miércoles, 28 de enero de 2026

Cerezas chilenas en China: un escenario marcado por la incertidumbre

 

La temporada pasada de cerezas chilenas dejó un aprendizaje: la calidad. Con el avance de la temporada y ya varias semanas en el mercado, se ha podido visualizar que en general la fruta ha llegado con buena calidad y condición. 

Pero sabemos que no todas las temporadas son iguales y los desafíos no se detienen. Por ello, conversamos con Javier Saavedra, gerente comercial de QIMA Produce y con Diego Navarro, Asia Operations Manager, quienes analizaron el comportamiento actual de las cerezas chilenas en el mercado chino. 

Factores que están incidiendo en la fruta 

Para Saavedra, el escenario actual responde a una combinación inédita de factores en su magnitud. “La situación de la cereza hoy es claramente multifactorial. No hay un solo elemento que explique lo que está pasando, pero el consumo interno chino es, sin duda, uno de los factores más relevantes”, dijo. 

Explicó que se ha dado un hecho muy significativo, relacionado con la política interna del país respecto a los regalos que se realizan en el contexto del Año Nuevo chino, tanto a nivel particular como en ámbitos corporativos y gubernamentales. Sin embargo, esta práctica hoy está bajo un fuerte cuestionamiento.

A este cambio cultural se suma un contexto económico menos dinámico. Tanto Saavedra como Navarro coinciden en que China ya no muestra los mismos niveles de consumo que caracterizaban al país hace algunos años. 

“Antes, China era sinónimo de consumo activo. Hoy se nota una baja generalizada: los arriendos han disminuido, los restaurantes no están llenos y el gasto es mucho más contenido”, comentó Saavedra. 

Para Navarro, cuando se produce esta afectación económica, los productos importados son los primeros en resentirse: “El consumidor chino se vuelca a productos de origen local, que son más baratos y más familiares”. En ese contexto, frutas como la manzana —con alta producción local y larga vida útil—, las peras y el lichi concentran gran parte de la demanda, desplazando a productos importados como la cereza.

Situación actual y el rol de las redes sociales

Analizando lo que viven los mercados mayoristas, los ejecutivos mencionan que también que “hoy no vemos la cantidad de compradores que normalmente había en esta fecha”, afirmó Saavedra. 

Por su parte, Navarro indicó que “si hay una palabra que define esta temporada, es incertidumbre. Nadie tiene claridad total sobre lo que está pasando”.

A la complejidad del escenario actual del sector, se ha sumado el impacto de las redes sociales y la circulación de información falsa. Durante esta temporada, en algunas plataformas chinas se han vuelto recurrente comentarios que cuestionan la inocuidad de la cereza chilena. 

“Se habla de que la fruta viene contaminada con trazas de fungicidas. Incluso personas que no están ligadas al mundo frutícola repiten ese rumor”, comentó Saavedra.

Se trata de una fake news que ya había circulado la temporada pasada y que dejó una huella en la percepción del consumidor. “Las noticias falsas tuvieron un efecto general en el consumidor chino y eso afectó el consumo”, comentó Navarro. 

Aunque no existen antecedentes técnicos que respalden estas acusaciones, el daño reputacional ya está hecho y su efecto se suma a un contexto de menor confianza y mayor cautela.

Precios de las cerezas chilenas, variedad Regina y Lapins en China.


Fruta guardada 

En paralelo, los importadores han tomado decisiones comerciales que han generado un nuevo foco de presión sobre los precios, provocando una mayor lentitud en la venta de las cerezas, debido a que muchos han optado por almacenar la fruta, esperando un repunte en los precios más cercano al Año Nuevo Chino. 

Sin embargo, esta estrategia ha tenido consecuencias. Al 26 de enero, la fruta que se estaba vendiendo tenía un promedio de 40 días desde la fecha de embalaje, explicó Navarro.

Indicaron que, según distintas fuentes del mercado, actualmente habría entre 2.000 y 2.500 contenedores en guarda, aunque algunas estimaciones hablan de volúmenes incluso mayores.

Hasta la semana pasada el movimiento de venta era bajo. Navarro dijo que el promedio de venta era de un 30%. El resto quedaba para el día siguiente, pero con un menor precio. 

Saavedra especificó que la fruta que no ha sido almacenada cumple plenamente con los estándares del mercado chino, aunque la diferencia de precio entre fruta recién llegada y fruta guardada oscila entre 10 y 20 yuanes.

Cerezas en el mercado chino 

Los ejecutivos añadieron que la variedad Regina es la que se encuentra arribando actualmente al mercado, caracterizándose por precios más estables en fechas cercanas al Año Nuevo chino. En contraste, Lapins y Kordia son escasas, y la Lapins que se encuentra hoy en el mercado es fruta que estuvo en guarda por lo que la calidad no es muy buena.

Para Saavedra, la presión del mercado no se observa solamente en las cerezas; también se ha visto en arándanos, uvas y otras frutas importadas, que han enfrentado precios bajos y una menor rotación. 

“No es algo contra la cereza. Pero al ser un producto premium, muy visible y con mucha exposición mediática, todos los focos están puestos ahí”, puntualizó. 

En este escenario, algunos actores del mercado especulan que la ciruela D’Agen podría ganar protagonismo, al ser uno de los pocos productos presentes durante las festividades.

Reactivación del mercado 

En los últimos días comenzaron a aparecer señales de una leve mejoría. El lunes 26 de enero, los precios de Regina subieron cerca de 20 yuanes, mientras que Lapins registró alzas de alrededor de 10 yuanes, dependiendo de la marca y la calidad. 

El movimiento también mejoró: de venderse apenas el 30% de la fruta disponible, se pasó a cerca del 70%.

Navarro atribuye este repunte a la llegada de los últimos barcos de gran volumen, como el Humboldt express (1003 contenedores), Atacama (593 contenedores) y el Buenos Aires Express (567 contenedores).

