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martes, 1 de septiembre de 2026

Eclipse lunar cubrió el 96 % de la Luna y tiñó de rojo el cielo bogotano

 Durante varias horas de la noche del 27 de agosto, la sombra de la Tierra cubrió cerca del 96 % de la Luna y le dio una tonalidad rojiza que pudo apreciarse desde Bogotá. Aunque técnicamente fue un eclipse parcial, la magnitud del fenómeno hizo que su apariencia fuera muy cercana a la de uno total. Desde el Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), cientos de personas se reunieron para observarlo y comprender qué estaba ocurriendo en el cielo.

Mientras casi toda la superficie lunar quedó cubierta por la sombra terrestre, cerca del 4 % permaneció fuera de ella, iluminado y conservó su color habitual. El resultado fue una Luna que combinó, durante unas horas, el blanco de su superficie iluminada con los tonos rojizos de la zona eclipsada.

El evento comenzó a las 8:23 p. m., cuando el satélite ingresó en la zona más tenue de la sombra de la Tierra, y alcanzó su mayor intensidad alrededor de las 11:20 p. m. En ese momento, los asistentes pudieron observar el eclipse a través de los diferentes telescopios dispuestos por el Observatorio.

Después de esa hora, la Luna recuperó progresivamente su brillo habitual, dejando atrás ese aspecto rojizo que simulaba un atardecer en medio de la noche. Este efecto se produce porque la luz del Sol atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar a la Luna.

En ese recorrido, los tonos rojizos y anaranjados alcanzan la superficie lunar, produciendo el característico color que se observa durante estos fenómenos.

“Lo que nosotros vemos en un eclipse de luna es prácticamente un atardecer o un amanecer en cualquier otro lado de nuestro planeta, sino que gracias nuevamente a la dispersión de Rayleigh, de la dispersión de la luz sobre la atmósfera de la Tierra, es que se dan esos tonos rojizos o anaranjados sobre la superficie y eso es lo bonito de observar”, explicó Juan Diego Rodríguez, estudiante de la Maestría en Astronomía y becario del Observatorio Astronómico Nacional.

El cielo también se convirtió en aula

El fenómeno pudo observarse a simple vista, sin necesidad de equipos especiales, lo que permitió seguir el avance de la sombra de la Tierra sobre el disco lunar y apreciar las variaciones de color que acompañaron el eclipse.

La observación también estuvo acompañada por una programación de divulgación científica en el Observatorio Astronómico Nacional. La Universidad abrió sus puertas a la ciudadanía y dispuso telescopios, charlas y actividades en el domo planetario.

Las actividades comenzaron desde la tarde y se extendieron durante la noche. Estudiantes de la Maestría y el Doctorado en Astronomía participaron como divulgadores y abordaron temas relacionados con los eclipses, su origen, su importancia histórica y otros fenómenos observables en el cielo.

La intención fue que la experiencia no se limitara a mirar por un telescopio. Las charlas combinaron explicaciones teóricas y actividades didácticas para acercar la astronomía a personas que no necesariamente tenían conocimientos previos sobre esta ciencia.

La jornada coincidió además con los 223 años de historia del Observatorio, espacio dedicado a la observación y formación científica. Durante la celebración, la comunidad universitaria recordó la trayectoria de este lugar y su aporte al desarrollo de la astronomía en Colombia.

La programación incluyó también una mirada histórica sobre los eclipses y la relación que distintas sociedades han construido con estos fenómenos. De esta manera, la jornada permitió acercarse al cielo desde la ciencia, pero también desde la historia y la cultura.

Además, el eclipse ofreció una oportunidad para mirar más allá de la Luna. En lugares alejados de la contaminación lumínica, la disminución de su brillo permitió observar estrellas que normalmente quedan ocultas por la intensidad de la Luna llena.

Así, durante unas horas, la sombra de la Tierra convirtió a la Luna en el principal punto de atención del cielo. Pero la jornada en la Universidad dejó una mirada más amplia: detrás del espectáculo había movimientos orbitales, fenómenos físicos y siglos de preguntas humanas sobre el universo.

