lunes, 7 de julio de 2025

Explosiones estelares revelan nuevas pistas sobre la expansión del universo

 Las supernovas son estrellas al borde de la explosión que liberan cantidades de energía comparables a las producidas por el Sol durante miles de millones de años. Su impacto es tan colosal que han llamado la atención de los científicos, quienes buscan entender uno de los mayores misterios del cosmos: ¿qué está acelerando la expansión del universo? Un estudio reciente adelantado en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) recurrió a estas explosiones estelares para poner a prueba modelos teóricos que arrojarían nuevas pistas sobre este fenómeno.

Para entender la importancia de estas explosiones hay que recordar que el universo no solo se expande, sino que además lo hace cada vez más rápido. Las galaxias se alejan entre sí como si una fuerza invisible las empujara. Este fenómeno, conocido como expansión acelerada del universo, fue descubierto hace poco más de dos décadas. A la energía que estaría impulsando este comportamiento se le conoce como energía oscura, un componente que representa cerca del 70 % del universo, pero cuya naturaleza aún es un misterio.

Una de las grandes preguntas abiertas es si se trata de una constante fija que ha estado presente desde siempre, o de una forma de energía que cambia con el tiempo. Para explorar esa posibilidad, Alexander Moreno Sánchez, magíster en Física de la UNAL, analizó la energía oscura como algo dinámico, capaz de evolucionar junto con el universo y sus estrellas, en vez de asumirla como una propiedad estática.

A este enfoque se le conoce como quintaesencia, una idea que plantea que la energía oscura no es algo fijo, sino un campo que varía con el tiempo. Dentro de esta categoría están los modelos tracker, teorías que se adaptan automáticamente al ritmo de evolución del universo, sin importar sus condiciones iniciales. Esa flexibilidad los convierte en herramientas especialmente útiles para analizar el comportamiento de la expansión cósmica.

Modelos dinámicos y datos cósmicos en código abierto

Lo más interesante es que el magíster puso a prueba los postulados teóricos de manera novedosa y con datos reales del universo, específicamente con información de más de 200 supernovas que están a millones de años luz de la Tierra. Cuando estas estrellas explotan liberan una cantidad de energía tan precisa que permite calcular con alta exactitud a qué distancia se encuentran las galaxias.

Además utilizó datos de los “cronómetros cósmicos” (objetos o fenómenos como las estrellas que se usan para medir el tiempo universal), los cuales permiten reconstruir cómo ha cambiado la velocidad de expansión del universo en diferentes momentos de su historia.

Ambos conjuntos de datos, conocidos como Union2.1 (para supernovas) y Hz2016 (para cronómetros), han sido recopilados por grupos internacionales y están disponibles en plataformas públicas y gratuitas. Según el investigador, estos archivos funcionan como un “historial cósmico  confiable” que permite poner a prueba las teorías con base en lo que realmente vemos en el universo.

Para procesar toda la información, el magíster utilizó herramientas estadísticas avanzadas como el método Monte Carlo por cadenas de Markov (MCMC), que facilita ajustar modelos teóricos a datos reales con un alto nivel de precisión, y programando en Python realizó el análisis y las simulaciones, con código desarrollado por él mismo.

Uno de los tres modelos probados logró predecir coherentemente una aceleración en la expansión del universo, un comportamiento compatible con la proporción esperada de energía oscura, y una edad razonable del cosmos, mientras que los otros dos presentaron errores al compararlos con los datos, ya que uno predijo una edad muy baja del universo, y el otro no logró ajustarse adecuadamente a la curva de expansión observada.

Expandiendo el conocimiento cósmico

El experto Moreno explica que el valor de esta investigación no radica solo en haber encontrado un modelo prometedor, sino en la metodología rigurosa y replicable que aplicó combinando teoría matemática, simulaciones numéricas y análisis estadístico con datos astronómicos reales, todo con herramientas libres y de acceso abierto.

“Los campos escalares analizados en la investigación son herramientas teóricas propuestas para entender cómo se moviliza la energía en el universo. En este trabajo hicimos predicciones sobre cómo las explosiones de supernovas están relacionadas con esa expansión, un campo en el que aún hay más preguntas que respuestas”, afirma el investigador.

Aunque parezca muy lejano, estos estudios también tienen impacto en la vida cotidiana. Las herramientas estadísticas empleadas por el magíster se aplican hoy en campos como el diagnóstico médico, la predicción del clima, la inteligencia artificial y las finanzas. Además, comprender mejor cómo se expande el universo permite afinar mediciones cruciales como el tiempo y las distancias y trayectorias de los satélites, lo cual mejora tecnologías como el GPS y las comunicaciones satelitales globales.

En un campo dominado por laboratorios internacionales, telescopios espaciales y presupuestos millonarios, el trabajo del físico colombiano demuestra que también desde Bogotá, con preguntas bien formuladas, código preciso y datos abiertos, se puede aportar teóricamente a resolver uno de los misterios más grandes del universo: cómo y por qué se expande el universo.







viernes, 27 de junio de 2025

CONSERVACIÓN, EDUCACIÓN Y SOSTENIBILIDAD EN UN SOLO LUGAR

 ALTAMIRA: UN PREDIO ESTRATÉGICO PARA LA PROTECCIÓN DEL AGUA Y LA VIDA EN LA UNIÓN

Adquirido bajo el artículo 111 de la ley 99, se ha consolidado como un espacio para la conservación hídrica, la educación ambiental y el avistamiento de aves. 

