Mostrando entradas con la etiqueta sostenibilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sostenibilidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de julio de 2025

DEL CAMPO A LA MESA: CVC IMPULSA LA SOSTENIBILIDAD ALIMENTARIA EN VIJES

 

Hace dos años, la vida de Norby y Eduardo, propietarios de la finca La Cabaña, ubicada en el corregimiento La Fresneda, municipio de Vijes, tomó un nuevo rumbo. Ellos fueron beneficiarios del programa "Por un campo más sostenible" de la CVC, recibiendo semillas y árboles frutales. Hoy, su tierra es un testimonio de abundancia.

La CVC lo constató en una visita de seguimiento a la finca, encontrando naranjas jugosas, plátanos, maíz, entre otros frutos que la tierra les regala. Gracias a estas cosechas, gran parte de los alimentos que consume la familia provienen directamente de su tierra, consolidando a La Cabaña como una finca autosostenible.

“El predio La Cabaña es un claro ejemplo del impacto positivo de nuestra iniciativa agroecológica, que ha beneficiado a más de 6.000 familias rurales en todo el Valle del Cauca, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y fomentar prácticas agrícolas más amigables con el medio ambiente”, comentó Daniela Navia García, técnica operativa de la CVC regional Pacífico Este.

La historia Norby y Eduardo es un faro de esperanza para nuestra región, un claro ejemplo de cómo la inversión en la sostenibilidad ambiental no solo protege nuestros recursos naturales, sino que también empodera a nuestras comunidades”, añadió la funcionaria.

 Definitivamente, el programa "Por un campo más sostenible” entrega insumos para sembrar una semilla de futuro en el Valle del Cauca.


viernes, 27 de junio de 2025

CONSERVACIÓN, EDUCACIÓN Y SOSTENIBILIDAD EN UN SOLO LUGAR

 ALTAMIRA: UN PREDIO ESTRATÉGICO PARA LA PROTECCIÓN DEL AGUA Y LA VIDA EN LA UNIÓN

Adquirido bajo el artículo 111 de la ley 99, se ha consolidado como un espacio para la conservación hídrica, la educación ambiental y el avistamiento de aves. 

El municipio de La Unión cuenta hoy con un activo ambiental de gran valor: el predio Altamira, una reserva natural de 15.5 hectáreas adquirida bajo el artículo 111 de la Ley 99, que refuerza el compromiso institucional con la protección de los recursos naturales y el abastecimiento de agua para la comunidad.

Este predio hace parte de las ocho áreas estratégicas para la conservación propiedad del municipio, por su importancia en la protección de los nacimientos hídricos que surten a los acueductos. Sin embargo, Altamira no solo se destaca por su función de conservación, sino porque se ha convertido en un referente de gestión ambiental integral.

Desde el año 2019, en su interior opera el vivero municipal, un espacio destinado a la reproducción de especies forestales y frutales como algarrobos, chiminangos, guayabos, guayacanes (amarillo y lila), vainillos, guayaba común, pomarrosa, guama, chirlobirlo, ceibas, caracolís y samanes. Estas especies son utilizadas tanto en los ocho predios del municipio como en jornadas de reforestación comunitaria, reduciendo la presión humana o antrópica sobre los ecosistemas naturales.

Además, el predio Altamira sirve de escenario para recorridos de avistamiento de aves y cuenta con una casa habilitada para la realización de actividades de educación ambiental, especialmente dirigidas a instituciones educativas del municipio, fortaleciendo así la cultura del cuidado ambiental desde la infancia.

 El predio Altamira es un ejemplo de cómo una adecuada gestión del territorio puede unir conservación, educación y participación ciudadana en torno a un propósito común: proteger el agua y la vida.





miércoles, 11 de diciembre de 2024

UNAL sobresale en Colombia y el mundo según ranking de sostenibilidad

 En la tercera edición del QS World University Rankings: Sustainability, la compañía británica Quacquarelli Symonds (QS) ubicó a la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en el puesto 327 entre 1.743 universidades del mundo evaluadas, y en Colombia ocupa el segundo lugar.

