miércoles, 10 de marzo de 2021

Lodos de perforación petrolera afectarían a organismos marinos

 Daños en los tejidos y cambios genéticos que inducirían –entre otras cosas– a una muerte celular son algunas de las consecuencias evidenciadas en Hydractinia symbiolongicarpus, un organismo que habita en los lechos marinos (el fondo del mar), al ser expuesto a estos lodos.

Así lo advierte una investigación del biólogo Javier Nicolás Contreras Aristizábal, doctor en Ciencias – Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien evidenció una afectación en los tejidos de este organismo a nivel morfológico (de su estructura).

A nivel genético se determinó que en más de 1.800 genes hubo un cambio en su nivel de expresión en comparaciones de un estado de control, o normal, al estado expuesto. De esos genes se caracterizaron algunos relacionados con procesos de detoxificación celular (eliminación de sustancias no propias del organismo).

Por otro lado, se obseervó la presencia de una serie de proteínas que están involucradas en procesos de muerte celular programada, la cual puede estar muy relacionada con esa disminución o daño del tejido en el tiempo: la expresión máxima de estos genes se veía a partir de las 48 horas de exposición.

Hydractinia, que vive sobre la concha de los cangrejos ermitaños Pagurus longicarpus, tiene un plan corporal simple, con tres tejidos blandos: pólipos, mata estolonal y una red de canales que intercomunican los pólipos, llamado cavidad gastrovascular, similar a los corales. Además es un organismo filtrador de los remanentes (residuos) del plancton en cercanías a los arrecifes de coral.

Perforaciones exploratorias en auge

Con su investigación, el biólogo Contreras buscó determinar qué causaba en estos organismos la utilización de lodos, una mezcla compleja usada durante la perforación en fases de exploración de hidrocarburos.

La creciente demanda de combustibles fósiles ha generado un auge en la búsqueda de hidrocarburos, por lo que este tipo de exploraciones se han llevando a altamar (mar abierto), incluyendo algunas zonas del Caribe colombiano.

La perforación de un pozo puede dejar hasta 100.000 toneladas de desperdicios en el océano, compuestos por recortes de roca y residuos de lodos de perforación.

Los lodos de perforación petrolera son mezclas viscosas que tienen componentes naturales y químicos (sales, metales pesados, arcillas, fosfatos, lignina, surfactantes y solventes). Su función principal es estabilizar el pozo perforado y lubricar la broca de perforación.

Daños morfológicos y genéticos

Los resultados de este trabajo doctoral, dirigido por el profesor Luis Fernando Cadavid Gutiérrez, de la UNAL Sede Bogotá, demuestran que el uso de los lodos de perforación, cuando llegan a niveles muy altos de concentración, pueden causar daños celulares y tisulares potencialmente irreversibles en los organismos de los 
 lechos marinos.

 Los lodos de perforación pueden presentar concentraciones muy bajas cuando están disueltos en el agua. Sin embargo, en la arena del fondo marino se encuentran concentraciones mucho más altas, ya que por su densidad tienden a sedimentarse fácilmente y a permanecer en el fondo por mucho tiempo.

Lo anterior también reduce la cantidad de oxígeno disuelto, esencial para la respiración de los organismos marinos, lo que genera estrés respiratorio (efecto oxidativo).

Para este estudio lo primero que se hizo fue una exploración de dosis letal: saber hasta qué punto se podía llevar la concentración del lodo para exponer al animal sin que llegue a morir por una elevada dosis en poco tiempo.

Luego se hizo la caracterización morfológica utilizando mezclas de lodo completo: Hydractinia fue puesta en tanques de agua y allí se dejó en contacto directo con el lodo, haciendo mediciones cada diez minutos durante dos horas. Después se hizo otro experimento por un periodo de tiempo más corto, verificando cómo cambiaba el estado de salud durante tres días para ver si aguantaba un choque de esta magnitud. Allí se observaron los daños en los tejidos.

Con estos resultados se hicieron los mismos experimentos, llevados hasta 48 horas después de la exposición, y en cada periodo de tiempo se extrajo el material biológico. Este consiste en extraer una muestra de tejido, suspenderla en un reactivo llamado TRIzol, y de ese reactivo se extrae el RNA (ácido ribonucleico), con el que se puede medir la expresión genética total.

El RNA obtenido se envió a un proceso de secuenciamiento masivo, que busca conocer la codificación de las bases nitrogenadas que hay en cada uno de los genes de ese RNA, y a su vez permite medir el nivel de expresión de cada gen de esa muestra.

Después se hizo un procesamiento de la información con servidores de alto rendimiento, aportados por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, y se determinó la cantidad de expresión de cada uno de los genes de esa extracción de RNA.

Dicho proceso permite llevar los resultados al nivel molecular, algo que antes no se había hecho en el mundo, tanto para los lodos como para el organismo.



martes, 2 de marzo de 2021

Impresión en 3D optimizaría producción de obras en cerámica

 La opción de reutilizar materiales y elaborar en horas una obra de arte que se demoraría semanas o meses, son algunos de los beneficios que trae esta propuesta de modelado en 3D.

Así lo explicó David Sebastián Matamoros Buitrago, ingeniero mecatrónico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, y agregó que como base se utilizó la arcilla rionegro, muy fina, con un tamaño de granito de menos de 50 micras, que se extrae de las riberas de un río en Medellín (Antioquia).