El municipio de La Unión cuenta hoy con un activo ambiental de gran valor: el predio Altamira, una reserva natural de 15.5 hectáreas adquirida bajo el artículo 111 de la Ley 99, que refuerza el compromiso institucional con la protección de los recursos naturales y el abastecimiento de agua para la comunidad.

Este predio hace parte de las ocho áreas estratégicas para la conservación propiedad del municipio, por su importancia en la protección de los nacimientos hídricos que surten a los acueductos. Sin embargo, Altamira no solo se destaca por su función de conservación, sino porque se ha convertido en un referente de gestión ambiental integral.

Desde el año 2019, en su interior opera el vivero municipal, un espacio destinado a la reproducción de especies forestales y frutales como algarrobos, chiminangos, guayabos, guayacanes (amarillo y lila), vainillos, guayaba común, pomarrosa, guama, chirlobirlo, ceibas, caracolís y samanes. Estas especies son utilizadas tanto en los ocho predios del municipio como en jornadas de reforestación comunitaria, reduciendo la presión humana o antrópica sobre los ecosistemas naturales.

Además, el predio Altamira sirve de escenario para recorridos de avistamiento de aves y cuenta con una casa habilitada para la realización de actividades de educación ambiental, especialmente dirigidas a instituciones educativas del municipio, fortaleciendo así la cultura del cuidado ambiental desde la infancia.

 El predio Altamira es un ejemplo de cómo una adecuada gestión del territorio puede unir conservación, educación y participación ciudadana en torno a un propósito común: proteger el agua y la vida.





jueves, 26 de junio de 2025

PUNTO MÓVIL DE ATENCIÓN AL CIUDADANO DE LA CVC ESTARÁ EN CALIMA EL DARIÉN Y RESTREPO

 La CVC continúa fortaleciendo su compromiso con la comunidad del Valle del Cauca, a través de la estrategia Punto Móvil de Atención al Ciudadano, PUMA.    Esta iniciativa busca acercar la entidad a los habitantes de los diferentes municipios, brindándoles un espacio directo para resolver inquietudes y gestionar sus solicitudes.

La próxima jornada se realizará el viernes, 27 de junio, en el parque principal de Calima El Darién, y el sábado, 28 de junio, en la plazoleta de Restrepo. En ambos municipios, la atención se brindará a partir de las 9:00 a.m.

 “Durante estas jornadas, los ciudadanos tendrán la oportunidad de realizar consultas sobre sus trámites ambientales pendientes, así como radicar nuevas peticiones o solicitudes directamente con el personal de la CVC. Esta es una excelente oportunidad para que los habitantes de Calima El Darién y Restrepo resuelvan sus dudas, sin necesidad de desplazarse de sus localidades”, dijo Rigoberto Lasso Balanta, director de la regional Pacífico Este.

La Corporación, en el transcurso del año 2025, estará llevando el PUMA a todos los municipios del Valle del Cauca. Con esta estrategia, se reafirma su misión de estar más cerca de la gente, facilitando el acceso a sus servicios, con la promoción de una gestión ambiental más participativa y eficiente en el departamento.

martes, 24 de junio de 2025

La CVC participó en la versión número 67 de la Feria de Tuluá, con un stand corporativo que se convirtió en un espacio de aprendizaje, diálogo y conexión directa con la ciudadanía.

 Durante la versión 67 de esta celebración, la comunidad conoció los servicios de la autoridad ambiental vallecaucana, participó en actividades pedagógicas y fue sensibilizada sobre la importancia del desarrollo sostenible y la conservación de los recursos naturales


Durante la jornada ferial, los asistentes conocieron los servicios y programas que ofrece la entidad en su jurisdicción, gracias a la presencia de funcionarios de distintas áreas que brindaron orientación, resolvieron inquietudes y explicaron los trámites ambientales más comunes.

 Uno de los espacios más destacados fue el dedicado a la fauna silvestre, donde se resaltó la importancia de proteger la biodiversidad y se compartió información sobre el tráfico ilegal de especies, la tenencia ilegal y el trabajo que realiza la Corporación en la recuperación y liberación de animales silvestres.

Además, la CVC impulsó la participación de negocios verdes de la zona centro norte, promoviendo modelos de emprendimiento sostenible que integran la conservación ambiental con el desarrollo económico local.

 El equipo de educación ambiental lideró actividades pedagógicas que involucraron a niños, jóvenes y adultos, al sensibilizar sobre el uso responsable de los recursos naturales y promover hábitos amigables con el ambiente.

Con una propuesta dinámica, informativa y participativa, la CVC reafirmó en la Feria de Tuluá su compromiso con el desarrollo sostenible del Valle del Cauca. Una vez más, la educación ambiental, el emprendimiento responsable y la protección de la biodiversidad fueron protagonistas en uno de los eventos más importantes de la región.



viernes, 20 de junio de 2025

En una isla remota de la Antártida, bacterias abren nuevas rutas para la Astrobiología

 En un rincón volcánico y helado de la Antártida, en donde el frío extremo y el viento constante desafían la vida, un puñado de bacterias rompe todos los pronósticos. Allí, en la isla Media Luna, investigadores colombianos encontraron microorganismos con la particular habilidad de liberar el fósforo atrapado en las rocas. Este hallazgo, que parecería menor, abre una puerta fascinante hacia la Astrobiología, disciplina científica que explora la posibilidad de vida más allá de la Tierra, y también hacia nuevas formas de agricultura en ambientes extremos.

El estudio, liderado por investigadores del Grupo de Ciencias Planetarias y Astrobiología (GCPA) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la Corporación Científica Laguna, publicado en la revista Polar Biology, identificó bacterias del género Pseudomonas capaces de solubilizar fosfatos en suelos volcánicos antárticos. En condiciones que simulan lo que sería vivir en Marte —bajas temperaturas, alta radiación UV, escasez de agua líquida y suelos minerales—, estos microorganismos no solo sobreviven, sino que además transforman el ambiente liberando nutrientes esenciales para la vida.

