En un astillero de Buenaventura, principal puerto del Pacífico colombiano, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) completa el 70 % de la construcción del prototipo de una embarcación propulsada por energías renovables -como el aire-, e hibridas, con la que se espera una disminución en el consumo de combustible superior al 25 %. A más tardar en marzo de 2025 estará lista para pruebas en el mar.
A pesar de ser el motor económico y una tradición esencial
para estas comunidades, la pesca artesanal se realiza en condiciones precarias
ya que los pescadores afrontan jornadas de alto riesgo, expuestos a fuertes
vientos, olas impredecibles y amenazas de delincuencia; asimismo, trabajan
constantemente mojados y el agua que salpica dificulta la preparación de
alimentos, además, duermen en improvisadas camas de plástico o tablas y carecen
de espacios como baños.
El prototipo incorpora materiales como la fibra de vidrio,
madera y adaptaciones internas que mejorarán la operatividad y la seguridad
para las faenas que suelen durar más de tres días en las álgidas aguas del
Pacífico colombiano.
Aunque la vela es el principal paradigma tecnológico con el
que funcionará la embarcación, especialmente en altamar donde los vientos se
hacen más intensos, el prototipo contará con un motor ubicado en la parte
interior (intraborda) para prevenir los robos con los que lidian los pescadores
durante las faenas.
De igual manera, el diseño incluye un baño, resultado de las
discusiones sobre la privacidad y necesidades, especialmente de las pescadoras,
quienes no cuentan con este espacio en las barcas tradicionales; este ajuste
garantizará la comodidad y promoverá la equidad en el oficio.
La embarcación es uno de los principales resultados del
diálogo de saberes entre la academia y las comunidades, que converge en el
proyecto “Econavipesca del Pacífico: ecosistema para la navegación pesquera
sustentable en el municipio de Guapi, Cauca”. Este apuesta por desarrollar un
sistema de pesca sustentable para la cadena pesquera en el municipio de Guapi,
que reduzca la dependencia de combustibles fósiles que en la actualidad demanda
gastos importantes en la realización de faenas de pesca y que generan impactos
ambientales en la realización de dicha actividad.
“El proyecto invitaba a reducir el consumo de combustibles
fósiles y promover las energías alternativas: primero, el viento es gratis, y
segundo, contamos con la experiencia exitosa de pescadores artesanales de Cabo
Blanco en el norte de Perú que utilizan vela y funcionan sin motor”, explica el
profesor David Artemio Ríos Méndez, de la UNAL Sede Palmira, quien lidera los
procesos de habitabilidad, ergonomía y usabilidad en la definición de la
embarcación.
El desarrollo, que inicialmente se planeó en Guapi, se
trasladó a Buenaventura por condiciones técnicas; allí, en un astillero local,
avanza su construcción con apoyo de la comunidad y expertos en ingeniería
naval. Se espera que la embarcación esté lista para pruebas en el mar entre
febrero y marzo de 2025.
Proyección pedagógica y sostenible
El enfoque cultural y social del proyecto Econavipesca ha
incluido actividades como regatas y capacitaciones con las comunidades
pesqueras del Pacífico, para fomentar la apropiación de esta tecnología entre
las comunidades locales, es decir, que la gente la asuma y la apropie.
“Queremos que la embarcación inspire a las nuevas generaciones a permanecer en
sus territorios”, señala el profesor Ríos.
Como parte del proceso han desarrollado materiales
educativos, incluido un corto documental producido por la UNAL Sede Medellín
para visibilizar la historia de la vela contada desde sus protagonistas a
partir de los recuerdos y experiencias de sus ancestros, en el que se destaca
su potencial para transformar la pesca artesanal y rescatar el patrimonio
cultural de los pescadores, ya que entre 1970 y 1980 esta fue desplazada por
motores fuera de borda que funcionan con gasolina, encarecen la labor y contaminan
el ambiente.
El proyecto, además de integrar la experiencia de pescadores
artesanales de Perú y clubes de vela locales para integrar aprendizajes y
garantizar su sostenibilidad, se amplió con actividades que involucraron a
niños y adultos a través de talleres y encuentros que se convirtieron en
espacios para reflexionar sobre la importancia de las prácticas tradicionales y
los retos de la modernización tecnológica.
Una vez finalizada la construcción, el prototipo será
trasladado a Guapi para realizar recorridos pedagógicos y capacitar a
pescadores locales en su uso y mantenimiento. Actualmente, ultiman detalles en
la fabricación del mástil y la confección de la vela, que se realiza con
lienzos modernos en colaboración con artesanos locales.