La pigua que sobrevuela la cancha de fútbol, el titiribí pechirrojo que se deja ver cerca de Posgrados, o el currucutú que permanece oculto entre los árboles, inspiraron un cuaderno escolar que busca acercar a los niños y jóvenes al reconocimiento de la biodiversidad colombiana desde las aulas. La iniciativa surgió a partir de los proyectos de observación de aves urbanas desarrollados con la comunidad de Palmira (Valle del Cauca).
Estas y muchas otras especies habitan los árboles, jardines
y zonas verdes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira y de
la Reserva Forestal Bosque de Yotoco. Su presencia revela no solo la riqueza
natural de la región sino también la importancia de conservar los ecosistemas y
de fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con la biodiversidad.
En la cancha de fútbol del campus se puede observar la pigua
(Daptrius chimachima), una llamativa ave rapaz que suele confundirse con
un águila y que es una de las especies más visibles en Palmira, mientras que en
el área de Posgrados se avista el titiribí pechirrojo (Pyrocephalus rubinus),
cuyo plumaje rojo intenso convierte al macho en una de las aves más admiradas
en jornadas de observación.
En los laboratorios y áreas arborizadas del campus también
aparecen aves visitantes sorprendentes. Una de ellas es la piranga abejera (Piranga
rubra), una especie migratoria boreal que viaja miles de kilómetros desde
Norteamérica para refugiarse temporalmente en los bosques tropicales cuando el
invierno llega al hemisferio norte.
Uno de los registros más especiales corresponde al
carpinterito colombiano (Picumnus granadensis), una especie endémica de
Colombia estrechamente asociada con el bosque seco tropical, uno de los
ecosistemas más amenazados del país, del cual se conserva menos del 10 %
de su cobertura original.
Precisamente el hallazgo de esta especie dentro del campus
marcó uno de los momentos más significativos para Nini Johanna Vivas Ascue,
fotógrafa de naturaleza y estudiante de la Maestría en Administración de
Empresas de la UNAL Sede Palmira, quien durante los últimos 4 años ha recorrido
parques, bosques urbanos, reservas naturales y espacios universitarios del
Valle del Cauca registrando aves con su cámara.
Su trabajo ha permitido documentar la presencia de aves como
el pellar teru-teru (Vanellus chilensis), el carpintero pechipunteado (Colaptes
punctigula), el canario coronado (Sicalis flaveola), la amazilia
colirrufa (Amazilia tzacatl), el currucutú (Megascops choliba)
y la cotorra cabeciazul (Pionus menstruus), entre muchas otras especies
que habitan en el campus.
Un cuaderno para la biodiversidad
El producto central de la investigación de Nini Johana en la
Maestría en Administración es “Colombia al natural”, el primer cuaderno
homenaje a la biodiversidad natural cuyo objetivo principal será propiciar
conexiones entre las personas y la naturaleza, una propuesta que combinará
educación ambiental, divulgación científica y emprendimiento.
Las fotografías utilizadas son de su autoría y están
acompañadas por información educativa sobre las especies representadas, datos
sobre su comportamiento e importancia ecológica, recomendaciones para su
conservación, el lugar donde fueron tomadas y nombres científicos, comunes y en
inglés, como se registran tradicionalmente.
“Cuando tomo una fotografía siempre registro el lugar exacto
donde la tomé, y lo incorporo en el cuaderno porque quiero que las personas
sepan dónde encontrar esa especie y puedan visitar esos lugares, reconocerlos y
conectar no solo con el ave sino con todo el contexto ambiental que la rodea”,
explica la investigadora.
La idea de acercar a las personas a la naturaleza también
dio origen a Rubinus, un emprendimiento creado por la investigadora que integra
ciencia, arte y recreación como herramientas para la educación ambiental.
“La ciencia está representada en los procesos de educación
ambiental y ciencia ciudadana; el arte, en la fotografía de naturaleza y en el
trabajo desarrollado con artistas de la región para sensibilizar a la comunidad
en temas ambientales, y la recreación en el uso de experiencias lúdicas,
salidas de campo y actividades participativas para promover el aprendizaje”,
señala.
Colección de 5 volúmenes
El primer volumen de la línea de cuadernos “Colombia al
natural” estará conformado por 5 números inspirados en especies representativas
de la biodiversidad colombiana: el titiribí pechirrojo, el currucutú, el mono
aullador, la iguana verde y la pigua.
Además de las páginas convencionales de un cuaderno escolar,
cada ejemplar incluirá una hoja para colorear la especie protagonista, stickers educativos
y una tarjeta coleccionable con información sobre la etología de las aves, el
estado de conservación y las características ecológicas de cada animal.
El diseño gráfico fue desarrollado especialmente para atraer
la atención de niños y jóvenes, y la impresión será en papel ecológico, en
coherencia con el mensaje de conservación que promueve el proyecto.
Según la investigadora, en julio comenzará el proceso de
validación en tres instituciones educativas del departamento, en donde
estudiantes y padres de familia evaluarán la propuesta y compartirán sus
principales percepciones sobre el producto. La validación también incluirá la
participación de observadores de aves de Palmira, quienes aportarán una mirada
especializada sobre los contenidos desarrollados.
La meta para Nini Johana es desarrollar futuras colecciones
temáticas dedicadas a las aves tanto migratorias como residentes, a las aves
rapaces y otros componentes de la biodiversidad del país, con el objetivo de
ampliar las oportunidades para que niños y jóvenes conozcan las especies que
habitan sus territorios.
“La conservación comienza con algo tan sencillo como
aprender a mirar. Las personas no pueden proteger aquello que no conocen.
Cuando descubren las aves que viven cerca de ellas entienden que forman parte
de un patrimonio natural que merece ser conservado por todos los servicios
ecosistémicos que brindan a los humanos”, concluye la magíster.