Especificó que de ahora en adelante el volumen de los arribos será menor, con naves que no superan los 200 contenedores. Con barcos llegando hasta el 8 de febrero, como el One Sapphire con 223 contenedores, la temporada entra en su tramo final previo al Año Nuevo chino. 

Las expectativas apuntan a una mejora gradual de los precios, aunque sin grandes repuntes.

“El consumo interno chino está débil y no se ve, al menos en los próximos tres años, un cambio significativo. La industria de la cereza tendrá que adaptarse a una nueva realidad, donde el mercado chino seguirá siendo clave, pero ya no tan predecible como antes”, concluyó Saavedra.











lunes, 26 de enero de 2026

El erizo negro no ha desaparecido de San Andrés, pero todavía necesita ayuda

 Durante años los arrecifes coralinos del Caribe han venido perdiendo a uno de sus aliados más importantes: el erizo negro (Diadema antillarum), un animal que controla poblaciones de algas que dificultan la supervivencia de los corales. Tras décadas de mortandades masivas se temía que esta especie hubiera desaparecido en la isla de San Andrés, pero un nuevo estudio muestra que aún está presente, aunque en niveles bajos, por lo que su recuperación necesita de planes de conservación más rigurosos.

La investigación se realizó en la Reserva de Biosfera Seaflower, una de las áreas marinas protegidas más importantes del Caribe colombiano. El objetivo era conocer el estado actual de la población del erizo negro, una especie de la que hasta ahora se sabía muy poco en esta región del país.

Para lograrlo, la bióloga Valentina Rojas Manrique, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), realizó un muestreo sistemático en 11 estaciones distribuidas a lo largo de la Reserva en San Andrés. En cada punto buceó en 5 transectos submarinos de 15 metros de largo por 2 metros de ancho, cubriendo un área total de 1.590 metros cuadrados. En ese espacio, contó y estudió cada erizo negro que encontró, sin extraerlos ni alterar el arrecife.

En total registró 304 individuos de erizo negro, a cada uno de los cuales midió directamente bajo el agua registrando el diámetro y la altura de su cuerpo, conocido como testa. A partir de estas medidas los clasificó como juveniles, adultos jóvenes y adultos, lo que le permitió evaluar si la población estaba envejecida, en recuperación o en equilibrio.

“Los resultados despejan una de las principales dudas sobre la desaparición de la especie que existían tras la mortandad registrada en el Caribe en 2022. En San Andrés no se observaron signos de enfermedad activa ni evidencias de mortalidad reciente; además, la presencia de individuos de todas las edades indica que la población aún se mantiene funcional y se puede reproducir”, explica la bióloga Rojas.

Sin embargo, aunque el erizo negro no ha desparecido en la Isla, la buena noticia tiene un límite claro: las poblaciones encontradas son bajas, con menos de un erizo por metro cuadrado en promedio, muy por debajo de los valores históricos y de los niveles necesarios para que esta especie cumpla plenamente su función ecológica.

Antes de la gran mortandad de los años 1980 –ocurrida en países como Puerto Rico, Jamaica y Estados Unidos (Florida)–, algunas zonas del Caribe llegaban a albergar más de 10 erizos por metro cuadrado.

Por otro lado, el estudio de la UNAL encontró que prácticamente no hay individuos en los sectores expuestos a un oleaje fuerte y constante. En contraste, las mayores densidades se registraron en áreas protegidas por la barrera arrecifal, en donde el agua es más tranquila y el fondo marino presenta mayor diversidad.

Punta por punta

Otro aspecto analizado fue el comportamiento de los erizos: muchos de ellos se encontraban en pequeñas agregaciones o grupos de hasta 13 individuos, un patrón que se asocia con mayor protección y mejores condiciones para la reproducción. No obstante, estas agrupaciones están muy lejos de las grandes concentraciones que se observaban décadas atrás.

¿Por qué importa todo esto? Porque el erizo negro cumple un papel muy grande para su tamaño. Al alimentarse de macroalgas, evita que estas cubran el arrecife y asfixien a los corales. Cuando la especie desaparece, las algas se expanden rápidamente reduciendo el espacio disponible para que los corales se fijen, crezcan y se recuperen tras eventos como el blanqueamiento o las tormentas.

Aunque el estudio no identifica las especies de algas ni de corales involucradas, investigaciones previas han demostrado que el erizo negro controla macroalgas como DictyotaHalopteris o Lobophora, favoreciendo así indirectamente la recuperación de corales constructores del arrecife.

Aún hay tiempo

Las grandes mortandades del erizo negro en el Caribe, ocurridas en los años ochenta y más recientemente en 2022, no fueron causadas por huracanes, como a veces se cree, sino por enfermedades, probablemente de origen microbiano, que se propagaron a escala regional. Estos eventos redujeron las poblaciones en más del 90 % en muchas zonas, y en numerosos arrecifes el erizo nunca volvió a alcanzar sus niveles originales.

Al respecto, el estudio de la bióloga Rojas muestra un escenario intermedio en el Archipiélago: la especie no está extinta, pero tampoco se ha recuperado. La población actual es pequeña, aunque estable, y no parece estar limitada por la disponibilidad de alimento. Esto sugiere que existe un potencial real de crecimiento, siempre y cuando se den las condiciones adecuadas.

Ahí es donde la investigación cobra un valor adicional: al identificar las zonas donde el erizo aún sobrevive y las características del hábitat que favorecen su presencia, el estudio proporciona una base científica para diseñar estrategias de manejo y restauración, entre ellas los programas de repoblamiento con juveniles criados en laboratorio, la protección de áreas arrecifales esenciales, y el control de factores que favorecen el crecimiento excesivo de algas, como la contaminación por nutrientes, métodos que ya han sido exitosas en lugares como Florida.

La bióloga plantea una alerta temprana basada en datos: aún hay tiempo para actuar y reforzar el papel de este pequeño herbívoro en la salud de los arrecifes del Caribe colombiano.

