Mostrando entradas con la etiqueta corales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corales. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de enero de 2024

¿Qué clase de corales se adaptan mejor en el Caribe?

 Estos maravillosos seres milenarios habitan los mares del mundo y sirven como ingenieros de estos ecosistemas, por ser el hogar de diversas especies; sin embargo, cuando compiten por nutrientes y luz con organismos como los céspedes algales, algunas especies se debilitan más rápido. Una bióloga encontró los tipos de coral que se adaptan mejor en esta situación, agudizada cada vez más por el incipiente cambio climático.

Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, entre el 70 y 80 % de los arrecifes coralinos del país se han blanqueado, lo que quiere decir que las pequeñas algas que viven en los corales –llamadas zooxantelas– están muriendo, y por ende ya no pueden aportarles nutrientes a estos animales, los cuales van adquiriendo un tono blanco y poco a poco van perdiendo toda su fuerza.

Esto es sumamente alarmante porque los informes muestran que el aumento de solo 1 °C en la temperatura del mar puede ocasionar la pérdida de las zooxantelas, que le entregan a los corales el 90 % de la energía para sobrevivir, y además, cuando pierden su huésped más funcional, los céspedes los “atacan”, o les ganan más fácilmente.

Imagine que esto es una carrera, y el que llega primero se lleva todo lo necesario para crecer de manera sana y saludable en las costas y márgenes de los mares; si el coral no tiene “combustible” quedará relegado, y el césped tendrá el primer puesto. No obstante, en algunos escenarios gana el coral, o incluso pueden vivir juntos sin ningún problema, algo así como un empate.

Precisamente aquí es donde aparece la habilidad y el conocimiento de Sarha Marcela Rodríguez García, bióloga de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien como parte del proyecto “Arrecifes coralinos del Parque Nacional Natural Tayrona (PNNT), Santa Marta, Caribe colombiano: configuración, interacciones bióticas y relaciones con la sociedad”, se interesó por encontrar los tipos y especies de coral que estaban resistiendo mejor a esta competencia por el sustrato.

Para ello analizó los corales de dos playas de este importante parque: Chengue y Granate, esta última mucho más cerca de Santa Marta y con mayor exposición a la contaminación de la ciudad y a los residuos de todo tipo que terminan sedimentando la zona e impactando a diversas especies de animales, entre ellos los corales. Esto también se debe a que la primera playa está restringida al público general y solo pueden entrar investigadores.

“Para el estudio tomamos muchas fotos de los corales de esa zona, en una especie de cuadrante recomendado por la Red Mundial de Monitoreo de Arrecifes de Coral y que será la clave para analizarlas en el software de libre acceso ImageJ, en el cual se evalúan fácil y claramente características como área, perímetro y cobertura de los corales”.


“Encontramos que en las playas de Granate los corales tienen estrategias más generales ante estas interacciones con los céspedes, que de hecho son los más frecuentes en la zona, lo que quiere  decir que tienen la posibilidad de adaptarse a más condiciones. Los de tipo colonial, que son los más conocidos por su forma de cerebro, tienen más chances de ganar esta competencia, pues pueden crecer y adquirir una mayor altura”, asegura la investigadora Rodríguez.

Dichos corales tienen 3 formas que presentan estrategias diferentes: los meandroides, que tienen series o caminos múltiples; los plocoides, que comparten una pared común, aunque esta no es muy exitosa frente a los céspedes algales; y los ceroides, que son corales yuxtapuestos y que tienen resultados neutros cuando se presenta esta interacción.

“Hicimos un gran mapa de todo lo que hay alrededor de los arrecifes coralinos, y en cerca de 100 puntos analizados por cada foto, el software identifica lo más importante para ver cómo se adapta y comporta cada coral, teniendo como factores principales la frecuencia y ocurrencia cuando se enfrentan a esta interacción”.

“Cuando el coral pierde las algas ya no tienen tejido, pues las células que lo componen mueren y el césped recubre al coral y se apropia de su zona; esta situación ha aumentado por el cambio climático, un evento que no da tregua y que pone en jaque a tal vez uno de los seres más importantes de los mares del Caribe”, indica la investigadora, cuyo trabajo fue dirigido por el profesor Sven Zea, líder del proyecto y uno de los biólogos más reconocidos del país por su conocimiento sobre este tema.