“El fósforo es uno de los elementos más escasos del sistema solar, pero biológicamente es indispensable: forma parte de nuestro material genético y está en las moléculas que transportan energía en las células. Si se encontrara fósforo soluble en Marte, eso sería una biofirma, una pista de que hubo vida capaz de transformarlo”, explica una de las autoras del estudio, la bióloga María Angélica Leal, estudiante del Doctorado en Ciencias - Biología de la UNAL y en Investigación Espacial y Astrobiología de la Universidad Alcalá de Henares (España).

Durante el verano austral, el equipo recolectó muestras de sedimentos piroclásticos en seis puntos de la isla. En el laboratorio, bajo estrictas condiciones de refrigeración, aislaron 110 tipos de bacterias cultivables. Más del 90 % mostró capacidad para solubilizar fósforo y 6 presentaron la mayor actividad de solubilizar fosfato en medios donde este se encuentra en formas difíciles de aprovechar (insolubles). Esta capacidad se relacionó especialmente con el contenido de calcio en los suelos, y no tanto con la cantidad total de fósforo presente.

“El mecanismo que más observamos fue la producción de ácidos orgánicos, que permiten disolver minerales y liberar el fósforo. Esto tiene implicaciones no solo astrobiológicas sino también en la recuperación de suelos degradados o en la agricultura sostenible”, señala David Tovar, estudiante del Doctorado en Ciencias - Geociencias de la UNAL y de Investigación Espacial y Astrobiología de la Universidad de Alcalá de Henares (España), coautor del artículo.

Hallazgos con impacto en la Astrobiología y la sostenibilidad

Uno de los resultados más interesantes fue que, a pesar de la baja temperatura, las bacterias aisladas mostraron una actividad metabólica significativa, lo que sorprendió al equipo. Además el estudio detectó una relación inversa entre la presencia de fosfatasa ácida y la cantidad de bacterias  solubilizadoras de fósforo, lo que sugiere competencia microbiana por nutrientes, incluso en ambientes tan hostiles.

Las bacterias encontradas —entre ellas Pseudomonas yamanorum, P. canavaninivorans y P. libanensis— son psicrófilas, es decir adaptadas al frío. “Han desarrollado mecanismos bioquímicos para sobrevivir en condiciones extremas, como la modificación de sus membranas para mantener la fluidez”, agrega la investigadora Leal.

La isla Media Luna, ubicada en las Shetland del Sur, tiene un alto potencial para ser clasificada como un “análogo terrestre” de Marte. “Tiene temperaturas bajo cero, radiación solar intensa, suelos ricos en calcio, hierro y fósforo, y escasa agua líquida. Estos factores la convierten en un modelo natural para estudiar cómo se habría originado la vida en el planeta rojo, o aún persistir”, indica el experto Tovar.


Detrás de la investigación también hubo una motivación científica más amplia: entender cómo ocurre el ciclo del fósforo en ecosistemas extremos donde casi no hay plantas ni animales. La pregunta era si los microorganismos estaban cumpliendo funciones esenciales en la movilización de nutrientes en condiciones tan inhóspitas como las de la Antártica.

El proceso de trabajo fue meticuloso: las muestras se recolectaron en bolsas estériles, se conservaron a 4 °C y luego se cultivaron a 15 °C en medios específicos como el SRS. Para identificar las bacterias con mayor actividad de solubilización y otras relevantes en el ciclaje de nutrientes se aplicó una batería de pruebas enzimáticas.

Además de imaginar la vida fuera de la Tierra, los microorganismos se podrían usar como biofertilizantes en suelos fríos o empobrecidos, o incluso como aliados en programas de revegetación de desiertos. “Estamos ante organismos resilientes, creativos, que cooperan entre sí. Esto nos obliga a repensar lo que entendemos por vida y adaptabilidad”, reflexiona la investigadora Leal.

Aunque por ahora la posibilidad de cultivar alimentos en Marte parece una utopía, estudios como este siembran las primeras semillas. “Quizá no haya que mirar tan lejos para imaginar lo que pudo —o aún puede— ocurrir en otros mundos. A veces la clave está bajo nuestros pies, aunque sea en el suelo congelado de una isla antártica”, concluyen los investigadores.







jueves, 19 de junio de 2025

AMANTES DE LAS AVES PODRÁN CONTEMPLAR MÁS DE CIEN ESPECIES EN SAN EMIGDIO, VEREDA DE PALMIRA VALLE DEL CAUCA COLOMBIA

 

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) se complace en anunciar la actualización de la guía de aves del Centro de Educación Ambiental San Emigdio, un espacio dedicado a la conservación y educación ambiental. La nueva edición incluirá más de cien especies de la avifauna local, convirtiéndose en una herramienta valiosa para los interesados en conocer y preservar la biodiversidad regional.

La guía, elaborada en colaboración con la Fundación Biodess, destaca la importancia de las aves en los ecosistemas y su papel como polinizadoras, dispersoras de semillas e indicadores biológicos del estado de los ecosistemas. Adicionalmente, el Centro de Educación Ambiental San Emigdio, con su topografía montañosa y ecosistema de arbustales y matorrales, es un lugar ideal para su avistamiento.

