Haga mercado en esta feria llena de sabores y saberes del campo, organizada por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL). Acelgas de colores, cuatro tipos de papas traídas desde las alturas del Páramo de Sumapaz, ajíes ancestrales del Amazonas, quesos madurados de forma artesanal, comida cocinada con amor y sabiduría, y lechugas de excéntrica belleza cultivadas por los futuros agrónomos de la Universidad, forman parte de la diversa oferta de alimentos que se producen en las huertas que rodean parte del campus de la Sede Bogotá. La feria está ubicada en la plaza central del edificio de la Facultad y permanecerá abierta hasta mañana viernes 4 de noviembre. ¡Traiga su canasto y lleve lo mejor del campus UNAL a su mesa! Fotos: Jeimi Villamizar – Unimedios.
viernes, 4 de noviembre de 2022
miércoles, 2 de noviembre de 2022
Biocarbón reduciría uso de fertilizantes sintéticos en cultivos forestales
Al combinar biocarbón –carbón activado– con fertilizantes sintéticos en un vivero de plantas de madera se genera mayor acumulación de nutrientes, con lo que también se mitiga el impacto ambiental de los agroquímicos.
El biocarbón es un tipo de carbón que se obtiene a partir de
la exposición a altas temperaturas de residuos vegetales (tallos, ramas,
y hojas entre otras), por medio de pirolisis. Una de sus
bondades es que funciona como fertilizante o acondicionador
orgánico que, combinado con los fertilizantes o abonos sintéticos, puede
proporcionar
una mejor rentabilidad en los cultivos forestales.
El profesor Giovanni Reyes, de la Universidad Nacional de
Colombia (UNAL) Sede Orinoquia, menciona que “dicho aprovechamiento, puede
disminuir las aplicaciones de fertilizantes sintéticos, lo cual genera una
ganancia ambiental debido a que estos son solubles, por lo que cuando se
utilizan en grandes cantidades, terminan contaminando las fuentes de agua
que se encuentran bajo la superficie del suelo (acuiferos), las cuales se
conectan a las aguas superficiales (ríos, quebradas y lagos, entre otros)”.
Según el investigador, con la combinación de biocarbón y
fertilizantes sintéticos se tiene una ganancia económica y ambiental, ya que no
se utiliza el 100 % de dichos fertilizantes.
“El gran logro es que combinamos el biocarbón con la mitad
de fertilizante sintético que usualmente se utiliza en la plantación”, expresa
el profesor, quien agrega que “gracias a esta mezcla también se obtuvo un mayor
crecimiento, vigor y salud en las plántulas de vivero”.
El reto de la investigación era entender cómo un residuo
como el biocarbón se podría utilizar como acondicionador en las plántulas, que
es el estado de la planta que se da tiempo después de brotar la semilla, por
eso el objetivo de este estudio fue evaluar el efecto del biocarbón, mediante
el análisis del sustrato y las medidas de la planta.
Paso a paso para el estudio
La investigación se llevó a cabo en un vivero de la empresa
Green Cooperation, en el corregimiento de Planas (Meta), donde la producción de
plántulas de A. Mangium se destina para la posterior plantación forestal.
En el lugar se evaluaron 9 tratamientos, 3 repeticiones y 3
materiales fertilizantes compuestos de la siguiente forma: (i) biocarbón
obtenido a partir de podas de A. mangium (BAM), (ii) fertilizante sintético (FS),
y (iii) la combinación de ambos, BAM + FS.
Así, se encontró que en la combinación del tratamiento hubo
un aumento del 18 al 28 % en el rendimiento de plantas en campo, por
lo que se recomienda una aplicación de biocarbón de 47 toneladas
por hectárea.
Para medir el crecimiento de las plántulas se realizaron
mediciones fisiológicas teniendo en cuenta el índice de Dickson, un indicador
de predicción de plantas en campo.
El profesor Reyes menciona que su investigación se realiza
en un vivero, pues es el paso fundamental para tener raíces de plantas fuertes
que sobrevivan en una plantación forestal.
En ese sentido, explica que “la nodulación en las raíces de
las plantas es un indicador de eficiencia de conversión de nitrógeno disponible
para la planta”.
