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jueves, 12 de septiembre de 2024

Colombia, un jardín deforestado: impacto del modelo de desarrollo en la biodiversidad

 En Colombia al menos el 48 % de los sistemas biológicos se encuentran bajo amenaza. Actividades orientadas a la explotación de recursos naturales y la maximización de la producción agrícola y ganadera, además del consumismo, apartan al ser humano de un pensamiento ambiental que trabaje de manera integral en la construcción de proyectos de desarrollo sostenible en la nación; así lo consideran diferentes expertos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

En el especial La UNAL en la COP16, programa de Radio UNAL, expertos de la Sede Manizales plantearon que el actual modelo de desarrollo, pensado en satisfacer los intereses humanos, configura uno de los principales riesgos para los ecosistemas en el contexto del cambio climático, porque carece de una conciencia ambiental que reconozca el patrimonio de la biodiversidad.

Patricia Noguera, docente de la Facultad de Ciencias de la UNAL e investigadora del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), señala que “el modelo de desarrollo es el principal riesgo para los ecosistemas. La ciencia del capitalismo es la devaluación y la explotación, no es el cuidado, […] por eso debemos trabajar en la construcción de proyectos orientados en el pensamiento ambiental con transformaciones profundas en el sentido de la cultura del cuidado”.

La fragmentación de los ecosistemas por cuenta del desarrollo se evidencia por ejemplo en los guadales, que de las más de 12 millones de hectáreas solo queda el 4 %; también en los bosques de niebla, que de 9,7 millones de hectáreas se han reducido a 1,18 millones de hectáreas, según el Instituto Humboldt; y de los 9 millones de hectáreas de bosque seco, solo queda el 8 %.

“Todo eso se expresa en 150.000 toneladas de sedimentos que cada año llegan al mar por el río Magdalena, blanqueando el 80 % de los corales entre Cartagena y Barranquilla. Por eso los pescadores ya no pueden vivir del río, porque la pesca ha bajado de 80.000 toneladas anuales a solo 7.000, y en el canal del Dique de 30.000 a solo 3.000”.

En Colombia solo pensamos en territorios pero no en acuatorios, y como no existen regulaciones hídricas y pluviométricas, también tenemos afectaciones en el paisaje cultural cafetero y las ecorregiones del país”, señala el profesor Gonzalo Duque, director del Museo Samoga.

Señala además que “el Eje Cafetero es un jardín deforestado: los suelos aptos para bosques son el 54 % y no tenemos sino la quinta parte, y los suelos aptos para potreros son el 5 %, pero tenemos el 49 % en potreros. Es decir, no hay una cobertura compatible con los desafíos del cambio climático”.

Esta situación conlleva un complejo panorama futuro. Según el académico, para el 2050 se habrá perdido la aptitud en el 50 % de los suelos cafeteros colombianos. Quindío será el departamento más afectado en un escenario de cambio climático con incremento de lluvias y temperatura, que genera mayor humedad relativa y enfermedades fitosanitarias.

La histórica cifra de reducción del 36 % de la deforestación en Colombia en 2023 permitió que la Unión Europea le entregara 47.000 millones de pesos al país para apoyar la lucha contras las múltiples amenazas a los ecosistemas terrestres. Sin embargo, la académica Noguera señala que el país no puede seguir pensando que hay ecosistemas más importantes que otros.

Pacto de País por el Río Grande de la Magdalena

Como parte de las diversas actividades planteadas por los investigadores de la UNAL frente a la protección de los cuerpos de agua, el académico Fabio Rincón, docente de la Cátedra Unesco, aseguró que durante los últimos 3 años ha estado trabajando con diversas instituciones y entidades en dicho pacto.

Como primera acción de este acuerdo, los expertos han construido un repositorio bibliográfico de los textos en los que el río Magdalena es protagonista, lo mismo que un recuento de las investigaciones y acciones realizadas en este afluente de más de 1.528 km de extensión. Con estas herramientas, los expertos crearon la estrategia “Haz tu tesis en el río Magdalena” para que los estudiantes se interesen en este cuerpo de agua.

El Pacto de País por el Río Grande de la Magdalena contempla realizar seminarios para acompañar a los interesados a conocer más sobre la importancia del río, y porqué es necesario conseguir que sea declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como itinerario cultural.

El próximo encuentro con los académicos se realizará en noviembre en Honda (Tolima), y toda la comunidad está llamada a participar y entender la importancia de este cuerpo de agua y de los ecosistemas en el país.






miércoles, 10 de julio de 2024

UNAL explora el impacto del cambio climático en insectos transmisores de enfermedades

 Para avanzar en el estudio del microbioma (conjunto de microorganismos) de los insectos importantes en salud humana porque transmiten enfermedades tropicales como malaria, dengue y leishmaniasis, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) adelanta una investigación en Amazonas, Cesar y Antioquia relacionada con el cambio climático.

“Nuestro conocimiento en esta temática aún es incipiente y por ello cada avance nos acerca a desarrollar estrategias más efectivas de control biológico de los vectores fundamentales para la salud pública”, explica el microbiólogo y bioanalista Giovan Gómez, profesor de la UNAL Sede de La Paz.

Señala además que, “teniendo en cuenta que el estudio abarca tres áreas geográficas contrastantes, podremos revelar posibles diferencias en la composición de microorganismos en los insectos analizados”.

Así mismo, la investigación permitirá evaluar el efecto de los cambios de temperatura con un diseño experimental controlado de laboratorio sobre los insectos para intentar determinar el efecto potencial del cambio climático en la interacción microorganismos-insectos.

