Cuando pierde fuerza una corriente de viento que transporta grandes cantidades de humedad desde el océano Pacífico hacia el Chocó, las precipitaciones en esta región aumentan. Un análisis del comportamiento de los vientos, el transporte de humedad y las lluvias encontró que este cambio está relacionado con la Oscilación Madden-Julian, un fenómeno atmosférico que recorre los trópicos y, a medida que avanza, modifica la circulación de los vientos que llevan humedad hacia Colombia.
Julián Toro Arenas, magíster en Recursos Hidráulicos de la
Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín,
comparó el comportamiento de estos sistemas atmosféricos e identificó un patrón
inesperado que ayudaría a comprender mejor en qué condiciones pueden
intensificarse las precipitaciones en el Chocó.
El resultado cobra especial relevancia en una región
vulnerable a los efectos de las lluvias intensas. Por ejemplo, a finales de
agosto estas provocaron inundaciones en Quibdó y el colapso de algunas
estructuras afectadas por el terremoto del 10 de agosto.
Al analizar cómo cambia el transporte de humedad hacia
Colombia a medida que avanza la Oscilación Madden-Julian, encontró que sus
efectos varían entre regiones. Cuando el Chorro del Chocó se fortalece,
aumentan las lluvias en las regiones Andina y Caribe, mientras en el Chocó las
mayores precipitaciones se presentan cuando esta corriente pierde fuerza.
La explicación estaría en que la lluvia sobre el Chocó no
depende únicamente de la humedad que llega desde el Pacífico. Cuando el Chorro
del Chocó se debilita, se fortalecen vientos procedentes del Caribe que
transportan humedad hacia el Pacífico colombiano. A esto se suman condiciones
que favorecen el ascenso del aire húmedo y la formación de nubes de lluvia.
“Lo que encontramos es que, en esas fases, se generaban
condiciones ideales para que los vientos ascendieran en la atmósfera y
produjeran mayores precipitaciones en la región”, explica Toro.
Un fenómeno que viaja por los trópicos
Para entender este comportamiento hay que mirar mucho más
allá del Chocó. La Oscilación Madden-Julian es una gran zona de nubosidad,
lluvias y cambios en los vientos que se desplaza hacia el este por la franja
tropical del planeta. Su recorrido ocurre en ciclos de entre 30 y 90 días y, a
medida que avanza, puede favorecer las lluvias en unas regiones y reducirlas en
otras.
Aunque su mayor actividad se concentra entre los océanos
Índico y Pacífico, los cambios que produce en la circulación de la atmósfera
pueden alcanzar lugares muy alejados y modificar la forma como se transporta la
humedad. Colombia es uno de ellos.
El otro protagonista es el Chorro del Chocó, una corriente
de vientos que circula a baja altura sobre el océano Pacífico y llega al
occidente colombiano cargada de humedad. Cuando ese aire húmedo encuentra la
cordillera Occidental, asciende y favorece la formación de nubes y lluvias.
Así, el Chorro del Chocó funciona como una cinta
transportadora de humedad desde el océano hacia el continente. Su influencia no
se limita al departamento que le da su nombre. “En cierta medida también modula
las precipitaciones en el país, no solo en el Chocó”, señala el experto.
Esta dinámica ayuda a entender por qué el Pacífico
colombiano registra algunos de los niveles de lluvia más altos del planeta. En
algunos puntos de la región se alcanzan cerca de 12.000 milímetros de
precipitación al año.
Las lluvias cambian a medida que el fenómeno avanza
Para establecer cómo se relacionan ambos fenómenos, el
magíster Toro analizó información atmosférica sobre vientos, humedad, nubosidad
y precipitación a partir de datos de la NASA y del Centro Europeo de
Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio. El trabajo se concentró entre
septiembre y noviembre y comparó qué ocurre a medida que la Oscilación
Madden-Julian avanza por distintas zonas de los trópicos.
Los resultados mostraron dos comportamientos claramente
diferenciados. En las fases 1, 2 y 8, cuando la zona de mayor actividad del
fenómeno se encuentra entre el este de África, el océano Índico y el Pacífico
central, el Chorro del Chocó se fortalece y transporta más humedad desde el
Pacífico. En esos momentos aumentan las precipitaciones principalmente en las
regiones Andina y Caribe, mientras disminuyen en el Chocó.
En las fases 4, 5 y 6 ocurre el patrón que llamó la atención
del investigador. A medida que la zona de mayor actividad avanza hacia
Indonesia y el Pacífico occidental, el Chorro del Chocó pierde intensidad, pero
las precipitaciones aumentan sobre el Pacífico colombiano, especialmente en el
Chocó.
¿De dónde proviene entonces la humedad que alimenta esas
lluvias? El análisis mostró que este aumento coincide con el fortalecimiento de
vientos procedentes del Caribe que transportan humedad hacia el Pacífico
colombiano. A esto se suman condiciones que favorecen el ascenso del aire
húmedo y la formación de nubes de lluvia.
“Identificamos que, en esas fases, se generaban condiciones
ideales para que los vientos ascendieran en la atmósfera y produjeran mayores
precipitaciones en la región”, explica Toro.
La nubosidad aportó otra pista. En las fases 1, 2 y 8,
cuando disminuyen las lluvias sobre el Chocó, el cielo presenta menos nubes
asociadas con precipitación. En las fases 4, 5 y 6 sucede lo contrario, aumenta
la nubosidad sobre el Pacífico colombiano justo cuando se incrementan las
lluvias.
Para el experto, comprender estos cambios puede aportar
información para estudiar con mayor detalle las condiciones atmosféricas
asociadas con episodios de lluvias intensas y sus posibles efectos sobre los
ríos y las poblaciones cercanas.
“La Oscilación Madden-Julian está relacionada con eventos de
precipitación extrema. Es importante analizar en qué fases se presentan
condiciones más favorables para estos eventos, que pueden generar aumentos en
los caudales de los ríos y afectar a las poblaciones”, afirma.
Los resultados también muestran que para entender cuándo y
cuánto llueve en Colombia es necesario mirar más allá de El Niño y La Niña.
Fenómenos atmosféricos menos conocidos, como la Oscilación Madden-Julian,
actúan en periodos más cortos y pueden modificar de manera distinta las lluvias
en las regiones del país.
Entender mejor estas variaciones abre además la posibilidad
de identificar qué momentos del recorrido de la Oscilación Madden-Julian están
asociados con condiciones más favorables para lluvias intensas en Colombia,
especialmente en una región como el Chocó.