“Los nódulos son pequeñas estructuras circulares presentes
en las raíces de algunas plantas (leguminosas) que forman simbiosis con
bacterias fijadoras de nitrógeno. Las raíces con grandes nódulos tendrán un
mayor crecimiento vegetativo. Por eso el nitrógeno es tan importante en una
planta, es como su leche materna, por eso es lo primero que se aplica en
términos de fertilización vegetal, y lo que garantizará el tamaño y el color
verde de las plantas”.
Los resultados de la investigación son importantes si se
tiene en cuenta que en Colombia se han plantado cerca de 129.000 hectáreas de
A. mangium en zonas como el Bajo Cauca, sur de Córdoba y Llanos
Orientales, por lo que es esencial proteger y conservar los suelos en donde se
produce.
Además, las plantaciones forestales tienen un potencial
crecimiento en el país. La Corporación Nacional de Investigación y Fomento
Forestal estima que hoy en Colombia se sobrepasan los 17 millones de hectáreas
con aptitud forestal.
lunes, 31 de octubre de 2022
Reutilizar agua residual de la industria petrolera sería posible con novedosa técnica
Más del 99 % de los aceites y grasas presentes en las aguas residuales producidas por pozos petroleros –y otras actividades derivadas de esta industria– se podrían eliminar por electrocoagulación, un método que con electricidad y metales como aluminio y acero inoxidable ataca las partículas contaminantes que estarían representando un riesgo para ríos y mares, y para la salud humana.
En la actualidad, el agua residual que se genera en la etapa
de recuperación del petróleo (agua producida) es de alrededor de 10 millones de
barriles por año, y menos del 1 % se reutiliza, lo cual es un desperdicio,
ya que esta agua serviría tanto en procesos petroleros como en la agricultura,
uno de los sectores que más necesita de este recurso, del que emplea cerca del
43 % del total del país.
Ante esta situación, Andrea Cubillos, estudiante de la
Maestría en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL),
hizo un aporte en un proyecto más grande que adelantan en conjunto el
Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Agencia Nacional de
Hidrocarburos, en el que encontró que la técnica de electrocoagulación tiene el
potencial de remover casi el 100 % de los aceites y grasas de esas aguas
contaminadas.
Según la investigadora, se encontró que cuanto más tiempo de
electrocoagulación y corriente se emplea, más eficiente es la remoción de
contaminantes, y que el intervalo entre 4 y 6 minutos es el más efectivo.
Después de ese momento ya no se produce un cambio significativo.
Lo anterior se comprobó dejando actuar el método por
alrededor de 20 minutos, durante los cuales no hubo un incremento importante de
remoción. A su vez, en una escala de 1 a 10, en el pH inicial, que varía
durante el proceso, el grado en el que mejor funciona la electrocoagulación es
entre 5 y 8.
Para la prueba se creó una simulación del agua residual de
petróleo, mezclando en un recipiente: 1 litro de agua, unos 1.150 mg de
aceite de motor de carro, sal de cocina y Tritón X, un tensoactivo no iónico
que actúa como líquido emulsificante. Allí se introducen dos placas metálicas
–una de aluminio y otra de acero inoxidable– de 20 cm de alto, aunque solo
se sumergen 12 cm, que son suficientes para conducir la electricidad al
agua.
Las láminas se conectan a dos electrodos: uno positivo
(cátodo) para el aluminio y uno negativo (ánodo) para el acero inoxidable, los
cuales a su vez están conectados a una fuente de poder que descarga corriente y
voltaje sobre el recipiente con la mezcla.
La intensidad de la corriente aplicada oscila entre 0,5 y 3
amperios, el tiempo de electrocoagulación es de entre 1 y 20 minutos, y además
se analizó la acidez o neutralidad del agua y la concentración de sal.
El coagulante entra a desestabilizar las cargas eléctricas
de las partículas contaminantes presentes en el agua, las cuales se encuentran
suspendidas, mezcladas o disueltas.
Dicho desequilibrio facilita que las moléculas busquen
unirse formando agrupaciones fáciles de identificar y remover por medio de
procesos como la filtración, similar al que se hace en la casa con un colador
para hacer jugos.