Uno de los objetivos del proyecto era encontrar un material que se produjera en Colombia y que además se pudiera reciclar, es decir que una vez desecha la figura, se volviera a triturar, a tamizar y así reutilizar varias veces.

Lo anterior porque una de las problemáticas que se buscaba atacar era el desperdicio de materiales, que hace que “se pierda ese concepto ecológico, tan importante ahora”, subraya el ingeniero.

La forma convencional de estos procesos no permite recuperar los restantes de las obras de arte. Por ejemplo cuando se toma un bloque de granito para darle forma con cincel, el material que va sobrando no se puede reutilizar para hacer otra escultura. Y cuando hay algún error en el proceso se debe descartar todo el bloque, por lo que la recuperación del material era prioritaria en esta propuesta de impresión.

Para la formulación y el análisis del material seleccionado, el ingeniero Matamoros se apoyó en los laboratorios de Ingeniería Química y en el Taller de Cerámica de la Facultad de Artes de la UNAL Sede Bogotá.

Aunque en un principio se enfocó en cómo replicar obras artísticas –como el David o la Venus de Milo–, después de analizar los diferentes procesos en los que se ven involucrados los materiales cerámicos se fue enfocando también en la producción de compuestos de partículas diminutas para hacer, por ejemplo, catalizadores de automóviles o para utilizar en la industria petroquímica.

Etapas del proyecto

En desarrollo del proyecto, lo primero fue determinar las condiciones del material: humedad y análisis químicos, físicos y mecánicos. “Esa fue la parte más apremiante porque sin el material no se podía saber cómo se debía comportar la máquina”, señala el ingeniero Matamoros. Entonces, a la arcilla base se le añadieron diferentes sustratos que se consiguen fácilmente en diferentes regiones del país.

También era importante que este material cumpliera con unos estándares de manejabilidad en el proceso: que se secara rápido, que mantuviera la forma de manera constante en el tiempo,y que no se quebrara si tuviera que hacerse un proceso posterior, como cocción para porcelanizado.

Lo segundo fue determinar las condiciones óptimas de la máquina, que tenía dos secciones: la física (transmisión de potencia, selección de motores y demás) y la de electrónica y programación (cómo se iba a controlar la parte física).

Para estos análisis ya se había seleccionado la máquina que surgió en 2006 de una tesis de maestría en el Grupo de trabajo en nuevas tecnologías de diseño y manufactura-automatización (DIMA–UN), grupo que también apoyó este trabajo.

En la adaptación de la máquina se diseñó el extrusor o la herramienta que haría la deposición del material sobre la superficie, además de adaptar los componentes mecánicos para protegerla de la abrasión que se pueda presentar por la presencia de materiales cerámicos en el entorno.

Una última parte consistió en la programación del control de potencia y movimiento de la máquina, proceso enfocado en la protección de esta y del usuario.

Proceso de modelado

Todo empieza con la elección del diseño que se quiere reproducir, el cual se realiza en algún programa 3D. Después se ajustan los parámetros de tamaño, y al de tener ese modelo, el computador se encarga de convertirlo en unas instrucciones específicas para la máquina.

Luego se carga el material mezclado teniendo en cuenta cuánto consumirá cada pieza, siempre pensando en el ahorro de material. Con esas dos tareas, el computador empieza a mandarle instrucciones a la máquina sobre movimientos, pausas y velocidades a las que sale el material, a la que se mueve la herramienta que lo deposita y en cuántas capas se generará todo ese proceso.

El ingeniero Matamoros también señala que este es un primer paso para realizar construcciones a gran escala en materiales cerámicos, como es el caso de un proyecto italiano de construcción de casas con esta tecnología, en el cual se tiene una máquina gigante que puede construir una casa sin necesidad de ladrillos en un espacio de 70 o 100 m2.

 








jueves, 25 de febrero de 2021

Hallan vestigios de transformaciones culturales hispanas en Pasto- Colombia

 Fragmentos de alfarería de diferentes tradiciones culturales, entre ellos algunos elementos de cerámica relacionados con la etnia Pasto, y otros asociados con cerámica africana que habrían introducido los ibéricos en sus primeras exploraciones, muestran la permanencia y la transformación de tradiciones culturales y artesanales de esta ciudad, asentada en el Valle de Atriz.

Estos son algunos de los hallazgos en la capital de Nariño después de las exploraciones de arqueología histórica en el Centro de Historia de Pasto (Nariño), adelantadas por Heimar David Cortés Martínez, magíster en Antropología, línea de Arqueología y Bioantropología, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Su estudio, que permite empezar a vislumbrar cómo fue la complejidad social que se dio en Pasto desde el siglo XVI hasta el siglo XX, se hizo a partir de la intervención realizada sobre la carrera 27 del Centro Histórico de Pasto, donde se construyó un corredor vial como parte de la renovación urbana de este sector.

Dicha obra implicaba la demolición de bienes inmuebles, como casas republicanas que estaban dentro de la zona. “Me preocupaba que en esa renovación no se tuviera en cuenta todo el patrimonio arqueológico, que muy probablemente pueden contener espacios ligados a las ciudades más antiguas de Colombia”, señala el investigador.

