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martes, 20 de enero de 2026

COMUNIDAD, CVC Y ASOCAÑA SE UNEN PARA LA RECUPERACIÓN DEL HUMEDAL EL ESTERO

 En el corregimiento de Navarro de Cali, avanza la intervención del humedal El Estero, un ecosistema estratégico que hoy se recupera gracias al liderazgo de la comunidad y al trabajo articulado entre la CVC y Asocaña, con el propósito de restaurar su espejo de agua y propiciar el regreso de la fauna silvestre.


La intervención de dos hectáreas del humedal busca recuperar su espejo de agua, favorecer el regreso de la fauna silvestre y fortalecer este ecosistema clave para la comunidad y la producción agrícola del corregimiento.  

Esta intervención, que contempla la limpieza mecánica de cerca de dos hectáreas del humedal, es el resultado de varias mesas técnicas de trabajo en las que la comunidad expresó sus necesidades e inquietudes frente a la recuperación de este ecosistema. 

“Los acuerdos alcanzados se materializan con acciones concretas que buscan devolverle al humedal su función ambiental, hídrica y social. Se trata de un ejercicio de escucha y concertación con la comunidad, que ha sido clave para definir las acciones necesarias para la recuperación del humedal. En este caso, Asocaña aportó varias horas de trabajo con maquinaria amarilla para hacer posible esta limpieza”, explicó Cristian David Rincón, funcionario de la Regional Suroccidente de la CVC.

Para los habitantes de Navarro, El Estero no solo es un ecosistema, sino un lugar cargado de memoria y significado. “Aquí nos bañábamos, jugábamos y compartimos; el agua era cristalina y el humedal era amplio. Hoy, gracias al apoyo de los ingenios y las entidades, estamos trabajando para su recuperación y esperamos que este proceso continúe por muchos años”, señaló Doris Mina, presidenta de la Junta de Acción Comunal del corregimiento.

Se logró una verdadera juntanza entre las empresas cañeras, la CVC y la comunidad para mejorar el humedal El Estero, uno de los más largos de Cali, con cerca de 13 kilómetros. El objetivo es garantizar que siempre tenga agua y continúe siendo una fuente ambiental e hídrica para las aves, los cultivos y la comunidad”, afirmó José Luis Tenorio, edil del corregimiento de Navarro.

Además de su valor ecológico, el humedal El Estero es fundamental para la irrigación de los cultivos de la zona, como frutales, tomate, pimentón y maracuyá, lo que refuerza la importancia de su conservación y manejo adecuado.





viernes, 16 de agosto de 2024

Declarar el río Magdalena como sujeto de derechos contribuiría a su recuperación

 Para contrarrestar los conflictos socioambientales del río Magdalena, en cuya cuenca habita el 77 % de la población colombiana y se produce el 85 % del producto interno bruto (PIB) nacional, sería necesario brindarle protección al afluente y los ecosistemas que lo componen, además de reconocer su importancia como principal vía fluvial del país.

Una de las problemáticas del río Magdalena identificadas por el ingeniero civil Gonzalo Duque Escobar –con posgrados en Economía, Geofísica y Mecánica de Suelos y docente de la UNAL– es la carga de 150 millones anuales de toneladas de sedimentos que se vierten al Caribe, como expresión de la deforestación del 80 % de la región Andina, y las crecientes periódicas que inundan decenas de miles de hectáreas en su cuenca baja como consecuencia de la pérdida de la función reguladora de la depresión Momposina, en donde se han desarticulado complejos de cientos de ciénagas, cerrando sus caños.

Según el investigador, a esta situación se suma la pérdida del 90 % de la pesca y el blanqueamiento del 80 % de los corales entre Cartagena y Santa Marta, así como la consecuencia de la deforestación en algunas de sus cuencas.

“Este río de 1.613 km, con 990 km navegables desde su desembocadura en el mar Caribe hasta el Salto de Honda, y 400 km más desde allí hasta el departamento del Huila, tiene comprometida su cuenca –de unos 250.000 km2–, puesto que es un escenario deforestado que explica por qué en la desembocadura, siendo el caudal promedio de 7.200 m3/segundo, se presentan variaciones desde 10.287 m3/s en invierno hasta 4.068 m3/s en verano.

“Lo anterior explica por qué amparar los derechos ambientales a la Luz del artículo 331 de la Constitución Política de Colombia –que crea Cormagdalena– y de la Ley 161 de 1994 –que la organiza– es darles primacía a sus 30.000 pescadores y a 15.000 más de sus afluentes en el Cauca, a los humedales y bosques secos que lo circundan, no solo para ponerle límites a las intervenciones que buscan establecer un canal navegable para que no alteren su vaguada (ascenso de masas de aire cálido y húmedo) ni los frágiles humedales como ecosistemas vitales de este territorio”, enfatiza.