 







sábado, 24 de enero de 2026

Las ventas de fresas impulsan un crecimiento récord en 2025 en EE.UU.

 

Según el informe Shopper Playbook 2025 de la Comisión de Fresas de California, el año pasado las ventas de fresas aumentaron en casi USD $500 millones pese a que los volúmenes crecieron solo un ocho por ciento interanual. La tendencia al alza puede explicarse en parte por la escasez que azotó a la industria a finales de año, impulsada principalmente por las lluvias que mermaron los volúmenes de California.

Para mantener el impulso, el informe de la organización ofrece a los minoristas información sobre los factores que determinan qué lleva el comprador desde el pasillo hasta la caja registradora.

Los grandes compradores de fresas prefieren envases grandes

Los fieles seguidores de las fresas o frutillas en Estados Unidos convirtieron a la fruta en un básico semanal de la lista de compras, pero dentro de ese éxito, los envases de 32 onzas se posicionaron como los preferidos.

Más de la mitad del volumen se vendió en promoción, pero el año pasado las ganancias por fresas alcanzaron y superaron el total de la categoría de bayas.

Esto no es una sorpresa, dijo Chris Christian, vicepresidente de Análisis de Mercado de la Comisión de Fresas de California, quien señaló que más del 90% de las fresas vendidas en Estados Unidos se comercializan en envases de 16 o 32 onzas y que, cuando están en oferta, la categoría supera consistentemente a otras bayas.

“Hemos visto un aumento en los envases de 32 onzas durante los últimos cinco años, debido a eficiencias en la producción y a la promoción por parte de los minoristas”, explicó.

El ejecutivo añadió que este formato representó el 68% de las ventas de fresas incrementales y generó un crecimiento en dólares superior al 20%, lo que equivale a aproximadamente USD $332 millones en ingresos.

Conociendo al gran comprador de fresas

Además de su preferencia por los envases de 32 onzas, los compradores de fresas son más propensos a adquirirla cuando la fruta luce fresca y es fácil de encontrar en la tienda.

Los consumidores clasificaron el color, el grado de madurez y la calidad como prioridades clave. También valoraron las exhibiciones de fruta bien organizadas, la señalización clara y la ubicación conveniente dentro de la tienda.

Los grandes compradores de fresas creen que la fruta mantenida a bajas temperaturas se conserva fresca por más tiempo y el 61% considera esencial la refrigeración.

Este consumidor también se ve más influenciado por las exhibiciones que por los descuentos de precio, lo cual es buena noticia para la categoría que, incluso con promociones más pequeñas, supera al resto de las bayas.

Pese a tener un precio mayor que los arándanos y las moras en promedio, el informe indica que las ventas de fresas superaron las de sus compañeros de categoría, con un descuento promedio de solo el 22%. En comparación, los arándanos y las moras registraron descuentos promedio del 29% y 27%, respectivamente.

La demanda de fresas sigue creciendo

La oferta de fresas se mantendrá sólida esta temporada. California, que aporta más del 90% de las fresas de Estados Unidos, está incrementando su producción, según Christian. Las nuevas áreas plantadas alcanzan los 31.765 acres, lo que representa un aumento del 5% frente a 2025, agregó.

“Una transición en curso hacia variedades más nuevas, con mayores rendimientos, comenzó en 2024 y continúa en 2026”, aseguró.

Las ventas de fresas se mantienen fuertes y el plan es seguir abasteciendo a los minoristas con la mayor cantidad de fruta posible.

“Las fresas son una de las favoritas de los consumidores en Estados Unidos y en todo el mundo, y además son las bayas con mayor disponibilidad durante todo el año”, explicó el ejecutivo. “La demanda está aumentando y esperamos que las ventas minoristas sigan creciendo en 2026”.

Añadió que el aumento de las plantaciones y las nuevas variedades respaldarán una producción más temprana en primavera y mayores volúmenes promocionables en abril.

 




viernes, 23 de enero de 2026

Agroexportaciones peruanas alcanzan récord histórico en 2025

 Las agroexportaciones peruanas cerraron el 2025 con un desempeño histórico, alcanzando los US$14.600 millones en envíos, lo que representa un crecimiento interanual de 20% frente a los US $12.300 millones registrados en 2024, así lo indicó el CEO de Fluctuante, David Sandoval a Portalfruticola.com.

Agregó que el sector no solo creció en valor, sino también en volumen, consolidando su competitividad a nivel internacional.

Si bien las cifras aún están en proceso de actualización, los resultados confirman que el agro peruano atraviesa uno de sus mejores momentos. “Hemos tenido un fuerte crecimiento en valor, impulsado principalmente por los altos precios internacionales del café, el cacao y sus derivados, pero también un crecimiento real en volumen exportado, que es el indicador clave de competitividad”, señaló Sandoval.

De sector complementario a protagonista de la economía

Uno de los hitos más relevantes del análisis realizado por Sandoval, es la evolución estructural del sector agroexportador dentro de la economía peruana. En el año 2000, el agro representaba apenas el 1,2% del Producto Bruto Interno (PBI). Para 2024, esa participación se elevó al 4,3%, y aunque aún no se publican las cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR) para 2025, Fluctuante estima que el sector se mantendrá en niveles similares.

Sandoval aclaró que esta estabilidad no responde a una pérdida de participación del agro, sino al desempeño excepcional del sector minero durante 2025, favorecido por precios históricos de los metales, especialmente del cobre, impulsados por una fuerte demanda de países como China y Rusia. “El agro no ha retrocedido; por el contrario, ha seguido creciendo, pero la minería tuvo un año extraordinario”.

Crecimiento cíclico y salto en volumen exportado

Para el CEO el sector agroexportador peruano presenta un comportamiento cíclico, con saltos significativos en volumen cada cuatro o cinco años. En 2005 se superó por primera vez el millón de toneladas exportadas; en 2011, los dos millones; y en 2025, el sector alcanzó un nuevo récord al superar los 5 millones de toneladas exportadas.