El ranking evalúa las universidades en tres categorías: Impacto ambiental, Impacto social y Gobernanza, dentro de cada una de las cuales se evalúan diferentes métricas de rendimiento; además las ponderaciones han cambiado con cada edición por la inclusión de más métricas.

En la categoría “Impacto ambiental” la UNAL se ubicó en el puesto 271, en “Impacto social” quedó en el puesto 478, y en “Gobernanza” se ubicó en el puesto 504 del mundo.

La primera edición del QS World University Rankings: Sustainability se publicó en octubre de 2022 y contó con la participación de 700 universidades; para la segunda edición (2023) se incluyó una nueva métrica de evaluación como parte de la sostenibilidad relacionada con la gobernanza,lo que permitió aumentar el número de instituciones participantes a 1.400, un incremento de 700 en relación con la primera edición del ranking, por lo que los resultados de las dos versiones no son comparables.

El ranking se quiere configurar como la herramienta para que los estudiantes identifiquen las universidades más sostenibles, más comprometidas con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y las que demuestren mejores indicadores de una existencia más sostenible.

En la edición 2024 del ranking clasificaron 1.743 universidades del mundo, de las cuales 14 son de Colombia.

Impacto ambiental

En la categoría “Educación sostenible” la UNAL se ubica en el puesto 177, con una calificación de 76,1 puntos de 100 posibles, mientras que en “Impacto ambiental” ocupa el puesto 271 entre 1.743 universidades del mundo evaluadas.

Este bajo resultado se relaciona con la dimensión de “Sostenibilidad ambiental”, una de las métricas que afecta la puntuación por la definición de la meta de cero emisiones netas y la publicación del plan de acción dirigido al cumplimiento de ese objetivo.

Además, en esta dimensión el ranking verifica las estadísticas del país sobre el gasto en I+D y cuánto de esa investigación presenta componentes de sostenibilidad y aporte a la sociedad.

Impacto social

Para el ranking, la evaluación de la categoría “Impacto social” está asociada con métricas de Igualdad, entendidas como la proporcionalidad de hombres y mujeres en el cuerpo estudiantil, en la planta de profesores y en los cargos directivos de la Institución.

En términos del intercambio de conocimiento, evalúa cómo las instituciones se asocian en investigación entre regiones desarrolladas y las que están en vías de desarrollo para compartir conocimientos y estimular el crecimiento educativo y el impacto positivo de una universidad en su comunidad local y la sociedad.

En relación con el “Impacto de la educación”, verifica estadísticas del país tomadas de la Unesco y del Banco Mundial, y el impacto de los egresados de la universidad, verificando los premios/listas relevantes como los premios Nobel, Wolf, o Turing, y reconocimientos similares de impacto social y educativo; además se verifican los 10 investigadores más citados en cada una de las 5 áreas de conocimiento, según SciVal-Scopus.

En términos de “Empleabilidad”, se validan las estadísticas nacionales de la tasa de empleo, y mediante los resultados de la encuesta de Reputación de Empleadores se pregunta a los encuestados sobre la institución en la que se graduaron y en qué medida las habilidades adquiridas durante su estudio fueron relevantes para sus actividades laborales actuales.

Y la última dimensión que se tiene en cuenta para la evaluación del Impacto Social es la de “Salud y bienestar”, en la cual se verifican estadísticas nacionales y resultados contenidos en el Informe de Desarrollo Sostenible y las condiciones de salud que brindan los campus universitarios en términos de atención médica.

En la categoría de “Impacto social” la UNAL se ubica en el puesto 478, ascendiendo 38 lugares en relación con el año anterior; la dimensión en la que presenta el mejor resultado es la de “Intercambio de conocimiento”, ubicándola en el puesto 127 en el mundo con una calificación de 91,0 puntos de 100 posibles.