“Debido a la dificultad para tener grandes muestras de
petróleo y agua de producción, utilicé aceite de motor para preparar el agua
residual sintética, que al ser un derivado de esta industria tiene un
comportamiento similar, en cuanto a los ensayos y el comportamiento frente a la
electrocoagulación, al petróleo”, explica la investigadora.
Añade que “estas condiciones, que funcionaron en el trabajo,
varían según la composición del agua a tratar, la concentración inicial de
grasas y aceites, y las interacciones entre contaminantes. La cantidad de
aceite de motor utilizada es similar al promedio de aceites y grasas que se
encuentra en las aguas de producción del país, pero sería importante evaluar
otro tipo de concentraciones, para que el modelo sea más preciso”, indica.
Esta es la primera parte de una serie de investigaciones que
se están realizando dentro del proyecto para que en un futuro se logre
consolidar un tren de tratamiento de aguas residuales en el Magdalena Medio, en
donde hay cerca de 7.404 pozos petroleros, lo cual representaría una ayuda para
reutilizar el agua producto de esta industria y descontaminar los ríos aledaños.
martes, 25 de octubre de 2022
En marcha recuperación de humedales en Leticia
Aunque los humedales albergan una amplia diversidad de especies de aves y peces, y otras vegetales como el canangucho (palma alta que cubre extensas áreas de los ríos Amazonas y Orinoco), la creciente contaminación por residuos sólidos o por el vertimiento de aguas residuales domésticas amenaza su futuro. La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia y la comunidad del cabildo Tiwa buscan transformar la realidad de estos valiosos ecosistemas.
Aprovechando la Convocatoria Nacional de Extensión Solidaria
2022, enfocada en fortalecer la innovación social y armonizar las funciones
misionales de la UNAL, la Sede Amazonia ha presentado el proyecto “Iniciativas
locales para la recuperación de los humedales del cabildo Tiwa en Leticia,
Amazonas”.
La iniciativa es liderada por la ingeniera ambiental María
José Arias, de la UNAL Sede Medellín, quien para su trabajo de grado evaluó el
estado de 16 humedales suburbanos de Leticia y cuyos resultados la hicieron
merecedora del primer puesto en el concurso “Mejores trabajos de grado de
pregrado 2022” de las diferentes carreras de la Institución.
Para ello, con la comunidad del cabildo Tiwa, ubicado a 20
minutos de Leticia y conformado por 55 familias de las étnias murui, yucuna,
tikuna, bora, inga, cubeo, tanimuka y miraña, se desarrollarán actividades
comunitarias o mingas para abordar la importancia ambiental y social de
cananguchales, ríos y quebradas, y también para realizar brigadas de limpieza
de los ecosistemas acuáticos y dictar talleres de educación ambiental dirigidos
especialmente a niños y jóvenes.
Contaminación y creciente urbanización, las amenazas de
los humedales
Tras evaluar el estado de 16 humedales suburbanos de
Leticia, la ingeniera ambiental Arias evidenció que 11 presentan estancamiento
de la corriente de las aguas, debido en gran parte a la transformación de los
ambientes acuáticos para actividades como la piscicultura.
También se evidenció que en 10 humedales ubicados dentro de
la ciudad, el principal problema es la urbanización, ya que además de la
construcción de viviendas, también se incrementa la existencia de
infraestructura como vías, lo cual transforma los asentamientos humanos y la
manera como se relacionan con estos ecosistemas.
Los resultados de este trabajo forman parte del proyecto
“Apropiación ambiental y social de los humedales urbanos y suburbanos de
Leticia”, una alianza entre los grupos de investigación en Limnología Amazónica
–de la UNAL Sede Amazonia– y de Biodiversidad, Biotecnología y Conservación de
Ecosistemas, de la UNAL Sede Bogotá.
Algunos datos recogidos en otras investigaciones del Grupo
de Investigación en Limnología Amazónica muestran que en Leticia el 60 %
de la basura está compuesta por residuos orgánicos, los cuales no se están
aprovechando a pesar de las tantas tecnologías disponibles.
A los precarios servicios públicos se suman la falta de
cultura para recolectar, disponer y ubicar la basura en los lugares donde
corresponde. Los residuos líquidos se convierten en aguas servidas o cloacales
que llegan a fuentes de agua como humedales, arroyos, quebradas y, en el caso
local, al río Amazonas.