Para su trabajo, lo primero que hizo fue un proceso de sensibilización con las empresas encargadas de la renovación, y a las cuales se les exigió la ejecución de un programa de arqueología preventiva como parte del plan de manejo integral.

En 2016, mediante la utilización de un radar de penetración terrestre (GPR), se hizo una prospección no invasiva en los lotes expuestos tras la demolición de algunas casas, la cual advirtió sobre posibles anomalías en los terrenos, relacionados con objetos enterrados, los cuales estarían ligados con sistemas hidrosanitarios, es decir alcantarillados antiguos y modernos.

En el siglo XVIII los habitantes de Pasto conducían el agua desde los caños hacia unas pilas donde la recogían, mientras que las cañerías cumplían la misma función de hoy en día, de evacuar los residuos de las casas republicanas de ese sector de la ciudad.


Privatización de la tierra

Otro de los hallazgos del estudio es que bajo la violenta imposición de un nuevo sistema de representación en el Valle de Atriz por parte de los hispánicos, se habría implementado un régimen de propiedad privada del suelo, que restringía los modelos prehispánicos de acceso a la tierra.

“Antes de la llegada del componente hispánico, las personas fluían libremente por diferentes sectores del Valle, pero cuando llegaron los exploradores comenzaron a parcelar, dividir terrenos, a apropiarse de tierras dando paso a una segregación socioétnica del espacio”.

Los ibéricos se establecieron en los centros de las ciudades junto a sus instituciones (la Iglesia, las casas de cabildo y la cárcel, entre otras), y con ellas se empieza la repartición de los solares a los soldados que participaron de la expedición conquistadora.

Se empezaron entonces a fragmentar los solares, y dentro de ellos se da una serie de elementos relacionados con la vida privada y algunos hábitos cotidianos, como cocinar, comer, asearse y descansar.

En esos espacios de vida privada establecidos por los españoles se empezaron a modificar los sistemas culturales prehispánicos que prevalecían, dando paso a procesos de transculturación en los que paulatinamente el componente hispánico también iba a transformarse producto de las negociaciones identitarias que se materializaron en esta histórica ciudad.




lunes, 22 de febrero de 2021

Participación comunitaria aumentaría seguridad alimentaria

 Incluir a las comunidades en la discusión y construcción de las políticas públicas de seguridad alimentaria en los distintos territorios del país es clave para que se orienten los programas y metas en esta dirección.

Así lo plantea Alejandra Álvarez, nutricionista dietista con grado de honor de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en su investigación sobre economía feminista, pos-neoliberalismo y seguridad alimentaria, que forma parte de la lista de tesis meritorias del Bicentenario, publicada en forma de libro por la Editorial UNAL.

“Este libro resulta de dos intereses fundamentales: los procesos de lo alimentario y las diferentes formas de entenderlo desde lo institucional, desde enfoques comunitarios y sociales como el concepto de soberanía alimentaria; y segundo, los procesos de participación ciudadana en la construcción de políticas públicas”, puntualiza.

Desde 2008 Colombia cuenta con una política pública de seguridad alimentaria y nutricional que se espera afianzar en los territorios adaptándola a los planes territoriales de cada municipio, en los que se debe hacer inclusión efectiva de la ciudadanía.

La nutricionista Álvarez cuenta que “empezamos a indagar si eso pasa efectivamente y encontramos que el caso del Plan Decenal 2010-2019 de Nariño es emblemático, pues ese departamento, además de contar con un plan, involucra un enfoque innovador en el país de la soberanía alimentaria”.

La investigación advierte que en el documento técnico de Nariño se estableció un proceso participativo y se evaluó la situación a través del estudio de caso, entrevistas y revisión de documentos que permitieran reconstruir el proceso de formulación de la política. Por ello, una de las conclusiones del estudio es que es necesario sistematizar este tipo de ejercicios para hacer un mejor análisis.

El estudio identificó que efectivamente el proceso de la política se dio en el marco de la participación y que además involucró un gran espectro de actores desde los territorios.

Otra de las conclusiones es que, si bien hubo un proceso de participación mediado por la institucionalidad y no en todos los momentos los actores comunitarios pudieron tener incidencia, si se dio una construcción social. “Esto es importante porque gran parte de lo que se puede encontrar en el libro es un viaje por el concepto de participación, y una gran conclusión es pensar que aunque puede tener algunos apellidos, los procesos alimentarios son una de las mejores formas para hablar de participación comunitaria”, subraya la investigadora Álvarez.

Recomendaciones para la política pública

El trabajo, que surge del Instituto Unidad de Investigaciones Jurídico Sociales Gerardo Molina de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la UNAL, recalca que el proceso de participación es constante, de esfuerzo, es un reto político, pero que cada vez más se han abierto puertas desde ejercicios de organización, resistencia y legitimación de las comunidades en el país.

Otro punto que indica la nutricionista Álvarez, quien pertenece al Grupo de Investigación de Seguridad Alimentaria y Nutricional del Observatorio de Soberanía y Seguridad Alimentaria de la UNAL, es que el ejemplo de Nariño muestra que, aunque es de largo aliento, es realizable, que la puerta a la participación está abierta y se pueden construir procesos más cercanos a los territorios, involucrar nuevas formas de entender procesos como la alimentación y nuevas formas de política pública.

