la existencia de planes de desarrollo que aborden la problemática de salud, nutrición y pobreza desde una perspectiva integradora y orientada al desarrollo humano”, resaltó Yenny Consuelo Velosa, representante del Ministerio de Salud y Protección Social.
Al referirse a las proyecciones que permiten este tipo de iniciativas, Marlene Rosero, analista de comunicaciones de HarvestPlus, agregó que esta es una oportunidad para crear una canasta individual o familiar de alimentos que contengan un alto porcentaje de zinc y hierro en los cultivos de fríjol, arroz y maíz que son los más consumidos por las personas en Colombia.
“El taller sobre biofortificación es la oportunidad para discutir estrategias y plantear acciones para combatir la deficiencia de micronutrientes en el país. En América Latina hay dos países que incluyeron en sus planes gubernamentales esta iniciativa, Panamá y Colombia, en los cuales se va a hacer énfasis en el trabajo de campo y en la integración de diferentes entidades como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), Universidades, ONG, Corpoica, entre otras, para crear acciones que beneficien a la comunidad afectada”, puntualizó Elcio Guimarães, director regional de investigación del CIAT para América Latina y el Caribe.
Como conclusión de este taller, acordaron que  se debe promover el que los niños y sus familias tengan una alimentación lo más variada posible y densa en nutrientes. Para lograr esto, las organizaciones deben trabajar sobre los mismos objetivos creando un engranaje que permita llevar a cabo acciones que ayuden a mejorar el consumo de alimentos ricos en micronutrientes, pues la carencia de estos puede deteriorar el desarrollo mental y físico y acabar con la vida  de las personas.
Al final de la jornada se acordó trabajar en equipo en los siguientes temas durante 2015-2016:
  • Establecer un diagnóstico participativo de necesidades de biofortificación a nivel territorial.
  • Plantear proyectos productivos con alimentos biofortificados de tipo integral (producción, educación, nutrición).

lunes, 27 de julio de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


FEDEGAN Y EL CIAT , ALIADOS ESTRATÉGICOS DE LA GANADERÍA COLOMBIANA


La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) reconoció a través de un informe especial en su revista Carta Fedegán, el aporte de la investigación que realiza el CIAT para fortalecer la ganadería en el país.
El artículo destaca la labor del Programa de Forrajes Tropicales del Centro, que ha ayudado al gremio a “mejorar los índices de productividad” a través de la investigación en Brachiaria, un híbrido superior que combina una alta calidad nutricional para el ganado, tolerancia a la sequía, resistencia a plagas y adaptación a suelos ácidos.
La Brachiaria también posee una capacidad extraordinaria para suprimir la nitrificación del proceso microbiano responsable de las emisiones de óxido nitroso por medio de una sustancia que liberan sus raíces; de esta forma emite menos gases de efecto invernadero y puede contribuir a enfrentar el cambio climático.
El informe también incluye el testimonio de dos científicos del CIAT, Jacobo Arango e Idupulapati M. Rao, quienes gracias al apoyo del Centro Internacional de Investigación para las Ciencias Agrícolas de Japón (Jircas), han logrado dilucidar cuál es el híbrido que en este tipo de pasto permite que haya menos gases de efecto invernadero y, a su vez, que exista una menor contaminación del agua con nitratos.
Agricultural Synergies es otro proyecto visible en el Informe, que a través del trabajo colaborativo con la Universidad de Princeton, la Oficina de Investigaciones Económicas de Fedegán-Fondo Nacional del Ganado (FNG) y el CIAT, busca adelantar actividades de apoyo para la formulación de políticas de sostenibilidad para la agricultura colombiana. “Entre estas actividades se encuentran el cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de la ganadería y sistemas de información geográfica de la producción ganadera, en varias regiones de Colombia”.
La alianza entre Fedegán-FNG y el CIAT también es estratégica para la ganadería colombiana, y Jeimar Tapasco, Economista Ambiental y científico del CIAT lo demuestra en el informe. “La reciente inclusión de Fedegán-FNG en el Convenio de cambio climático MADR-CIAT permitirá potenciar la integración entre una institución como el CIAT y sus casi 50 años de trabajo científico, con la Federación que conoce el contexto y la realidad del sector”, afirmó.
Otros proyectos destacados en el informe en los que la investigación en forrajes tropicales del CIAT contribuye de manera significativa a la ganadería:
En Colombia:
  • Acuerdo de cooperación para el apoyo al Proyecto Modelos Integrados de Producción Bovina (MIPB)
  • Ganadería Específica por Sitio, Predicciones Climáticas, Medición de GEI, Huella de Carbono y Huella Hídrica en el marco del Convenio MADR-CIAT.
  • Mesa de Ganadería Sostenible formada por múltiples instituciones del sector privado.
  • Plan de Acción Nacional Apropiada de Mitigación (NAMA).
En otras regiones:
Los forrajes tropicales contribuyen a que los pequeños agricultores mejoren la producción de carne y leche, gracias a la provisión de una fuente valiosa de alimento para el ganado. Estos cultivos muestran además un fuerte potencial para disminuir la huella ecológica que genera la agricultura, mediante la captura de carbono y la restauración de suelos degradados.
Fortalecer las capacidades de los socios nacionales es vital para el progreso y, por consiguiente, forma parte integral de la investigación del CIAT en forrajes.

