Las agroexportaciones peruanas cerraron el 2025 con un desempeño histórico, alcanzando los US$14.600 millones en envíos, lo que representa un crecimiento interanual de 20% frente a los US $12.300 millones registrados en 2024, así lo indicó el CEO de Fluctuante, David Sandoval a Portalfruticola.com
Agregó que el sector no solo creció en valor, sino también en volumen, consolidando su competitividad a nivel internacional.
Si bien las cifras aún están en proceso de actualización, los resultados confirman que el agro peruano atraviesa uno de sus mejores momentos. “Hemos tenido un fuerte crecimiento en valor, impulsado principalmente por los altos precios internacionales del café, el cacao y sus derivados, pero también un crecimiento real en volumen exportado, que es el indicador clave de competitividad”, señaló Sandoval.
De sector complementario a protagonista de la economía
Uno de los hitos más relevantes del análisis realizado por
Sandoval, es la evolución estructural del sector agroexportador dentro de la
economía peruana. En el año 2000, el agro representaba apenas el 1,2% del
Producto Bruto Interno (PBI). Para 2024, esa participación se elevó al 4,3%, y
aunque aún no se publican las cifras oficiales del Banco Central de Reserva
(BCR) para 2025, Fluctuante estima que el sector se mantendrá en niveles
similares.
Sandoval aclaró que esta estabilidad no responde a una
pérdida de participación del agro, sino al desempeño excepcional del sector
minero durante 2025, favorecido por precios históricos de los metales,
especialmente del cobre, impulsados por una fuerte demanda de países como China
y Rusia. “El agro no ha retrocedido; por el contrario, ha seguido creciendo,
pero la minería tuvo un año extraordinario”.
Crecimiento cíclico y salto en volumen exportado
Para el CEO el sector agroexportador peruano presenta un
comportamiento cíclico, con saltos significativos en volumen cada cuatro o
cinco años. En 2005 se superó por primera vez el millón de toneladas
exportadas; en 2011, los dos millones; y en 2025, el sector alcanzó un nuevo
récord al superar los 5 millones de toneladas exportadas.
Este crecimiento responde a una combinación de factores:
mayor productividad, expansión de áreas cultivadas en años previos y una
demanda internacional sostenida por alimentos frescos y con altos estándares de
seguridad alimentaria. “El 2025 fue un año en el que coincidieron dos motores
clave: incremento de productividad y mejores precios internacionales”, precisó
Sandoval.
Transformación de la canasta agroexportadora
Otro cambio estructural relevante es la transformación de la
canasta agroexportadora peruana. El ejecutivo explicó que históricamente
destacaban los productos tradicionales como el café y el cacao, desde 2010 el
país apostó por un recambio hacia las frutas frescas, con cultivos como palta,
uva y arándano como nuevos pilares del sector.
El caso del arándano es especialmente significativo. En 2024
y 2025, el Perú se consolidó como el primer exportador mundial, concentrando
cerca de un tercio del comercio global. En uvas, el país maneja alrededor del
16% de las exportaciones mundiales, mientras que en palta participa con más del
13%.
“El Perú ha sabido responder a lo que hoy demanda el
consumidor global: productos frescos, saludables y con trazabilidad. Ese es uno
de nuestros principales activos competitivos”, afirmó Sandoval.
Un año de récords para varios cultivos
El 2025 también estuvo marcado por la ruptura de varias
barreras históricas. Las paltas frescas superaron por primera vez los US$1.400
millones en exportaciones, con un crecimiento del 41% en volumen, lo que generó
una mayor oferta y una presión a la baja en precios, aunque con resultados
positivos en valor total.
Producción de palta peruana.
Asimismo, la palta congelada alcanzó por primera vez los
US$100 millones, con un crecimiento cercano al 60%, consolidándose como una
alternativa estratégica frente al producto fresco. “En algunas semanas, la
palta congelada incluso llegó a cotizar por encima de la fresca, funcionando
como un respaldo clave para las empresas exportadoras”, explicó el CEO de
Fluctuante.
Otros productos que marcaron hitos fueron la granada, que
superó los US$100 millones, y el café, que alcanzó los US$1.800 millones,
impulsado principalmente por precios elevados, pese a un crecimiento marginal
en volumen.
El cacao y sus derivados superaron los US$1.600 millones,
destacando no solo el cacao en grano, sino también productos con mayor valor
agregado como manteca, polvo, pasta y preparaciones para la industria
chocolatera europea.
Desafíos
Entre los principales desafíos enfrentados en 2025, Sandoval
destacó que, a diferencia de años anteriores, el factor climático se mantuvo
relativamente estable.
No obstante, advirtió que ya se han activado alertas ante un
eventual fenómeno El Niño Costero, que podría afectar las campañas de 2026,
especialmente en cultivos como arándano y uva.
Exportaciones marítimas.
En el ámbito logístico, el sector capitalizó las lecciones
aprendidas en 2024, mejorando la coordinación con navieras y operadores
logísticos. Sin embargo, diciembre continúa siendo un mes crítico por la
coincidencia de exportaciones de arándano, uva y mango, este último afectado
por bajos precios internacionales a fines de 2025.
“El reto es ordenar mejor las salidas, evitar choques de
oferta y proteger los precios. Eso requiere mayor planificación y prospección
comercial”, sostuvo.
El camino hacia la agroindustria
De cara al futuro, Fluctuante proyecta un crecimiento moderado —cercano
al 10%— en cultivos como arándanos, uvas y paltas, pero con un énfasis cada vez
mayor en la industrialización. Congelados, deshidratados, jugos, mermeladas y
otros derivados aparecen como el siguiente paso natural del sector.
“Ya no se trata solo de exportar más, sino de exportar
mejor. La calidad es clave: la confianza internacional se construyó en 25 años,
pero se puede perder en uno solo si no cuidamos los estándares”, enfatizó
Sandoval.
El informe completo de Agroexportaciones Peruanas 2025 será
presentado oficialmente el 6 de marzo, fecha en la que Fluctuante realizará un
webinar de lanzamiento y pondrá el documento a disposición del sector,
consolidándose como una herramienta clave para entender la evolución y los
desafíos del agro peruano.