Este crecimiento responde a una combinación de factores: mayor productividad, expansión de áreas cultivadas en años previos y una demanda internacional sostenida por alimentos frescos y con altos estándares de seguridad alimentaria. “El 2025 fue un año en el que coincidieron dos motores clave: incremento de productividad y mejores precios internacionales”, precisó Sandoval.

Transformación de la canasta agroexportadora

Otro cambio estructural relevante es la transformación de la canasta agroexportadora peruana. El ejecutivo explicó que históricamente destacaban los productos tradicionales como el café y el cacao, desde 2010 el país apostó por un recambio hacia las frutas frescas, con cultivos como palta, uva y arándano como nuevos pilares del sector.

El caso del arándano es especialmente significativo. En 2024 y 2025, el Perú se consolidó como el primer exportador mundial, concentrando cerca de un tercio del comercio global. En uvas, el país maneja alrededor del 16% de las exportaciones mundiales, mientras que en palta participa con más del 13%.

“El Perú ha sabido responder a lo que hoy demanda el consumidor global: productos frescos, saludables y con trazabilidad. Ese es uno de nuestros principales activos competitivos”, afirmó Sandoval.

Un año de récords para varios cultivos

El 2025 también estuvo marcado por la ruptura de varias barreras históricas. Las paltas frescas superaron por primera vez los US$1.400 millones en exportaciones, con un crecimiento del 41% en volumen, lo que generó una mayor oferta y una presión a la baja en precios, aunque con resultados positivos en valor total.

Producción de palta peruana.

Asimismo, la palta congelada alcanzó por primera vez los US$100 millones, con un crecimiento cercano al 60%, consolidándose como una alternativa estratégica frente al producto fresco. “En algunas semanas, la palta congelada incluso llegó a cotizar por encima de la fresca, funcionando como un respaldo clave para las empresas exportadoras”, explicó el CEO de Fluctuante.

Otros productos que marcaron hitos fueron la granada, que superó los US$100 millones, y el café, que alcanzó los US$1.800 millones, impulsado principalmente por precios elevados, pese a un crecimiento marginal en volumen.

El cacao y sus derivados superaron los US$1.600 millones, destacando no solo el cacao en grano, sino también productos con mayor valor agregado como manteca, polvo, pasta y preparaciones para la industria chocolatera europea.

Desafíos

Entre los principales desafíos enfrentados en 2025, Sandoval destacó que, a diferencia de años anteriores, el factor climático se mantuvo relativamente estable. 

No obstante, advirtió que ya se han activado alertas ante un eventual fenómeno El Niño Costero, que podría afectar las campañas de 2026, especialmente en cultivos como arándano y uva.

Exportaciones marítimas.

En el ámbito logístico, el sector capitalizó las lecciones aprendidas en 2024, mejorando la coordinación con navieras y operadores logísticos. Sin embargo, diciembre continúa siendo un mes crítico por la coincidencia de exportaciones de arándano, uva y mango, este último afectado por bajos precios internacionales a fines de 2025.

“El reto es ordenar mejor las salidas, evitar choques de oferta y proteger los precios. Eso requiere mayor planificación y prospección comercial”, sostuvo.

El camino hacia la agroindustria

De cara al futuro, Fluctuante proyecta un crecimiento moderado —cercano al 10%— en cultivos como arándanos, uvas y paltas, pero con un énfasis cada vez mayor en la industrialización. Congelados, deshidratados, jugos, mermeladas y otros derivados aparecen como el siguiente paso natural del sector.

“Ya no se trata solo de exportar más, sino de exportar mejor. La calidad es clave: la confianza internacional se construyó en 25 años, pero se puede perder en uno solo si no cuidamos los estándares”, enfatizó Sandoval.

El informe completo de Agroexportaciones Peruanas 2025 será presentado oficialmente el 6 de marzo, fecha en la que Fluctuante realizará un webinar de lanzamiento y pondrá el documento a disposición del sector, consolidándose como una herramienta clave para entender la evolución y los desafíos del agro peruano.









miércoles, 21 de enero de 2026

Emblemático árbol de Becerril (Cesar) tiene una genética única en el mundo

 Un biólogo descubrió que el guáimaro, un árbol que puede alcanzar hasta 45 metros de altura y vivir más de un siglo, presenta en Colombia variedades genéticas únicas que no se encuentran en otras regiones. Estas variantes contrastan con las 154 registradas en países de Mesoamérica, Perú y Brasil, y revelan una diversidad propia del territorio colombiano. Es la primera vez que se realiza un análisis genético detallado de esta especie en el país, un hallazgo clave para orientar su conservación y protección a largo plazo.

El guáimaro (Brosimum alicastrum) produce una semilla que, al procesarla, adquiere un olor y un sabor similares a los del café o el cacao. En municipios como Becerril –con cerca de 25.000 habitantes–, campesinos y comunidades indígenas yukpa la están tostando y moliendo para convertirla en harina, una iniciativa que busca resaltar su potencial económico y su valor social en la región. Este aprovechamiento es relevante si se tiene en cuenta que en las últimas seis décadas el ecosistema donde crece —el bosque seco tropical— ha perdido la mayor parte de su cobertura.

Durante meses, la búsqueda de más de 300 árboles de guáimaro llevó a los investigadores a recorrer el municipio de Becerril, junto a comunidades locales, con el propósito de estudiar el papel de esta especie en el ecosistema y explorar una genética hasta ahora poco conocida en el país. Este trabajo de campo fue realizado por el biólogo Andrey Yesid Mateus Ruiz, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), integrante del semillero de investigación en Genética del Paisaje Neotropical, en compañía de los profesores Gustavo Silva y Guerly León, del Departamento de Biología.

“El trabajo de campo no fue nada fácil, pues, por ser un árbol tan grande, en ocasiones los yukpa –o yuko– usaban ‘resorteras’ o debían trepar algunos metros para recolectar muestras de sus hojas”, relata el biólogo Mateus.

