Musgos capaces de almacenar agua, una anaconda que conduce la mirada hacia la Amazonia, una ceiba que conecta la tierra con el cielo y tejidos que guardan conocimientos transmitidos por generaciones hacen parte de “El monte en las cosas que tejemos”, una exposición que propone recorrer la biodiversidad más allá de las especies y descubrir los vínculos que las comunidades han construido con sus territorios.
Las formas de vida que durante generaciones han estado
ligadas al territorio también hacen parte de la conservación de los
ecosistemas. Esa mirada atraviesa “El monte en las cosas que tejemos”, la nueva
exposición del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de Colombia
(UNAL).
La muestra es un proyecto de cocreación que reúne al Museo
de Historia Natural de la UNAL, el Instituto de Ciencias Naturales (ICN),
Artesanías de Colombia, guías etnobiológicas, entre otros actores, para acercar
al público a las relaciones entre biodiversidad, territorio y cultura.
“Nosotros no podemos conservar los ecosistemas si no tenemos
en cuenta que en estos sistemas vive el hombre”, explica la profesora Yaneth
Muñoz Saba, directora del Museo.
La profesora los describe como “un colchón de agua”, por su
capacidad para absorberla y contribuir a su disponibilidad en momentos de
sequía.
A medida que avanza el recorrido, la exposición establece
conexiones entre los ríos, el suelo, la vegetación y las especies de la
Amazonia. La anaconda conduce hacia el suelo y la arcilla; de allí, la mirada
se eleva hacia la ceiba, cuyas ramas se encuentran con el cielo. “Entonces
estamos uniendo el suelo, la tierra y el cielo con el pensamiento”, explica la
docente.
En este entramado también aparecen los usos que diferentes
comunidades indígenas hacen de plantas y materiales en sus rituales, artesanías
y actividades cotidianas, así como los roles de hombres y mujeres,
profundamente relacionados con los elementos de la naturaleza y los
conocimientos del territorio.
De esta manera, la muestra invita a reconocer la
biodiversidad no como un conjunto de especies aisladas, sino como una trama de
relaciones entre naturaleza, territorio y cultura, en la que también están
presentes los conocimientos y las formas de vida de las comunidades.
“El monte en las cosas que tejemos” se inauguró el 10 de
septiembre en el Museo de Historia Natural, edificio 425 de la UNAL, y está
abierta a la comunidad universitaria y al público general. Para los visitantes
externos, el ingreso es por la calle 53.










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