El profesor Gómez indica que la temperatura es una variable climática que impacta el desempeño vital de los artrópodos, y en especial de los vectores de enfermedades tropicales, influenciando características como las tasas de desarrollo, la frecuencia de ingesta de sangre, la modulación de la respuesta inmune, y la susceptibilidad a infección por parte de parásitos y bacterias, entre otros microorganismos.

“El análisis de la humedad relativa es relevante, ya que condiciona los ciclos de supervivencia de muchos insectos, pues los cambios térmicos sufridos hoy por el ambiente –no solo por el cambio climático sino también por la expansión de la frontera agrícola y por eventos de deforestación acelerada o explotación minera– pueden resultar favorables para los patógenos, pues ayudan a expandir su rango de dispersión, incrementan el contacto humano-vector y generan fenómenos de adaptación ecológica en ambientes intervenidos, lo cual podría resultar en efectos más severos de los agentes infecciosos en futuros escenarios climáticos”, enfatiza el académico.

Además de su relevancia científica, el proyecto tiene un componente social: busca impactar a las comunidades de los sitios de estudio mediante estrategias de apropiación social del conocimiento con acciones de promoción de la salud y prevención de las enfermedades transmitidas por insectos, particularmente de mosquitos.

Acerca de las enfermedades

La malaria o paludismo es una enfermedad causada por un parásito Plasmodium, el cual se transmite por la picadura de la hembra del zancudo Anopheles. Los síntomas incluyen fiebre, vómito y dolor de cabeza.

El dengue, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, puede ser asintomático o cursar con síntomas que van desde una fiebre moderada hasta una alta incapacitante, con dolores de cabeza, en los ojos, en articulaciones y músculos, y sarpullidos.

La leishmaniasis la provocan 20 especies del género de parásitos protozoarios Leishmania. Existen varias formas, entre las más comunes están la cutánea y la visceral. El tipo cutáneo causa llagas en la piel y el tipo visceral afecta órganos internos como el bazo, el hígado y la médula ósea. Los enfermos suelen tener fiebre, pérdida de peso y aumento de tamaño del bazo y el hígado.

La problemática en salud

El Sistema de Salud Pública (Sivigila) señala que entre 2017 y 2022 se confirmaron en Antioquia 5.849 casos de leishmaniasis, 156 de chikungunya, 82 de zika, 32.022 de malaria y 16.299 de dengue, estas dos últimas con 5 y 18 víctimas mortales respectivamente.

En la misma ventana de tiempo, en Amazonas se confirmaron 51 casos de leishmaniasis; 9.983 de malaria, 148 de ellos de tipo complicado; 2.346 de dengue, con una víctima mortal, 18 de chikunguña y 25 de zika.

De igual manera, en este lapso se registraron en Cesar 211 casos de leishmaniasis, 110 de malaria, 17 de chikunguña, 45 de zika y 14.217 de dengue, con 19 víctimas mortales.







jueves, 25 de enero de 2024

Mascarillas y vacunación para mitigar impacto en la salud de los incendios forestales

 A la circulación de varios tipos de infecciones respiratorias y la presencia de la variante JN. 1 de COVID-19, se suma el impacto significativo en la calidad del aire y la salud de los 21 incendios forestales activos en el país. Las altas concentraciones de material particulado en forma de humo afectan a niños pequeños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias y cardíacas, pero si el tiempo de exposición se extiende, también a las personas saludables. La emisión de alertas y la generación de recomendaciones constantes para la población son claves en este momento.

El profesor Néstor Yezid Rojas Roa, director del grupo de investigación en Calidad del Aire de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que, las diferentes emisiones de combustión producen contaminantes, algunos gaseosos y otros en forma de partículas sólidas con ciertos compuestos líquidos también.

Precisamente, el humo del incendio forestal a menudo contiene: vapor de agua, materia particular, minerales, dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxido de nitrógeno, compuestos de hidrocarburos que contribuyen a elevar el nivel de ozono y compuestos orgánicos, incluyendo acroleína y formaldehído (potentes irritantes respiratorios).

“Se podría pensar que es más tóxico quemar gasolina que material vegetal, pero están a la par o, incluso, en la quema de biomasa, puede haber sustancias más dañinas porque la combustión es menos completa que como sucede con los combustibles de un motor o caldera”.

Agrega que, “en el caso de estos últimos, la mayor parte de la combustión va hasta convertirse CO2 o dióxido de carbono, y los contaminantes que se producen están en proporciones bajas, mientras que debido a las temperaturas y la mezcla con el aire, la quema de biomasa en un incendio como el que se presenta en este momento en el Cerro del Cable, produce mucho material que no llega a convertirse en  CO2 sino que queda en compuestos  intermedios, por eso se ve tanto humo. Si la combustión fuera igual de incompleta en un vehículo todos generaría emisiones visibles de humo, lo cual es cada vez menos frecuente”.

Así, “los incendios producen enormes cantidades de material no quemado y muchos de los compuestos químicos que están dentro de ese humo son muy tóxicos”.

Cuando los niveles de concentraciones de las partículas son altos, como está sucediendo en este momento en Bogotá, el impacto lo pueden sentir tanto los niños menores de 5 años, adultos mayores, mujeres embarazadas y afectados por asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), como el resto de ciudadanos: pican la nariz y la garganta, se estornuda y se tose más.


Al respecto, el profesor Jorge Alberto Cortés Luna, de la Facultad de Medicina de la UNAL y director de Infectología del Hospital Universitario Nacional, afirma que “hay evidencia científica sobre la relación entre la calidad del aire y el riesgo de infecciones respiratorias, especialmente  cuando la exposición es crónica, es decir, cuando hay mayores niveles de contaminación; aunque hay menos estudios con respecto a situaciones como el que atraviesa la ciudad que es aguda, si el fenómeno se mantiene en el tiempo se esperaría que tales afecciones se incrementen en los próximos días”.

