Los fenómenos climáticos extremos o en fechas inusuales se
han convertido en una constante con la que los agricultores han debido aprender
a convivir. Esta situación se vivió hace algunos días en el centro-sur de Chile
con el registro de fuertes lluvias y donde se encuentran en plena cosecha
algunos frutales.
En ese contexto, Portalfruticola.com conversó
con el presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Frutas (Fedefruta), Víctor Catán,
quien entregó un primer balance marcado por la heterogeneidad de las
precipitaciones y sus efectos en distintos cultivos.
Explicó que en la Región de O’Higgins se han registrado
diferencias importantes en los niveles de agua caída. “Tenemos zonas donde
llovieron hasta 36 milímetros, como San Vicente, mientras que en otras comunas
prácticamente no se registraron precipitaciones. Esto genera impactos
disímiles, pero igualmente relevantes”, indicó.
Catán detalló que lluvias de entre 30 y 36 milímetros
provocan afectaciones directas en la fruta, especialmente por la acumulación de
humedad. “La fruta se moja externamente e internamente, lo que aumenta el
riesgo de enfermedades y reduce su vida comercial. Aunque se apliquen medidas
preventivas o curativas, siempre hay algún grado de daño”, afirmó.
Entre los cultivos afectados, destacó la fruta de secado,
como la ciruela, donde incluso el uso de cobertores plásticos no fue suficiente
frente a precipitaciones mayores a las previstas.
Otras frutas afectadas han sido las manzanas.
Particularmente en zonas más al sur del país, ya se observan fisuras en
algunas variedades, lo que podría traducirse en pérdidas de fruta exportable.
Afectación de las lluvias en uva de mesa
Respecto a la uva de mesa, Catán explicó que la situación
depende en gran medida de la variedad y del estado de avance de la cosecha.
“Hay variedades más resistentes que otras. La recomendación es no prolongar la
guarda y avanzar rápidamente en el embalaje y comercialización”.
El dirigente también advirtió que la industria ha debido
adaptar sus calendarios productivos en los últimos años, concentrando la oferta
hacia el final del verano para competir en mejores condiciones en los mercados
internacionales, lo que incrementa la exposición a eventos climáticos como los
actuales.
Desde el mundo productivo, el presidente de Uvanova, Rafael Rodríguez,
señaló a Portalfruticola.com que
la afectación en la Región Metropolitana ha sido acotada, debido a la menor
superficie cultivada. No obstante, en la Región de O’Higgins, especialmente en
la provincia de Colchagua, incluyendo zonas como San Vicente y áreas cercanas a
Rapel, se estima que cerca del 50% del territorio habría recibido lluvias con
distintos niveles de impacto.
Rodríguez explicó que aún no es posible cuantificar con
precisión las pérdidas, considerando que millones de cajas de uva aún estaban
pendientes de embalaje al momento de las precipitaciones. “No está claro
todavía si se perderán cientos de miles o millones de cajas”, indicó.
En términos técnicos, el presidente de Uvanova, señaló que
los principales riesgos en los parrones incluyen partiduras en las bayas y el
desarrollo de pudriciones, fenómenos que obligan a los productores a detener
temporalmente las labores y evaluar la evolución de la fruta antes de retomar
la cosecha.
“En muchos casos, esto implica descartar volúmenes que no
cumplen con los estándares de exportación”, acotó Rodríguez.
Entre las variedades más expuestas se encuentran algunas
tradicionales como Crimson, así como otras aún en proceso de cosecha tardía.
Rodríguez añadió que “frente a este escenario, los productores han reforzado la
aplicación de fungicidas y el manejo de ventilación en los huertos, buscando
contener la aparición de enfermedades”.
Por su parte, Ignacio Caballero, director ejecutivo del
Comité de Uva de Mesa de Frutas de Chile, explicó que se encuentran en pleno proceso
de levantamiento de información y “el lunes (23 de marzo) deberíamos tener un
número más realista y responsable”.
Caballero comentó que las lluvias tuvieron un carácter “muy
fuerte y muy focalizado”, lo que provocó impactos significativos en algunos
predios, pero en otros se registraron afectaciones menores o nulas.
Nuevas lluvias en el horizonte
En cuanto a un nuevo sistema frontal pronosticado para los
próximos días, el presidente de Fedefruta señaló que las proyecciones se han
moderado, aunque el sector se mantiene en alerta.
“Estamos evaluando las estrategias semana a semana, porque
cualquier lluvia en este periodo puede generar complicaciones adicionales”,
dijo Caballero.
El director ejecutivo del Comité de Uva de Mesa de Frutas de
Chile subrayó que la temporada continúa su curso normal en gran parte del país,
con cosechas en muchas zonas. “La industria no está paralizada”, dijo.
Sobre las próximas lluvias, Caballero dijo que los
productores ya cuentan con experiencia y protocolos para enfrentar este tipo de
eventos, ajustando cosechas y aplicando medidas preventivas según corresponda.
En la misma línea, Víctor Catán reiteró el llamado a los
productores a priorizar medidas preventivas, como aplicaciones fungicidas y
manejo adecuado de los cultivos. “Es clave mantener ventilación en los parrones
y evitar condiciones que favorezcan enfermedades. La prevención siempre será
más efectiva que las acciones correctivas”.
Por su parte, Rodríguez señaló que los productores son
responsables: “Lo que no tenga las condiciones no se va a embalar. Hay
lecciones aprendidas de años anteriores”.




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