Luego, en los laboratorios del Departamento de Biología de la UNAL se analizaron más de 500 muestras de ADN utilizando softwares especializados que funcionan como verdaderos “detectives genéticos”, ya que permiten identificar y comparar las variaciones genéticas entre los individuos. El trabajo se adelantó con la Universidad del Rosario, con la que se lidera este proyecto en Becerril buscando hacer un primer mapeo detallado de la especie en el país.

Y es que en el Caribe colombiano el guáimaro no ha tenido una vida tranquila. Según el Instituto Humboldt, históricamente esta especie ha estado asociada con el bosque seco tropical, un ecosistema que en Colombia llegó a cubrir cerca de 9 millones de hectáreas, pero del cual hoy solo se conservan alrededor de 720.000 hectáreas.

Según el Instituto, esta pérdida se debe principalmente a la expansión de la ganadería extensiva en la región y al conflicto armado, que ha dejado heridas en forma de deforestación y desplazamiento de comunidades, las cuales ya no pueden cuidar sus árboles nativos.

Gracias a la ayuda de la ONG Envolvert, las comunidades de Becerril han vuelto a usar y proteger al guáimaro creando la Asociación Verde Campesina de Becerril (Asovecab), que elabora harina de semilla de guáimaro para hacer mermeladas, dulces y otros alimentos que se comercializan en ciudades como Bogotá y Barranquilla, y que incluso las han usado reconocidos chefs del país”.

Gen-erando alternativas

A partir de 500 muestras y de un análisis exhaustivo de colecciones biológicas y herbarios nacionales —entre ellos el Herbario Nacional Colombiano, del Instituto de Ciencias Naturales de la UNAL—,y de una muestra reducida de árboles colombianos, se evidencian tres haplotipos de un mismo gen en el guáimaro colombiano, de 154 que se ha identificado en los demás países donde se encuentra la especie, ¿qué quiere decir esto? que en un mismo gen del guáimaro hay variantes que solo se hallan en el país.

Esto es relevante porque el árbol está presente en México, Perú, Bolivia, Brasil y otros países americanos, pero la riqueza de la especie en Colombia se desconocía, imposibilitando estrategias de conservación y protección basadas en rasgos genéticos, características que evidencian la necesidad de evitar el riesgo de árboles que son la base del bosque seco tropical, uno de los ecosistemas con mayor pérdida de hectáreas en el mundo.

“El beneficio radica no solo en el desarrollo económico de las comunidades de Becerril, sino también en la interacción que este árbol tiene con especies de animales como el mono araña, que se alimenta de sus semillas, y en el proyecto de la UNAL y la Universidad del Rosario se está estudiando si este mamífero es el responsable de dispersar sus semillas por todo el bosque”, explica el biólogo.

Los parches de guáimaro que se encuentran en la zona son de apenas unas 2 hectáreas, por lo que el árbol está en riesgo, pero con la ayuda de las comunidades y de la información genética podría revivir en esta zona del Cesar y en todo el Caribe colombiano, pues actualmente el estudio se está ampliando e incluye poblaciones de más de 13 localidades de la especie en Colombia.

Según el biólogo, “hasta el momento no existen planes gubernamentales de reforestación, por lo que entender la genética del árbol es un llamado a entender su importancia para el país y el ecosistema”.








martes, 20 de enero de 2026

COMUNIDAD, CVC Y ASOCAÑA SE UNEN PARA LA RECUPERACIÓN DEL HUMEDAL EL ESTERO

 En el corregimiento de Navarro de Cali, avanza la intervención del humedal El Estero, un ecosistema estratégico que hoy se recupera gracias al liderazgo de la comunidad y al trabajo articulado entre la CVC y Asocaña, con el propósito de restaurar su espejo de agua y propiciar el regreso de la fauna silvestre.


La intervención de dos hectáreas del humedal busca recuperar su espejo de agua, favorecer el regreso de la fauna silvestre y fortalecer este ecosistema clave para la comunidad y la producción agrícola del corregimiento.  

Esta intervención, que contempla la limpieza mecánica de cerca de dos hectáreas del humedal, es el resultado de varias mesas técnicas de trabajo en las que la comunidad expresó sus necesidades e inquietudes frente a la recuperación de este ecosistema. 

“Los acuerdos alcanzados se materializan con acciones concretas que buscan devolverle al humedal su función ambiental, hídrica y social. Se trata de un ejercicio de escucha y concertación con la comunidad, que ha sido clave para definir las acciones necesarias para la recuperación del humedal. En este caso, Asocaña aportó varias horas de trabajo con maquinaria amarilla para hacer posible esta limpieza”, explicó Cristian David Rincón, funcionario de la Regional Suroccidente de la CVC.

Para los habitantes de Navarro, El Estero no solo es un ecosistema, sino un lugar cargado de memoria y significado. “Aquí nos bañábamos, jugábamos y compartimos; el agua era cristalina y el humedal era amplio. Hoy, gracias al apoyo de los ingenios y las entidades, estamos trabajando para su recuperación y esperamos que este proceso continúe por muchos años”, señaló Doris Mina, presidenta de la Junta de Acción Comunal del corregimiento.

Se logró una verdadera juntanza entre las empresas cañeras, la CVC y la comunidad para mejorar el humedal El Estero, uno de los más largos de Cali, con cerca de 13 kilómetros. El objetivo es garantizar que siempre tenga agua y continúe siendo una fuente ambiental e hídrica para las aves, los cultivos y la comunidad”, afirmó José Luis Tenorio, edil del corregimiento de Navarro.

Además de su valor ecológico, el humedal El Estero es fundamental para la irrigación de los cultivos de la zona, como frutales, tomate, pimentón y maracuyá, lo que refuerza la importancia de su conservación y manejo adecuado.





viernes, 16 de enero de 2026

Descubren la primera población en Colombia de una rara orquídea subterránea

 Por primera vez en el país se registró Triphora hassleriana, una diminuta orquídea terrestre de flores blancas que pasa casi todo el año oculta bajo tierra y solo emerge con las lluvias. El hallazgo ocurrió en un bosque seco tropical vecino al campus de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, dentro de un cultivo de cacao sin intervención humana.