La situación identificada hasta el momento por los
investigadores de la UNAL no dista mucho de lo hallado por el Instituto Sinchi
en 2017 después de analizar 40 de los 77 humedales del Amazonas: el 17,5 %
presentaba buena calidad del hábitat, el 32,5 % media, el 32,5 %
moderada y el 17,5 % baja.
La ingeniera ambiental señala que “el desconocimiento de los
humedales agrava su estado, lo cual afecta tanto a los ecosistemas como a las
comunidades que se benefician de ellos para garantizar aspectos esenciales como
el abastecimiento de agua o el acceso a alimentos”.
Por eso, con los integrantes del cabildo Tiwa se está
recuperando el importante conocimiento que ellos tienen del canangunchal, un
hábitat con una historia natural y climática de más de 4.000 años y que hoy es
considerado como un elemento fundamental dentro de Leticia.
“Se pretende recuperar algunas de las funciones ecológicas
más importantes que cumplen los humedales, entre ellas regulación, depuración y
conservación, con el propósito primordial de mantener un abastecimiento de agua
para consumo y recreación de esa población”, concluye la ingeniera Arias.
viernes, 21 de octubre de 2022
Una apuesta para mejorar la movilidad y cuidar el medioambiente
Estudiantes de posgrados y del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama) recibieron bicicletas y elementos de seguridad para facilitar su movilidad al campus y sus alrededores. Con esta iniciativa también se busca fomentar hábitos saludables y el buen uso del tiempo libre.
Para algunos estudiantes llegar a la Sede Amazonia de la
Universidad Nacional de Colombia (UNAL), ubicada frente a la pista de
aterrizaje del Aeropuerto Internacional Alfredo Vásquez Cobo, en las afueras de
Leticia, es una travesía que asumen para poder sacar adelante sus programas
académicos.
Frente a este panorama, el Programa de Bienestar de la
Universidad entregó 36 bicicletas a los estudiantes de posgrados y del Peama.
Desde la Institución se realizan apoyos en tres frentes:
socioeconómico (alojamiento), alimentación y transporte. En esta oportunidad,
con la entrega de las bicicletas, se fomentan los hábitos saludables y el
disfrute del tiempo.
Con esta iniciativa, la Universidad se une a la apuesta de
generar alternativas que incidan en la reducción de la contaminación en las
ciudades y así mejorar la calidad de vida de las personas y aportar al cuidado
del medioambiente.
Durante la jornada se realizó un taller de seguridad vial,
se entregaron elementos de seguridad para el vehículo (seguro de bicicletas) y
cada uno de los beneficiaros firmó el compromiso por la gestión de la movilidad.
El profesor Germán Ochoa, director de la Sede, afirmó que
“con el incentivo del uso de las bicicletas se busca una correspondencia al
mejoramiento de la malla vial de la ciudad de Leticia y así generar un mayor
respeto de los vehículos motorizados hacia las personas que se van en
bicicletas”.
Los estudiantes beneficiados con las bicicletas deberán
prestar un servicio a la Universidad, de 16 horas durante el semestre, en la
biblioteca, las salas de informática o en actividades puntuales.
miércoles, 19 de octubre de 2022
“Se puede vivir sin oro o sin carbón, pero no sin agua”: Pedro Arrojo, relator de la ONU
Imaginar un mundo sin agua parece algo del futuro, pero es una realidad del presente: alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable. Pedro Arrojo, relator especial sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento, de la Organización de las Naciones Unidas, se reunió con organizaciones regionales y comunitarias defensoras de este derecho en el país para discutir la problemática y la resistencia en torno a esta.
Casi el 40 % de la población mundial sufre de falta de
agua y más del 50 % (4.200 millones de personas) carecen de servicios de
saneamiento gestionados de forma segura, según cifras de Organización Mundial
de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El profesor Gregorio Mesa, de la Facultad de Derecho,
Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL),
director del Grupo de Investigación en Derechos Colectivos y Ambientales
(GIDCA), le dio la bienvenida al relator Arrojo e hizo una breve introducción
en la que planteó los retos a los que se enfrenta la humanidad, y en particular
Colombia, por la gestión y gobernanza del agua.