La tasa de empleo de los graduados UNAL presenta resultados satisfactorios oscilando entre el 70 y 90 %, sumado a la reputación institucional que tiene entre los empleadores, los egresados son reconocidos como profesionales competentes para los desafíos de las organizaciones. La Institución se ha caracterizado por mantener alianzas con empleadores y continúa ampliando las oportunidades para estudiantes y graduados en el mercado laboral.

Gobernanza

Esta categoría evalúa si una institución cuenta con una gobernanza sólida, por ejemplo mediante una toma de decisiones abierta, una cultura organizacional ética, con una representación de los estudiantes en los órganos de gobierno de la Universidad y transparencia financiera, especialmente.

La Universidad se ubica en el puesto 504 de un total de 1.743 universidades clasificadas, con una calificación de 76,6 puntos de 100 posibles.











jueves, 26 de septiembre de 2024

Economías verdes o disfraces del mercado: el reto de la sostenibilidad y el desarrollo

 Durante el conversatorio “Críticas a los enfoques de la economía verde aplicables a las crisis ecológica y climática global”, desarrollado en el marco del evento Pre-COP16 en la UNAL Bogotá Región, se expuso la necesidad de hacer política pública desde el territorio; además, que el mercado de carbono no conduce a la sostenibilidad ni resolvería el cambio climático, y que no todos los productos pueden volver a la economía en términos de economía circular.

Al evento asistieron las docentes de la UNAL Nubia Janeth Ruiz, Vicerrectora de Investigación; Carolina Jiménez Martín, Vicerrectora de la Sede Bogotá, y Teresa Mosquera Vásquez, Directora de Investigación y Extensión de la Sede Bogotá.

En su intervención, la profesora Ruiz señaló que “más de 30 años después de iniciar este trasegar por la lucha contra el cambio climático, de firmar múltiples acuerdos multilaterales, de proponer procesos que intentan reducir el cada vez más acelerado calentamiento global, el resultado no puede ser más devastador. La medición de las temperaturas desde 1994 hasta 2023 muestra que el calor en la Tierra habría aumentado en 1,48 °C. Los informes anuncian hoy, con gran preocupación, que hemos llegado a 1,5 °C, dato que pone al planeta en un umbral del cual muchos ecosistemas tendrán dificultades para adaptarse”.

En el conversatorio se expuso que el modelo de desarrollo depredador debe cuestionarse y las políticas públicas centrarse en una economía ambiental. Sin embargo, mientras algunas personas consideran que la economía verde es portadora de grandes esperanzas para lograr salir de la crisis multifuncional por la que pasa el mundo, otros creen que no es el camino adecuado y que muchas de las propuestas a lo que llevan es a perder tiempo que ya no hay.

Todo lo anterior haciendo referencia a los diferentes enfoques de la economía verde, entre ellos: la bio-economía, entendida como un modelo económico que se enfoca en la producción y el uso de recursos biológicos, con productos derivados de la biodiversidad; la economía circular, que implica un modelo de producción que aproveche los productos existentes el mayor tiempo posible, como el reciclaje; y la economía verde, que es un modelo económico que busca reducir el impacto ambiental y promover el desarrollo sostenible fomentando la eficiencia energética y el uso de energías renovables, entre otros propósitos.

“Existen numerosas evidencias de los mercados de carbono y que algunos enfoques de la bio-economía y de la economía ambiental pueden conducir a grandes asimetrías y desigualdades, no solo económicas, sino también ecológicas y sociales, y muchos de estos mercados se han convertido en especulaciones perversas y burbujas financieras sin que tengan impacto alguno sobre el objetivo para el que fueron creados”, planteó la profesora Castiblanco.

Bio-economía

Johana Regino, líder de la Misión de Bioeconomía y Territorio del Ministerio de Ciencias, Tecnología e Innovación y estudiante del Doctorado en Estudios Ambientales de la UNAL, expresó que la política pública se debe deconstruir en términos de complejidad, teniendo en cuenta que se basa en mostrar ejecución y no realmente en analizar si se está contribuyendo a generar un impacto en los territorios, pues la naturaleza se percibe como un recurso económico, y constantemente se estudia su uso útil.