Con más de 4.000 especies, Colombia es reconocido como el país con mayor diversidad de orquídeas en el mundo, y ahora suma el nuevo registro de una población de T. hassleriana, una especie poco conocida, descrita antes en Argentina, Paraguay, México, Estados Unidos y Ecuador.

El descubrimiento, realizado a finales de 2023 por el ingeniero agronómico Diego Andrés Rodríguez Leyton, estudiante de la Maestría en Ciencias Biológicas, ocurrió durante su jornada rutinaria de monitoreo de Cyclopogon, el género de orquídeas en el que basa su tesis. Cuando decidió avanzar unos metros más en el bosque notó una planta de tallo delgado, flores blancas de menos de 1 cm y hojas ovaladas, con una columna morada brillante, distinta a las especies que censaba como parte del Grupo de Investigación en Orquídeas y Ecología de la UNAL Sede Palmira.

El ciclo de vida de esta orquídea es subterráneo durante la temporada seca. Gracias a su raíz con forma de tubérculo, acumula energía y puede permanecer invisible por meses. Cuando comienzan las lluvias, brota y florece, aunque sus rasgos solo se pueden identificar con disección floral, una técnica que permite examinar las estructuras internas con precisión.

 Sorprendido por la rareza del ejemplar, el investigador envió fotografías y descripciones al profesor Joel Tupac Otero Ospina, líder del grupo de investigación, quien confirmó que se trataba de una orquídea terrestre atípica para la zona, probablemente del género Triphora.

 A partir de entonces comenzó una verificación científica que tomó más de un año, con el apoyo de herbarios nacionales e internacionales. El proceso incluyó análisis de forma y tamaño, revisión de literatura especializada y comparación con ilustraciones históricas del género. En esta etapa participaron David Lozano, botánico de la Universidad del Tolima, y Gerardo Salazar, investigador del Instituto de Biología de la UNAM (México).

Posteriormente se confirmó que el ejemplar correspondía a T. hassleriana. Además, el estudio corrigió un error previo, pues se había descrito como una especie de flores amarillas, cuando en realidad son blancas. El espécimen se depositó oficialmente en el Herbario de la UNAL Sede Palmira, y su registro para Colombia fue publicado en la revista Acta Botánica Mexicana.

 “El momento del hallazgo me generó una sensación muy emotiva. El bosque me sigue sorprendiendo”, señala el estudiante Rodríguez. De otra parte, el profesor Otero señala que “este es un hallazgo muy interesante porque el género Triphora agrupa orquídeas difíciles de observar: pasan la mayor parte del tiempo bajo el suelo y solo emergen para reproducirse. En Colombia no se tenía ningún registro de esta especie”.

Los investigadores creen que su aparente ausencia en otros países obedecería más a la falta de exploraciones que a su verdadera rareza. El principal riesgo para esta población es la pérdida del bosque seco tropical, uno de los ecosistemas más amenazados del país por la expansión agrícola, la ganadería, las carreteras y la urbanización. “Si no aprendemos a vivir con el bosque, tampoco podremos preservar esta diversidad”, concluye el estudiante de la UNAL.

























miércoles, 14 de enero de 2026

LIBERACIÓN DE FAUNA SILVESTRE

 LA CVC CONTINÚA DEVOLVIENDO VIDA SILVESTRE A SU HÁBITAT NATURAL EN EL VALLE DEL CAUCA

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, reafirma su compromiso con la protección y conservación de la fauna silvestre del departamento, a través de acciones permanentes de rescate, atención, rehabilitación y liberación de animales víctimas del tráfico ilegal, la tenencia inadecuada o situaciones de riesgo. 42 animales de la vida silvestre volvieron a su hábitat natural.

Durante el año 2025, la Autoridad Ambiental del Valle del Cauca recibió 3.715 animales silvestres, de los cuales 1.548 lograron ser liberados en diferentes zonas del departamento, una vez cumplieron sus procesos de recuperación, y 40 fueron reubicados en condiciones que garantizan su bienestar. Estas cifras reflejan el esfuerzo técnico, científico y humano que adelanta la CVC para devolver la vida silvestre a su entorno natural.

 Como parte de estas acciones, en inmediaciones de la zona rural de Buenaventura, en el Pacífico colombiano, se llevó a cabo la primera liberación del año 2026 que permitió el retorno a su hábitat de 42 animales silvestres, entre ellos 6 babillas, 18 tortugas y 18 boas constrictor de diferentes tamaños.

Esta liberación es el resultado de un trabajo articulado y riguroso adelantado por el equipo de médicos veterinarios, biólogos, zootecnistas y profesionales ambientales del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CVC, ubicado en el corregimiento de San Emigdio, en Palmira, donde cada animal recibe atención especializada, seguimiento clínico y procesos de rehabilitación que garantizan su supervivencia en libertad.

 “Es un trabajo satisfactorio y lleno de felicidad poder devolver estos animales a su lugar de origen. Arrancar el año con este tipo de noticias nos llena de orgullo y ratifica que cada esfuerzo vale la pena cuando se trata de proteger nuestra biodiversidad”, destacó Marco Antonio Suárez, director general de la CVC. 

La Corporación hace un llamado a la ciudadanía a no traficar, comprar ni tener fauna silvestre, y a reportar cualquier caso a las autoridades ambientales, recordando que la protección de la biodiversidad es una responsabilidad compartida.