“El material particulado genera irritación sobre las vías respiratorias o afecta los mecanismos a través de los cuales de forma normal las personas nos defendemos de las infecciones virales o bacterianas; obviamente la alta exposición de humo puede generar que el tejido sea más fácilmente infectable o que infecciones que hubieran podido ocurrir, pasen más rápido a los pulmones porque los mecanismos de defensa se ven afectados”, agrega.

El humo del incendio forestal contiene partículas finas (PM2.5) y ultrafinas que pueden absorber directamente en su torrente sanguíneo y alcanzar cualquier órgano o área de su cuerpo. Según el ranking del Índice de Calidad del Aire (IQAir) hoy en Bogotá esta es “perjudicial para grupos sensibles”, y no es para menos, en este momento, hay activos cinco incendios forestales: Quebrada La Vieja, cerca al relleno Doña Juana, Cerro del Cable, Humedal Tibanica y Barrio Timiza, en Kennedy). La concentración de PM2,5 en la capital del país es actualmente 7.6 veces superior al valor guía anual de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Depende de la atmósfera

Para el profesor Rojas, ayer miércoles 24 de enero, el impacto del incendio en la quebrada La Vieja era localizado; la meteorología ayudó a que este no se extendiera más hacia la ciudad y se mantuvieran niveles de contaminación aceptables, pero el incendio de El Cable ha llegado a un área más grande de la ciudad.

“Esto se debió a que en horas de la noche y la madrugada la atmósfera estaba poco mezclada, muy quieta, en el sentido que no se dispersaban los contaminantes y los registros de contaminación indican que prácticamente toda Bogotá está afectada por esta conflagración”, menciona.

Según el experto, las condiciones meteorológicas de hoy todavía no son buenas, de manera que las altas concentraciones que se alcanzaron en la noche persisten en este momento”.

La explicación está en la llamada estabilidad atmosférica, que muestra que, la atmósfera es estable cuando no hay buena mezcla; entonces, cuando se emiten contaminantes en condiciones de estabilidad las concentraciones altas se mantienen, mientras que una atmósfera inestable se mezcla más fácilmente y las concentraciones de contaminantes bajan”.

“Para que la estabilidad atmosférica sea inestable se necesita mucha energía y esta llega con la radiación solar. Los días despejados ofrecen mucho de esta característica, que permite que el suelo se caliente y el aire frío se mezcle con el aire caliente de la parte superior y se diluyan los contaminantes”.

“En este momento ya hay más radiación, el suelo se está calentando, aunque todavía falta romper la inversión para que se mezcle la atmósfera y se reduzca la carga contaminante; si se tiene suerte y hay suficiente radiación solar esto podría suceder esta tarde; aunque también depende del incendio si este continúa, seguirá inyectando contaminación”.

Para el académico Rojas, si el efecto sigue siendo agudo puede ser necesario emitir alertas y generar recomendaciones a la población para que se protejan por ejemplo con mascarillas de alta eficiencia como la N95 o limpiadores de aire.

“Incluso en algunos casos puede ser necesario intentar controlar otras fuentes contaminantes como restringir la circulación de vehículos muy humeantes por ciertas zonas o toda la ciudad; también puede ser necesario suspender actividades industriales que tienen cierto tipo de equipos como calderas a carbón, aunque hay pocas en la ciudad, y ladrilleras”.

El profesor Cortés, agrega que sería importante que, “las personas de riesgo se protejan mucho más y se debe garantizar que las personas tengan sus vacunas al día para disminuir el efecto de algunos virus específicos como el de influenza, neumoco o COVID-19”.


lunes, 8 de mayo de 2023

Programa de reciclaje de la UNAL Sede Amazonia mitiga impacto de sus residuos

 Sillas, bicicletas en mal estado, cartones, plásticos y papel son algunos de los elementos que llegan hasta el centro de acopio instalado en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia, en donde se clasifican según los estándares establecidos por la normatividad colombiana. Los residuos plásticos son recolectados por la Fundación Amazonas sin Límites, los orgánicos se llevan a una planta de compostaje para convertirlos en abono, y aquellos como las bicis se recuperan y se ponen a disposición de los mismos estudiantes.

Las anteriores son algunas de las acciones adoptadas por la UNAL Sede Amazonia dentro del Sistema de Gestión Ambiental (SGA), el cual implementa la Política Ambiental de la Institución, creada por el Consejo Superior Universitario mediante el Acuerdo 016 de 2011.

Con dicha política, la UNAL busca promover un entorno ambientalmente sano para el desarrollo de su misión educadora y formadora; proteger su entorno natural; proponer alternativas sostenibles para solucionar las problemáticas ambientales que se presentan en sus espacios; e incluir de forma transversal la dimensión ambiental en los procesos de docencia, investigación, extensión y funcionamiento administrativo según los fundamentos de mejoramiento continuo, prevención de la contaminación y cumplimiento de los requisitos legales ambientales aplicables vigentes.

En 2016, a partir del trabajo de grado de la pedagoga Viviana Infante, de la Universidad Pedagógica Nacional, en el cual se plantea la necesidad de brindarles unas bases de educación ambiental a los alumnos y demás miembros de la comunidad universitaria, la Sede implementó un proyecto de reciclaje enfocado en esa línea.

Dicha tarea le fue asignada a la profesional Infante, encargada de echar a andar el Sistema Integrado de Gestión Ambiental (SIGA); después, el ingeniero ambiental Nicolás Muñoz realizó los estudios de implementación y elaboró el proyecto para la Sede Amazonia, y hoy se encuentra al frente del proceso.