 Según David Acosta Leal, coordinador de educación ambiental del centro, la actualización de la guía es un paso importante para promover la conservación y protección de las aves y sus hábitats:

 “Estamos en el proceso de identificación de las especies, todas las fotos que tomamos aquí son nuestras, las sacamos del mismo territorio y la información la obtuvimos con nuestro grupo de intérpretes ambientales. Esto demuestra lo rico y biodiverso que es esta zona”.

Para el levantamiento de la información, se están realizando recorridos a primeras horas de la mañana y la tarde, previa identificación de los sitios donde se tiene certeza de los avistamientos, y con el apoyo de un biólogo.  De igual manera, se están utilizando guías virtuales como apoyo para la información y las guías ambientales con los que cuenta el centro. “El contacto con las aves es constante , cada vez que se hacen recorridos con los visitantes que llegan al centro”, puntualizó Astrid Lorena Trujillo, profesional universitario de la CVC.

 La CVC espera que la guía sea una herramienta útil para los visitantes y los interesados en la conservación y la educación ambiental. Este producto, estará listo en septiembre de este año.

Si desea conocer más sobre este lugar o sobre otros centros de educación ambiental de la CVC, lugares para crear conciencia ambiental, puede ingresar a https://www.cvc.gov.co/centros-de-educacion-ambiental




viernes, 13 de junio de 2025

Pese al negacionismo, crisis climática acelera reformas energéticas en América Latina

 Aunque algunos Gobiernos de la región siguen minimizando o negando la existencia de la crisis climática, los impactos ya se sienten con fuerza: desplazamientos forzados, conflictos por el agua y pérdida de territorios. Solo en 2022 se registraron 2,6 millones de desplazamientos internos en el continente americano, de los cuales el 80 % obedecieron a desastres naturales, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (UNHCR). En 2023 Brasil y Colombia encabezaron la lista de países con más desplazados climáticos.

Este escenario fue discutido durante el panel “Reformas energéticas en América Latina: entre negacionismo climático y sostenibilidad”, realizado en la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el marco de la X Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales (Clacso) 2025. Para los expertos de Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela, la región debe avanzar hacia una transición energética que ponga en el centro la justicia climática, la soberanía energética y los derechos humanos.

Según alertaron, la crisis climática está siendo aprovechada por intereses económicos para reconfigurar el modelo extractivista en nombre de las energías limpias, sin consultarles a los pueblos ni reconocer los efectos sociales y ambientales de proyectos como hidroeléctricas y parques solares o eólicos. “Los países siguen atrapados en estructuras jurídicas y políticas que favorecen intereses privados”, advirtieron.

Durante el evento denunciaron el impacto del negacionismo climático en las comunidades más vulnerables, el cual debilita la respuesta jurídica y política frente a la crisis global, y llamaron la atención de que las principales víctimas sean especialmente mujeres, menores de edad, adultos mayores y personas con discapacidad. No obstante, resaltaron las formas de movilización política, jurídica y social en torno a la justicia ambiental y climática que emergen en Suramérica.

Además, según afirmaron, “la hibridación de marcos jurídicos a menudo favorece intereses privados, lo que profundiza las desigualdades y desdibuja los límites entre lo público y lo privado”.

Según el profesor Javier Valencia Garza, de la Universidad de Caldas, aunque la transición energética es una bandera del actual gobierno colombiano, esta continúa privilegiando fuentes hidroeléctricas e ignora los impactos socioambientales de las grandes y pequeñas represas, como los trasvases -que consiste en trasladar agua de una cuenca a otra, por medio de obras como canales y acueductos- y con ello el desplazamiento forzado de comunidades.

“He acompañado durante 30 años a comunidades afectadas por estos proyectos en sus luchas y resistencias. No es el cambio climático el que desplaza a las personas, son los proyectos de desarrollo mal concebidos”, afirmó. Del mismo modo, lamentó que las decisiones sobre la matriz energética se tomen desde arriba, sin tener en cuenta a los territorios ni la voz de sus poblaciones.

El profesor Valencia destacó que muchas de estas personas enfrentan lo que se denomina “atrapamiento climático”, una situación donde carecen del capital económico, social o legal necesario para migrar, viéndose obligadas a permanecer en zonas de riesgo. Aunque destacó que la Corte Constitucional haya reconocido el desplazamiento forzado interno por factores ambientales, cuestionó el reconocimiento real hacia estas víctimas, quienes son tratadas como “damnificados”, una etiqueta que evade el reconocimiento de sus derechos como desplazados climáticos.

En el caso de Venezuela, Sonia Boueri Bassil, co-coordinadora del GT de Pensamiento Jurídico Crítico y conflictos sociopolíticos de Clacso, destacó que el conflicto político ha opacado una disputa internacional por el control de sus recursos energéticos. “Todas las empresas transnacionales están detrás del petróleo venezolano”, aseguró; también denunció que más de 1.000 sanciones impuestas al país obstaculizan su capacidad de producción y exportación petrolera.

Por Argentina, Ignacio Sabatella, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), analizó el caso de Vaca Muerta, megaproyecto de hidrocarburos no convencionales que, bajo la administración de Javier Milei, ha desplazado toda posibilidad de planificación de una transición sustentable. “Hoy no hay un plan claro para avanzar hacia otras fuentes”, dijo.

Por Brasil, Deborah Werner, de la Universidad Federal de Río de Janeiro, señaló que a pesar de que el 88 % de la matriz eléctrica de su país proviene de fuentes renovables, estas también han generado impactos. En 2023 proyectos solares causaron la deforestación de 4.500 hectáreas, y comunidades indígenas denunciaron afectaciones como el “síndrome de la turbina eólica”.

