Un grupo de 21 caimanes llaneros fue liberado en la reserva natural Corozito ubicada en el municipio de Maní (Casanare), luego de un proceso de adaptación para fortalecer los ecosistemas acuáticos de la región.
Para aprobar la liberación de los caimanes llaneros, los
animales debían medir, como mínimo, entre 1,20 metros y 1,50 metros y pesar
entre 10 y 18 kilogramos, así como contar con una prueba de hematología.
Al evento, que contó con la participación del ministro de
Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente), Fabio Arjona Hincapié, asistió
el Rector de la Universidad Nacional de Colombia, José Ismael Peña, y la
profesora Lucy Gabriela Delgado Murcia, decana de la Facultad de Ciencias en
compañía de autoridades ambientales.
“Para nosotros es muy importante el trabajo que hacemos
junto al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Fundación Palmarito
Casanare y Corporinoquía para la protección de esta especie. Desde la academia
apoyamos en la concientización sobre la protección de una especie, que se
encuentra en vía de extinción, y su incorporación en la vida cotidiana de la
sociedad civil”, dijo el profesor Peña.
A su turno, la senadora por el Partido Verde, Andrea
Padilla, resaltó los procesos de conservación que se han adelantado desde la
Institución en favor del caimán llanero desde la Estación de Biología Tropical
Roberto Franco. “Seguimos participando en la mesa de seguimiento dentro de la
Procuraduría para garantizar que este programa de conservación llegué a buen
puerto”, señaló.
Y resaltó la importancia del acompañamiento realizado por la
Universidad, ya que se viene “insistiendo en la liberación de los animales que
están en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco”.
Durante la liberación también se contó con la asistencia de
Hernando García, director del Instituto Humboldt; Natalia Arango, directora del
Fondo Acción; María del Pardo, directora de Gestión Ambiental; Sandra Bessudo,
directora de Parques Nacionales Naturales de Colombia; David Olarte,
viceministro de Minambiente; Gustavo Guerrero, viceministro de Minambientee;
Juliana Hurtado, directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos
del Minambiente.
Otros avales
Catalina Gutiérrez, directora de WCS Colombia, reconoció la
importancia de recuperar el hábitat del caimán llanero. “Hemos trabajado con
diferentes actores, incluyendo la Universidad Nacional de Colombia, apoyando su
programa de reproducción y muy importante con Parques Nacionales hemos
adelantado la ruta para liberar caimanes”.
En ese sentido, la directora del Fondo de Acción, Natalia
Arango, destacó que las actividades de manejo de especies amenazadas deben
contar con fuentes de financiación sostenibles de largo plazo.
Estos recursos son utilizados para adelantar “actividades de
monitoreo, trabajo con la comunidad, de control. La financiación sostenible
significa que haya una fuente permanente de recursos, que financien las
actividades básicas que garanticen la sostenibilidad de esfuerzos como este”,
aportó Arango.
Lo que se debe saber sobre el caimán llanero
En 1997 el caimán llanero fue declarado como “especie en
peligro critico de extinción” en Colombia. Durante décadas su conservación ha
involucrado a entidades nacionales, corporaciones ambientales y centros de
investigación.
Desde hace más de 50 años la Estación de Biología Tropical
Roberto Franco, adscrita a la Facultad de Ciencias de la UNAL, ha desempeñado
un papel histórico en la reproducción y conservación de la especie, aportando
conocimiento científico y manteniendo núcleos reproductivos.
La Estación alberga muchos ejemplares que superan los 10
años de edad. Según la Facultad de Ciencias, los protocolos de conservación
establecen que los animales deberían ser reintroducidos en etapas más tempranas
de su desarrollo para favorecer su adaptación a los ecosistemas naturales.
Las alternativas planteadas recientemente incluyen:
trasladar los ejemplares a espacios con mejores condiciones para su
conservación, como Wisirare (con el apoyo de Corporinoquia); regularizar a los
animales que permanecen en otros predios, y actualizar el Programa Nacional de
Conservación del Caimán Llanero.
El Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero es un instrumento técnico-programático de conservación; no es una norma superior ni un acto capaz de reasignar o extinguir competencias legales de las autoridades ambientales.