“El concepto de bio-economía seguirá perpetuando la lógica de crecimiento económico, y tanto para la academia como para la política pública es un reto trabajar para definir los enfoques, ya que desde la formulación de la política hay un vacío porque se hace en un escritorio de Bogotá, cuando el verdadero impacto será en el territorio y se convierte en un desafío socializarla con las comunidades cuando estas expresan otras problemáticas”, aseguró la líder Regino.

Cambio climático

El economista Carlos Enrique Díaz, magíster en Medio Ambiente y Desarrollo de la UNAL, aseguró que todas las organizaciones internacionales que presionan para que en cada país se implementen políticas públicas que mitiguen el impacto del cambio climático, en realidad tienen un interés económico de fondo.

“La Política Nacional Ambiental de Colombia se construyó desde afuera, se construyó del exterior. Estados Unidos, a través de entidades como GIZ, Usaid o el Fondo Acción, presiona para que se desarrolle una guía de instrumentación con políticas públicas de largo plazo, dejando imposibilitado al Gobierno nacional para generar cambios estructurales en materia de ambiente, ya que existen compromisos internacionales que no permiten que se hagan políticas publicas pensando en las comunidades y el territorio, sino en sus intereses”, sostuvo el panelista invitado.

Economía circular

Es un modelo económico que busca minimizar el desperdicio y maximizar el uso eficiente de los recursos. A diferencia del modelo lineal tradicional (“extraer, producir, desechar”), la economía circular propone un ciclo cerrado en el que los productos, materiales y recursos se reutilizan, reparan, reciclan y se les da un nuevo uso, evitando así que se conviertan en residuos.

La panelista Nidia Yaneth Rincón Velásquez, economista de la UNAL, considera que no es posible asegurar que todos los recursos volverán a la economía. “Lo que nos están vendiendo es un discurso en el que supuestamente volveremos a reutilizar todos los recursos y lo que nos dicen es ‘traiga lo usado’, pero compre más, y es ahí donde se crea esa ironía, y lo que denota es que la economía circular es una economía débil y no fuerte. Desde nuestros hogares es imposible que eso suceda porque un producto se puede reutilizar 2 veces, pero no 3, y ahí se corta esa economía circular donde el producto vuelve al mercado”, sostuvo.

El conversatorio resaltó críticas fundamentales a los enfoques predominantes de la economía verde, especialmente en su aplicación a la crisis ecológica y climática. Los panelistas señalaron que el mercado de carbono y otros mecanismos económicos globales no son soluciones viables para la sostenibilidad, ya que no abordan las realidades locales ni el impacto en los territorios.

También se cuestionó la efectividad de la bio-economía, pues perpetúa lógicas de crecimiento económico sin considerar las necesidades de las comunidades. Además, se puso en duda la viabilidad de la economía circular, señalando que no todos los recursos se pueden reutilizar como se propone. En general, el debate dejó en evidencia la necesidad de una política pública que se construya desde el territorio y no desde intereses externos o teóricos, para abordar de manera efectiva las crisis ambiental y climática.






lunes, 29 de julio de 2024

Manejo centralizado del turismo impediría la sostenibilidad del sector

 En Colombia la planificación turística centralizada a menudo ignora las realidades locales, lo que afecta la efectividad de las políticas públicas para atender las necesidades de las comunidades que viven en los lugares de interés para los viajeros.

Un estudio realizado en los Parques Nacionales Naturales Los Nevados, Salento - Cocora y San Cipriano, examinó cómo la sostenibilidad del turismo se ve afectada por las estructuras de gobernanza, es decir por los actores encargados de administrar las zonas turísticas.

El estudio fue realizado por Alejandro Echeverri Rubio para el Doctorado en Administración en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, dirigido por el profesor Jaime Andrés Vieira-Salazar, Ph. D. en Ciencias de la Gestión, y con el apoyo del grupo de investigación Gestión Responsable para la Sostenibilidad Territorial (GREST).