Por otro lado, en 1991 la Constitución Política, mediante el artículo 331, crea la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, (Cormagdalena) encomendándole la recuperación de la navegación y la protección del medioambiente y de los recursos naturales renovables de la principal arteria fluvial del país. “Pero pese a haberle encomendado la recuperación integral del río, al adscribírsele el organismo con la misión al Ministerio de Transporte, se ha ocupado principalmente de la navegación, dejando de lado a los pescadores y los ecosistemas”, manifiesta el investigador Duque.

Deterioro ambiental va más allá de la deforestación y pérdida de complejos de humedales; además de resolver la contaminación por aguas vertidas y no tratadas, donde a las actividades agroindustriales con su huella hídrica se suman los vertimientos industriales y urbanos”, precisa.

Propuesta

Para el ingeniero civil, una posible solución sería una declaratoria que priorice al río Magdalena partiendo del concepto del territorio como sujeto de derechos. “Si su cuenca es el hábitat en donde se dan las relaciones con el medio andino tropical y también el río hoy –víctima del olvido– y se encuentra degradado y contaminado, urge emprender una recuperación que tenga como fin una política pública orientada a socializar los beneficios de la economía modal”.

“Además, para recuperar íntegramente el río, sostiene que se necesita una declaratoria que lo haga sujeto de derechos bioculturales y de reconocer su valor excepcional como patrimonio cultural y natural de la humanidad, como lo propone la Cátedra Unesco”, puntualiza el investigador.

Recorrido del río

La cuenca del río Magdalena ocupa el 24 % del territorio colombiano. En ella están 11 departamentos: Magdalena, Atlántico, Bolívar, Cesar, Antioquia, Santander, Boyacá, Cundinamarca, Caldas, Tolima y Huila.






miércoles, 5 de julio de 2023

Combinación de métodos incrementaría recuperación de oro contaminado con arsénico

 Los minerales que contienen arsénico pueden concentrar hasta 1 millón de veces más oro que el que se encuentra en aguas termales como las del río Cauca, por ejemplo. En esa presentación el metal precioso no se ve a simple vista, por lo que para recuperarlo es necesario aplicar procesos químicos que, por lo general, son ineficaces y contaminantes. Para que este proceso sea exitoso, métodos como moler finamente el mineral y oxidar el arsénico con permanganato de sodio son alternativas económica y ambientalmente viables.

Aunque el oro presente en la cordillera de los Andes −uno de los cinturones orogénicos más importantes del mundo− se emplea en la elaboración de monedas, joyas y aparatos tecnológicos, los grandes depósitos de este metal suelen estar asociados con el arsénico, un contaminante que lo mantiene en una especie de encapsulamiento.

Fernanda Karina Enderica Ortega, magíster en Ingeniería - Recursos Minerales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, explica que “para recuperar ese oro suelen emplearse métodos convencionales como la cianuración (agregar una solución de cianuro de potasio o sodio al mineral para recuperar el oro), que dejan a su paso sustancias tóxicas en el ambiente, como el ácido sulfúrico y el ácido trioxoarsénico”.

Para su trabajo de maestría, la investigadora sistematizó la literatura existente sobre el tema, y al respecto señala: “encontramos que el metal atrapado por el arsénico está presente especialmente en grandes menas, es decir sitios en los que se realiza minería a mediana y gran escala”.

“También constatamos que tratamientos como la cianuración convencional son poco viables porque implican un alto consumo de reactivos y muy poca recuperación de metal”.

Con base en la literatura, la magíster comparó la viabilidad de cada método y determinó que procesos como someter a flotación el oro (porque el oro libre flota) antes de la cianuración incrementa los índices metalúrgicos, pues en los relaves (o sobrantes) queda apenas un 10 % de mineral que sí debe ser recuperado por cianuración, lo que bajaría el gasto en reactivos.

Para la investigadora, “los procesos de recuperación de oro contaminado con arsénico se deben complementar entre sí y no usarse de forma individual”.

Teniendo esto en cuenta propone un circuito para el aprovechamiento del metal que, aunque no ha sido probado de manera experimental, sí está validado en estudios realizados en otras latitudes.

El circuito propuesto consiste en que el mineral llegue a la planta con un proceso previo de reducción del tamaño de sus partículas –o conminución–, para después ingresarlo a una fase de pretratamiento que incluye pasarlo por una molienda fina-ultrafina, para luego llevar las partículas más pequeñas a una fase de oxidación del arsénico (el oxígeno se mezcla con las demás moléculas), bien sea a partir de permanganato de sodio, de potasio, o mediante oxidación bacteriana.

“En seguida se pasa a la fase de tratamientos, en la que el mineral se debe concentrar más mediante flotación, usando además reactivos de biológicos que permiten mayor adhesión en la superficie del oro. Por último se procede a la cianuración con oxigenación para generar oxidación en las partículas que, en fases anteriores, no reaccionaron totalmente, logrando así que todo el proceso sea más rentable y eficiente”.

“Con la remolienda se puede lograr un incremento de hasta el 75 % en la recuperación del oro en concentrado de arsénico, por eso proponemos hacerlo como pretratamiento dentro del circuito”, explica la magíster.