Por último, el profesor Arístides Gutiérrez Garza, de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (México), se refirió a la tensión entre nacionalismo energético y neoliberalismo: “el Estado ha cedido poder a las transnacionales mediante tratados que privilegian el mercado sobre el bienestar social”, indicó. También criticó la mercantilización del derecho público.

Constanza Estepa, moderadora del panel y representante del Clacso, concluyó que América Latina debe pensarse como región estratégica para la transición energética global, no solo por sus reservas de hidrocarburos, sino además por minerales clave como el litio. “La transición energética es un campo de disputa geopolítica y las ciencias sociales deben abordarla críticamente”.









jueves, 12 de junio de 2025

¿Sabías que el Día Mundial del Medio Ambiente fue el 5 de junio?

 Cada año, el Día Mundial del Medio Ambiente se celebra el 5 de junio, una fecha clave en el calendario global para reflexionar sobre nuestro impacto en el planeta y promover acciones concretas que ayuden a preservar los recursos naturales. Este día no es solo una conmemoración, sino un llamado urgente a la conciencia, la acción y la transformación hacia un modelo de vida más sostenible.

¿Por qué se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente?

El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972, coincidiendo con la primera conferencia mundial sobre el medio ambiente realizada en Estocolmo. Desde entonces, ha sido liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y se ha convertido en la plataforma global más importante para generar conciencia y acción a favor del planeta.

Cada año, un país anfitrión lidera las celebraciones y se escoge un tema central que destaque uno de los principales desafíos ambientales del momento. Esta estrategia permite enfocar los esfuerzos globales y regionales en temas prioritarios como la pérdida de biodiversidad , la contaminación por plásticos, el cambio climático o la restauración de ecosistemas.

Importancia del Día Mundial del Medio Ambiente

Más allá de ser una fecha simbólica, el Día Mundial del Medio Ambiente representa una oportunidad para:

  • Educar sobre los problemas ambientales más urgentes.
  • Involucrar a gobiernos, empresas, organizaciones y ciudadanos.
  • Impulsar acciones concretas para la protección del planeta.
  • Fomentar la participación juvenil en la lucha por un futuro sostenible.

Es también una forma de evaluar cuánto hemos avanzado o retrocedido en los compromisos internacionales asumidos para enfrentar la crisis climática, la deforestación, la contaminación de los océanos y la pérdida de especies.

¿Cuál es nuestro rol en la protección ambiental?

El Día Mundial del Medio Ambiente es una oportunidad para asumir compromisos individuales y colectivos que contribuyan a reducir nuestro impacto ambiental.

Algunas acciones que podemos adoptar:

lunes, 9 de junio de 2025

La CVC y las comunidades de Punta Bonita y el río Naya se alistan para resguardar a estos reptiles en sus playas, con el acompañamiento técnico de la WCS.

 En un esfuerzo coordinado para proteger a una de las especies más emblemáticas del Pacífico colombiano, la CVC, con el apoyo técnico de la Wildlife Conservation Society (WCS), llevó a cabo una serie de acciones preparatorias antes de la temporada de anidación de tortugas marinas en zonas estratégicas como Isla Ají, bajo la jurisdicción del Consejo Comunitario del río Naya, y Punta Bonita, en el Consejo Comunitario del río Cajambre.

Las actividades incluyeron capacitaciones, sectorización de playas y socialización del protocolo de monitoreo comunitario, con el objetivo de reforzar la protección de los ecosistemas marino-costeros y fomentar la participación comunitaria en la conservación de estas especies en peligro.

 El protocolo de monitoreo comunitario es un instrumento relevante que permitirá a los grupos de caminantes realizar un seguimiento ordenado y estandarizado de los nidos y del comportamiento de las tortugas en playas claves como Ajicito (DRMI Isla Ají) y El Bajo (en el río Cajambre).

Durante las jornadas, se realizaron ejercicios de sectorización de las playas para identificar zonas críticas de riesgo para los nidos, así como áreas seguras para su posible reubicación, en caso de amenazas como la marea alta, erosión o presencia de depredadores. También se abordaron temas como la pesca incidental —una de las principales amenazas para las tortugas— y el uso de herramientas tecnológicas como GPS y aplicaciones móviles para sistematizar los datos de monitoreo en tiempo real.

“Estas acciones no solo mejoran nuestras capacidades técnicas como autoridad ambiental, sino que fortalecen el compromiso y el conocimiento de las comunidades afrodescendientes que tradicionalmente han convivido con estas especies. El monitoreo participativo nos permite generar alertas tempranas y tomar decisiones informadas para proteger a las tortugas marinas en sus sitios de anidación”, afirmó Maryory Márquez, funcionaria del Grupo de Biodiversidad de la CVC.

Desde la comunidad de Punta Bonita, los líderes del Consejo comunitario del río Cajambre valoraron el acompañamiento técnico de la Corporación. “Nosotras, como comunidad, llevamos años viendo cómo llegan las tortugas a nuestras playas. Este año, con el apoyo de la CVC y WCS, entendemos mejor cómo protegerlas, cómo actuar si el nido está en peligro y cómo enseñar a los niños y jóvenes que estas tortugas son parte de nuestra historia. Es una tarea que hacemos con amor y compromiso”, explicó Tania Lucia Diaz, integrante de la Asociación Guardianes del Manglar de Punta Bonita.

 La experiencia de la CVC demuestra que el trabajo conjunto entre instituciones y comunidades puede generar impactos positivos reales en la conservación de especies amenazadas. Con estas acciones preventivas, se espera reducir significativamente la pérdida de nidos y aumentar el número de crías lleguen al mar.