“Hemos notado que hoy la ciudadanía tiene más conciencia del cuidado y protección de la fauna, todos los canales que hemos habilitado para los reportes como la APP Más Cerca y el numeral 550 son efectivos para salvaguardar la vida silvestre”, puntualizó el Director General. Con estas acciones, la CVC continúa trabajando para que la fauna silvestre del Valle del Cauca siga siendo símbolo de vida, equilibrio y riqueza natural para las presentes y futuras generaciones.



lunes, 22 de diciembre de 2025

Navidad sin musgo, un gesto pequeño que protege el agua y la vida del bosque

 Cada diciembre, mientras las casas se llenan de luces, figuras y pesebres, en los bosques ocurre una extracción silenciosa que deja huellas profundas. Capas de musgo son levantadas del suelo y de los troncos, epífitas como bromelias y orquídeas son desprendidas de su hábitat, y con ellas se altera un equilibrio ecológico del que dependen el agua, el suelo y múltiples formas de vida. Lo que para muchas familias parece un gesto pequeño e inofensivo tiene efectos que tardan años en revertirse.

Los musgos y las plantas epífitas suelen pasar desapercibidos por su tamaño y apariencia discreta, pero cumplen funciones esenciales en los ecosistemas; así lo explica la bióloga y botánica Laura Victoria Campos Salazar, docente e investigadora del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), experta en briófitos, líquenes y epífitas, quien advierte que estos organismos participan de manera activa en la regulación hídrica y en la estabilidad del bosque.

“Las epífitas, como las bromelias, las orquídeas y algunos helechos, son plantas que crecen sobre otras plantas, principalmente árboles de gran porte, sin causarles daño, pues solo las utilizan como soporte. A este grupo se suman los briófitos, comúnmente conocidos como musgos, aunque allí también se incluyen hepáticas y antocerotales, organismos muy sensibles a los cambios ambientales”, afirma la experta.

“A diferencia de la mayoría de las plantas que conocemos, como árboles, arbustos o cultivos, los musgos no cuentan con un sistema interno para transportar agua y nutrientes”, explica la investigadora.  La profesora anota que, “no tienen xilema ni floema, ni una capa protectora que los aísle del ambiente, por lo que su relación con el entorno es directa y permanente”.

Esa condición hace que los musgos absorban el agua y los nutrientes directamente desde su superficie y reaccionen con rapidez a los cambios ambientales. “A eso se le conoce como poiquiloidria, una característica que los convierte en verdaderas esponjas vivas, capaces de retener humedad y liberarla de forma gradual”, anota, mientras agrega que se trata de un proceso fundamental para el funcionamiento de ecosistemas como los bosques altoandinos y los páramos.

“La gente suele ver solo una plantita verde, pero no alcanza a dimensionar que allí se sostiene buena parte del ciclo del agua”, explica. En zonas de alta montaña, donde la disponibilidad hídrica depende en gran medida de la capacidad del suelo para retener humedad, la presencia de musgos resulta determinante para la estabilidad del ecosistema.

Agrega que, “en estos ambientes, la disponibilidad de agua no depende solo de la lluvia, sino de organismos que la capturan, la sostienen y la liberan lentamente cuando el ecosistema lo necesita”. En ese entramado natural, los musgos cumplen un papel silencioso pero decisivo, al proteger el suelo de la erosión, amortiguar la radiación intensa, los vientos fuertes y las lluvias torrenciales, y conservar la capa más rica en materia orgánica.

Esa importancia contrasta con su extrema fragilidad, pues los musgos no producen flores ni semillas; se reproducen por esporas que pueden tardar semanas en germinar, y su crecimiento es lento. Según la académica, “la recuperación de una capa de musgo arrancada puede tomar años”.

La profesora Campos fue enfática en advertir que esta práctica no solo causa daño ambiental, sino que además es ilegal. La Ley 1333 de 2009 prohíbe la extracción de musgos, epífitas y otros organismos de los bosques, una infracción que puede acarrear multas e incluso sanciones penales. A pesar de ello, la recolección continúa, especialmente en temporadas como la Navidad, muchas veces de forma inadvertida, en bolsas pequeñas o canastos, bajo la idea errónea de que se trata de “solo un poco”.

Los impactos no se limitan a la época decembrina; menciona que, “en regiones como el cañón del Combeima, en Tolima, se han documentado extracciones recurrentes no solo de musgos, sino también de orquídeas y bromelias. En muchos casos, el musgo se utiliza como sustrato para mantener vivas en casa plantas epífitas extraídas ilegalmente, lo que multiplica el impacto sobre el ecosistema al afectar varios componentes a la vez”.

Al retirar el musgo desaparecen microhábitats donde viven microorganismos, invertebrados y otros organismos que dependen de estas plantas para refugiarse y completar sus ciclos de vida. “Se trata de una pérdida silenciosa, poco visible, pero profunda”, enfatiza la académica.

Tradición, pedagogía y conservación

Frente a este panorama, el mensaje del ICN apunta a resignificar la tradición, no a eliminarla. La Navidad puede celebrarse sin musgo natural, recurriendo a alternativas artesanales y reutilizables como papel, cartón, fibras vegetales, telas texturizadas o jardines vivos en materas. Materiales que, además, pueden guardarse y reutilizarse año tras año, reduciendo el impacto ambiental.

Para la profesora Campos, el cambio empieza en casa y tiene un fuerte componente pedagógico. Enseñar a niños y jóvenes a cuidar aquello que sostiene la vida es una forma de preservar no solo los ecosistemas, sino también el sentido profundo de la Navidad. “Si no protegemos ahora, serán ellos quienes pierdan esos privilegios más adelante”, afirma. 

Para ella, la conservación de musgos y epífitas no es un asunto exclusivo de biólogos o botánicos. Se trata de una responsabilidad social compartida, ligada a la comprensión de que las plantas, incluso las más pequeñas, son fundamentales para la producción de oxígeno, la captura de dióxido de carbono y el equilibrio de los sistemas naturales.  

Actualmente, la investigadora participa en proyectos que buscan entender cómo el cambio climático afecta a los briófitos en ecosistemas extremos como los glaciares y el superpáramo colombiano, escenarios poco estudiados pero importantes para comprender los efectos del calentamiento global sobre organismos altamente sensibles.