Para futuras investigaciones recomienda ahondar en las propiedades químicas y termodinámicas de las reacciones que se generan a partir de la oxidación del arsénico y hacer experimentos en condiciones ambiente, pues en estas es más difícil controlar variables como la presión y la temperatura.





martes, 25 de octubre de 2022

En marcha recuperación de humedales en Leticia

 Aunque los humedales albergan una amplia diversidad de especies de aves y peces, y otras vegetales como el canangucho (palma alta que cubre extensas áreas de los ríos Amazonas y Orinoco), la creciente contaminación por residuos sólidos o por el vertimiento de aguas residuales domésticas amenaza su futuro. La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia y la comunidad del cabildo Tiwa buscan transformar la realidad de estos valiosos ecosistemas.

Aprovechando la Convocatoria Nacional de Extensión Solidaria 2022, enfocada en fortalecer la innovación social y armonizar las funciones misionales de la UNAL, la Sede Amazonia ha presentado el proyecto “Iniciativas locales para la recuperación de los humedales del cabildo Tiwa en Leticia, Amazonas”.

La iniciativa es liderada por la ingeniera ambiental María José Arias, de la UNAL Sede Medellín, quien para su trabajo de grado evaluó el estado de 16 humedales suburbanos de Leticia y cuyos resultados la hicieron merecedora del primer puesto en el concurso “Mejores trabajos de grado de pregrado 2022” de las diferentes carreras de la Institución.

“Con la iniciativa presentada se busca generar un insumo preliminar que sirva como base para construir un plan de manejo ambiental del territorio, para lo cual será necesario adelantar un diagnóstico ambiental y fortalecer el conocimiento tradicional, generando así una apropiación local del conocimiento entorno al agua y los humedales”, señala la ingeniera Arias

Para ello, con la comunidad del cabildo Tiwa, ubicado a 20 minutos de Leticia y conformado por 55 familias de las étnias murui, yucuna, tikuna, bora, inga, cubeo, tanimuka y miraña, se desarrollarán actividades comunitarias o mingas para abordar la importancia ambiental y social de cananguchales, ríos y quebradas, y también para realizar brigadas de limpieza de los ecosistemas acuáticos y dictar talleres de educación ambiental dirigidos especialmente a niños y jóvenes.

Contaminación y creciente urbanización, las amenazas de los humedales

Tras evaluar el estado de 16 humedales suburbanos de Leticia, la ingeniera ambiental Arias evidenció que 11 presentan estancamiento de la corriente de las aguas, debido en gran parte a la transformación de los ambientes acuáticos para actividades como la piscicultura.

También se evidenció que en 10 humedales ubicados dentro de la ciudad, el principal problema es la urbanización, ya que además de la construcción de viviendas, también se incrementa la existencia de infraestructura como vías, lo cual transforma los asentamientos humanos y la manera como se relacionan con estos ecosistemas.

Los resultados de este trabajo forman parte del proyecto “Apropiación ambiental y social de los humedales urbanos y suburbanos de Leticia”, una alianza entre los grupos de investigación en Limnología Amazónica –de la UNAL Sede Amazonia– y de Biodiversidad, Biotecnología y Conservación de Ecosistemas, de la UNAL Sede Bogotá.

Algunos datos recogidos en otras investigaciones del Grupo de Investigación en Limnología Amazónica muestran que en Leticia el 60 % de la basura está compuesta por residuos orgánicos, los cuales no se están aprovechando a pesar de las tantas tecnologías disponibles.

A los precarios servicios públicos se suman la falta de cultura para recolectar, disponer y ubicar la basura en los lugares donde corresponde. Los residuos líquidos se convierten en aguas servidas o cloacales que llegan a fuentes de agua como humedales, arroyos, quebradas y, en el caso local, al río Amazonas.

La situación identificada hasta el momento por los investigadores de la UNAL no dista mucho de lo hallado por el Instituto Sinchi en 2017 después de analizar 40 de los 77 humedales del Amazonas: el 17,5 % presentaba buena calidad del hábitat, el 32,5 % media, el 32,5 % moderada y el 17,5 % baja.

La ingeniera ambiental señala que “el desconocimiento de los humedales agrava su estado, lo cual afecta tanto a los ecosistemas como a las comunidades que se benefician de ellos para garantizar aspectos esenciales como el abastecimiento de agua o el acceso a alimentos”.

Por eso, con los integrantes del cabildo Tiwa se está recuperando el importante conocimiento que ellos tienen del canangunchal, un hábitat con una historia natural y climática de más de 4.000 años y que hoy es considerado como un elemento fundamental dentro de Leticia.

“Se pretende recuperar algunas de las funciones ecológicas más importantes que cumplen los humedales, entre ellas regulación, depuración y conservación, con el propósito primordial de mantener un abastecimiento de agua para consumo y recreación de esa población”, concluye la ingeniera Arias.