Por su parte, Libardo León Pinzón, de la Red Nacional de
Acueductos Comunitarios –articulación de asociaciones y redes de acueductos
comunitarios que lucha por el fortalecimiento y reconocimiento de la gestión
comunitaria del agua–, enfatizó en la importancia de estos espacios para las
comunidades del país, que se encargan de aprovechar saberes ancestrales tanto
indígenas como campesinos –desde La Guajira hasta Nariño– para proteger las
fuentes hídricas para que sean el manantial para cerca de 11 millones de
colombianos.
El relator Arrojo expresó que “en informes del año ya se
hablaba de la necesidad de que la sociedad hiciera las paces con los ríos, de
que debía haber una ingeniería natural que promueva la gobernanza del agua como
un bien común y no como una mercancía, situación que se veía, por ejemplo, con
que el agua se fuera a negociar en Wall Street”.
Agregó que el informe “Riesgos de privatización,
financiarización y gestión”, presentado este año, señala que es clave construir
una gestión comunitaria del agua que tenga como eje principal la participación
tanto de las comunidades indígenas –quienes ven este recurso como el alma azul
de la vida, que forma parte del territorio– como de las campesinas, que ayudan
a que el agua se vea como un bien común, como un tesoro de la gobernanza
democrática.
El derecho al agua y la resistencia en Colombia
Como parte de la visita del relator Arrojo se realizó un
panel con expertos de organizaciones como el Comité por la Defensa y la Vida de
Buenaventura, la Organización Sütsuin Jiyeyu Wayuu –o Fuerza y Mujeres Wayuu– y
la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PCDHDD).
En el evento, el sociólogo Andreiev Pinzón, del Comité de
Buenaventura, dijo que “es increíble que el municipio tenga 9 cuencas
hidrográficas, por las que fluyen alrededor de 10.000 m3 por
segundo de este recurso, y la comunidad no tenga agua, lo cual es consecuencia
de la gestión gubernamental enfocada a que el agua forme parte de proyectos
para los muelles o los trenes, mas no para la población”.
Como parte de la conversación, el líder indígena Miguel
Socarrás, de la comunidad wayuu, expuso la problemática de La Guajira señalando
que cada año se usan alrededor de 30 millones de litros de agua en procesos de
minería que afectan al río Ranchería, principal afluente de la región, y
específicamente al arroyo Bruno, lo cual provoca que la comunidad tenga escasez
del líquido vital.
Enfatizó además en que las actividades adelantadas por las
multinacionales no están generando desarrollo, sino “des-arroyo”, refiriéndose
a la destrucción del arroyo Bruno y las demás fuentes hídricas: “las empresas
pueden producir petróleo, gas o muchos minerales, pero ninguna puede producir
agua, porque esta solo la da la madre naturaleza”.
Aura Rodríguez, representante de la PCDHDD, expresó que
algunos de los problemas más graves asociados con el agua en el país son su uso
en la agroindustria, en productos como la caña de azúcar o las flores, además
del fracking, las empresas de bebidas azucaradas, la generación de
energía y electricidad, y el asesinato de líderes sociales.
Después de exponer las dificultades que trae esta situación,
los panelistas expusieron algunas de las formas en que sus comunidades han
estado resistiendo y protegiendo el derecho fundamental al agua.
Entre estas iniciativas se pueden destacar: el paro cívico
realizado en Buenaventura en 2018, con el que se consiguieron recursos para
crear empresas público-comunitarias para la gestión y gobernanza del agua; el
diseño de políticas públicas en comunidades de Antioquia y Santander gracias a
la Red Nacional de Acueductos Comunitarios; y la Sentencia de la Corte
Constitucional de 2016, mediante la cual se reconoce al río Atrato como un
sujeto de derechos.
miércoles, 5 de octubre de 2022
Paso aéreo para animales de Yotoco evitaría que sean atropellados
Monos rojos aulladores, perros de monte, ardillas, osos perezosos, osos hormigueros o zarigüeyas ya pueden respirar un poco más tranquilos gracias al puente “peatonal” que se inauguró en la vía Buenaventura-Buga para evitar ser atropellados, y de paso impedir que mengüe la calidad de la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco (Valle del Cauca). La propuesta surgió de un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira y su ejecución estuvo a cargo de Instituto Nacional de Vías (Invías).