Por último, la investigadora recalca que para la participación es necesaria una tríada entre territorio, reconocimiento de sujetos y la construcción de representación. “Estos procesos se deben dar desde el reconocimiento de un territorio que da espacio a una comunidad y a la construcción de una identidad y que, unido a los sujetos que habitan el territorio y empiezan a construir el discurso, llega la construcción de la representatividad positiva, legítima, que permita ejercicios de participación cada vez más cercanos”.







miércoles, 17 de febrero de 2021

¿Qué le pasaría al cuerpo humano si se colonizara Marte?

 En una eventual llegada al “planeta rojo” es prioritario evaluar qué pasa con la microbiota, que son los microrganismos que conviven con el humano en su intestino, piel, nariz y boca, entre otros órganos, y resultan clave para ciertos procesos como el metabolismo de grasas o producción de neurotransmisores, que regulan el comportamiento del sistema nervioso.

“La microbiota corresponde a los microorganismos y especies reconocidas dentro del cuerpo humano, no cada individuo por separado, sino su función como grupo, mientras que el microbioma son las condiciones donde viven esos organismos, como las estructuras o las proteínas, o lo que determine cierto comportamiento en ese lugar”.

Así lo explica la profesora María Camila Orozco, magíster en Ciencias Biológicas e investigadora del Grupo de Ciencias Planetarias y Astrobiología (GCPA-UN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), y agrega que para estos procesos es clave entender que en el cuerpo se da el mutualismo, una relación en la que el humano sirve de “hogar” a ciertos microorganismos, y estos a su vez le brindan beneficios para vivir.

La microbiota no se limita al intestino, también está en la piel, los órganos sexuales, las cavidades nasal y oral, incluso en los pulmones, y la variedad de microorganismos es muy influenciable por el ambiente que los rodea.

Por ello, si se pretende colonizar otros planetas, el ambiente sería diferente y es clave analizar qué pasa con el ser humano, con su microbiota e incluso si alguno de estos microorganismos se puede volver peligrosos para el otro.

Por ejemplo, frente a la microgravedad, un escenario constante en el viaje, la investigadora indica que eso podría desacoplar un poco el tejido del intestino y las células quedarían más expuestas de forma individual, y tampoco se sabe del todo cómo reaccionan los microorganismos a esa condición.


La microbiota no se limita al intestino, también está en la piel, los órganos sexuales, las cavidades nasal y oral, incluso en los pulmones, y la variedad de microorganismos es muy influenciable por el ambiente que los rodea.

Por ello, si se pretende colonizar otros planetas, el ambiente sería diferente y es clave analizar qué pasa con el ser humano, con su microbiota e incluso si alguno de estos microorganismos se puede volver peligrosos para el otro.

Por ejemplo, frente a la microgravedad, un escenario constante en el viaje, la investigadora indica que eso podría desacoplar un poco el tejido del intestino y las células quedarían más expuestas de forma individual, y tampoco se sabe del todo cómo reaccionan los microorganismos a esa condición.


Recambio de microorganismos

“La microbiota ayuda en muchos procesos fisiológicos y los hace más eficientes, pero también les permite otras funciones además de las metabólicas, que nos previenen de infecciones de otros microorganismos o de patógenos oportunistas que entran al cuerpo cuando hay baja actividad inmunológica”, indica la docente.

En ese sentido, señala que la microbiota intestinal libera y modifica metabolitos que inciden en el sistema nervioso, lo que lleva a que las personas que tienen dietas que no proveen una diversidad intestinal tiendan a ser más depresivas o con desórdenes neurológicos en comparación con quienes integran en su dieta alimentos que sí la promueven.

En un potencial viaje a Marte, habría que evaluar el comportamiento de algunos de esos microrganismos ambientales –se encuentran en la atmosfera– que forman parte de la rutina y se recambian todo el tiempo.

En el marco del III Encuentro Colombiano de la Mujer y la Niña en la Ciencia, promovido por el GCPA-UN, la investigadora Orozco recalcó que las misiones que han llegado a Marte no han encontrado ningún tipo de organismo y no se sabe cómo podría ser la vida allí.

“El proyecto Mars500 simuló en tiempo real, en la Tierra, cómo sería pasar 520 días en el planeta rojo; a los participantes se les midió la composición, diversidad y dominancia de su microbioma y se encontró que un factor que la limita es la dieta, porque esta permite seleccionar algunos microrganismos y no se sabe qué tan fácil es mantener una dieta durante meses o años en el espacio”, comentó la profesora Orozco.

Por ahora, como solo hay reportes de quienes han pasado tiempo en vehículos aeroespaciales, como la Estación Espacial Internacional, se desconoce qué pasaría cuando la persona esté en contacto con la superficie marciana, su posible microbiota, el recambio y la oportunidad de colonizar otros espacios.


lunes, 15 de febrero de 2021

Cuidado del medio ambiente: asunto de todos

 Contar con un medio ambiente sano es la clave para el desarrollo de cualquier entorno y de quienes lo habitan. Bajo esta premisa, y con el objetivo de trabajar cada día por un ambiente saludable para la comunidad U.N., la oficina de Gestión Ambiental sede Bogotá de la Universidad gestiona lineamientos que cumplen con una política ambiental establecida para el bienestar de todos.