Según las directrices establecidas por el SGA, el objetivo es generar conciencia y dar buen ejemplo ante la comunidad amazonense, ya que, según datos de un estudio realizado por el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), Leticia, una ciudad con cerca de 40.000 habitantes, produce cada día alrededor de 30 toneladas de basura, de las cuales solo se recicla el 4 % (1,2 toneladas).

De otra parte, en 2018 el informe sobre el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) de la Alcaldía de Leticia señaló algunos factores que ponen en riesgo la estabilidad del ecosistema amazónico, entre ellos: el bajo desarrollo institucional para la prestación del servicio público de aseo; la inexistencia de una recolección eficiente; la escasa instalación de cestas o canecas en zonas públicas; el manejo ineficaz de los residuos; la falta de gestión para la recolección, el transporte y la disposición; y la inadecuada clasificación de residuos por parte de los usuarios, ya que suelen mezclar todo tipo de residuos en una misma bolsa.

Esta situación impacta las fuentes de agua, ya que los residuos del Relleno Sanitario El Jaguar llegan a las quebradas Pichuna y La Beatriz, que forman parte del sistema de humedales que  beneficia tanto a las comunidades de los resguardos indígenas de Monilla Amena, La Playa, San José como a la población de los kilómetros 6, 9 y 11. Así mismo, en algunos barrios cercanos a estos afluentes las personas tiran la basura a la calle, o directamente en los ríos.

Avances

La UNAL Sede Amazonia creó un centro de acopio que reúne los residuos recolectados en los contenedores dispuestos para tal fin, y luego los clasifica por material para que la Fundación Amazonas sin Límites los recoja; esta es única entidad en la triple frontera que se encarga de esta labor.

De otra parte, los residuos orgánicos se llevan a la planta de compostaje y allí se utilizan como abono para la vegetación del campus y de las huertas que los alumnos crean en convenio con el SENA, mediante el cual se ponen en marcha estas estrategias de reciclaje.

Otro aporte ha sido la recuperación de algunas bicicletas aprovechando las partes en buen estado para armarlas de nuevo y ponerlas en funcionamiento para que los alumnos del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama) puedan desplazarse.

Desde el inicio del programa, y con un mínimo de recolección de 4 m3 semanales, se han reciclado al menos 5.900 kg de residuos sólidos, que se han clasificado y organizado según los estándares establecidos por la normatividad colombiana, y que han sido recolectados por la Fundación.

 


 




miércoles, 12 de abril de 2023

Pistas sobre el impacto del carbono en el agua subterránea del Valle Medio del Magdalena

 Al occidente del río Magdalena y al sur del río Sogamoso hay presencia de posibles especies contaminantes como hidrocarburos o restos de cultivos de cacao, maíz o arroz, entre otros. Aunque no se conoce con certeza la fuente de la que provienen, debido a su complejidad y cambio en el tiempo, una investigación sugiere que los análisis de algunas variaciones del carbono permiten ver la huella que dejan los residuos en el agua. El aporte ofrece una idea más clara de su origen.

El agua subterránea representa el 30 % del agua dulce disponible en el mundo y es muy importante tanto para el riego de cultivos como para la alimentación animal y humana. Este recurso es altamente vulnerable en el Valle Medio del Magdalena por la industria de exploración y producción de hidrocarburos, la actividad agrícola y, en menor medida, por la ganadería.

Por otro lado, los isótopos estables son átomos de un mismo elemento que reaccionan igual pero que tienen cierta diferencia en propiedades fisicoquímicas como la velocidad de reacción, debido a las diferencias de masa entre sí. El carbono permite ver la huella que dejan los residuos de hidrocarburo o de plantas en el agua (carbono orgánico disuelto), así como el dióxido de carbono proveniente de la atmósfera, el suelo y algunos minerales carbonatados, entre otros (carbono inorgánico disuelto).

La investigadora Fernanda Fortaleché Rodríguez, magíster en Ciencias – Geología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), analizó muestras de agua desde el sur de Barrancabermeja hasta el norte de Aguachica para determinar sus condiciones y características.

“En la parte norte, en cercanías a Aguachica, se encontró que el carbono inorgánico presente en el agua subterránea tenía una influencia importante de dióxido de carbono proveniente del suelo de la región, lo que sugiere que se está dando una interacción de sistema abierto, o directa, entre el agua subterránea y el suelo”, indica la experta.

Variaciones de carbono

Para el estudio, durante 10 días se tomaron 179 muestras, 44 de las cuales se analizaron en un espectrómetro de masas de relaciones isotópicas, equipo capaz de encontrar la relación entre las variaciones de carbono 13C y 12C.

Por este método se obtiene un resultado conocido como “fraccionamiento isotópico” (diferencia relativa de las relaciones isotópicas en la muestra y un material de referencia o estándar), el cual no ha sido muy difundido en el país para este tipo de análisis, por lo que se realizó en la Universidad de Waterloo (Canadá).

Dicho fraccionamiento es un paso complementario al análisis fisicoquímico, mediante el cual se estudian características como la presencia de microorganismos y detergentes en el agua, además del potencial de hidrógeno (pH) y la dureza (presencia de minerales).

Aunque se tengan datos de algunas organizaciones, estos análisis se deben hacer en cada salida de campo, ya que las propiedades del agua pueden cambiar en poco tiempo.

Dejando huella en la región

El Valle Medio de Magdalena tiene alrededor de 33.000 km2 y está dividido entre Cesar, Bolívar, Santander, Boyacá y Antioquia; algunos de sus municipios más importantes son Aguachica y Barrancabermeja, y tiene un alto potencial en extracción de petróleo crudo.