El puente, de unos 25 m de largo y ubicado a una altura
de 8 m, en una vía por donde transitan en descenso vehículos tanto de
carga como de transporte público y de particulares, ayudará a mantener la
conectividad entre especies y el intercambio genético de la fauna que habita en
la Reserva, custodiada desde hace más de 60 años por la UNAL Sede Palmira.
En esta área de 559 hectáreas se encuentra uno de los
epicentros de biodiversidad más importantes de país, que además del mono
aullador, la pava caucana o la mariposa monarca, alberga el cedro amarillo y
una gran variedad de orquídeas, que lo constituyen en un importante espacio
para científicos, investigadores, docentes y estudiantes.
El Invías entregó el paso, cuya vida útil se estima en dos
décadas, como parte de las compensaciones y actividades de manejo ambiental del
Programa de Sostenibilidad que este organismo desarrolla dentro del proyecto
“Atropellamiento de fauna”.
Según Valentín Hidalgo, encargado de la Reserva y
funcionario de la UNAL, “la mortalidad más frecuente de animales sobre la
carretera es de armadillos, perezosos, perro de monte y monos rojos aulladores,
la especie más abundante reportada. En la última semana registramos el
atropellamiento de cinco animales en la vía”.
La infraestructura busca facilitar el paso de los animales
de una orilla a la otra, “por esos los colores del puente son similares a los
que ellos observan en la naturaleza”, explica Martín Arrieta, biólogo de
Servicios Geográficos y Ambientales (SIGGA), empresa contratista que desarrolló
el proyecto.
Iniciativa de la UNAL
La idea de ubicar puentes especiales que sirvan como
corredores biológicos en la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco nació de
un grupo de estudiantes de las facultades de Medicina Veterinaria y de
Zootecnia de las sedes Bogotá y Palmira, quienes alertaron y
diagnosticaron la crisis de los atropellamientos.
Además han realizado varias campañas de capacitación en
primeros auxilios para los habitantes de la zona, con el objetivo de que puedan
ayudar en los primeros minutos de un accidente.
El profesor Carlos Jaramillo, director de Extensión e
Investigación de la UNAL Sede Palmira, menciona que este trabajo participativo
con las asociaciones comunitarias aledañas a la Reserva ha sido muy valioso,
pues de una u otra manera ellas sirven como guardianas del bosque.
Iniciativa de la UNAL
La idea de ubicar puentes especiales que sirvan como
corredores biológicos en la Reserva Nacional Forestal Bosque de Yotoco nació de
un grupo de estudiantes de las facultades de Medicina Veterinaria y de
Zootecnia de las sedes Bogotá y Palmira, quienes alertaron y
diagnosticaron la crisis de los atropellamientos.
Además han realizado varias campañas de capacitación en
primeros auxilios para los habitantes de la zona, con el objetivo de que puedan
ayudar en los primeros minutos de un accidente.
El profesor Carlos Jaramillo, director de Extensión e
Investigación de la UNAL Sede Palmira, menciona que este trabajo participativo
con las asociaciones comunitarias aledañas a la Reserva ha sido muy valioso,
pues de una u otra manera ellas sirven como guardianas del bosque.
Según el aplicativo Sukubun del Invías, sistema que registra
los puntos de mayor accidentalidad de fauna atropellada, este punto es uno de
los más críticos de la región.
Además del puente, como parte de la compensación también se
adelantó el proyecto “Escuelas verdes”, que consistió en el embellecimiento de
las nueve instituciones educativas ubicadas alrededor de la Reserva Forestal
del Bosque de Yotoco, en un trabajo mancomunado entre estudiantes y las
comunidades de la zona.
lunes, 3 de octubre de 2022
Energías solar y eólica, esenciales en el cambio de modelo energético de Colombia
En esta idea coincidieron hoy los expertos nacionales e internacionales invitados al Summit Académico “Megatendencias de la Industria 4.0: hacia una transición inteligente”, organizado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en el marco de la Feria Internacional Industrial de Bogotá (FIB).