“Para nosotros el cuidado del campus universitario es fundamental, es el lugar donde habitamos miles de personas y tener un espacio limpio, bonito y libre de contaminación es muy importante para nuestra comunidad universitaria”, explica la ingeniera química Edna Yisel Florián Pulido, de la oficina de Gestión Ambiental.

La política ambiental de la Universidad está regida por el acuerdo 016 del 2011 del Consejo Superior Universitario, y tiene tres objetivos principales: crear un entorno totalmente sano, proteger el entorno natural y proponer alternativas sostenibles. En la actualidad se está implementando un Sistema Ambiental en todas las sedes y en Bogotá basado en la norma ISO 14001 de 2015.

El Sistema de Gestión Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia es liderado por la Vicerrectoría General. “Contamos con un Comité integrado por todos los directores de las oficinas de Gestión Ambiental de todas las sedes, que toman decisiones y directrices para la implementación de programas dirigidos al cuidado del medio ambiente respectivamente”, puntualizó la ingeniera Edna Yisel.

Agrega que el campus de la U.N. en Bogotá es muy extenso, incluyendo otras instalaciones que hacen parte de la Universidad, como por ejemplo: La Casa Gaitán, el Centro Agropecuario Marengo, la Papelería Las Nieves, el Claustro San Agustín, entre otros.  “El cuidado del medio ambiente no sólo es responsabilidad de la Oficina de Gestión Ambiental, sino de cada uno de los miembros de la Universidad como aporte de cultura que tengan con su  entorno y con los demás.

Uno de los objetivos claros de un sistema ambiental es realizar diagnósticos que permitan conocer los impactos ambientales que estén afectando los entornos y de esta manera priorizar soluciones ante las necesidades existentes. Es por esto, que el Sistema Ambiental de la U.N. cuenta con varios programas que buscan generar un medio ambiente sano y tranquilo, entre ellos: emergencias ambientales, control de contaminación acústica, control de plagas y vectores, gestión integral del agua, gestión integral de energía, gestión de la calidad del aire, gestión integral de residuos no peligrosos, gestión integral de residuos peligrosos, limpieza y desinfección de áreas, superficies y equipos y manejo y prevención de la contaminación visual.

“En el trienio 2016 – 2018 y luego de adelantar varios estudios, hemos detectado disminución de una a dos hectáreas de cobertura vegetal del campus universitario. Al perder varios árboles que había en la Universidad se detectó la migración de muchas aves que estaban en el campus, es por esto que estamos trabajando en los programas bandera ahora mismo, para atender temas de agua, energía, fauna y flora respectivamente”, afirmó Yisel.

La Oficina de Gestión Ambiental de la U.N. adelanta un proceso de reforestación en el campus universitario para ampliar la cobertura en forma de bosque y de esta manera, generar más espacios para la fauna de la Universidad.  Con el apoyo del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis se realizó una jornada de Siembra de árboles dentro del campus universitario.

“Con la actividad de siembra de árboles quisimos generar conciencia para promover el cuidado del medio ambiente y fomentar el respeto hacia la fauna y la flora del campus universitario”, explicó la ingeniera Yisel, quien mencionó que varios estudiantes apadrinaron un árbol al tiempo que aprovecharon para conocer del Tomatillo y del Caballero de la Noche, entre otras especies sembradas. La idea fue armar un cerco vivo en la zona de la Planta de Compostaje que es la que recibe todos los residuos biodegradables de la universidad y contar con los árboles nos permitirá tener un ambiente sano y fuera de olores”. 

Con esta campa la Oficina de Gestión Ambiental fomenta el cuidado del campus universitario que sirve de conexión entre los cerros orientales y las áreas verdes de la ciudad, como el Parque Simón Bolívar. “Queremos que  toda la comunidad Universitaria sea consciente del cuidado de los árboles, éstos son seres vivos que no se pueden coger de arco para jugar fútbol. Estamos trabajando para generar más especies y unidades vegetativas que nos permitan mejorar el hábitat del campus universitario y de parte de ustedes buscamos la conciencia por el cuidado con este maravilloso lugar del cual todos podemos disfrutar”, concluyó Yisel.

¡Cuidar el ambiente es la garantía de un mejor bienestar para todos!



jueves, 4 de febrero de 2021

Distrito de riego impulsaría fruticultura en Santa María (Huila)

 Un distrito de riego que funcionaría por gravedad y mediante aspersión –el agua llega a las plantas en forma de “lluvia” localizada–, microaspersión y goteo, abastecería a los campesinos de esta población, quienes afrontan serios problemas para regar sus cultivos, debido a la altura de la zona: 1.320 msnm.

Para este proyecto se implementaría una bocatoma lateral (para la captación de agua), una red de conducción y distribución y los accesorios de control que permitan un adecuado manejo del recurso hídrico.

La propuesta, pionera en el país, se podría implementar en zonas montañosas con características similares, asegura Javier Eduardo Bonilla, magíster en Ingeniería - Recursos Hidráulicos, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales.

En su estudio, menciona que la escasez de agua y las altas temperaturas son algunas de las principales causas del pobre desarrollo económico de la zona occidental del Huila, donde además varios municipios, entre ellos Santa María, históricamente han presentado una vulnerabilidad más alta.

Esta población, ubicada a 90 minutos de Neiva por vía terrestre, erigida entre montañas con cascadas de hasta 90 m de altura, miradores y el cañón del río Baché, invita al ecoturismo.