 



jueves, 5 de junio de 2025

Educación, ciencia y bienestar: balance del primer año de gestión en la UNAL Sede Orinoquia

 Con el fortalecimiento del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama) y del Programa de Admisión Especial con Enfoque Territorial (PAET), el desarrollo de alianzas interinstitucionales, la proyección del conocimiento a través de la extensión social y científica, y la consolidación de una estrategia digital con enfoque territorial, la Sede Orinoquia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) avanza en su compromiso de ampliar el acceso a la educación superior en los Llanos Orientales

Durante el último año, la Sede Orinoquia consolidó su apuesta por una educación superior con arraigo territorial, beneficiando –por medio del Peama y del PAET– a 275 estudiantes mediante rutas de ingreso y permanencia que reducen las barreras geográficas y económicas.

Esta apuesta se sustenta en una trayectoria de casi tres décadas. La UNAL Sede Orinoquia se creó el 23 de mayo de 1996, y en 2007 implementó el Peama, pionero en facilitar el acceso a la educación superior en zonas de frontera. Desde entonces se han ofrecido más de 80 programas de pregrado bajo esta modalidad, replicada luego en otras Sedes. En 2024, como parte de una nueva etapa, se inició la oferta de programas completos de pregrado a través del PAET, una respuesta histórica a las demandas de actores sociales de la región.

La profesora Mary Cecilia Montaño Castañeda, directora de la Sede, destacó que el PAET les permite a los estudiantes cursar sus carreras completas en la región. Gracias a lo cual ya se implementaron los programas de Enfermería, Trabajo Social, Lingüística, Ingeniería Industrial y Ciencias de la Computación, en articulación con las Sedes Bogotá, Medellín y Manizales, y en alianza con instituciones de salud locales como el Hospital San Vicente de Paúl y la ESE Moreno y Clavijo.

Además, avanza en el fortalecimiento del Peama y en la apertura de programas académicos completos que respondan a las necesidades del territorio y contribuyan al desarrollo regional.

Extensión universitaria que transforma comunidades

La función misional de extensión en la Sede Orinoquia se ha consolidado como una herramienta para fortalecer capacidades locales en comunidades rurales, campesinas e indígenas de la región. En 2024 participaron más de 150 personas en actividades formativas lideradas por la Universidad.

Según Jetson Nulfran Mojica Vargas, profesional de apoyo del Área de Extensión, una de las iniciativas destacadas fue el taller teórico-práctico sobre inocuidad y valor agregado en productos lácteos, realizado en el SENA Regional Saravena. Esta capacitación benefició a 25 productores del piedemonte araucano y a mujeres indígenas uw’a del municipio de Toledo (Norte de Santander).


Otra acción relevante fue el fortalecimiento del pensamiento científico en la infancia, mediante cursos de electrónica dirigidos a estudiantes de quinto de primaria en Inírida (Guainía) y Puerto Carreño (Vichada), y posteriormente en el municipio de Arauca. Allí los menores participaron en talleres de electrónica básica, recorrieron las instalaciones de la Sede Orinoquia y visitaron las colecciones biológicas y los procesos productivos de la Granja Experimental El Cairo.

Ambas experiencias recibieron una alta valoración por parte de las comunidades y lograron amplia visibilidad en medios de comunicación locales y redes institucionales.

Semilleros, biodiversidad y arte: investigación con identidad territorial

En 2024 la Sede Orinoquia promovió la iniciación temprana en investigación, creación e innovación a través de semilleros que vincularon a 24 estudiantes de pregrado y posgrado. Esta estrategia busca fortalecer las capacidades científicas, artísticas y de innovación en las comunidades del área de influencia, mediante el intercambio de saberes y el trabajo interdisciplinario.

Luis Torres, profesional de apoyo del Área de Investigación, destacó la realización del evento “A cien años de La vorágine”, que promovió la lectura crítica y el análisis interdisciplinar de la obra cumbre de José Eustasio Rivera. La actividad propició espacios de creación, exploración artística y lectura dialógica en contextos educativos.

En el ámbito científico se avanzó en la documentación de la biodiversidad regional con el registro de 4.312 morfoespecies de plantas e insectos de la Orinoquia, a través de las Colecciones Entomológicas y del Herbario Orinocense Colombiano, creado en 2012, adscrito al Instituto de Estudios de la Orinoquia y enfocado en inventariar y documentar la flora de los departamentos de Arauca y Casanare.

Más apoyos para el bienestar y la permanencia estudiantil

En este primer año de gestión rectoral la Sede Orinoquia fortaleció sus estrategias de Bienestar Universitario, con acciones orientadas al acompañamiento integral de los estudiantes y al equilibrio entre formación académica, vida personal y participación en actividades culturales y deportivas.

Julieth Pinzón, profesional de apoyo del área de Bienestar Universitario, explicó que los estudiantes participaron activamente en la planeación de actividades, y que se ampliaron significativamente los cupos para alimentación, transporte y alojamiento en el PAET y el Peama: 192 estudiantes accedieron a apoyo alimentario, 221 a transporte, y 46 a hospedaje.

Además se consolidaron iniciativas en cultura, deporte, prevención de violencias de género y atención psicosocial a estudiantes en situación de riesgo, pilares del fortalecimiento institucional del bienestar en la Sede.

Visibilidad institucional con enfoque pedagógico y territorial

La Sede también consolidó su estrategia de comunicación digital con contenidos pedagógicos, informativos y culturales que fortalecen el vínculo con la comunidad académica y con el territorio. Las redes sociales institucionales y los medios de comunicación aliados –particularmente la Agencia de Noticias UNAL y Periódico UNAL– se convirtieron en plataformas fundamentales para destacar el quehacer académico, científico y cultural de la Sede.