Según datos publicados por Mongabay, portal web de periodismo ambiental en Latinoamérica, hasta septiembre de 2022 se registraron 2.133 casos como este, con Santander y Boyacá como los departamentos más afectados.

Por esta razón, el objetivo de la investigación era establecer un panorama más claro de lo que pasa en las aguas subterráneas al norte de la región, que muchas veces no reciben el tratamiento adecuado porque no forman parte del acueducto de la zona.

Según la experta, “aunque estos resultados amplían la información y suponen un avance tanto sobre la utilidad de los análisis isotópicos y su relación con la contaminación, como sobre el comportamiento de los cuerpos de agua frente a distintos componentes naturales y antrópicos, estos deben seguir siendo un complemento de los análisis fisicoquímicos periódicos para determinar y cuantificar la contaminación presente en las aguas”.

Su trabajo fue desarrollado en el marco del proyecto “Modelo multiescala de gestión integral del agua (MEGIA), suscrito al Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación (Minciencias) y financiado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).






martes, 10 de enero de 2023

Impacto ambiental por uso de plástico, podría reducirse hasta un 32 % en la industria cafetera

 Con una producción aproximada de 348 millones de toneladas al año, el plástico es uno de los mayores contaminantes del planeta, de ahí que surjan cada vez más iniciativas que, apoyadas en los elementos de la propia naturaleza, permitan la reducción gradual en su uso. Uno de esos aportes es la tapa para frascos de café, elaborada a partir de fibras del pseudotallo de plátano, que ha demostrado ser hasta un 32 % más sostenible que la de plástico.

En varias investigaciones adelantadas en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), se ha demostrado la versatilidad del pseudotallo del plátano, un residuo abundante resultante después de la cosecha,para la elaboración de diversos productos biodegradables -platos y empaques, entre otros- o su utilización como materia prima para producir biogás.

La ingeniera industrial, Lady Johana Rodríguez Sepúlveda, doctora en Ingeniería – Industrias y Organizaciones de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, elaboró tapas de café, pero no conforme con esto, se dio a la tarea de realizar un análisis de sostenibilidad desde la producción hasta la descomposición del producto, con el objetivo de medir cuál es el impacto ambiental real que este genera.

Señala que la Ley 2232 de 2022 establece la reducción gradual de la producción y consumo de productos con empaques plásticos de un solo uso, siendo este un factor importante y determinante para que la industria nacional genere alternativas de producción.

“La sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras -un punto de equilibrio-, donde el consumo sea menos contaminante y más aprovechable o reutilizable”, anota.

En su trabajo doctoral, cuyos resultados presentó en la reciente edición de Tesis en 3 minutos, organizado por la UNAL, la ingeniera industrial aplica una metodología para medir el impacto ambiental de las tapas de café biodegradables, en comparación con las plásticas.

La investigación aporta indicadores que podrían ser utilizados en los procesos productivos de más de 36 empresas de café en Colombia.

Fibra con potencial

Su trabajo se centra en cuatro dimensiones: ambiental, la contaminación; social, las oportunidades de empleo; técnica, el material con el que se construye la tapa; y económica, el coste de elaboración y la reducción al reutilizarlo.

Para ello, hace distintas variaciones de 0 a 100 % en una tabla de Excel; por ejemplo, ambiental 60 %, social 20 %, técnica 20 % y económica: 10 %. Luego, a este porcentaje da un valor final de 0 y 1, con respecto a su sostenibilidad de producción. En este, 1 fue el valor ideal y 0 el no ideal. 

Explica que las tapas elaboradas con el pseudotallo, deben cumplir con un porcentaje de producción específico para ser validadas. Así, asignó un 70 % con un material biodegradable usado, 30 % con un biopolímero (plástico) y 40 % con fibra de plátano.

De esta forma, identificó que las tapas de café hechas con un 40 % de fibra de plátano tuvieron una sostenibilidad de 68 %, el valor final fue de entre 0.9 a 1,

 y la reducción del año ambiental alcanzó el32 %.

Por su parte, las tapas convencionales de plástico arrojaron un 20 % de sostenibilidad con un índice de 0 -valor negativo-, sin reducciones al daño ambiental.

La tabla de sostenibilidad y variación, demuestra los beneficios que tiene el uso de recursos renovables y sobre todo naturales para las compañías con cifras reales. “Su fácil elaboración, con recursos de alcance a nivel territorial como es el plátano, generaría nuevas oportunidades de empleo para el campo”, menciona la investigadora.








martes, 15 de febrero de 2022

Impactos ambientales acumulativos no se tienen en cuenta en Colombia

 A la hora de realizar sus proyectos, los proponentes de obras de infraestructura –como hidroeléctricas, producción de hidrocarburos, vías y puentes, entre otras– no consideran los impactos ambientales acumulativos, en parte por el desconocimiento que rodea la aparición de estos indicadores, y en parte por la ambigüedad normativa.

Así lo determinó estudiante Lesly Villamil Rivera en su trabajo de grado para la Maestría Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien analizó 25 casos de proyectos presentados a las autoridades ambientales entre 2015 y 2019, 10 del sector de hicrocarburos, 9 de infraestructura, puertos, plantas de tratamientos y túneles, y otros 6 del sector de energía.

El 56 % de esta muestra no tenía un método específico para identificar los impactos ambientales acumulativos, a pesar de que estos se incluyen en los lineamientos para la Evaluación de Impactos Ambientales (EIA).