El objetivo de este trabajo fue analizar los principales desafíos que enfrentan los actores en la configuración de estructuras de gobernanza para lograr la sostenibilidad de los socio-ecosistemas con aprovechamiento turístico en Colombia y contribuir a que las políticas públicas se adapten a las necesidades locales. La tesis fue laureada por su notable contribución al campo de la gobernanza turística y la sostenibilidad.

Según el estudio, en Colombia las leyes y políticas turísticas –como la Ley 2068 de 2020, la Política Nacional de Turismo Comunitario y los Planes de Ordenamiento Territorial (POT)– han causado controversias entre el Gobierno y las comunidades locales por priorizar el desarrollo turístico sobre las necesidades y los derechos de estas colectividades, excluyéndolas de beneficios económicos, y además por no considerar suficientemente los impactos culturales y ambientales.

Tanto en las regiones de los tres parques estudiados como en el Eje Cafetero y Valle del Cauca se realizaron entrevistas y grupos focales para profundizar en la comprensión de las dinámicas y los retos presentes, utilizando observación directa y encuestas a actores del turismo.

Estos instrumentos permitieron recopilar datos para identificar a los actores involucrados, describir sus relaciones, caracterizar los conflictos socio-ecológicos, detallar las estructuras de gobernanza y proponer escenarios prospectivos para el aprovechamiento turístico sostenible en cada caso de estudio.

En el estudio, los actores clave identificados variaron según el caso. En el Parque Los Nevados los principales actores fueron la Oficina de Parques Nacionales y la Unión Temporal de Operación Nevados (UTON), encargados de la gestión y conservación del Parque, mientras que las comunidades locales desempeñaron un papel secundario.

En Salento - Cocora el análisis incluyó al gobierno local y al Gobierno nacional, que regulan y apoyan el turismo, además de las comunidades locales y las agencias de viajes y operadores turísticos, que participan activamente en la gestión y promoción del turismo.

Para el caso de San Cipriano, los actores clave fueron la Fundación San Cipriano, que coordina la red local; la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, encargada de la gestión ambiental; el Consejo Comunal, que representa a la comunidad; y las agencias de viajes y operadores turísticos, que apoyan el desarrollo del turismo en la región.

Las redes expuestas en la tesis muestran cómo las estructuras de gobernanza afectan la gestión del turismo en cada caso: en el Parque Los Nevados la centralización limita la participación local. En Salento - Cocora la coordinación horizontal facilita una gestión colaborativa, y en San Cipriano, aunque existe una centralización, la participación local sigue siendo relevante.

La estructura jerárquica y centralizada del Parque Nacional Natural Los Nevados no es inherentemente negativa, de hecho los resultados sugieren que este tipo de gobernanza puede ser necesaria y adecuada para destinos turísticos que requieren un control riguroso y una administración estricta para asegurar la conservación y gestión efectiva de recursos naturales.

Esta estructura, aunque limita la participación local, puede ser esencial para garantizar la protección de áreas de alta biodiversidad y la implementación de políticas de conservación. Por otro lado, la estructura de gobernanza en Salento es menos jerárquica y fomenta una mayor participación colaborativa, mientras que la de San Cipriano, aunque más horizontal en comparación con la del Parque Los Nevados, aún presenta elementos de centralización.

“Es vital mencionar la relevancia del factor socioecológico en la gobernanza del turismo, porque es fundamental para asegurar una gestión equilibrada y sostenible de los recursos naturales y culturales”, explica el investigador. Este factor se refiere a la interacción entre aspectos sociales y ecológicos, y cómo estas interacciones influyen en la sostenibilidad de los destinos turísticos.

“La integración efectiva de las dinámicas socio-ecológicas en la planificación y gestión turística permite no solo conservar el medioambiente, sino además fortalecer a las comunidades locales promoviendo un desarrollo turístico que beneficia tanto a las personas como al entorno natural”, puntualiza el investigador.