Con estas acciones, la UNAL Sede Orinoquia reafirma su compromiso con el país y con las regiones, consolidándose como un actor fundamental en la construcción colectiva de conocimiento, la transformación territorial y el fortalecimiento de la educación superior con sentido público, crítico y diverso. En un contexto marcado por desafíos sociales, ambientales y económicos, la presencia activa de la Institución en la región contribuye a cerrar brechas históricas y a impulsar procesos de desarrollo basados en el diálogo de saberes, la ciencia y el vínculo con las comunidades.










miércoles, 4 de junio de 2025

Proteger las aves playeras es proteger la vida en Tumaco

 La pérdida de hábitat por urbanización costera, la contaminación por residuos sólidos y las alteraciones de los flujos de agua dulce son algunas de las principales amenazas que enfrentan las aves playeras en Tumaco, en el Pacífico colombiano. Así lo explicó el experto ambiental Vinicio Góngora Fuenmayor durante la charla “Aves playeras y estrategias para su conservación en Tumaco”, organizada por el Sistema de Gestión Ambiental (SGA) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) como parte del Evento Ambiental 2025.

Durante el encuentro, transmitido por YouTube y liderado por la UNAL Sede Tumaco, el investigador destacó que este grupo de aves incluye especies migratorias como el playero semipalmeado (Calidris pusilla), que cumple funciones esenciales en los ecosistemas costeros como el control de insectos y la dispersión de semillas. “Son bioindicadores del estado ecológico del litoral. Su declive es una señal de alerta sobre la salud del ecosistema”.

“Además su papel ecológico se extiende al equilibrio de humedales y zonas intermareales: controlan poblaciones de gusanos arenícolas e insectos, lo que evita desequilibrios que podrían afectar incluso la salud humana”, señaló el experto.

También presentó un análisis detallado de las presiones que están reduciendo la presencia de estas aves en playas, estuarios y manglares. Entre ellas mencionó la ocupación desordenada del borde costero, el vertimiento de aguas residuales sin tratamiento y el uso no planificado de playas para actividades turísticas o comerciales.

A esto se suman amenazas como la cacería furtiva, el uso de herbicidas en camaroneras y el abandono de piscinas acuícolas, que deterioran el hábitat de especies fundamentales. Entre otros factores que también afectan la permanencia de estas aves está la presencia de perros ferales —caninos que viven en estado salvaje, organizados en jaurías y que suelen perseguir o atacar a las aves—, la contaminación con residuos sólidos, el ruido y tránsito de motos en la playa, y la depredación por halcones o serpientes.

Estrategias que nacen en el territorio

Frente a este panorama, el experto propuso fortalecer el trabajo comunitario como vía para la conservación. “Las estrategias de protección deben surgir con y para la comunidad. Necesitamos construir capacidades locales que permitan la apropiación del conocimiento sobre las aves y su entorno”, indicó Góngora, uno de los creadores de la Fundación para la Conservación de la Biodiversidad (Guandal) - Tumaco Birding. En ese sentido, resaltó experiencias exitosas de monitoreo participativo y educación ambiental con niños, jóvenes y líderes locales en Tumaco.


Desde la Fundación, creada en 2018, se han desarrollado iniciativas como festivales comunitarios de aves y ballenas, distribución gratuita de calendarios ilustrativos con nombres locales y científicos, exposiciones fotográficas y talleres escolares. También se han llevado a cabo más de 38.000 registros de aves en cinco años, identificando 28 especies, muchas de ellas migratorias. Estos datos se han integrado a bases de datos científicas nacionales e internacionales.

Igualmente hizo énfasis en el valor cultural que algunas de estas aves tienen para las comunidades locales. Por ejemplo, la cachimbuja (Numenius phaeopus) es utilizada por las piangüeras como señal auditiva de que la marea sube, permitiéndoles saber cuándo deben regresar del manglar. Otras, como el meniaculito, son reconocidas por sus movimientos característicos y se integran al saber popular.

Respecto al cambio climático, alertó que “algunas especies están adelantando su llegada migratoria a Tumaco, lo que estaría asociado con alteraciones en sus ciclos reproductivos en el hemisferio norte. Aunque aún no hay estudios concluyentes, esta es una línea de investigación urgente”.

También compartió hallazgos sobre especies migratorias que, de forma inusual, han comenzado a reproducirse en playas de Tumaco, como el chorlito (Anarhynchus wilsonia), a pesar de las perturbaciones humanas. Esta ave ha desarrollado una estrategia reproductiva escalonada que le permite anidar dos veces por temporada, lo que aumenta sus posibilidades de éxito.

Así mismo planteó la necesidad de integrar estos esfuerzos con políticas públicas y ordenamiento territorial, subrayando que “las soluciones deben ser interinstitucionales, pero con el corazón puesto en la comunidad”.

La charla se inscribe en una serie de encuentros virtuales que buscan sensibilizar sobre los retos ambientales más urgentes en los territorios colombianos, en el marco del Evento Ambiental 2025 de la UNAL.






viernes, 30 de mayo de 2025

Turismo rural en Ricaurte enfrenta el reto de reconectar al visitante con el territorio

 En esta región de Boyacá donde el turismo crece como motor económico, pero también como amenaza al equilibrio ambiental, una investigación analizó 10 alojamientos rurales en los municipios de Villa de Leyva, Arcabuco y Gachantivá, para entender cómo la arquitectura puede transformar la forma en que nos relacionamos con la naturaleza. El estudio plantea que los materiales, las formas y los modos de habitar definen si el turismo reproduce la desconexión con el entorno o se convierte en un espacio de reencuentro, aprendizaje y cuidado ambiental.