Los impactos acumulativos son todos aquellos efectos ambientales que se generan alrededor de una obra, más allá del espacio puntual en donde esta se ejecuta, y a corto, mediano y largo plazo, por lo que identificarlos oportunamente ayudaría a mitigar posibles daños a la naturaleza.

Aunque esta evaluación se contempla en países como Estados Unidos y Canadá, en Colombia es un campo de acción nuevo, por lo que a los proponentes o contratistas de obras se les dificulta identificar tales impactos.

“Para muchas de las actividades en una obra, por ejemplo de un pozo petrolero, se tienen que retirar capas vegetales, lo que implica el desplazamiento de fauna silvestre; esta acción empieza a interactuar con otra y generan sin

ergias que no existían antes en los ecosistemas intervenidos, pero no se les presta mucha atención”, detalla la estudiante Villamil.

Agrega que “debido a la ambigüedad en las normas, los proponentes hacen su propia interpretación de estas y terminan ajustándolas a sus intereses”.

Después de recopilar información bibliográfica y revisar los requisitos normativos existentes en Colombia para el otorgamiento de una licencia ambiental, la investigadora encontró que “los impactos acumulativos ambientales sí son mencionados, pero no se describen ni se dan recomendaciones. Cuando la norma es tan confusa se puede prestar a muchas interpretaciones”, subraya.

Así mismo, para ayudar a identificar estos indicadores, aplicó una metodología de análisis de redes complejas, además de plantear lineamientos dirigidos a los proponentes y equipos consultores, con los cuales se busca robustecer este análisis. También formula una serie de recomendaciones dirigidas a las autoridades ambientales, para fortalecer su análisis y gestión desde la institucionalidad.

Impactos de alto riesgo

En la revisión de los 25 estudios de impacto ambiental, la estudiante indagó por el desempeño de la evaluación de los impactos acumulativos y evidenció que la identificación de estos es el aspecto que mayores dificultades experimenta.

Al aplicar la metodología propuesta en el estudio de impacto ambiental de un parque eólico en La Guajira, se identificaron 7 impactos con un alto nivel de riesgo, entre ellos la pérdida de cobertura vegetal, la activación de procesos erosivos, las molestias en las comunidades indígenas aledañas, el riesgo para las aves y otras afectaciones a fauna silvestre.

“Después de identificar estos impactos, los pusimos a interactuar y nos generaron unas redes en las cuales reconocimos, por ejemplo, que el impacto de las molestas ocasionadas a la comunidad era una de los más delicados, por la modificación del paisaje que iba a generar el proyecto”, menciona la investigadora.

Otro impacto de acta relevancia está asociado con los efectos erosivos propiciados por las excavaciones, debido a los cambios que esta situación generaría en la capacidad del suelo para conservar agua potable, un recurso que escasea en esta región.

Esfuerzo institucional

Frente a este panorama, y con base en los resultados de su estudio, la estudiante de la UNAL propone usar la matriz propuesta es su estudio y generar escuela de formación para identificar estos impactos.

En ese sentido, agrega que “se requiere un gran esfuerzo de las autoridades ambientales para proveer información a los contratistas de obras de infraestructura, porque si no existe información actualizada es difícil que ellos identifiquen la acumulación de estos impactos”.

También recomienda que para identificar dichos impactos se tenga en cuenta la participación de las comunidades, más allá de los talleres de socialización que se realizan para informarles sobre determinado proyecto.

Por último, sostiene que no identificar a tiempo los impactos acumulativos llevaría a afectaciones sobre el turismo, la seguridad alimentaria y el acceso al agua potable, entre otros aspectos.





lunes, 2 de octubre de 2017

"2017 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA "





Por Rubén Echeverría, Director General

Pude ver el enorme impacto de la Revolución Verde a medida que se desarrollaba, las vidas que salvó, los millones de personas que libró del hambre y las que ayudó a salir de la pobreza.

Sin embargo, también presencié los nuevos desafíos en tanto empezaron a surgir. Actualmente, el 40% de la tierra se encuentra gravemente degradada, cientos de millones de personas tienen abundancia de calorías pero padecen por causa de una mala nutrición, servicios ecosistémicos vitales son subestimados y se encuentran en riesgo y, por supuesto, el cambio climático amenaza con desestabilizar a muchas de las poblaciones más vulnerables del mundo.

Estas son problemáticas complejas que trascienden todas las disciplinas científicas. No obstante, considero que el CIAT nunca ha estado en una posición más sólida para ayudar a la comunidad mundial a enfrentarlas.

Después de todo, ahora contamos con una trayectoria de 50 años, que nos muestra claramente el camino hacia delante.
Esto debido a que en los 50 años desde que el CIAT fue establecido, la ciencia ha sido revolucionada por nuevas herramientas, técnicas y tecnologías. Algunas de ellas fueron desarrolladas por el CIAT mismo. Estos adelantos ayudan a la ciencia a mantener el ritmo de los desafíos.

Esto significa que, como institución, ahora podemos aspirar a impactos con los que antes solo podíamos soñar. Hasta hace poco era inconcebible emprender investigaciones para mejorar paisajes enteros, o empaquetar rápidamente múltiples rasgos en los cultivos a través de la edición de genes. Pronto la revolución de datos nos permitirá realizar fitomejoramiento in silico – usando tan solo computadoras e información de ADN. Esto nos ayudará a desarrollar de manera acelerada nuevas variedades de fríjol, arroz, yuca y forrajes tropicales que estén dirigidos a entornos, mercados y requerimientos nutricionales específicos. Los enfoques de big data (minería e inteligencia de datos) nos ayudarán a refinar y generar recomendaciones específicas por sitio para los agricultores acerca de qué y cuándo sembrar y cómo manejar mejor sus cultivos.

