lunes, 21 de septiembre de 2026

Agua, plantas y saberes se encuentran en la exposición “El monte en las cosas que tejemos”

 Musgos capaces de almacenar agua, una anaconda que conduce la mirada hacia la Amazonia, una ceiba que conecta la tierra con el cielo y tejidos que guardan conocimientos transmitidos por generaciones hacen parte de “El monte en las cosas que tejemos”, una exposición que propone recorrer la biodiversidad más allá de las especies y descubrir los vínculos que las comunidades han construido con sus territorios.

Las formas de vida que durante generaciones han estado ligadas al territorio también hacen parte de la conservación de los ecosistemas. Esa mirada atraviesa “El monte en las cosas que tejemos”, la nueva exposición del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

La muestra es un proyecto de cocreación que reúne al Museo de Historia Natural de la UNAL, el Instituto de Ciencias Naturales (ICN), Artesanías de Colombia, guías etnobiológicas, entre otros actores, para acercar al público a las relaciones entre biodiversidad, territorio y cultura.

“Nosotros no podemos conservar los ecosistemas si no tenemos en cuenta que en estos sistemas vive el hombre”, explica la profesora Yaneth Muñoz Saba, directora del Museo.

Con esta perspectiva, la exposición plantea un recorrido que comienza en los ecosistemas de páramo y continúa hacia la Amazonia.

Los briófitos —musgos, hepáticas y antoceros— permiten acercarse al papel que cumplen estos organismos en la conservación del agua.

La profesora los describe como “un colchón de agua”, por su capacidad para absorberla y contribuir a su disponibilidad en momentos de sequía.

A medida que avanza el recorrido, la exposición establece conexiones entre los ríos, el suelo, la vegetación y las especies de la Amazonia. La anaconda conduce hacia el suelo y la arcilla; de allí, la mirada se eleva hacia la ceiba, cuyas ramas se encuentran con el cielo. “Entonces estamos uniendo el suelo, la tierra y el cielo con el pensamiento”, explica la docente.

En este entramado también aparecen los usos que diferentes comunidades indígenas hacen de plantas y materiales en sus rituales, artesanías y actividades cotidianas, así como los roles de hombres y mujeres, profundamente relacionados con los elementos de la naturaleza y los conocimientos del territorio.

De esta manera, la muestra invita a reconocer la biodiversidad no como un conjunto de especies aisladas, sino como una trama de relaciones entre naturaleza, territorio y cultura, en la que también están presentes los conocimientos y las formas de vida de las comunidades.

“El monte en las cosas que tejemos” se inauguró el 10 de septiembre en el Museo de Historia Natural, edificio 425 de la UNAL, y está abierta a la comunidad universitaria y al público general. Para los visitantes externos, el ingreso es por la calle 53.