En los últimos años, los municipios de la provincia de Ricaurte han vivido un auge del turismo de naturaleza y rural, alentado por su cercanía con Bogotá, sus paisajes montañosos y su arquitectura patrimonial. Por ejemplo Villa de Leyva recibe más de 700.000 visitantes al año y hoy es uno de los destinos más concurridos del país. Según el DANE, en 2023 el turismo aportó el 2,5 % del PIB nacional y crece en promedio un 11 % anual.

Aunque esta actividad ha dinamizado la economía local, también ha generado impactos ambientales y sociales: aumento en la demanda de servicios, presión sobre el suelo rural, cambios en las dinámicas de uso del territorio y proliferación de alojamientos que privilegian el confort del visitante sobre el equilibrio con el entorno. Este panorama ha hecho urgente pensar cómo se diseña, se construye y se habita en contextos rurales atravesados por el turismo.

La pregunta por cómo el turismo transforma la relación entre el ser humano y la naturaleza llevó a Ingrid Gigliola Aragón Gordillo, magíster en Medioambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), a indagar en la arquitectura como forma de mediación. Lejos de concebir los alojamientos rurales solo como espacios de descanso o consumo, el estudio plantea que también pueden ser experiencias pedagógicas y éticas.

“Me interesaba comprender si la arquitectura podía propiciar formas de reencuentro, cuidado y comprensión del entorno, especialmente en un contexto como el de Ricaurte, donde el turismo crece sin una mirada crítica”, explica la arquitecta.

Su enfoque se nutre de una lectura sensible del habitar rural, para proponer lo que ella denomina como “habitar del reencuentro”, una forma de ocupación del espacio que cultiva vínculos con el territorio.

Un recorrido por 10 alojamientos rurales

La investigación se desarrolló a partir del análisis de 10 alojamientos turísticos de Villa de Leyva, Arcabuco y Gachantivá. A través de visitas de campo, entrevistas, bitácoras, fotografías y planos, la autora construyó una lectura crítica del papel que cumple la arquitectura en cada lugar.

La selección de casos incluyó desde casas campesinas adaptadas para recibir visitantes hasta construcciones modernas con estética de glamping. Algunos de estos espacios se integran al  paisaje a través del uso de materiales como guadua, bareque, tierra cruda y madera local; otros privilegian estructuras prefabricadas que se imponen sobre el entorno.

Cada sitio fue interpretado no solo desde su forma física sino también desde las experiencias que propone al habitante, su relación con el paisaje y los modos de interacción que promueve. El análisis se organizó a partir de tres categorías: arquitectura que cuida (cuando promueve la conexión con la naturaleza y el arraigo territorial), arquitectura que enseña (cuando facilita procesos de aprendizaje o reflexión) y arquitectura que separa (cuando reproduce lógicas de consumo o aislamiento del entorno).

Lo que revela la forma de habitar

Según la investigación, las formas en que se diseñan y habitan los alojamientos turísticos reflejan tres grandes lógicas. La primera es la arquitectura que cuida, presente en proyectos que se integran al paisaje, reutilizan materiales locales y fomentan el arraigo con el territorio. Estas construcciones, muchas veces de origen campesino, conservan la escala humana, respetan los ritmos del entorno y evocan memorias vivas de habitar. “En algunas casas se puede vivir en primera persona la vida diaria de un campesino boyacense ya sea haciendo las arepas del desayuno, cocinando con leña o aprendiendo en un taller sobre tejidos de lana; esa arquitectura contiene una historia que se vuelve experiencia”, cuenta la magíster.

En contraste, la arquitectura que separa es aquella que convierte la naturaleza en fondo de pantalla: estructuras vistosas, muchas veces prefabricadas o tipo glamping, que aíslan al visitante en una burbuja de confort sin contacto real con el territorio.

“Se romantiza el estar en medio de la montaña, pero se vive desde un spa climatizado que evita la incomodidad del entorno. No hay una relación viva, solo consumo del paisaje”, afirma. Muchos de estos alojamientos replican una arquitectura genérica, sin conexión con el lugar, diseñada más para las redes sociales que para el entorno.

La tercera categoría, la arquitectura que enseña, aparece cuando el alojamiento propicia experiencias que invitan a comprender el entorno. Puede ser desde un fogón comunitario hasta una pared de tierra cruda que muestra las capas del terreno. “Hay arquitecturas que son pedagógicas, que nos hacen detenernos, preguntar, entender cómo fue hecha esa casa y por qué está ahí”, señala.

Cuando la arquitectura también educa

Más allá del análisis de los casos, la investigación propone una forma distinta de entender el turismo rural: no como simple desplazamiento hacia la naturaleza, sino como oportunidad de transformación del vínculo con ella. En este sentido, el diseño arquitectónico no es neutro: puede ser herramienta pedagógica, medio de comunicación ambiental, o, por el contrario, mecanismo de ruptura. “Si el turista no entiende dónde está ni por qué esa casa es así, se pierde una oportunidad valiosa para generar conciencia”, sostiene la autora.

El estudio plantea que arquitectos, operadores turísticos y decisores deben asumir su responsabilidad en la construcción de estos escenarios. Pensar en escalas adecuadas, materiales  coherentes con el entorno, memorias locales y experiencias que fomenten la reflexión ambiental es fundamental para un turismo más consciente.

Así mismo, propone integrar estas perspectivas en la formación de arquitectos, promoviendo un enfoque ético y territorial que dialogue con las comunidades. “Las universidades deberían enseñar a diseñar desde el arraigo, desde la escucha del territorio, no desde el mercado”, concluye la investigadora Aragón.