El tema energético y el medioambiente, además de la
transición energética y el desarrollo sostenible en Colombia, fueron algunos de
los aspectos en torno a los cuales disertaron los profesores Javier Solano y
Fabio Sierra, de la Faculta de Ingeniería de la UNAL, y Alain Clappier, de la
Universidad de Estrasburgo (Francia), en compañía de José Salamanca, consultor
técnico comercial de la compañía Robert Bosch, y Erik Høeg, embajador de
Dinamarca en Colombia.
El profesor Chappier reflexionó acerca del cambio que se
podría hacer en Colombia: “es necesario cuantificar el potencial energético del
país, ya que existe una oferta importante de energías solar y eólica, que
aunque al inicio pueden tener un costo elevado, llegarían a ser una fuente
importante y sólida a futuro”.
Con respecto a las potencialidades del país en energías
renovables, el profesor Sierra manifestó que, “si se mira la costa norte, lo
más probable es que debamos enfocarnos mucho hacia la energía eólica y solar,
mientras que en la zona pacífica, muy posiblemente debemos pensar en las
pequeñas centrales hidroeléctricas, en vez de grandes, para disminuir la
afectación ambiental; y por otro lado, si vamos a la Orinoquia, podemos
aprovechar los caudales de los ríos para implementar turbinas hidrocinéticas”.
Agregó que el reemplazo del gas natural también se puede
evaluar y hacer por medio de energías renovables, con tres métodos: con gas de
síntesis, que se da por una transformación termoquímica de la materia orgánica
dejada por las plantas (biomasa); con biogás, que se puede producir con los
residuos de la industria agropecuaria en los rellenos sanitarios, por ejemplo;
y con hidrógeno, que se consigue mediante electrólisis, que separa la molécula
del agua (H2O) para aprovechar los gases necesarios.
Por su parte, el experto de la industria automotriz, José
Salamanca, al referirse al uso de carros eléctricos, expresa que “mientras en
el país se venden un 90 % de vehículos con motores de combustión interna
con gasolina o diésel, solo hay alrededor de un 4 % de vehículos
eléctricos, lo cual obedece a la dificultad y demora para cargar las baterías,
lo que hace inviable viajar largos trayectos, por ejemplo de Bogotá a Santa
Marta.
Añade que los carros híbridos, o sea con motor de combustión
y al mismo tiempo eléctricos, son una alternativa que ha estado tomando fuerza,
ya que hacen mucho más sencillo el proceso de carga y permiten disminuir las
emisiones de gases contaminantes.
Aportando a la discusión, el embajador Høeg ofreció su punto de vista desde el ámbito gubernamental, dando luces sobre la posibilidad de que se den alianzas entre lo público y lo privado para trabajar conjuntamente en reemplazar las energías contaminantes que utilizan petróleo, para beneficiar al medioambiente y a toda la sociedad.
Academia e industria
La charla de apertura de la primera jornada del Summit
Académico se centró en el tema energético y el medioambiente, y estuvo a cargo
del profesor Solano, socio de negocios (business partner) digital sénior
de Ecopetrol.
El experto ofreció cifras fundamentales acerca de lo que
está pasando en el mundo con el cambio climático, ya que las ciudades, que
abarcan alrededor del 2 % de la superficie de la tierra, consumen cerca
del 78 % de la energía mundial y producen más del 60 % de los gases
de efecto invernadero (GEI).
Algunos de los efectos del cambio climático más relevantes
son: el hielo que se derrite cada vez más rápido, un aumento de 3,2 mm del
nivel del mar cada año, los incendios, la escasez de agua y la pérdida de
cosechas, entre otros.
“El cambio climático es real y el estilo de vida actual es
insostenible: el 1 % de la población más rica está produciendo más GEI que
el 50 % más pobre; además, los combustibles y la industria alimentaria es
responsable del 50 % de emisiones de GEI, y de más del 90 % de la
pérdida de biodiversidad”, aseguró.