Muchos de estos avances estuvieron alguna vez en el ámbito de la ciencia ficción; hoy día son herramientas a nuestra disposición. Y ese es el poder de la ciencia pionera: empuja los límites del conocimiento; logra que lo inconcebible sea alcanzable.

Nuestros donantes, inversionistas y personal han hecho esto posible. Sus visiones de un mundo mejor han ayudado a mejorar las vidas de millones de personas durante los últimos 50 años. Lo mismo podemos decir de muchos gobiernos, universidades, organizaciones de investigación alrededor del mundo, que han compartido nuestra visión, convicción y optimismo. Nuestros éxitos son sus éxitos; nuestro impacto sus impactos.

En la actualidad, están surgiendo nuevas alianzas que nos ayudarán a construir sobre lo que ya hemos logrado. Los gobiernos y bancos de desarrollo cada vez más se nos acercan para ayudarles a idear estrategias para la producción agropecuaria sostenible adaptada al clima, dietas más saludables y sistemas alimentarios más sostenibles. Asimismo, estamos trabajando incluso más estrechamente con el sector privado para asegurar que los pequeños agricultores asuman roles activos en las cadenas de valor internacionales rentables para cultivos de alto valor como el café y el cacao, así como para productos pecuarios. Estos adelantos prometen más impactos de largo plazo y una relación calidad-costo mucho mejor para aquellos cuyas inversiones continúan impulsando nuestra labor de investigación.

No obstante, en tanto miramos hacia el futuro, hay algunas cosas que definitivamente no cambiarán. La agricultura continuará siendo uno de los motores más importantes de desarrollo económico y social sobre el planeta. Y eso significa que el CIAT continuará con su compromiso de producir investigaciones científicas de alta calidad que los formuladores de políticas puedan usar para mejorar la productividad, competitividad y rentabilidad de la agricultura. Significa que seguirá comprometido con la innovación y los impactos incluyentes, duraderos y de objetivos claros. Significa que seguiremos fortaleciendo nuestra red mundial de socios en África, Asia y América Latina y el Caribe, para acelerar el progreso y mejorar vidas – en especial con nuestros socios nacionales de investigación, para responder proactivamente a las amenazas y oportunidades que puedan surgir. Y, por supuesto, significa que continuaremos  demostrando el enorme potencial de nuestra investigación para ayudar a lograr la sostenibilidad alimentaria futura para todos.


Es por esto que estoy inmensamente orgulloso de mirar en retrospectiva cinco décadas del CIAT en este Informe Anual histórico, e igualmente entusiasmado de compartir mi emoción por las enormes oportunidades por venir. Después de todo, ahora contamos con una trayectoria de 50 años, que nos muestra claramente el camino hacia delante.

viernes, 27 de marzo de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"



FRÍJOLES QUE PUEDEN VENCER EL CALOR

En respuesta a los temores de que la producción de fríjol sufrirá un gran impacto por el calentamiento global, científicos del CIAT han identificado alrededor de 30 líneas “élite” que muestran tolerancia a temperaturas 4 grados centígrados por encima de la “zona de comodidad” normal del cultivo. La investigación sobre estos fríjoles, financiada por el Fondo de CGIAR y documentada en un informe reciente de CGIAR, representa una importante contribución a los Programas de Investigación de CGIAR sobre Leguminosas de Grano y sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS).
Según modelos computarizados simulados en 2014 por expertos del CIAT en clima, los fríjoles tolerantes al calor pueden resistir la mayoría de los impactos negativos de las temperaturas en aumento. Con base en análisis utilizando 19 modelos climáticos mundiales, los expertos concluyeron que, con las variedades actuales, el área adecuada para la producción de fríjol disminuirá hasta en un 50% hacia 2050. Con los fríjoles tolerantes al calor, la reducción será solo del 5%, incluso siendo conservadores al pensar que los fríjoles tolerantes pueden soportar un incremento en la temperatura de tan solo 3 grados.
“En algunas partes de África y América Latina, los agricultores que adopten las variedades que vencen el calor podrán en verdad expandir la producción en tierras normalmente consideradas demasiado cálidas para la siembra de fríjol”, afirmó Andy Jarvis, experto de CGIAR en cambio climático y director del Área de Investigación en Análisis de Políticas del CIAT. “Estas líneas representan un importante descubrimiento en defensa de una fuente vital de proteína para la población de escasos recursos contra el peor escenario de cambio climático con un aumento de temperatura de 4 grados”.
Los científicos identificaron los fríjoles tolerantes al calor entre 1.000 líneas avanzadas evaluadas en dos lugares de Colombia. Durante años, habían mejorado las líneas para lograr tolerancia a la sequía y a la baja fertilidad del suelo. Sin embargo, en 2012, expertos de CGIAR en clima publicaron resultados que sugerían que en las próximas décadas la mayor amenaza para la producción de fríjol en el planeta sería el estrés calórico.
Investigaciones más recientes han demostrado que en América Latina las temperaturas en aumento tendrán impactos especialmente severos en el fríjol en Nicaragua, Haití, Brasil y Honduras. En África, los cultivos de fríjol en Malawi y la República Democrática del Congo son los más vulnerables, seguidos por Tanzania, Uganda y Kenia. Estos hallazgos llevaron a los investigadores de fríjol a evaluar líneas élite bajo condiciones extremas.
El fríjol es sumamente sensible al calor y las variedades que los agricultores siembran en la actualidad no tienen buen rendimiento bajo temperaturas nocturnas mayores de 18 o 19 grados centígrados. Las temperaturas superiores reducen drásticamente la fertilidad de la semilla, afectando los rendimientos de grano y su calidad. En las líneas tolerantes al calor identificadas recientemente, el polen de las flores del fríjol permanece viable incluso con un aumento de temperatura de hasta 4 grados.
“Solamente hasta cuando aumentamos la temperatura, nos dimos cuenta que tantas líneas seleccionadas para otros estreses también son altamente tolerantes al calor”, comentó Steve Beebe, líder del Programa de Fríjol del CIAT. Muchas de las líneas tolerantes provienen de cruces entre el fríjol común sembrado ampliamente y un primo menos conocido llamado fríjol tepario, que fue domesticado en el clima árido del suroccidente de Estados Unidos y el norte de México, y es más tolerante a estas condiciones que cualquier otra leguminosa de grano.
“El descubrimiento de los fríjoles tolerantes al calor ilustra muy bien el porqué es tan importante salvaguardar y usar la diversidad genética de las plantas”, dijo Ruben Echeverría, director general del CIAT. “Las semillas en nuestro banco de germoplasma son una fuente vital para contribuir a que los agricultores en los países en desarrollo puedan sobrellevar los impactos del cambio climático”.
Algunas líneas tolerantes al calor identificadas por Beebe y su equipo también han sido sometidas a mejoramiento genético para mejorar su contenido de hierro. Las deficiencias de este micronutriente esencial afligen a uno de cada dos niños en edad preescolar y mujeres embarazadas en los países en desarrollo, lo que los hace sumamente susceptibles a la anemia y pone en riesgo el crecimiento y desarrollo cognitivo de los niños.
Para aportar una nueva medida para combatir la desnutrición por falta de micronutrientes, investigadores de CGIAR emprendieron hace más de una década un programa pionero de mejoramiento de cultivos. El contenido de hierro de las líneas de fríjol obtenido como resultado de este trabajo es el doble del hallado en las variedades actualmente cultivadas.
Los fríjoles contribuyen a la dieta alimentaria diaria de más de 400 millones de personas en todo el mundo en desarrollo. Son un alimento altamente nutritivo, que proporciona una fuente económica de proteína, fibra, carbohidratos complejos, vitaminas y micronutrientes. Como tales, los fríjoles refuerzan la seguridad alimentaria y nutricional entre los consumidores de bajos ingresos, reduciendo a su vez el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.
FUENTE :
CIAT- COLOBIA