Sin embargo, por estar ubicada en una zona alta no se ha construido un acueducto óptimo que surta de agua a su población, ni existen sistemas de riego que les faciliten a los agricultores la producción de frutas como la granadilla, y además impide la diversificación de cultivos.

También lo es la topografía, ya que “al estar ubicada en la cordillera Central, sus terrenos presentan pendientes muy altas, por lo que generalmente las fuentes hídricas están más bajas que los predios cultivables, aspecto que dificulta el acceso al riego en las fincas, entre otros”, detalla el magíster.

A pesar de esta realidad, el Huila es considerado como una importante despensa agrícola para Colombia, en especial de lulo y granadilla; de hecho es el principal abastecedor de estas frutas de alto consumo.

Según la Encuesta Nacional Agropecuaria, el departamento tiene hoy alrededor de 2.800 hectáreas sembradas de lulo con una producción que supera las 11.500 toneladas anuales, y 3.337 ha de granadilla que generan una producción de 42.139 toneladas al año, equivalentes al 57 % de la producción nacional.

El magíster menciona que el Huila, y en particular Santa María, se podrían consolidar como referentes agrícolas si se consiguiera mitigar el desabastecimiento de agua para mantener los cultivos.

Por eso su trabajo de maestría apunta a la modelación hidrológica (sirve para entender los ciclos hidrológicos de determinada cuenca, en este caso del río Baché) e hidráulica (simula situaciones reales de proyectos) para un distrito, a través de tres alternativas de riego.

La modelación hidrológica se elaboró para estimar la oferta y la demanda del río Baché, es decir si cuenta con agua en cualquier época del año. Para ello, el magíster realizó el estudio de delimitación de toda el área de la cuenca, desde el nacimiento hasta el sitio de captación del distrito de riego (vereda Bachecito), y aguas abajo de la cuenca, en las veredas El Baché, Vergel y El Encanto.

Al respecto, señala que “así es posible conocer la cantidad de agua que necesita la población para desarrollar sus actividades básicas, económicas, culturares y recreativas, de manera que a partir de un modelamiento hidráulico, con tres alternativas de riego como las propuestas en mi trabajo, se garantice que el río mantendrá un nivel de caudal constante, incluso en épocas de extrema sequía”.


En relación con el modelo hidrológico, después de analizar factores como área de la cuenca, precipitación y temperatura, concluyó que un modelo de tanques sería idóneo para determinar el caudal disponible; se halló un caudal de 1,03 m3/s, lo cual permite usar el recurso incluso en época de sequía.

Una vez planteado el modelo hidrológico se evaluó el modelo hidráulico analizando el desempeño de las tres opciones para café, fríjol y granadilla, el cual evidenció que el riego por goteo le permite al agricultor un mayor ahorro del agua por su eficiencia en la aplicación.

El magíster Bonilla espera que la administración local y las asociaciones de campesinos samarios tengan en cuenta los resultados de su trabajo para implementar el modelo propuesto.










lunes, 1 de febrero de 2021

Uso de plantas medicinales se perdería por falta de estudios-Colombia

 La migración de las comunidades rurales a las ciudades, la poca documentación disponible y la falta de estudios a gran escala pondría en riesgo el conocimiento sobre el uso potencial de estas especies en la Región Andina.

“En el norte de Suramérica no existe suficiente documentación sobre el uso de plantas medicinales; a gran escala no hay estudios que muestren patrones, y localmente los proyectos suelen ser fragmentados y en periodos cortos de tiempo”.

Así lo advierte la bióloga Diana Abaúnza, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), después de realizar un estudio en el que se analizaron 45 documentos de 1961 a 2019, con registros de 18 departamentos, aunque el 53 % de la información se concentró en Cundinamarca, incluida Bogotá y Boyacá.

La bióloga recuerda que en los Andes colombianos, donde vive el 90 % de la población nacional y el 30 % de la población étnica, se tiene una alta riqueza asociada con su cultura indígena, ya que desde la época de la conquista se conocen escritos sobre remedios naturales.

En los documentos se encontraron 1.010 especies, 574 géneros y 144 familias de plantas consideradas como medicinales en los Andes. Dentro de los géneros más representativos están Solanum, que contiene especies como la papa, el tomate y la berenjena; Salvia, cuyas especies suelen tener usos ornamentales, medicinales y gastronómicos; Piper, en el cual se destaca la pimienta, y Betel, usado ampliamente en el sudeste asiático.

También figuran el género Senna, con plantas como el arbusto candela, y el quebracho, en los que se ha demostrado su acción laxante y, por último, el género Oxalis, comúnmente llamados oca o vinagrega, que se reconocen por tener tres hojas –como los tréboles– aunque su ingesta en gran cantidad puede tener efectos nocivos.

El 75 % de estas plantas registradas se encuentran en Boyacá. Los datos indican que el 4,1 % de la flora del país se usa como planta medicinal en los Andes colombianos”, subraya la investigadora.

Riqueza mayor

Agrega que el panorama es prometedor y a pesar de que no toda la información recopilada es significativa, la flora medicinal puede ser mucho mayor.

En ese sentido, señala que la migración de las comunidades rurales hacia las ciudades podría generar cambios en el uso de las plantas medicinales y con esto se perdería la posibilidad de estudios más profundos.