Este evento también tendrá actividades este viernes 30 de
septiembre, último día de la Feria, con conversatorios alrededor de temas como
la fabricación inteligente y sostenible, y territorios inteligentes en los
ámbitos rurales y urbanos. Los estudiantes de la UNAL pueden entrar gratis
presentando su carné.
jueves, 29 de septiembre de 2022
Esterilla de “acero vegetal”: alternativa para reforzar viviendas de adobe
En Latinoamérica cerca de 35 millones de personas viven en construcciones de tierra, y en especial en viviendas construidas en adobe, muchas de ellas vulnerables a sismos. Ingenieros de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) demostraron que la esterilla de guadua, o “acero vegetal”, sería una solución sostenible y económica para reforzar dichas estructuras.
En Colombia, con la esterilla de guadua se podrían hacer
intervenciones en viviendas de municipios como Tunja, Villa de Leyva, Ráquira o
Barichara, y también en viviendas patrimoniales de ciudades como Bogotá, en
barrios como La Candelaria o Chapinero.
Jhonatan Augusto Forero, magíster en Ingeniería y
Estructuras de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia
(UNAL), explica que “la guadua es una lámina rudimentaria plana, de material
natural, fácil de obtener y de bajo costo. Para obtener una esterilla de
4 m este bambú verde se moldea con unos 250 golpes de hacha”.
En su trabajo propone un análisis de este material a través
de varios experimentos con 36 bloques de adobe, compuestos por 30 % de
tierra, 35 % de arcilla, 1 % de tamo (trigo o cebada), 4 % de
estiércol y 30 % de arena, con dimensiones muy similares a las de un
ladrillo: 35 cm de ancho x 17 cm largo y 10 cm de alto.
“La investigación empezó con la fabricación y
caracterización mecánica de las unidades de adobe utilizadas para elaborar
muretes (muros pequeños) y material de pega, manteniendo las propiedades
similares a los muros hechos para la construcción de estas viviendas”, explica
el magíster.
Resistencia puesta a prueba
En su trabajo, el magíster realizó ensayos sobre la
esterilla de guadua empleada para el refuerzo, para lo cual hizo dos pruebas
con las unidades de adobe: una débil y otra fuerte.
La primera consistió en poner estos bloques sin refuerzo de
esterillas de guadua, y la segunda con esterillas, colocándolas en la máquina
universal de ensayos Shimadzu, que mide la compresión (resistencia), la tensión
(que representa la fuerza por unidad) y la flexión (deformación que presenta un
elemento estructural alargado), y así evidenció que la esterilla sí aporta resistencia
en los muretes y bloques.
De igual forma, en las pruebas de comprensión encontró que
en los bloques de adobe la resistencia aumentó en un 34,8 %
proporcionalmente al reforzamiento para los muros con esterilla espaciada por
ambas caras, y con esterilla completa aumentó el 59,2 % con respecto a los
bloques sin ningún tipo de reforzamiento.
Según el ingeniero, se trata de un aporte muy valioso porque
les permitiría a muchas familias de bajos recursos de Colombia y de la región,
reforzar sus viviendas con esta alternativa.
“Esta propuesta pretende conservar estructuras ya existentes
y así evitar un mayor impacto ambiental. El reforzamiento con elementos
sintéticos o de acero a veces no es compatible con la tierra”, anota.
La profesora Caori Takeuchi Tam, de la Facultad de
Ingeniería, directora de la tesis de maestría, destaca que “esta sería una
alternativa para el mejoramiento del comportamiento de muros de adobe, por eso
es importante la caracterización mecánica de muretes. Además, esto permitiría, por
ejemplo, que los habitantes de una casa evacuen de manera oportuna, en caso de
un sismo”.
Otro aspecto importante es que las casas construidas en
adobe no son sismorresistentes, por lo que cualquier movimiento telúrico hace
que se caigan con facilidad.
“La idea es que esta información se pueda plasmar en una
cartilla para que las personas que vayan hacer el reforzamiento estructural
sepan cómo hacerlo”, concluye el experto.
El magíster Forero presentó los resultados de su trabajo de
investigación en el Foro Internacional de Riesgo, Prevención, Vulnerabilidad y
Mejoramiento, realizado el 22 y 23 de septiembre en la Universidad de Cuenca
(Ecuador).
























