jueves, 22 de enero de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

   AVANCES Y RETOS DE LAS NUEVAS INICIATIVAS ESTRATÉGICAS DEL CIAT.

Construyendo un futuro eco-eficiente es el título de la estrategia del CIAT 2014-2020 y aunque fue lanzada en febrero pasado, los últimos días de 2014 nos encontraron con avances muy significativos que nos inspiran para iniciar 2015 con buenas perspectivas.


Los avances vienen directamente de las acciones concretas emprendidas en menos de un año para la implementación de las iniciativas estratégicas, que han sido diseñadas con base en las nuevas macro tendencias mundiales y en las distintas y dinámicas fortalezas del CIAT para la investigación, con el fin de impulsar el impacto del Centro en el desarrollo.
Estas nuevas iniciativas están dirigidas a promover la producción pecuaria basada en los forrajes para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, desarrollar sistemas alimentarios más sostenibles,  y mejorar los servicios ambientales en los paisajes agrícolas para mejorar los medios de vida y el bienestar de la población rural de escasos recursos.
A continuación tres buenos ejemplos de cómo avanza la implementación de estas iniciativas estratégicas que son también una nueva oportunidad para seguir integrando el talento, habilidades y capacidades de los científicos de las áreas de investigación del CIAT, para contribuir a la construcción de un futuro eco-eficiente para la agricultura tropical.
Sistemas Alimentarios Sostenibles
Esta iniciativa estratégica se enfoca en cadenas alimentarias más eficaces y más sostenibles que facilitan la reducción de pérdidas de alimentos e impactos ambientales, al tiempo que mejoran el acceso equitativo y asequible a alimentos seguros y nutritivos, especialmente en zonas urbanas.