“Boyacá representa la comunidad campesina; la urbana se representa en Bogotá y la indígena tuvo muy poca representación. La revisión reveló que existe un enorme bache de información en los Andes colombianos, debido al bajo número de especialistas y especializaciones que los formen”, comenta

Sin embargo, algo positivo que se determinó es que en la última década ha habido un mayor interés de los investigadores en ese campo.

Principales usos

La revisión encontró que las plantas se usaban para 471 afecciones como inflamación, fiebre, tos diarrea, dolor abdominal, gripe, retención urinaria, fatiga, dolor de cabeza, artritis, heridas abiertas, analgésico, hipertensión, enfermedades infeccionas y parasitarias, y se administraban las hojas de forma tópica u oral, en decocción e infusión.

“Existen diferencias significativas en el uso entre campesinos, indígena y población urbana, estos últimos usan plantas medicinales para enfermedades infecciosas y parasitarias, mientras que los indígenas lo hacen para casos de traumatismo y envenenamiento”, afirma la bióloga Abaúnza.

Dentro de las 65 especies más representativas en el estudio, más de la mitad fueron introducidas a la región, todas usadas por los campesinos, 61 usadas en la comunidad urbana, 46 por los indígenas, y en todos los casos,para afecciones respiratorias y digestivas.

Actualmente las plantas introducidas son más asequibles a la población en general, además muchos estudios farmacológicos en el país y en sus regiones de origen han validado y trasmitido culturalmente su efectividad para ciertas afecciones.

Por último, la bióloga Abaúnza indica que si bien existen baches de información en muchos lugares del país, el llamado es a explorar no solo la región cundiboyacense sino la Región Andina en general, ya que a través del conocimiento del territorio y herramientas de oralidad se conservará la tradición en las comunidades y las potencialidades de estos recursos para la población en general.



sábado, 23 de enero de 2021

En el Valle del Cauca se definieron las fechas para el ciclo de siembra de maíz en el semestre A-2021

 El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, seccional Valle del Cauca, presentó a los maiceros, asistentes técnicos, gremio, autoridades gubernamentales de la región y nacionales, las fechas que componen el ciclo de siembra para la temporada de maíz del semestre A del presente año.  


De acuerdo con la resolución ICA 090455 del 20 de enero de 2021, “Por la cual se determinan las fechas de registro de agricultores, venta de semilla y siembra de cultivos de maíz en el departamento del Valle del Cauca, en el semestre A del 2021”, el Instituto estableció que las fechas del ciclo de siembra para el maíz en el departamento iniciarán el próximo 10 de febrero de 2021.

El gerente seccional del ICA, Valle del Cauca, Luis Amancio Arias Palacios, invita a los productores de maíz  a que cumplan la norma y las disposiciones que esta establece, tales como el registro de agricultores, a través del enlace establecido por el Instituto: https://bit.ly/39NDjsO , partir del lunes 25 de enero de 2021.



La líder del proyecto de protección fitosanitaria del cultivo de maíz, del Valle del Cauca, la ingeniera Janneth Ortiz Cabrera, informa que, en el departamento el ICA ha detectado la presencia del insecto vector Dalbulus maidis (Delong y Wolcott), en cultivos de maíz, conocido comúnmente como la chicharrita del maíz. Este insecto ha sido confirmado por diagnóstico de laboratorio del Instituto. De igual manera, ha detectado la presencia de sintomatología compatible con achaparramiento de maíz, lo cual se ha confirmado por diagnóstico de laboratorio del Instituto, por la técnica molecular PCR, confirmando el 100% de compatibilidad con fitoplasma, agente causal de dicho disturbio fitopatológico.

El ICA seguirá velando por el cumplimiento de la normatividad y apoyará, mediante jornadas con los agricultores y asistentes técnicos, el registro de productores y la sensibilización de la medida; además de llevar a cabo acciones de vigilancia de la plaga priorizada Dalbulus maidis, evaluando la incidencia poblacional e indicando el estado fitosanitario del cultivo del maíz en el departamento, juntos por el campo colombiano.

El Valle del Cauca cuenta con 19505.84 Has de maíz tecnificado para grano duro (Fuente FENALCE - ICA, 2020), 774.52 Has de maíz dulce (Fuente ICA, 2020), 699.60 Has de maíz para producción de semilla (Fuente ICA, 2020), 151.96 Has de maíz para choclo (Fuente ICA, 2020) y 133.2 Has de maíz para alimentación animal y ensilaje (Fuente ICA, 2020).  Este cultivo se encuentra en 41 de los 42 municipios del Valle del Cauca.

Es importante mencionar que todas las medidas regulatorias y de manejo integrado de plagas, han sido discutidas técnicamente en el marco del Comité Fitosanitario del Cultivo de Maíz del Valle del Cauca, y que se ha considerado perentorio establecer acciones encaminadas a prevenir, controlar y minimizar el impacto de las plagas que puedan afectar la producción del cultivo en el departamento.