El eclipse terminó durante la madrugada, cuando la Luna recuperó gradualmente su brillo habitual y abandonó la sombra terrestre. La noche cerró como había comenzado: con la mirada puesta en el cielo de Bogotá y una comunidad reunida no solo para observarlo, sino también para comprenderlo.








jueves, 12 de octubre de 2023

Eclipse “anillo de fuego” se observará desde el Pacífico hasta el Amazonas

 Entre las 11:30 de la mañana y las 3:15 de la tarde de este sábado 14 de octubre, este fenómeno inusual atravesará el país de occidente a oriente, y quienes tendrán el privilegio de observarlo viven en zonas de Chocó, Valle del Cauca, Quindío, Tolima, Huila, Meta, Guaviare, Vaupés, Caquetá y Amazonas; En el resto del país se observará parcialmente. La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) tendrá programación especial desde la Sede Palmira.

El profesor Mario Armando Higuera Garzón, director del Observatorio Astronómico Nacional (OAN) de la UNAL, explica que “la Luna tapará parcialmente al Sol de forma anular, lo que quiere decir que, en el instante máximo del eclipse, según el lugar donde se encuentre el observador, se apreciará un disco oscuro negro, que es la Luna, y un borde iluminado del Sol que forma una especie de anillo”.


Según el docente del OAN José Gregorio Portilla, “que la Luna no cubra por completo el disco del Sol, como sí ocurre en un eclipse total, se debe a que en ese momento la Luna se encuentra en un punto de su trayectoria en el cual está más alejada de la Tierra, situación que se conoce con el nombre de apogeo, de manera que su tamaño aparente es un poco más pequeño que el disco aparente del Sol, y no lo cubrirá por completo”.

Los expertos de la UNAL señalan que el eclipse pasará primero por varios estados del suroccidente de los Estados Unidos –como Oregón, Nevada, Utah, Colorado, Nuevo México y Texas–, luego recorrerá parte de la península de Yucatán, regiones orientales de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y parte central de Panamá, después atravesará el territorio colombiano de occidente a oriente entrando por el Pacífico en Chocó y saliendo por Amazonas, y por último cubrirá áreas del norte de la zona amazónica de Brasil.


Los demás habitantes de la Tierra, como aquellos que viven en Bogotá y otros departamentos colombianos por donde no pasará el eclipse solar anular, aunque no podrán ver el “anillo de fuego”, sí observarán un eclipse parcial, “en el cual la Luna cubre solo una parte del disco solar, dejando una porción del Sol visible en el cielo”.

El profesor Portilla explica que “la mayoría de los colombianos empezarán a observar el eclipse entre las 11:30 y 11:45 de la mañana; la máxima plenitud del eclipse (lo máximo que la Luna cubrirá el disco del Sol) ocurrirá entre la 1:10 y 1:30 de la tarde, y el fenómeno terminará por completo entre las 3:00 y 3:15 de la tarde”.

Con precaución

Los investigadores del OAN enfatizan en la importancia de proteger los ojos al observar el eclipse, y advierten que por ningún motivo se debe observar a simple vista, y mucho menos a través de instrumentos ópticos que no posean filtros solares.

“No es que el fenómeno del eclipse per se dañe el ojo, es solo que normalmente una persona no se expone a ver el Sol directamente por un largo periodo”, señalan.


Los rayos ultravioleta son tan energéticos que pueden producir un daño irreparable en la retina. “En el transcurso de un eclipse anular siempre habrá un sector del disco del Sol sin cubrir, y aun la intensidad de la luz de ese pequeño sector es tan fuerte que puede causar un daño importante al ojo”, amplía el profesor Portilla.

Ya que apreciar el “anillo de fuego” será un privilegio para algunos habitantes en el suroccidente del país, la UNAL Sede Palmira abrirá sus puertas a todas las personas que quieran observar este espectáculo, y para ello ha preparado una programación especial, resultado de una alianza entre la Universidad, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) y la Red de Astronomía de Colombia.

El punto de encuentro será la cancha de fútbol del campus principal de la Sede, a las 9:00 de la mañana, y desde allí Televisión UNAL transmitirá en directo por el canal de YouTube un magazine con expertos que explicarán algunos detalles de este fenómeno; también habrá zona de telescopios, distribución de gafas seguras para la observación solar, visita al domo planetario portátil y el momento más esperado: la observación del anillo solar, que empezará hacia la 1:20 p. m. y será trasmitido en directo en pantalla gigante.

Conozca aquí la agenda en la Sede Palmira.