Las redes colaborativas, como la de San Cipriano, tienden a manejar mejor los recursos turísticos y a abordar las necesidades locales. En contraste, las estructuras más centralizadas, como en Parque Los Nevados, pueden enfrentar desafíos en términos de inclusión y adaptabilidad. Comprender y adaptar estas estructuras a las dinámicas socio-ecológicas específicas de cada destino es esencial para promover un desarrollo turístico sostenible y equilibrado.






martes, 26 de diciembre de 2023

Abejas silvestres de Totoró (Cauca), materia de estudio por su aporte a la sostenibilidad ambiental

 El grupo de investigación Parasitología, Inmunología y Enfermedades Infecciosas, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, evalúa la presencia en Colombia de ácaros en colmenas de las tribus Apini y Meliponini –que anidan en árboles y cavidades lejos de la presencia humana–, con el fin de aportar a su conservación y estimular el desarrollo sostenible de la apicultura en esta región del país.

Las abejas silvestres Apini y Meliponini, fundamentales para la sostenibilidad de los ecosistemas y la producción de alimentos, son muy importantes para la polinización y la elaboración de productos como la miel, la cera y el propóleo, y también por la apitoxina, una sustancia que se encuentra en su veneno, utilizada en algunas terapias alternativas debido a sus propiedades antiinflamatorias. Sus nidos se encuentran en árboles y cavidades abandonadas, lejos de la intervención humana.

El profesor Javier Antonio Benavides Montaño, del Departamento de Ciencia Animal y líder del grupo de investigaciónParasitología, Inmunología y Enfermedades Infecciosas, explica que “las abejas de la tribu Meliponini, conocidas porque no tienen aguijón y sus alas son más largas que su cuerpo, se encuentran en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo, y producen una sustancia similar a la miel, a menudo denominada en Australia como ‘bolsa de azúcar’ o ‘miel de meliponina’ en otras regiones”.

“Sin embargo, existen algunas diferencias de sabor, composición y consistencia entre la miel producida por las abejas sin aguijón y aquella de las melíferas. En ocasiones, las comunidades indígenas y los apicultores recolectan su miel, valorada por su sabor y uso en la medicina tradicional y en prácticas culturales en algunas zonas”.

Ante su importancia, los estudiantes Brayan Alexander Sánchez Quilindo y Harby Leandro Pizo Barona, de Zootecnia de la UNAL Sede Palmira, integrantes del semillero del grupo de investigación, acompañados por los investigadores Javier Benavides y Carlos Agudelo, analizaron la prevalencia de posibles parásitos en las abejas silvestres en el municipio de Totoró (Cauca), a una altitud de 2.750 msnm.

La metodología utilizada por los investigadores implicó una primera recolección de abejas de las tribus Apini y Meliponini en las veredas Miraflores y La Palma. Las muestras se llevaron al Laboratorio de Parasitología, Inmunología y Enfermedades Infecciosas de la UNAL Sede Palmira –ubicado en la Granja Mario González Aranda– para observarlas minuciosamente con los equipos de última tecnología con los que cuenta.

“Como resultado, realizamos una clasificación según el tipo de abeja; para este caso utilizamos la taxonomía reportada por otros investigadores, en la cual hicimos una distinción de las alas, cuya longitud es más grande que el cuerpo. También realizamos una clasificación taxonómica

empleando la caja entomológica, en donde elaboramos un etiquetado que consta de información del lugar de procedencia, altitud del reconocimiento y datos de los colectores presentes”, informó el estudiante Sánchez.

Hoy la identificación de los ácaros se realiza mediante el análisis de las tráqueas de las abejas, con claves taxonómicas previamente reportadas que se utilizan para ayudar a identificar y clasificar organismos en categorías específicas –como géneros, especies o incluso subespecies– según sus características de forma, tamaño y disposición, y con las estructuras internas de partes del cuerpo.