martes, 18 de febrero de 2014

0214 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"


FRUTAS Y ABUNDANCIA TE LA TIERRA


 Los mercados modernos de las frutas van con programas de manejo y control ambiental , con aplicaciones desde el uso de los recursos naturales, sostenibilidad  de los sistemas de producción, bajo programas de gestión ambiental que aseguran una agricultura mas limpia, segura y sin un mayor impacto al medio ambiente y las comunidades que producen y consumen.


 El potencial fruticola que tenemos en Colombia, y principalmente en el Valle del Cauca, es muy importante,
ya que es agroecologico por establecer una diversidad de especies frutícolas , el cual es una alternativa ecológica productiva para pequeños , medianos agricultores de zonas de riesgo.


Es importante saber que las frutas de este sector del país, van dirigidos a mercados nacionales e internacionales.

LAS FRUTAS PRINCIPAL ALIMENTO  DE NIÑOS Y ADULTOS!!

AL IGUAL QUE EN COLOMBIA EN CUALQUIER PAÍS DEL MUNDO, LA TIERRA NOS BENDICE CON SUS AMABLES PRODUCTOS.

Gracias por tu lectura y enterarte de las grandezas que produce la TIERRA!

miércoles, 5 de mayo de 2010

Fenómeno de La Niña en el Valle del Cauca


Palmira, 2010


El fenómeno de la niña se caracteriza principalmente por la intensidad en sus lluvias extraordinarias en diferentes regiones del país, ocasionando un efecto negativo sobre el medio físico natural y un fuerte impacto social y económico en los cultivos colombianos.

En Colombia se evidencia claramente los impactos de La Niña, debido al constante incremento de desastres por fenómenos hidrometeoro-lógicos, especialmente inundaciones y deslizamientos.

El Valle del Cauca se ha visto afectada por las fuertes lluvias e inundaciones. Respecto a la salud ha generado diversas gripas entre los vallecaucanos y ha creado acumulaciones de zancudos que generan diferentes virus, entre ellos El Dengue.

El dengue es una enfermedad arboviral endémica que existe en el Valle del Cauca. Para esta enfermedad no hay vacuna ni tratamiento, la única manera de prevenir su ocurrencia es combatirlo y por eso tenemos unas recomendaciones para que el zancudo del dengue no lo afecte:

  • Elimine recipientes en donde se almacena el agua por más de ocho días, como llantas, tinajas de barro, latas, lavaderos, matas en agua y barriles, entre otros.
  • Limpie su lavadero cada ocho días.
  • Llene las tinajas de barro de los jardines, al igual que los platos de las materas, con arena.
  • Los síntomas del dengue son fiebre de más de 39 grados, dolor muscular, dolor de cabeza, vómitos, posibles desmayos y falta de apetito.
  • En la mayoría de los casos el dengue no da tos, esa es la diferencia de esta enfermedad con una gripa normal.
  • Si estos síntomas persisten por cuatro días debe acudir al médico de inmediato.
  • No se automedique.
  • Hasta dos meses puede vivir en un mismo lugar el mosquito causante del dengue. Por eso, se recomienda lavar bien todos los recipientes con agua, con el fin de evitar los criaderos.



Mayor información

Lina María Jaramillo Parra

Oficina de Transferencia de Tecnología

Tel: (2) 2756181 Ext. 241

limajapa@hotmail.com

Palmira, Valle del Cauca.