Datos de interés:

  • En la vigilancia fitosanitaria que ha realizado el ICA en predios del sur, centro y norte del Valle del Cauca se ha encontrado la presencia de las plagas antes mencionados, con una incidencia promedio en la vigencia 2020, del 14.33 % del vector (Dalbulus maidis) y del 8.51% de sintomatología compatible con fitoplasmas.
  • Las medidas de control regulatorio, sumado al manejo integrado del cultivo de maíz, minimizan el riesgo de incremento de la población vector Dalbulus maidis.
  • Las normas establecidas en la Resolución 090455 del 20 de enero de 2021 se aplican a todas las personas naturales y/o jurídicas que se dediquen a la producción, comercialización de semilla y siembra de los cultivos comerciales y de autoconsumo de maíz.
  • El registro de inscripción deberá presentarse al momento de la compra de semilla, a su comercializador o distribuidor de semillas de preferencia.

 

Temporada A-2021 de Maíz en el Valle del Cauca

Fechas establecidas

Registro de productores maíz duro

Hasta el 10 de abril de 2021

Registro de productores maíz dulce, choclo y ensilaje

Hasta el 1 de junio de 2021

Registro de productores maíz de investigación

Hasta el 25 de abril de 2021

Venta de semillas para maíz duro

Del 5 de febrero al 10 de abril de 2021

Venta de semillas para maíz dulce, choclo, ensilaje

Del 1 de febrero al 23 de mayo de 2021

Venta de semilla para maíz de investigación para grano seco o duro.

Del 5 de febrero al 25 de abril de 2021


Venta de semilla para maíz de investigación para grano seco o duro.

Del 5 de febrero al 25 de abril de 2021

Siembras para el cultivo de maíz duro

Del 10 de febrero al 10 de abril de 2021

Siembras para el cultivo de maíz dulce, para ensilaje y choclo

Del 10 de febrero al 1 de junio de 2021

Siembras para producción de semillas y temas de investigación

Del 10 de febrero al 25 de abril de 2021

Destrucción de socas

Hasta 5 días después de la cosecha

Destrucción de nacederas

Hasta 15 días después de la emergencia de la nacedera


lunes, 18 de enero de 2021

Tallos de rosa muestran alto potencial para producir biocombustibles

 Este residuo cuenta con compuestos de alto valor agregado que pueden ser de interés para la industria, especialmente como alternativa en la generación de biocombustibles y productos químicos.

Así lo plantea la investigación de Sahra Nathalíe Rincón Rincón, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien evaluó la obtención de azúcares y lignina –polímero orgánico– a partir de biomasa lignocelulósica proveniente de desechos de tallos de rosas.

La floricultura es uno de los sectores económicos más importantes de Colombia, posicionando al país como el segundo exportador de flores en el mundo y a la rosa como la especie con más demanda. No obstante, la producción de esta flor genera una cantidad considerable de residuos, que en muchos casos origina impactos ambientales negativos si no se utilizan o tratan de manera correcta.

La obtención de azúcares (glucosa y xilosa) y lignina se realizó por medio del proceso organosolv, que utiliza un solvente orgánico a una temperatura, presión y tiempo específicos, con o sin el uso de un catalizador (ácidos o básicos).

La obtención de azúcares (glucosa y xilosa) y lignina se realizó por medio del proceso organosolv, que utiliza un solvente orgánico a una temperatura, presión y tiempo específicos, con o sin el uso deuncatalizador (ácidos o básicos).
Este proceso separa los componentes de la biomasa lignocelulósica, los cuales son altamente susceptibles de ser transformados en biocombustibles o productos químicos como bioetanol, biobutanol y ácido levulínico, entre otros, provenientes de la celulosa y la hemicelulosa (biomoléculas presentes en las paredes celulares) y como precursores para generar productos como fenol, etileno, aditivos de combustibles y otros provenientes de la lignina.

El organosolv se desarrolló utilizando un diseño experimental en el que se evaluaron tres factores: temperatura (130 °C y 200 °C), tiempo (30 min y 90 min) y tipo de solvente (etanol–agua, glicerol–agua, y etanol–agua– glicerol).

El estudio se centró en la evaluación del rendimiento de los azúcares simples y la eliminación de la lignina de la biomasa, así como en la obtención de lignina organosolv y los subproductos 5-HMF y furfural obtenidos por la deshidratación de hexosas y pentosas, respectivamente, los cuales se han convertido en importantes productos intermedios con numerosas aplicaciones como solventes, polímeros y biocombustibles, entre otros.

La investigación aporta al trabajo del Grupo de Investigación Aprovechamiento Energético de Recursos Naturales (Aprena), cuyo enfoque es el aprovechamiento de biomasas, con el fin de ofrecer una alternativa más allá de la producción de abonos orgánicos o fertilizantes.

Avance investigativo

El estudio de la magíster Rincón concluyó en una mayor remoción de lignina (91 % p/p) y rendimiento de lignina organosolv (11 % p/p) con una mezcla de etanol–agua (1:1) a 200 °C durante 30 min.

Así mismo la mayor recuperación de glucosa (71 % (p/p)) en la fracción sólida se obtuvo con el sistema de co-solvente etanol–agua, 200 °C y 90 min, mientras que la mayor solubilización de xilosa (60 % (p/p) se presentó con la mezcla glicerol–agua (1:1) a 200 °C durante 30 min.

Aunque el trabajo experimental duró cerca de tres meses, el análisis de revisión literaria, búsqueda de reactivos y preparación de biomasa (proceso de secado, molienda y tamizado de la materia prima), se prolongó por alrededor de seis meses.










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