El proyecto de investigación, que también involucra a las Sedes Bogotá y Tumaco, evalúa la posible presencia de parásitos, virus y bacterias que puedan estar presentes en colmenas silvestres y comerciales. Como resultado preliminar se identificó un ácaro del género Uropoda, aunque este solo utiliza a las abejas como medio de transporte sin afectar su salud.

Según los investigadores, el estudio aboga por estrategias de conservación, especialmente en comunidades indígenas y campesinas del Cauca, para garantizar la protección de las abejas y entender su rol en la biodiversidad y la protección de los ecosistemas.

El trabajo de investigación continúa y espera ampliar los aportes científicos de estas especies de abejas, además de los factores sanitarios y ambientales que puedan afectar su rendimiento en la producción y sus aportes como polinizadores a los servicios ecosistémicos del país.




 




lunes, 1 de agosto de 2016

" 2016 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

El Informe Anual CIAT 2015–2016 ya está disponible en español

Sentamos las bases de la seguridad alimentaria futura

El planeta nunca ha producido o consumido tantos alimentos como hasta ahora.
Sin embargo, no podemos ignorar la presión que la producción alimentaria está ejerciendo en el medio ambiente y los servicios ecosistémicos de los que todos dependemos. Tampoco podemos ignorar la amenaza sin precedentes que representa el cambio climático para la agricultura – y la necesidad apremiante de adaptarnos. Asimismo, debemos asegurarnos que los sistemas de producción y distribución de alimentos brinden a los agricultores en los países en desarrollo – agricultores y agricultoras por igual – un trato justo, y a los consumidores alrededor del mundo, acceso adecuado a alimentos variados, asequibles y nutritivos.
En este Informe Anual, que cubre el período entre abril de 2015 y marzo de 2016, el CIAT brinda un panorama dinámico de nuestra contribución para enfrentar estos retos y forjar bases sólidas para la sostenibilidad alimentaria futura.
En colaboración con cientos de socios, estamos ayudando a conservar la integridad de servicios ecosistémicos vitales en paisajes rurales de América Latina, África y Asia, generando a su vez mayores beneficios sociales y económicos. Inspirados por nuestra experiencia con elMinisterio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia para proteger de una mejor manera importantes cadenas de valor frente a la variabilidad climática, estamos extendiendo nuestro apoyo a Perú y Honduras. Los catorce perfiles nacionales de agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés) que se han producido hasta ahora contribuyen además para que formuladores de políticas e inversionistas puedan, de una manera fácil y rápida, revisar las oportunidades para la priorización de la CSA a nivel nacional.
Como uno de los pioneros de Big Data (inteligencia y minería de datos) en la ciencia agrícola, el CIAT emplea grandes conjuntos de datos sin depurar del mundo real y analítica de alta tecnología para filtrar los datos y producir recomendaciones confiables y específicas por sitio. Las actividades de Big Data del CIAT han producido descubrimientos revolucionarios para la industria arrocera colombiana – soluciones que se pueden escalar fácilmente y extender para incluir otros cultivos. Para impulsar el poder explicativo, los científicos están buscando incorporar datos de suelos, plagas y enfermedades, así como otros factores.
De las 169 metas que conforman los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, más de 60 se relacionan de alguna forma con el sistema alimentario. Al conservar variedades de fríjol, yuca y forrajes tropicales y sus parientes silvestres en nuestro banco de germoplasma, acelerar la ganancia genética, difundir prácticas agronómicas sensatas y promocionar modelos empresariales que brinden a los agricultores y al medio ambiente un mejor trato, el CIAT y nuestros múltiples socios contribuyen activamente para lograr un futuro sostenible.
Se requieren más inversiones y esfuerzos en la investigación agrícola para el desarrollo. Con 21 oficinas y más de 1.000 colaboradores estratégicamente ubicados en los trópicos, gozamos de una posición única para lograr la sostenibilidad alimentaria futura para la agricultura tropical en colaboración con nuestros socios, incluidos formuladores de políticas y el sector privado.
Este Informe Anual está dedicado a agricultores, empresas, gobiernos y todos nuestros otros socios con quienes trabajamos en equipo para lograr que la agricultura sea más nutritiva, competitiva y sostenible.