La investigación es un aporte a la tesis del Doctorado en Biología de Catalina Gómez Cubillos, quien planteaba una hipótesis similar a lo que se encontró. Por otro lado, este importante proyecto se ha realizado de la mano con las Universidades del Magdalena, Jorge Tadeo Lozano y de Giessen (Alemania), además del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras José Benito Vives de Andréis y la Corporación Centro de Excelencia en Ciencias Marinas.







viernes, 29 de julio de 2022

Un mar más caliente incrementa riesgo de muerte de los corales del Caribe

 Desde 1998, el calentamiento global ha aumentado la temperatura superficial del mar, factor fundamental para que regiones como el Caribe colombiano sean más vulnerables al blanqueamiento o muerte de los corales. El análisis de factores como temperatura, precipitación o salinidad en la Gran Barrera de Coral, frente a las costas de Queensland, en Australia, ofrece luces al respecto.

Los blanqueamientos masivos de los arrecifes de coral que se presentaron en 1998, 2002 y 2016 en la Gran Barrera de Coral australiana han sido producto del calentamiento global. En mayo del presente año, investigadores del Instituto Australiano de Ciencias Marinas evidenciaron que más del 90 % de los arrecifes que lo conforman han perdido su color.

La Gran Barrera de Coral, con una extensión de 2.300 km, está compuesta por más de 2.900 arrecifes conformados por colonias de corales, con más de 400 variedades, entre ellas aguja, hongo, coral cerebro, asta de ciervo o acropora y plano o agarcia.

Allí, tanto la temperatura superficial del mar como la del aire presentan una tendencia de crecimiento en el verano austral, pero es en el invierno cuando se observa un incremento abrupto de dichas variables.

La estudiante de Geología Yeimmy Alejandra Gutiérrez, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que desde 2016 la temperatura superficial del mar en Queensland se ha incrementado en 1,79 °C, la precipitación ha disminuido en un 25,7 % y la salinidad superficial del mar ha aumentado en 0,388 %”.

El blanqueamiento sucede cuando el coral se desequilibra, se debilita o su estructura se vuelve porosa y enferma perdiendo su color por no poder aportar a su relación mutua con las algas zooxantelas, las cuales les proporcionan carbohidratos para crecer y construir su esqueleto de carbonato de calcio.

Al respecto, la profesora Nancy Liliana Villegas Bolaños, directora del Grupo de Investigación en Oceanología (CENIT) de la UNAL, señala que “Colombia cuenta con 2.860 km² de arrecifes, la mayoría en el mar Caribe y en menor cantidad en el Pacífico colombiano, los cuales se han visto afectados en su ambiente físico por el calentamiento global, haciendo que se enfermen, lo cual se manifiesta en su cambio de color, llegando a ser blanquecino”.

Por eso destaca que “los datos que conforman el trabajo de grado de la estudiante Gutiérrez permitirían que el conocimiento adquirido se aplique en el monitoreo eficaz de las islas, en las condiciones atmosféricas y oceanográficas del Caribe y Pacífico colombiano, con el fin de protegerlas de erosión costera, contaminación, sobrepesca o predadores naturales, como algunos tipos de estrellas de mar”.

Principales blanqueamientos masivos

Los blanqueamientos de 1998, 2002 y 2016 dañaron dos tercios del coral en el famoso arrecife de la costa este australiana, debido a que aumentaron los periodos de sequía y disminuyeron los húmedos y fríos.

El primer blanqueamiento se presentó en 1998, cuando la temperatura superficial del mar alcanzó los 27,04 °C, es decir una temperatura elevada debido a los inicios del calentamiento global en el mundo.

Así mismo, la salinidad superficial del mar fue de 35,2 gramos por litro y la precipitación total de 35,04 mm anuales.

“Esto significó un cambio en el hábitat de los arrecifes trayendo consecuencias como el estrés por aumento de temperatura y la muerte de varias algas que aportan a la protección del coral”, menciona.

El segundo blanqueamiento se dio en 2002; en ese momento la temperatura superficial del mar fue de 26 °C, la salinidad superficial del mar de 35,3 gramos por litro y la precipitación total de 12,8 mm anuales; “los datos reflejan que las lluvias de redujeron, y por lo tanto la salinidad del agua aumentó”.

El tercer fenómeno de muerte de coral sucedió en 2016, considerado el más agresivo del mundo, pues estuvo acompañado por el fenómeno de El Niño.

En ese momento se presentó un incremento del 0,3 en la salinidad del mar (35,6) y un aumento en la temperatura superficial del mar (26,4 °C), pero las lluvias bajaron a 18,25 mm anuales.

“La combinación de estas variables produjo la muerte del 14 % de los arrecifes de coral, lo cual significó la mayor catástrofe medioambiental y biológica de la década”.

A partir de los datos obtenidos, la estudiante elaboró cálculos y gráficas de las climatologías, mostrando que de octubre a febrero –los meses más cálidos– la mayoría de las variables físicas aumentan y están influenciadas por los procesos intraanuales, ya que los mayores valores se obtienen en regiones más cercanas al ecuador.