En este sentido, la meta del CIAT es contribuir a lograr sistemas alimentarios sostenibles y equitativos en un mundo cada vez más urbanizado, teniendo en cuenta el rol dinámico de los centros urbanos, sus actores y recursos, que fomenten el compromiso y la innovación en la agricultura y la tecnología
En el camino para alcanzar esta meta ya se cuenta con el respaldo y la aprobación de la Junta Directiva del CIAT, así como con el aporte constante de una fuerza de trabajo multidisciplinaria que busca integrar la diversidad de conocimientos y experiencias del equipo científico del Centro, apoyándose en el entusiasmo de los jóvenes investigadores que se muestran muy interesados en contribuir con esta iniciativa estratégica.
Precisamente gracias a esta diversidad de aportes, al carácter innovador de esta iniciativa y a las valiosas recomendaciones obtenidas a través de un proceso de consulta con expertos internacionales, organizada por el CIAT en junio de 2014, se han logrado priorizar dos áreas de investigación:
  • Mejorar el conocimiento sobre la cambiante demanda de alimentos y dietas para establecer prioridades, implementar intervenciones sociales y tecnológicas, y brindar asesoría en temas de política alimentaria
  • Mejorar el conocimiento para reducir pérdidas en cultivos y desperdicio de comida en los sistemas alimentarios, reduciendo así costos económicos, sociales y ambientales.
Dos áreas de investigación retadoras que exigen talento, ingenio y patrocinio. Es así como hasta el momento se ha contado con el decidido involucramiento de la Universidad Estatal de Michigan con quienes se espera desarrollar proyectos conjuntos, dada la complementariedad de las agendas de investigación. Por su parte, el Centro de Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD) está apoyando, entre otras acciones, la realización de tesis de doctorado enfocadas en  el tema de la pérdida de alimentos a lo largo de las cadenas alimenticias en la ciudad de Cali, Colombia y en sus zonas de abastecimiento. La Fundación Ford no se ha hecho esperar y muestra un real interés en cofinanciar proyectos como el mapeo de los vínculos entre lo urbano y lo rural de los sistemas alimentarios en Cali, Colombia.
Las perspectivas para 2015 son muy prometedoras pues se espera avanzar en la buena integración de esta iniciativas con los programas globales de investigación (CRP) de CGIAR, especialmente con Nutrición y Salud Humana; Raíces, Tubérculos y Plátanos; Leguminosas; Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria; Ganado y Pesca; y Políticas, Instituciones y Mercados.
Forrajes tropicales para una producción pecuaria eco-eficiente
Esta iniciativa estratégica se enfoca en impulsar la productividad pecuaria y mejorar la interacción con la agricultura, como estrategia para superar la desnutrición y la pobreza en países en desarrollo, al tiempo que reducir la degradación de la tierra y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Responder a este complejo desafío ha llevado a la identificación de tres puntos de entrada y acción en lo que respecta a investigación para el desarrollo. Ellos son:
  • Intensificación genética donde se presta especial atención a lograr ganancias genéticas en calidad forrajera y mejoras en productividad, mediante la puesta en marcha de enfoques y metodologías para el mejoramiento de Brachiaria, teniendo como meta reducir los ciclos de mejoramiento e incrementar la velocidad para alcanzar progresos en parámetros claves.
  • Intensificación ecológica que apunta a reducir las brechas de rendimiento en la producción de leche y carne, así como a contribuir con la reversión de tierras dedragadas y la mitigación de la emisión de gases de efecto invernadero, entre otros desafíos.
  • Intensificación socio-económica donde el principal interés está en evaluar puntos críticos como el impacto de los sistemas de producción basados en forrajes en los usuarios finales en términos de productividad, seguridad alimentaria y nutricional, y beneficios ambientales. De igual forma, resulta de especial importancia evaluar los beneficios económicos directos que estos sistemas productivos traen a los agricultores.
El apoyo financiero recibido hasta el momento ha venido sobre todo por parte del Ministerio Federal para la Cooperación y el Desarrollo Económico (BMZ) y del Programa Global de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), lo cual constituye una especie de primera piedra que posibilitará llevar el mensaje y las prácticas de una producción pecuaria eco-eficiente a países como Colombia, Nicaragua, Costa Rica, Tanzania, Kenia, Ruanda, Uganda, Etiopía, Vietnam, Cambiodia, Laos y Birmania.
Para 2015 las perspectivas son muy positivas en tanto que se espera lograr avances significativos en la generación de datos de alta calidad sobre emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas productivos basados en forrajes, así como el desarrollo de procedimientos para la medición de emisiones de gas metano en América Latina, África y Asia. De hecho, en el caso concreto de Colombia y Costa Rica se espera proporcionar asesoría en la elaboración de políticas para la denominada Acción de Mitigación Apropiada a Nivel Nacional (NAMA, por su sigla en inglés).
Servicios ecositémicos para el bienestar humano
Esta iniciativa estratégica busca explorar cómo los esfuerzos para aumentar los servicios ambientales en los paisajes agrícolas, incluida la producción de alimentos, puede mejorar el bienestar y la capacidad adaptativa de las comunidades rurales. Todo esto orientado a encontrar en un mejor manejo de los servicios ambientales, nuevas oportunidades para la población rural.


El equipo científico de esta iniciativa finalizó 2014 contando ya con una agenda de investigación compuesta por cinco temas:
  • Papel de los servicios ecosistémicos en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y nutricional de las comunidades rurales
  • Desarrollo de herramientas y métodos más eficientes para cuantificar y mapear sevicios ecosistémicos en paisajes rurales
  • Medición del valor socio-económico de los servicios ecosistémicos y del impacto de la agricultura en ellos
  • Evaluación de los benficios que resultan de prácticas sostenibles para orientar una mejor inversión en servicios ecostémicos
  • Apoyo en el desarrollo de mecanismos financieros innovadores para el pago por servicios ecosistémicos
Para 2015 esta iniciativa tiene entre sus principales prioridades validar las dos opciones de uso de la tierra en América Latina y África, para mejorar los servicios ecosistémicos de la agricultura y redudir la brecha de rendimiento, al tiempo que identificar indicadores de prestación de servicios ecosistémicos en las mencionadas dos opciones. De igual forma, buscará avanzar en la metodología para la cuantificación de servicios ecosistémicos y valoración y análisis de compesaciones en África.
Y recuerden, todo esto es solo el comienzo!!
FUENTE: CIAT-COLOMBIA
Gracias por tu amable vista