lunes, 20 de junio de 2016

"2016 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

El suelo nos brinda el 98 por ciento de los alimentos que consumimos



El IDEAM se une a la celebración del Día Nacional de los Suelos y el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación


 ‘‘Los suelos son la base de los ecosistemas, luchemos por su sostenibilidad’’, es el llamado que hace el IDEAM, en la celebración del Día Nacional de los Suelos y el Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación, para ello, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales,  pone a disposición del país información de base para la gestión sostenible de los suelos, relacionada con el monitoreo y seguimiento del estado del recurso, en temas como la erosión, salinización y desertificación en Colombia, proceso enmarcado en la implementación de la Política para la Gestión Sostenible de los Suelos – PGSS, que lidera el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible – MADS.

Cabe señalar que según el IDEAM, el 98 por ciento de los alimentos que consumimos se producen en el suelo, además de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO, “Los suelos son fundamentales para el desarrollo humano. Nos sostienen, son la base de nuestra producción alimentaria, de ellos extraemos minerales y gracias a ellos podemos producir flores, fibras, combustibles y productos medicinales”.


La Convención Marco de Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación y la Sequía – UNCCD, de la cual Colombia hace parte propone, como principio para el 2016 – 2017: "Proteger el Planeta. Recuperar la tierra. Participación de la gente’’, principio que está en sintonía con la política de prevención del IDEAM.

miércoles, 22 de abril de 2015

"2015 ENCUENTRO CON LA NATURALEZA"

"CLIMA SECTOR AGROPECUARIO COLOMBIANO, ADAPTACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD PRODUCTIVA"


Después de los primeros dos años de trabajo hay avances contundentes en el mejoramiento de la competitividad del agro en Colombia. Por ejemplo, se han generado pronósticos agroclimáticos para las principales zonas agrícolas del país; se conocen los factores de clima limitantes en la producción de maíz, arroz y fríjol y que conducen a generar brechas productivas entre agricultores en once departamentos de Colombia.
Además, se cuentan con variedades de maíz, arroz, fríjol y yuca probadas en campo para observar su comportamiento en eventos extremos de sequía y excesos de humedad y se aplican tecnologías de cultivo para producir arroz, maíz, pastos y papa con menos requerimientos de agua y emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
“Este Convenio nos ha permitido el análisis de la información sobre la productividad y el manejo del cultivo. La mayoría de los objetivos se han cumplido y siempre habrá que hacer algo más, pues esto es muy dinámico y existen muchos factores que afectan de una u otra forma el comportamiento de la planta. 
Mirando hacia el futuro 

Para esta segunda fase se continúa con el modelo de trabajo en el que el MADR es un socio clave en la asignación de los recursos, sumado a la estrecha colaboración de gremios y centros de investigación.
Entre los temas a trabajar en esta nueva fase están: continuar con los pronósticos agroclimáticos para las zonas productoras de arroz y maíz; el fortalecimiento de los análisis de Agricultura Específica por Sitio en arroz, fríjol y maíz y la ampliación de ambas actividades a nuevas zonas priorizadas por el MADR.
A su vez, las prioridades se centrarán en mantener el proceso de validación en campo de opciones tecnológicas de adaptación en cultivos de arroz, maíz y fríjol; la definición del modelo de análisis para la aplicación del enfoque de ganadería específica por sitio para caracterizar la oferta ambiental de las diferentes zonas ganaderas, la aplicación de agricultura específica por sitio y modelación de cultivos de banano de exportación teniendo en cuenta las variables agroclimáticas de la región del Magdalena y La Guajira. Asimismo, se medirá la huella de carbono preliminar del sector ganadero e identificarán distintas alternativas para reducir el nivel de emisiones de GEI, y se sentarán las bases para hacer predicciones agroclimáticas en las principales zonas productoras de caña y de banano.
FUENTE: 
CIAT - COLOMBIA.