Estas reflexiones y aportes fueron compartidos por la profesora Campos durante la reciente emisión del programa Naturalmente, del ICN de la UNAL, bajo la conducción de profesor Jaime Aguirre, un espacio radial de Radio UNAL, dedicado a divulgar el conocimiento sobre la biodiversidad del país y a promover una relación más consciente con los ecosistemas que la sostienen.







miércoles, 17 de diciembre de 2025

FINCA EL MILAGRO, EN ROLDANILLO: UN MODELO DE EDUCACIÓN AMBIENTAL Y PRODUCCIÓN SOSTENIBLE DE PUERTAS ABIERTAS

 FORTALECIMIENTO DE NEGOCIOS VERDES EN EL VALLE DEL CAUCA

En la zona alta del municipio de Roldanillo, la Finca Agroecológica El Milagro se ha posicionado como un referente destacado dentro del programa de Negocios Verdes de la CVC. Clasificada en la categoría de bioproductos y servicios sostenibles, esta iniciativa familiar trasciende el concepto tradicional de agricultura para convertirse en un ecosistema pedagógico de "puertas abiertas", en donde la conservación ambiental y el turismo regenerativo convergen.

El proyecto se fundamenta en la protección de la biodiversidad local, mediante prácticas agroecológicas rigurosas. La finca ofrece a visitantes y voluntarios una inmersión total en la vida del campo, funcionando como una gran escuela rural en donde se enseñan los ciclos de la tierra. Este enfoque permite que turistas nacionales y extranjeros no solo disfruten del paisaje, sino que comprendan el valor del trabajo campesino y la importancia de la sostenibilidad alimentaria.

Martha Cecilia Salcedo, propietaria y líder de El Milagro, destaca el propósito educativo detrás de su labor diaria: "Nuestro objetivo es que la gente reconecte con sus raíces. Aquí no solo producimos alimentos, cultivamos conciencia. Queremos que quien nos visite entienda que la ruralidad es vida y que cada proceso, desde la semilla hasta la mesa, debe hacerse con respeto por la naturaleza".

Dentro de los recorridos pedagógicos, se evidencia la diversidad productiva del predio. Los visitantes pueden transitar entre árboles de cítricos y una huerta orgánica diversificada que abastece la gastronomía tradicional que allí se ofrece. El producto insignia es el café de origen, el cual es sometido a un cuidadoso proceso artesanal de tostión y molienda en la misma finca, garantizando una taza de alta calidad y bajo impacto ambiental.


Un componente vital de su modelo sostenible es el manejo integral de residuos. La finca cuenta con una compostera que transforma los desechos orgánicos en abono, cerrando el ciclo de nutrientes y devolviendo la fertilidad al suelo, sin el uso de agroquímicos. Estas prácticas validan su estatus como negocio verde y demuestran que la productividad económica es compatible con la preservación de los recursos naturales











viernes, 12 de diciembre de 2025

Laboratorio de Suelos, Aguas y Foliares fortalece la formación, la investigación y la extensión en la Orinoquia

 Este espacio de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia se consolida como un eje estratégico para el desarrollo sostenible de la región. Desde allí se integran la formación académica, la investigación aplicada y la extensión universitaria, con impacto directo en las comunidades y los sectores productivos.

Allí se realizan análisis fisicoquímicos y biológicos de suelos, aguas y tejidos foliares, esenciales para orientar decisiones en fincas, proyectos productivos, instituciones públicas y privadas, así como en iniciativas de conservación ambiental. Los resultados permiten mejorar la productividad agropecuaria, optimizar el uso de los recursos naturales y promover una gestión territorial basada en el conocimiento científico.

El equipo coordinador del Laboratorio menciona que más que un laboratorio de análisis, este es un lugar académico vivo en donde se integran la docencia, la investigación y la extensión universitaria, con impacto directo en la región Orinoquia.

Además de su función analítica, es un escenario pedagógico que fortalece los procesos de enseñanza-aprendizaje de la Sede Orinoquia. Las prácticas realizadas permiten que los estudiantes desarrollen competencias científicas, éticas y analíticas, enfrentándose a problemas reales del territorio y proponiendo soluciones ajustadas a los retos ambientales y productivos de la región.

Articulación con el SENA para la formación técnica

En el marco de un convenio interinstitucional, el Laboratorio trabaja articuladamente con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). A través de esta alianza, los aprendices del programa de Monitoreo Ambiental realizan prácticas y demostraciones en las que participan en todas las etapas del proceso: desde la toma de muestras hasta la interpretación de resultados y su relación con la calidad del suelo y del agua.

“Durante la jornada realizada en el Laboratorio de Agua y Suelo, los aprendices tuvieron la oportunidad de reconocer los materiales, equipos e instrumentos utilizados en los procesos de laboratorio, así como de observar los procedimientos fisicoquímicos aplicados en muestras de agua y suelo. Esta experiencia les permitió comprender directamente cómo se desarrollan los análisis, reforzando así su capacidad para interpretar resultados, aplicar metodologías de muestreo y comprender la importancia del análisis técnico en la gestión ambiental, fortaleciendo además el vínculo entre la academia y la formación técnica y promoviendo el aprendizaje práctico y el desarrollo de competencias esenciales para el ejercicio profesional”, destaca Silvia Dayanna Cárdenas Ramírez, instructora del SENA.

Soporte para la investigación y la extensión universitaria


El Laboratorio también respalda proyectos de investigación desarrollados por docentes, estudiantes y grupos de trabajo de la Sede Orinoquia. Los análisis se convierten en insumos para publicaciones científicas, propuestas de innovación y recomendaciones de manejo que se comparten con comunidades rurales, asociaciones de productores y entidades territoriales.

En el componente de extensión, impulsa procesos de capacitación, asesoría técnica y demostraciones de métodos de análisis dirigidas a productores, técnicos, instituciones educativas y organizaciones comunitarias, acciones que promueven prácticas sostenibles, fortalecen capacidades locales y contribuyen a la gestión eficiente de los recursos naturales.